CAPITULO 1: RETROCESO

Los personajes de Final Fantasy VII no me pertenecen, son de Square-Enix.

Esta historia se basa en los hechos posteriores a Advent Children

- dialogo-

*pensamientos*

-cambio de escenario-

-En un lugar oscuro, sin luz aparente….-

¿Por qué seguía viviendo?

Tal vez era una de las preguntas que circulaban por su mente, desde que tenia memoria o al menos la capacidad de recordar, Cloud Strife trato por mucho tiempo cargar con la culpa y seguir viviendo. Pero nada de lo que hiciera lograría hacerlo sentir mejor, al contrario se sentía vacio, una marioneta vacia, como ese sujeto le dijo una vez. Sentía su cuerpo contaminado, sucio, ajeno…

De repente se vio envuelto en una luz, sintió alivio. Pensó por unos instantes, que la muerte por fin se había apiadado de él y lo llamaba, allí al menos, podría estar con las personas que mas quería. Pero no sucedió asi… vio acercándose una hermosa mujer con el cabello dorado, ojos azules y tez blanca, vestida de una majestuosa armadura. Su mirada transmitia tranquilidad y paz, Cloud no sabia quien era, le asustaba imaginar que era…

-¿Jenova?- dijo dudoso el joven rubio

- no – su voz era dulce y firme – no soy esa persona que mancho mi nombre y mi honor. Soy la persona que cuido de este planeta antes que esa monstruosidad que cayo del cielo.

- ¿pero entonces tu…?

-protegi mi hogar en el ultimo momento, gracias a esa chica –

-Aerith… ella te lo dijo todo-

-sus ultimas oraciones me permitieron ver lo que hacían con el planeta, pero también sus gratos recuerdos… su familia, hogar, amigos…- dijo con pesar – aun cuando ya es parte de la Corriente Vital, siguió protegiendo su mundo. En especial de ti, sabe del sufrimiento que has tenido, me pidió que hiciera algo.-

- ¿Qué quieres decir? – dijo confuso

-como debes saber, no puedo revivir a las personas, pero si puedo influenciar los hechos que pasaron, gracias a que tu estuviste en la Corriente Vital. Usare esos momentos para arreglar este mundo, pero mas darle un final a todo esto.-

-¿Cómo?- dijo el rubio impaciente - ¿darle un final?-

-a veces, las personas no terminan de conocer a otra por completo.- - dijo con toda tranquilidad y con una sonrisa en sus labios

- no te entiendo nada! – se exaspero el joven rubio

- dime Cloud, ¿estarías dispuesto ayudarme?-

- ¿Cómo podría ayudarte?

- estarías dispuesto a cambiar solo un hecho, para que puedas tener el futuro que siempre quisiste ¿Cloud?

-cambiar el pasado – dijo sin poder creerlo – pero eso es imposible, además…

-ten conciencia que eres mas poderoso que cuando tenias 16 años, eres un hombre. Al cual yo he elegido para cambiar el destino del planeta y que sea una parte de mi-

- ¿Qué?- dijo confundido

-en el momento que caíste en la Corriente Vital sin morir, te di una parte de mi poder. Ese poder te permitia darte fortaleza para derrotar a Sephiroth. Por ello, te he elegido como si fueras mi hijo-

- yo ya tengo un madre – dijo irritado

-y lo sé, como humano eso lo sé-

-no estoy seguro – dándole la espalda – no soy un héroe

-no, no lo eres. Pero no eres de los hombres que se rendiría, tus protegidos aun sufren no quiero eso, quiero este mundo y sus habitantes. Aunque hayan cometido errores, por eso te pido que me ayudes –

Cloud dudo por unos segundos, pero tendría sentido. Si lo lograba por fin tendría sentido corregir sus errores y ser feliz al fin.

- ACEPTO – dijo Cloud firme

-ahora te pregunto ¿aceptarías mis condiciones?

- ¿Qué condiciones?

- cuando vuelvas en si, lo entenderás – una luz intensa la cubrió, cegando los ojos de Cloud.

….

Escuchando varios sonidos de aves, descansando sobre el pasto, sintiendo una brisa fresca sobre su piel. Abrió sus ojos azules, confundido y doliéndole la cabeza y el cuerpo, al incorporarse fijo su vista a sus alrededores, todo era diferente al lugar donde estaba, estaba en medio de la planicie. Junto a él estaba Fenhir y su First Tsurugi. Noto algo incomodo sobre su pecho y al ver su cuerpo miro que tenia… ¿hinchado? No, era… ¡¿Senos?

- ¿Qué? – dijo sorprendido, pero noto que su voz era mas ¿dulce y femenina?

También noto que su cabello era largo y sedoso pero conservando su peinado rebelde, sus caderas mas anchas, su cintura mas fina, sus piernas mas finas. Su vestimenta había cambiado también, pero conservando su estilo, su típica camisa, pero con un discreto escote. Su hombrera, su arete de lobo, su manga, el trozo de tela oscura, sus guantes, la abrazadera donde portaba su espada, con la única diferencia que no usaba pantalones sino una falda oscura que le llegaba a la mitad de los muslos…

Cloud no se esparaba ese cambio… ahora entendía sobre las "condiciones" que le dijo aquella mujer…

-¡Esto no me puede estar pasando!- grito a los cuatro vientos.