Los personajes de Naruto pertenecen al Sr. Masashi Kishimoto. La historia y algunos personajen son completamente míos.

Nick: Cho . Antes: Yamiili.

Aclaratoria: Este fic! está basado en el Dorama y Anime, Skip Beat! Yo solo eh visto el dorama, NO TODO, pero igual el dorama fue motivo de inspirarme hacer mi primer fic!


Mi Todo en ti.


Una Nueva meta.


Llevó una mano a su boca, y se deslizo por la puerta, incrédula a lo que sus oídos oían.

Ella ha sido una muy buena sirvienta para mí, es por eso que aun no la eh votado de mi departamento, es muy útil a la hora de prepararme mi comida, mi cama hasta mi baño.

Y tras esos se escucharon risitas cortas. Ella apretó su labio inferior tratando de no romper en llanto, que por muy difícil que trato ya estaban sobresaliendo de sus ojos perla aquellas gotas cristalinas.

Pero aunque sea útil en esas cosas, es una total fracasada, dejó sus sueños por ayudarme, ya sabiendo yo que tenía el éxito seguro, pero no, quiso seguir a mi lado y bueno, ella es la que paga este departamento y la comida, en tanto a mi es dinero ahorrado…

Abrió sus ojos de sopetón y se paró, apretando sus puños.

¡Fracasada!

Una ira interna se apoderó de ella, su seño se frunció y su labio inferior tembló de ira.

No supo cómo, pero se voltio y abrió la puerta de sopetón, los que estaban sentados - aunque en realidad - el chico estaba sobre la chica acariciándole la mejilla, y al escuchar él golpe voltearon, la chica se sorprendió pero él se mantuvo sereno, se paró y miró de arriba abajo, lo que un día fue su mejor amiga.

De estatura mediana, cabello largo color negro, hermosa mirada perla, cual ocultaba bajo unos feos anteojos y ropa holgada y sencilla.

Sonrió burlonamente a ver eso.

-Escuchaste, eh…

-¡Eres un maldito Sasori!- le grito, y las lagrimas no pudieron ser retenidas por más tiempo, y cayeron por sus mejillas- ¡Después de todo lo que hice por ti me pagas con esto!

-Yo no pedí tu ayuda-aquello la impacto.

-Pero tu…

-Sí, dije que vieras conmigo, pero no que te pegaras a mí por toda tu vida-habló, sin perder la postura, calmado como si no pasara nada-. Si, pedí tu ayuda, pero sabes que, ya no la necesito- camino un poco hacia me estorbas, eres una molestia…

Apretó más sus puños. ¿Por qué estaba pasando aquello? ¿Qué había hecho ella mal?

-Sasori- su voz retumbo- ¡Estas me las pagas!- el chico siguió mirándola como si nada, eso la enfureció mas- ¡Me vengare, ya verás maldito!

El río por dos segundos.

-¿Cuál es tu risa? – se acerco más a él-. ¡Estoy hablando muy enserio!

-Pues es que me gustaría ver cómo lo haces- y miró su camisa de camarera-No eres nadie, eres una simple camarera, y no creo que con eso logres hundirme- y rio otra vez.

Hinata cerró sus ojos, pensando que tenía razón pero luego algo vino a su mente.

-¡Eso ya lo veraz!, entrare al círculo del entretenimiento-aquello le hizo alza una ceja, y luego estallo a risas, haciéndole fruncir más su seño, las lagrimas ya se habían secado completamente-.¡Veraz que lo lograre!, ¡Uzuratokachi!

-Vamos a ver si es cierto, porque si a mí me concierne no tienes ni un talento- se cruzo de brazos divertido.

Ella sonrió sardónica, aunque sabía que era verdad pero no podía demostrarle cuenta razón tenía.

-Eso es lo que crees tú.

Y con esas palabras abandono el edificio.


Camino y camino no sabiendo a donde ir, aquel departamento era su hogar, pero ya no le tenía, frunció el seño. Hubiera reclamado eso antes de abandonarlo, pero ya no podía era demasiado cabezota para volver, además…

Agacho su mirada triste.

No quería volver a verle, llevó una mano a su cabeza, le dolía y su pecho le ardía. La ganas de llorar se presentaron otra vez.

¿Cómo había podido Sasori decir todo eso?

Camino aun más, tropezaba con varias personas, que se quejaban pero ella no les escuchaba, era como si solo estuviera ella caminando en una inmensa oscuridad.

