Disclaimer: Todos los personajes de Sailor Moon, son propiedad de la maravillosa mangaka: Naoko Takeuchi.

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Arcano Dieciocho

Por

Corazón de Diamante

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Nada parecia cambiar, ya ni siquiera prestaba atención a lo que me rodeaba. De vez en cuando cerraba mis parpados, tenía muy bien aprendido el camino de regreso a casa, tan solo me faltaba caminar veintiocho pasos para llegar a la rustica puerta de madera.

–¡Imbécil, fíjate por donde caminas!

Mantuve mis parpados cerrados, pero los abrí al escuchar el chirrido de las llantas contra el pavimento. Sentí una furia infinita en contra de aquel hombre que se alejaba. ¿Cómo era posible que no me hubiese atropellado?

El cansancio invadió mi cuerpo, me vi obligado a sentarme en la orilla de la banqueta, al dirigir mi mirada al cielo me sentí hipnotizado por el ocaso; el débil resplandor del sol volvió a atormentarme, me resulto imposible seguir viendo hacia el cielo teñido de un opaco tono anaranjado.

Me percate que a un lado de mi mano izquierda se encontraba una carta de tarot, decidí ignorarla. Hasta que el fuerte viento decidió llevársela y antes de que esta fuese presa de los automóviles de la carretera, la salve. Respire profundamente, la guarde en la bolsa de mi abrigo blanco y camine con paso lento.

A tan solo cuatro pasos de mi casa, volví a cerrar mis parpados y conté mentalmente… 4, 3, 2… Me interrumpió una risita femenina… Me sorprendí al verme inmerso en una infinita oscuridad; la puerta de mi casa había desaparecido. A lo lejos distinguí el fulgor de lo que parecia ser una estrella. De nuevo escuche aquella juvenil risa. El brillo pareció alejarse, asi que corrí para alcanzarlo, de repente me percate que caminaba sobre la hierba y mis sentidos se vieron aturdíos por el sonido y el aroma del mar.

Se aceleraron los latidos de mi corazón… ella se encontraba sentada en la orilla de lo que puede distinguir como una isla, sus piernas jugueteaban con el agua marina. No podía creer lo que estaba viviendo, me senté para asimilar lo que estaba ocurriendo. Pese a la oscuridad de la noche su vestido blanco parecia irradiar una cálida luz, con la cual podía distinguir los finos rasgos de su rostro.

Ella pareció percatarse de mi presencia y se incorporo para caminar en dirección hacia donde me encontraba. Yo solo podía ver sus níveos y descalzos pies. Su andar era rápido, pero a la vez elegante. Me sonrió y no puede reaccionar. Por unos segundos me perdí en el azul profundo de su iris.

–Me llaman Serenity

Y sin ningun aviso se sentó a un lado mío y recargo su cabeza sobre mi hombro. Estaba a punto de incorporarme, hasta que me invadió una paz infinita, una paz que solo creí encontrar en la muerte, o acaso…. No sé cuánto tiempo permanecimos de esta manera y en absoluto silencio; el que tanto había deseado. La mire y pude notar que había caído en un profundo sueño. Sin pensarlo me recosté sobre el pasto y a ella la recosté sobre mi tórax. Sentí la necesidad de susurrarle mi nombre.

–Me llamo Diamond.

Ella sonrió entre sueños y la abrace. Permanecí despierto y me deje embriagar por el aroma que desprendía su cabello rubio y por la dulzura de su respiración. El cielo comenzaba a mostrar los vestigios de un nuevo amanecer. Cuantas veces había deseado no despertar. Los primeros rayos del sol nublaron mi visión y me obligaron a cerrar mis parpados.

–¡Joven, se encuentra bien! –escuche la voz de mi vecino y vi la preocupación reflejada en su rostro, al verme recostado sobre el suelo.

Moví mi cabeza de un lado a otro, como si esto me ayudara a reaccionar. No quise responderle y rápidamente me levante, abrí y le cerré sin ninguna consideración la puerta de mi casa.

El cansancio volvió a mí, y recargue mi cuerpo sobre la puerta. Me obligue a caminar y me senté en el sillón mas cercano de la sala. Mi desesperación había confabulado en mi contra, para hacerme presa de una ilusión, de un ensueño que me reconforto por unas horas.

El incesante timbre del teléfono, me regreso a la realidad, no tuve que ver el identificador de llamadas, estaba seguro de quien se trataba. No pensaba moverme de ese sillón por ningun motivo. Sé que puede llegar a ser una persona muy persistente y en la tarde ya se encontraba tocando el timbre. Ya de noche se rindió y se fue.

Era denigrante que desperdiciara todo un domingo pensando en un sueño que había tenido, porque era seguro que esa experiencia lo había sido.

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Continuara…

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Los lectores que me conocen dirán que no tengo perdón de dios, y les doy la razón. Ya tiene mucho que no escribo (lo digo por la historia llamada "Strange Valentine's Day" que aun sigue inconclusa), pero me llego la inspiración de repente y no pude más que dejarme llevar.

Deseo que les guste esta historia. Esta dedicada con mucho cariño a: Ashamed Kawaii, El Ultimo Rey Dragon, Leonor de Eboli, mademoisellerousseau, nickrivers, Patty Ramirez de Chiba, wolfgang2026.

03/VIII/2012