Feliz inicio de Semana, sé que no sabéis quién diablos soy así que me presento soy Nahomy, y he aparecido en este Fandom para traerles una nueva historia, me ha encantado esta serie la cual vi en mi niñez y decidí pasarme por aquí hace un tiempo pero descubrí que habían muy pocos fic sobre ella, así que me decidí por hacer uno por mi propia cuenta, y aquí lo tengo recién salido del horno para que lo disfrutéis. Esperare su opinión con ansias y vamos chicas no dejemos que este Fandom se quede en las sombras, Ashita no Nadja es una gran serie.

Cinco años lejos de Casa: Regresando a Viena.

Nadja Preminger, o Applefield como prefería ser llamada había vivido en las sombras durante trece años de su vida en un orfanato alejado de la ciudad, pero por circunstancias del destino descubrió que su madre seguía con vida, así fue que se emprendió en la misión de buscarle consiguiendo en el camino muchos amigos que la ayudaron a lograr su cometido; pero a pesar de haberse reencontrado con su madre ella decidió seguir con la compañía ambulante llamada Dandelion, quienes se habían convertido en su segunda familia.

Ahora cinco años después de haber partido de Viena junto con el circo Dandelion, Nadja estaba de vuelta.

La brisa marina batía sus cabellos con cierta violencia, pero eso no la animaba a dejar aquel lugar, se sentía demasiado libre y feliz el ver el mar azul extendiéndose frente a ella, Nadja había cambiado en estos últimos años y no solo era su apariencia en la cual ya no quedaba casi ningún rasgo de su niñez excepto por sus llamativos ojos azules, sino también su personalidad, se había vuelto más fuerte, decidida, y más realista ante la situación que se avecinaba ante ella, dieciocho años de vida la habían hecho entender que no todo era tan hermoso como ella pensaba y que debía dejar atrás su ingenuidad, si quería seguir en triunfar en el mundo.

Pero había tres cosas que seguían igual que la primera vez que salió del orfanato Applefield, sus ganas de vivir, el amor profundo a su queridísima madre Colette y la confusión de no poder entender si en verdad amaba a Francis o a Keith.

Cuando el atardecer llego a su fin, la silueta de Viena se vislumbro a la lejanía, su corazón latió desbocado y las lagrimas se derramaron como un torrente lleno de nostalgia, ya habían pasado cinco largos años de habar visto aquel lugar por última vez y ahora al ver la majestuosidad de que aquel lugar le era imposible impedir la emoción que la embargaba.

-Nadja porque sigues aquí.- Rita camino hasta ella seguida de sus inseparables leones.- vamos a comer galletas adentro.- exclamo mientras tomaba su mano, pero cuando Nadja volteo la pequeña descubrió que esta tenía su rostro inundado en lagrimas.-

-Porque lloras, Nadja.- la joven solo negó con la cabeza y sacando un pañuelo entre sus ropas limpio las lágrimas de su rostro.-Solo estoy emocionada por regresar.- dijo ampliando su sonrisa, a su lado Rita le sonrió en respuesta.- Además que deseo estar aquí cuando llegamos al puerto de Viena.-

-Pero iras a cantarle cumpleaños a Kennosuke.- pregunto.

-Claro que ira, Nadja sabe que no todos los días se cumple dieciséis años.- hablo el joven apareciendo entre los tripulantes al lado de una hermosa joven japonesa.

-Tranquilo Kennosuke, asistiré.- el joven asintió para luego mirar a la joven a su lado.

-Kennosuke tu no extrañas Japón.- pregunto Rita, pensando que si Nadja se veía tan melancólica al regresar a Europa entonces Kennosuke se sentiría igual por su hogar.

-No, ya que me he traído una parte de mi tierra natal conmigo.- su voz fue dulce y la joven a su lado se sonrojo notablemente.- Verdad Yushiko.-

-Desde que te comprometiste con Yushiko estas irreconocible Kennosuke.- los dos leones a su lado asintieron en acuerdo con su joven ama.