-¡Hey, muévete!- aquellas cornetas hicieron regresarla a la realidad, y volteando se encontró a varios carros esperando a que terminara de cruzar para avanzar, molestos eran los que estaban los conductores-¡Muévete quieres!- le gritó uno, y ella agacho su mirada cruzando rápidamente, apenada por lo que había causado.


En esa misma cola, había estado, dentro de una limosina de cuatro puertas nada menos que un chico muy impaciente que le irritaba estar metido en ello, y no ver nada de movimiento.

-¿Pero qué pasa?, porque no se mueven, voy a llegar tarde-comentó irritado.

-Lo siento jefe-habló el conductor- al parecer hubo un pequeño obstáculo y cuando pudieron quitarlo ya había pasado otra vez el semáforo a rojo-Eso hizo que suspirara pesadamente.

-Vamos Naruto, tranquilízate aun falta diez minutos para que grabes y el set queda a una cuadra, estás cerca- trato de calmarlo un chico de cabellos castaños y mirada azabache, quien miraba unos papeles y miraba por su laptop a la misma vez.

El chico rodó sus ojos, sabia eso, solo que no le gustaba llegar tarde, no quería que se le pegara esa maya de su maestro.

-Por cierto Kiba, que tengo para hoy, a parte de mi grabación-preguntó, recostándose a ver si se relajaba al fin, y mientras escuchaba a su manager miraba por la ventana de su auto, a ver si así despejaba su mente.


Corrió la puerta y saludo, los que estaban presentes le devolvieron el saludo sonriendo, y una señora se le acerco.

-Hinata-chan qué bueno que llegaste, necesito que me ayudes en la cocina, por favor-comentó, era una mujer muy bonita de cabellos rubios y mirada verdosa, la chica asintió tratando de disimular su tristeza, bajando su mirada, pero igual no funciona la señora ya se había dado cuenta, y levanta su rostro por el mentón-¿Hinata-chan ocurre algo?- preguntó preocupada.

Hinata mordió su labio inferior, tratando de no volver a llorar, pero ya no podía más y abrazo a la mujer, sorprendiéndola a instante.

-Señora Makomi…-sollozó, la señora le correspondió el abrazo enseguida y acarició su cabello esperando a que dejara de llorar y le pudiera contar que era lo que le había pasado-. Señora Makomi…

Que había pasado para que Hinata llorara así.

-Ya veo…

La rubia miró a Hinata quien había dejado de llorar desde hace rato, y había pasado a contarle todo, desde el principio, hasta ahorita.

Nunca imagino que hubiera dejado todo tan solo por ayuda a un amigo, quien a final de todo no era un amigo de verdad.

-¿Y ahora que vas hacer, Hinata-chan?-atrevió a preguntar, y vio como ella suspiraba.

-Pues pensaba vengarme entrando en el circulo del entretenimiento-respondió mientras movía su té-.Y llegar a ser tan famosa que Akasuna no Sasori no le quedaría otra que inclinarse ante mi- una gota surco en el rostro de Makomi a ver como Hinata había sacado un muñequito de Sasori y lo apuñalaba con agujas.

-Y si quieres ser muy famosa, en que te querías especializar Hinata-chan-pero aquella pregunta hizo que la chica se desanimara-¿Hinata-chan?

-Pues no tengo ni idea, no sé en que soy buena, Makomi-san.

La rubia miró de arriba abajo a Hinata y vio algo que no le gusto, ni le ha gustado desde que la conoció.

Hinata era una chica muy bonita, y a ella no le gustaba que lo ocultara con esas ropas y esos anteojos de botella, así que algo se le ocurrió.

-Hinata-chan creo que primero deberíamos cambiar un poco tu imagen-la chica miró a la rubia y luego se miró a ella.

-¿Imagen?...

-¡Sí! así que… ¡Querido me voy de compras!-gritó, y una voz se escucho desde la cocina.

-¡Si, diviértete mucho querida, tráeme algo si puedes!

Makomi agarro la mano de Hinata y salió corriendo, no sin antes agarrar su bolso y por si acaso su cochinito de bonos.

-Vamos Hinata-chan, si que no divertiremos...


-Y… ¡Corte!-gritó el director.

Suspiró cansando, agarrando una toalla y secando su brillante rostro producto por el sudor, Kiba se le acerco sonriente.

