Hola.

Este es mi primer fic, y decidí escribirlo cuando me enteré de la noticia en la que Kristen Stewart aparentemente había engañado a Robert Pattinson.

No solo me entristeció, ya que parecían ser una pareja consolidada, que había perdurado a pesar de las dificultades que ofrece mantenerse "con los pies en la tierra" en Hollywood, sino por el impacto que produjo esto en miles y miles de fans.

Personas de todas las edades opinaban, sufrían, criticaban, odiaban, desconfiaban y perdían las esperanzas en el amor verdadero.

Y esa fue la verdadera razón por la que escribí…

Esto es ficción…Todos lo saben. Pero es una posibilidad de las miles que pudieron ser reales en la historia de Rob y Kristen. ¿La verdadera?... Quizás nunca la sabremos, porque es de ellos, solo de ellos. Porque si nos prestaron su historia de amor para que soñemos un poco, para que sonriamos con sus miradas cálidas y caricias escondidas, para que nos emocionemos ante su complicidad y apoyo en sus apariciones públicas y personales (aún en contra de su voluntad!)…Ahora es tiempo de que cada uno de nosotros busque un camino a esta historia.

Ellos tendrán que ver, con la verdad sobre la mesa, qué pasó, que pasa y que pasará…Y ojalá lo hagan poniendo por delante el amor que han compartido todo este tiempo.

Nosotros, sus humildes seguidores, tenemos que "completar este vacío" tratando de correr la rabia, los juicios, la desesperanza, y enfocándonos en que ellos son reales y así lo fue (o es…) su relación. Y esta humanidad le da la posibilidad al error, y también la del reencuentro…

Por lo tanto, esta es mi opción. La que yo me imaginé ante lo que pasó…Y va a terminar...Bueno, como yo pienso, terminaría una hermosa historia de amor…

Los invito a compartirla…

Capítulo I

Kristen

Era temprano cuando sonó el teléfono…Lo confundí con el despertador, y desorientada me metí al baño con el Iphone en la mano.

Era mi representante…Llamada perdida…Pero era tarde, mi personal trainer me esperaba en el gym a las 8, así que me metí a la ducha y decidí llamarla camino a mi clase.

Manejé rápido, estacioné y al bajar vi que ya me esperaban, así que olvidé totalmente llamar a Ruth. Al terminar la rutina, tomé el bolso y vi las 12 llamadas perdidas, los mensajes de texto y me asusté de verdad…Pero antes de poder marcar, el celular sonó nuevamente. Atendí y escuché voz grave de Ruth que me decía:

-¡¿Qué hiciste Kristen, qué hiciste?!...

No entendí nada, pero su tono histérico, tenso, empezaba a preocuparme. Me pidió que abriera el correo que acababa de mandarme, y decidí sentarme en el auto antes de hacerlo. Cuando se empezaron a abrir los archivos jpg, sentí que el corazón iba a salirse de mi pecho…¿Quién tomó esas fotos?...¡¿Cómo?!...Si estábamos solos, no había nadie…nada…tanta nada como entre Rupert y yo…una nada que ni siquiera se por qué me hizo juntarme con él esa tarde de verano en la colina. Ya había habido intenciones de su parte durante el rodaje de Snow White, pero todo terminaba en una mano que se quedaba encima de la mía más de lo apropiado…Pero que yo sacaba rápidamente al notarlo, o juegos de palabras en que mi estúpida inocencia hacían que caiga, y terminaban en frases como:

-"y si lo quieres tanto, por qué tus ojos miran hacia abajo cuando te pregunto por él…"-, ¡Qué se yo porqué miro para abajo…!, pero me ponía tan nerviosa, que no le contestaba…

-"¿Por qué tu boca dice amarlo tanto y tus ojos tienen otras subtítulos?...Siempre repites en las entrevistas que eres mala mentirosa…pero mintiéndote a ti misma eres la mejor…"-

Frases que me hacían sentir rabia y tantas inseguridades…Esta película de mierda se iba a filmar aquí, en Londres, su ciudad, ¿Porqué diablos Rob no estaba conmigo, por qué no venía a verme…?

Mi ensoñación se rompió con el entrenador golpeándome la ventanilla,

-Te pasa algo?…-

En ese momento volví a escuchar la voz de Ruth que también repetía

-¿Estás ahí?, ¡Kristen! Tienes que hablar con Rob. Van a publicar las fotos en la web en 2 horas, no logramos llegar a un arreglo con el fucking Papz, vendió las fotos a…-

-¡Tienes que pararlo!-, grité…El corazón me latía desbocado, le hice una seña al entrenador de que estaba todo O.K, y después de mirarme en forma desconfiada, se alejó del auto.