-Solo tienes diez años, ya verás que cuando te enamores lo entenderás.-

-Pues no quiero hacerlo seré como Cylvie, y me quedare solo con crema y chocolate.- exclamo y con el batir de su corto cabello castaño desapareció de su vista seguida por sus dos leones.

-Están adorable.- susurro Yushiko mientras veía hacia la dirección que se había ido la jovencita.- Serán así nuestros hijos Kennosuke-sama.- las mejillas del joven se tiñeron de un rojo intenso y giro la vista avergonzado.

-Pue…de…ser…- tartamudeo al ver que su prometida le miraba esperando una respuesta, al ver los ojos marrones de Yushiko se sintió un poco más tranquilo, pero eso fue solo un segundo ya que al poco tiempo la joven beso su mejilla cariñosamente haciendo que el samurái se volviera a ruborizar.

Nadja tuvo que apartar la mirada ante esto incomoda, no era secreto para nadie que varios integrantes de la compañía se encontraran algo cohibidos ante la feliz pareja, y una de las mas afacetados era Cylvie y la propia Nadja, las dos sentían el mismo pesar de no tener cerca a su amor, en cuanto a Rita, Thomas, George y Anna no prestaban la mínima atención ante esto y Abel era un caso aparte se veía afectado cuando se mencionaba matrimonio y familia, pero no lo mencionaba a nadie y ninguno lo comentaba.

Miro entonces la silueta de la hermosa ciudad, que poco a poco se mostraba con más claridad, por fin podría conocer a su hermanito Javier y ver a su madre, y tal vez el destino le tuviera deparado encontrarse con Keith y Francis.

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Cuando bajaron del barco en el muelle de Viena se dio el lujo de respirar profundamente, no le había avisado a nadie de sus familiares que regresaría, en realidad tenía casi tres meses sin comunicarse con ninguno de ellos, el ultimo con el que había tenido noticias fue Keith y a él solo le dijo que tenía pensado regresar a Europa ese años. Ahora se arrepentía de no haberle avisado ni siquiera a Colette y el único que vivía cerca de donde se instalaría era su abuelo y no sabía si seria bienvenida en su hogar.

-Nadja.- la joven volteo en todas direcciones buscando la voz de donde provenían los llamados, al lejanía vio el carro de la compañía quienes se adelantaría a buscar un lugar donde establecerse, ella les había pedido que quería dar una vuelta sola por la ciudad.-Nadja.- la voz sonó mas fuerte y consiguió su procedencia, era nada más y nada menos que el conde Preminger.

-Abuelo.- se sintió cohibida de decirle así, pero ya que este no hizo señal de disgusto se tranquilizo.- que sorpresa de verle aquí.- ¿Por qué tenía que ser él y no su madre o cualquier otra persona? Hasta Rosso y Bianco serian mejor opción.

-Me he enterado por algunos contactos que regresarías hoy, así que decidí darte la bienvenida.- todo le sonaba tan antinatural que no sabía si debía salir corriendo. – Además te quería invitar a que pasaras unos días en la mansión Preminger.-

Estuvo a punto de negarse pero al parecer el hombre adivino lo que pensaba porque hablo antes que ella.

-Colette estaría encantada detenerte con nosotros ella también se está quedando en la mansión.- Nadja sabía que su abuelo estaba jugando sucio y el sabia que lo hacía, el punto débil de la joven era su madre.+

-Creo que les iré a visitar mañana pero no asegurare quedarme allá, no olvide que sigo con la compañía Dandelion.- respondió un poco mas cortante de lo necesaria, aun no olvidaba que hace poco venia con la idea de reconciliarse con su abuelo.

La gente miraba absortos a Nadja y al Conde Preminger, como si estos fueran salido de otro mundo, cosa que tal vez para gente común no estaría muy lejos de la realidad, la joven estuvo apunto de gritar que ella venia de un orfanato y era tan normal como cualquiera de ellos, pero en el fondo sabia que no era cierto, suspiro deseando alejarse del muelle lo mas pronto posible.