-Otro buen trabajo, Naruto-comentó. El rubio siguió tomando agua asintiendo a lo que decía su manager- Jiraiya-san quiere hablar contigo, ahora mismo.

-¡Ah! Ahora que quiere- chilló, dejando la botella de agua en su sitió y entrando a la tienda para cambiarse.


-Kawuai, te ves tan linda Hinata-chan…

Los ojos de Makomi se iluminaron, y es que, ver a Hinata con aquella la ropa le hacía ver tan encantadora.

Hinata se sonrojo y se miró, llevaba puesto una falda de tablones blanca, una camisa de tirantes rosa, a juego con un chaleco sin mangas color gris, bufanda blanca, por el frío que se empezaba a ver por el otoño, medias de mallas negras y zapatillas.

Llevaba su cabello suelto y peinado, no llevaba sus feas gafas de botella ahora lleva unos anteojos muy modernos color negros.

-Makomi-san, no cree que es mucho-habló avergonzada Hinata mientras tiraba de su falda pues era muy corta- No estoy muy acostumbrada a llevar este tipo de ropa, y usted ha gastado mucho en mi…

-Nada de eso, Hinata-chan- y se paró a un puesto de helados, en eso pudo fijarse como el chico heladero se le queda viendo a Hinata muy embobadamente y Hinata no se daba nada de cuenta, sonrió ante eso-.Hinata-chan es tan inocente- sonrió-. Disculpe me puede dar dos helados de fresa, por favor-pidió al heladero quien despertó de su embobamiento, y asintió.

-Aquí tiene- extendió los helados aun sin dejar de mirar a Hinata.

-Gracias- Makomi los agarro y siguieron caminando por aquel gran parque.

Hinata en el resto del camino miraba siempre al piso, le avergonzaba mucho vestirse así, ella preferiría unos simples jeans y una camisa manga corta con algún anime estampado, sí, eso sí era comodidad.

Entonces…

Algo le hizo salir de sus pensamientos, había pisado un papel, al parecer lo que quedo de algún periódico, iba a ignorarlo pero vio que era de la fecha de hoy, y algo había llamado completamente su atención.

-¿Hinata-chan?- Makomi se había acercado a la joven, curiosa a ver que leía.

Hinata miró atentamente aquellos anuncios, cuando abrió sus ojos y sonrió.

-¡Makomi-san esta es mi oportunidad!-gritó de repente haciendo brincar a la rubia por el mega gritó, entonces Hinata feliz le mostro en articulo haciendo que la rubia leyera.

-Audiciones abiertas para ingresar al círculo del entretenimiento en MK, fecha de inscripciones hasta el martes 16, hasta las 5 de la tarde- terminó de leer, y sonrió.

-¡Tengo q ir, ahora mismo!-elevó su puño, y entonces miró la rubia y agarro sus manos-. Señora Makomi gracias, por todo, pero me debo ir ahora mismo.

-Tranquila pequeña, ve y consigue esa inscripción- le alzó en dedo a modo de apoyo, la peliazul sonrió, entonces Makomi vio su reloj-. Es mejor que te apures, ya son las 4:15, MK queda, creo, que a seis cuadras de aquí.

-¡Sí!- y salió corriendo, a todo lo que daban sus pies.

Debía llegar cuanto antes, si quería entrar y llegar a ser la más famosa de Japón, y así humillar a Sasori como tanto quería.

-¡Ya lo veras Sasori!

Makomi vio alejarse a Hinata y sonrió.

Esa niña tenía tanta energía que sorprendía a cualquiera que la conociese.

Entonces volteó y se sorprendió a ver una gran pancarta de Akasuna no Sasori, frente suyo, sonriendo como todo atractivo chico.

-De lo que te has perdido chico…

Y así siguió su camino, tarareando una canción felizmente.


-¿Y bien? ¿Qué es lo que querías hablar conmigo?- preguntó de una, mientras llevaba una taza de té a sus labios.

El señor frente a él suspiró, y habló.

-Naruto últimamente tu forma de actuar en las escenas de amor no transmiten emoción, cuando se supone que debes confesar lo que sientes por la chica, no se nota que la quieres, es más pareciera como si la odiaras y eso no es lo que quiere el director, ya que se supone que es una escena de amor, y no de repulsión hacia la chica…

El chico se quedo callado, apuñando sus manos debajo de la mesa, mientras su mirada era seria y mirada a él peliblanco.