Puse el altavoz del celular para seguir hablando con Ruth mientras conducía a casa…

-¡Tienes que pararlo! Él no puede verlas, no son reales…-

Mi representante me contestó con sequedad:

-Kristen, son reales, no puedo hacer nada… te lo has hecho a ti misma, y los actos tienen consecuencias.-

-Pero tú sabes más que nadie que lo quiero, que es todo para…-

Ruth me interrumpió: -Entonces ¿por qué está Rupert apoyado en tu hombro?, ¿por qué no te frenó ese anillo que nunca te sacas a seguir más allá?, ¿por qué...?-

Pero en ese momento se calló. Quizás fue mi respiración, que se sentía agitada como si fuera a acabarse el aire, o mi silencio, que le habló más que si hubiesen salido las palabras a borbotones, como solía hablar cuando me ponía ansiosa…Ruth me conocía, y por alguna razón, el enojo que sentía por mí se transformó en pena,

-Maneja con cuidado-, me dijo, -Ve a la casa y habla con él, no dejes que se entere por la página de una revista sin escrúpulos…Pero esto es grave, Kristen, él no lo merecía…-

Corté sin responder, estaba a pocas cuadras de la casa que compartíamos, podía visualizar mi sangre corriendo a mil por mis venas. ¿Qué iba a hacer…?

Entré en la habitación y Rob todavía dormía. Me senté de mi lado de la cama, y sin abrir los ojos, giró hacia mí, estiró su brazo y su mano cálida tomó la mía. Notó que no me movía y abrió lentamente los ojos…-Qué hice ahora…-, me preguntó con una media sonrisa…

-Rob, tengo que contarte algo…-, mi voz temblaba, salía con un timbre que nunca había oído.

Me miró a los ojos extrañado, y vio la gravedad de mi mirada…Se sentó en la cama y trató de abrazarme, pero lo separé…Nunca, juro que nunca antes necesité sentir sus brazos más que en ese momento, pero no me lo merecía…Estaba sucia, el dolor que sentía me quemaba la garganta…Respiré hondo y empecé a hablar…

Las palabras me salían atropelladas, mezcladas, pero no existía la "mejor manera de decirlo". Esta era la que yo encontraba, desesperada, para decirle a quien amo y he amado más que a nadie, que lo había engañado…No valían las explicaciones, aunque fueran ciertas, acerca de mis estúpidas dudas cuando estuvimos lejos durante la filmación, de cómo con palabras, Rupert me había enredado en incertidumbres sobre mis sentimientos, y en un momento en que lo nuestro estaba un poco monótono, habíamos concertado esa cita loca, convencida como adolescente que "él" era la aventura que yo buscaba, el desafío, el límite que tanto me motivaba en mis películas…Pero ahora veía que era solo eso, una escena más…Yo había jugado a ser un personaje, un nuevo cuento donde vivíamos la parte romántica a escondidas…

Pero cuando la "escena terminó", fue como un velo que se corrió de mis ojos y todo se volvió surrealista…Rupert me sonreía y yo empecé a sentir nauseas…Quien era esa Kristen…Le pedí que se bajara del auto y volví a casa manejando como loca, Necesitaba verlo, abrazarlo, porque él sí era mi realidad…Y pedí con todas mis fuerzas olvidarme de ese día para siempre…

Y por un momento, mis deseos se cumplieron porque allí estaba, esperándome para pasear al perro…con su sonrisa dulce y sus besos tiernos…Pero no…Los deseos solo se cumplen si fuiste buena. No era mi caso…Finalmente, la realidad patearía la mentira que quise creer sobre un error sin consecuencias.

Y a medida que mis palabras le contaban lo que vería en unos minutos más, mientras sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas y sus labios temblaban, yo pude ver y tocar el dolor, el más desgarrador…Vi como se quebraba…Sus sollozos se mezclaban con los míos…

No Kristen, no puedes llorar, "tú te lo hiciste…tú se lo hiciste…", Ruth resonaba en mi cabeza, pero a medida que las palabras llegaban, arrastrándose, al final de mi relato, las lágrimas rebalsaron mis ojos… Entonces ya no aguanté y dejé que Rob me abrazara…Sus brazos me apretaban con fuerza, mientras su cuerpo se quebraba en un llanto silencioso que me carcomía por dentro.

No dijo nada, solo pegó su frente a la mía y me besó…Lenta y dulcemente. Solo percibía el sabor de la despedida, y la sensación me quitaba el aire. Era como poder sentir como se salía el alma de mi cuerpo y se diluía en la penumbra de la habitación…

Lo último que dije fue "Perdón, perdón…"

No se si realmente quería una respuesta, quizás lo conocía tan bien que sabía que en algún momento su perdón llegaría, pero podría yo hacer lo mismo?...

Podría yo perdonarme…

Finalmente, se despegó de mí y silenciosamente sacó una maleta del closet…No pude mirar cómo se desarmaba lo que con tanto esfuerzo construimos por más de tres años…

Me subí al auto y llegué a casa de mis padres. Entré a mi antiguo cuarto, me acosté mirando el techo y me sentí más sola que nunca.

Esperar…Solo me queda esperar.