-Porque no hoy mismo, un carruaje te pasara buscando al anochecer.- dijo antes de dar media vuelta sin esperar la respuesta de la joven, pero luego se detuvo y la miro con sus fríos ojos.- Lleva a tus amigos si lo deseas.-

La joven frunció el ceño algo contrariada ante esto, no le había dado opción de negarse además que si no asistía le impediría en gran manera su relación con su familia, porque aunque lo negara los nobles Preminger eran su verdadera familia.

Camino por la calle, sin ningún punto en particular al cual dirigirse, lo único que sabia con seguridad es que el olor a mar era lo suficientemente intenso para saber que no se había alejado mucho del muelle como eran sus intensiones, después de caminar unas cuantas cuadras empezó a notar que se encontraba en un lugar muy solitario, dando media vuelta camino nuevamente a la avenida principal, suspiro cuando la frecuencia de transeúntes aumento.

Miro a la gente pasar a su lado, la cual en su mayoría se alejaban de ella como si llevase un cartel en la frente que dijere "Nieta del Conde Preminger", pero imagino que en un puerto común donde la gente no podría aspirar a ver a ningún aristócrata, así que con lo sucedido era sabia que no pasaría desapercibido algo así, y los chismes volarían mas rápido que el viento.

-Mi capullo de rosa.- el cuerpo se tenso al escuchar esas palabras, había estado demasiado centrada en lo haría esa noche que le sobresalto en gran manera la voz melosa de Leonardo.

-Leonardo.- hablo mientras veía al joven en el lujoso coche.

-Valla mi capullo de rosa, ya has florecido en todo su esplendor.- hablo dramáticamente, haciendo que ella frunciera un poco el ceño, aun no se acostumbraba a los cortejos de los nobles.- Si no fuera porque estoy casado con Julieta, te propondría que fueses mi esposa en este mismo instante.-

-Pues debería comportarse como un hombre casado y ser mas recatado además que ya tiene dos niñas.- dijo con reproche mientras caminaba a la par del coche que se movía a su mismo paso.- No querrá que un cuando ellas crezcan sepan que su padre era un mujeriego.-

-Oh pero que ha pasado con mi capullo de rosa, desde cuando te has vuelto tan mordaz al hablar.- dijo consternado.- Mejor súbete al coche te llevare con la compañía, los he visto por un parque a las afueras de la ciudad, además que esta anocheciendo no es bueno que una joven tan bella ande sola por aquí.-

La joven mujer miro el cielo y supo que su tiempo estaba contado debía apurarse si deseaba llegar a tiempo para cambiarse e ir a la mansión Preminger, así que algo contrariada se subió en auto bajo la atenta mirada de Leonardo. Entre las sombras se movió un hombre furioso de haber perdido a su presa.

Continuara….

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En este primer capítulo como se habrán dado cuenta fue una introducción a la verdadera trama de la historia, y es necesitaría para que todos estén claros en el ambiente en que se desarrollara y no existan dudas más adelante, entonces ya tenemos una idea en la forma de pensar de Nadja y sus compañeros, Kennosuke además está comprometido ¿Cómo terminara su relación con Yushiko? y existe algo de tensión ante esto además en la compañía, aparte de eso apareció el conde Preminger ¿tendrá algún plan entre manos? Y como pudieron notar además Nadja aun no ha descifrado que sentimientos tiene por los gemelos Harcourt ¿Keith y Francis que será de sus vidas? Bueno otra cosita mas, por lo general me desanimo muy rápido si no recibo opinión de mis historias, así que agradecería que me dierais su opinión, es así que les dijo queridas lectoras que si recibo como mínimo cinco comentarios, estaré publicando el día jueves de esta semana.

Atte Nahomy Hitsugaya

Sayonara

Próximo Capitulo: El plan del Conde Preminger II: Una dolorosa revelación.

-Keith.- susurro, mientras que el joven la veía sorprendido.

-Que haces aquí Nadja, cuando regresaste.- se veía aterrado al verle, como si hubiese visto un fantasma.

-Siempre tan mal educado Keith, pasaste como si fuera tu propia ca….- reprocho Francis mientras entraba al estancia, donde no tardo ni dos segundos en notar lo que sucedida, y al igual que Keith palideció.- Nadja, has regresado.-