-El director me dijo, que si seguías así no le quedaría de otro si no despedirte, y yo estoy muy de acuerdo con eso…

Kiba, que hasta el momento se mantenía callado miró preocupado a Naruto.

-¿Entonces por qué no me despiden de una vez?-soltó Naruto frí no está feliz con mi trabajo entonces que me despida.

-Tampoco es eso lo que queremos -Jiraiya también soltó bruscamente, pero luego suspiró-Tu eres un gran actor Naruto, y siempre has actuado con tanta fluidez, ninguna escena se te ah resultado difícil, siempre las manejas bien, pero últimamente eso ha cambiado-tomó un sorbo de tu té y continuo-¿Acaso te ha sucedió algo?- preguntó de repente, y se dio cuenta del sobresalto que dio el rubio.

Naruto se acomodo en su silla y contesto.

-No me ha sucedido nada Jiraiya.

-¿Seguro?

-Completamente- Naruto miró la ventana, que prácticamente era todo la actuó así porque eh estado muy estresado últimamente.

-¿Y por qué?-Naruto le miró y frunció el seño- Porque eso nunca ah sido un obstáculo para ti.

-¡Maldición! Debes de saberlo todo, Jiraiya- y se levantó bruscamente, Kiba se sobresalto. Jiraiya solo lo miró me pasa nada-. ¿Y que si es por el estrés?, a todo actor le pasa, y no es raro que me pase a mí en alguna vez-se volteo y camino a la puerta, y cuando cerro lo hizo bruscamente, haciendo sobresalta a Kiba y a los que pasaban por ahí.

-Este muchacho- Jiraiya suspiró masajeándose la sien.

Kiba suspiró y decidió también retirarse.

Pero antes.

-Jiraiya-sama-el señor le miro-No reprenda a Naruto, él paso por algo que lo destrozo y por eso es que actúa así últimamente, no solo actuando si no también cuando esta fuera del set.

Y con eso se retiro.

Jiraiya se levantó y miró por su gran ventana.

-Ya sabía yo que era por algo…


Hinata miró aquel gran edificio frente a ella, apretó sus puños, decidida y nerviosa estaba, dio un paso al frente y enseguida camino, cruzo esa puerta giratoria, y miró lo grande que era en el interior.

Silbó. Era enorme.

-Pero ahora que hago-pensó, entonces busco algo con su mirada, entonces vio a dos chicas detrás de un gran escritorio, se acerco a ellas, y sonrió - las llamó, y de inmediato ellas la miraron.

-Sí, la puedo ayudar en algo señorita-una de las chicas habló, y Hinata asintió, abrió su boca para decir algo, pero nada salió-.¿Señorita?

-Pero que debería decir-pensó, mordiendo su labio yo busco-al fin habló- Ah alguien que me de la gran oportunidad para demostrar que puedo ser una gran estrella- comentó, las chicas le miraron extrañas.

Una habló-. Esta aquí para inscribirse en las audiciones, ¿no?- Hinata asintió efusivamente.

-¡Sí! es eso- chilló, las muchachas le miraron.

-Pero es que...

-¿Súdese algo?- Hinata se giró, y vio a un chico de cabellos negros y ojos azabache, se sonrojo, era muy guapo.

-Itachi-san, esta señorita vino a por la inscripciones, pero estas acabaron ya hace cinco minutos-Hinata miró su reloj alarmada, y vio que era las 5:05, calló al piso.

Había fallado.

-Pues no veo de malo, en que haya una audición más-eso la hizo girar su cabeza hacia aquel chico tan atractivo, una sonrisa se formo en su rostro así que vamos-le extendió su mano y ella acepto gustosa.

-Pero Itachi-san, si Kakashi-san se entera o Jiraiya-san que hiso esto, podrían...

-Eso no ocurrirá, tranquilas- y les guiño el ojo, haciéndolas sonrojar.

Entonces subió las escaleras mecánicas junto a Hinata, quien no dejaba de sonreí.

No había fallado después de todo.

.

CONTINUARA...


Bueno, espero que les haya gustado! ^^ me esforcé mucho en que sea un cap algo largo, pero no garantizo que los demás lo sean, aunque tratare de esforzarme! en ello.

Claro habrá conti! si hay Reviews, ya que eso es lo que inspira al escritor a continuar!

Bueno, eso es todo se despide Cho !

Besos!