Time Goes By

Al termino de las vacaciones de primavera, deje de ir a la casa de Nessie por las noches. Solo nos veíamos los fines de semana en la cabaña. Esa niña seguía torturándome con sus atuendos provacativos y sus diminutos trajes de baño.
Cada vez que me besaba, sentía que iba a morir en ese instante o la poseería de manera salvaje y muy poco caballerosa. Pero ella no me ayudaba, le gustaba verme sufriendo, sudando la gota gorda con cada cruce de piernas que ella hacia, al estilo de Sharon Stone en Basic Instincs.
El ultimo día de clases, Nessie me llamo al despacho, para preguntarme si podía ir al día siguiente a la cabaña.
-Claro que puedes ir, es para ambos.
-Si, por supuesto - murmuro con sarcasmo.
-Nessie, no te enojes...
-Si, ya, ya. Adiós - termino la llamada enfadada.
Puse los ojos en blanco y colgue el teléfono.
Por que no entendía que aun no era el momento? Eso de salir con una adolescente no era muy practico.
Primero: Es menor de edad.
Segundo: Le doblo la edad.
Tercero: Tiene las hormonas revueltas.
Eso de las hormonas es bueno y malo. Bueno, por que en el día en que la haga mía, juro que no se la va acabar. Aprovechare cada momento de calentura, para poseerla de la manera en que me venga en gana. Y es malo... por que ya estoy algo viejo y ella tal vez quiera mas, cuando yo este a un pie de la tumba, con el corazón desgarrado.

En vacaciones de verano fue una repetición mas intensa de las de primavera. Nessie con sus pequeños trajes de baño y sus senos a mi alcance, con cada blusita escotada que se ponía día a día. Pero no le podía decir nada, me gustaba que tentara al peligro y a la vez lo odiaba.
El verano me pareció de tres días en lugar de tres meses; en los cuales estuve mas tiempo con Nessie en la cabaña, que en mi departamento con Seth. Pero el últimamente era muy huraño, no había tomado a mal mi divorcio con su madre, al contrario se alegro al suponer que tendría dos cumpleaños y dos navidades.

Me alegraba darme cuerta que el tiempo se me iba mas rápido; al avanzar tan de prisa, Nessie y yo nos acercábamos un poco mas a su mayoria de edad: los dieciocho.
Pero por lo pronto, su cumpleaños numero diescisiete llego y con ello nuestro primer aniversario. Hacia un año exactamente, que bese a Nessie en su fiesta de cumpleaños. En esta ocasión no quiso fiesta, no quiso nada y sus padres lo aceptaron, a ellos les daba igual. Su hija no existía en su mundo, en cambio ella era todo mi mundo.
El fin de semana de su cumpleaños, lo pasamos juntos en la cabaña. Le compre un pastel de chocolate y decore el lugar con flores y globos.
Su carita fue de lo mas adorable, a ver que yo si había querido festejar esa fecha tan especial. En la cama de la habitación principal la esperaba un pequeño lobo de peluche marrón, que había comprado para ella; quería que durmiera con el, algun día yo iba a reemplazar ese lobo. Ademas que estaba eso de que me sentía como un lobo tratando de conquistar a una pequeña corderita, para después deborarla.

Para Halloween, Nessie tuvo la "grandiosa" idea de disfrazarse de colegiala japonesa. En el baile de la escuela, todos la veían de manera poco apropiada. Yo era el único que podía verla así... Me daban ganas de castigarla con unas buenas nalgadas, en ese pequeño trasero que me quitaba el sueño. Pero no podía castigarla hasta el fin de semana, seguía sin verla en su casa como antes.
Este año no creí celebrar Acción de Gracias, pero Leah y Seth me invitaron a su nueva casa y la pasamos realmente bien. Pensé que seria un tanto incomodo, pero no fue así. Parecíamos tres grandes amigos, que se conocen de toda la vida. Hablamos sobre las universidades que a Seth le interesaban e iba a enviar aplicaciones; con esa platica recordé que no he hablado de eso con Nessie. Ella no esta segura de que estudiar, solo me ha dejado muy en claro que no quiere ser doctora como sus padres, ni abogada como yo.
Tal vez quiera ser chef, cocina muy bien y hace unas galletitas y unas magdalenas deliciosas. Cualquier cosa que ella quiera estudiar yo la apoyare.

Antes de navidad Nessie y yo nos vimos en nuestra cabaña, el lago se había congelado dándonos una vista preciosa. Nos citamos en el lugar ya que sus padres se la llevarían a Londres, a visitar a sus abuelos paternos. Solo nos vimos un par de horas e intercambiamos regalos. Yo le di un celular nuevo de esos que las personas hacen fila por días, la había escuchado decir que quería uno; por suerte mi bufete tenia convenio con la distribuidora y pude optener uno sin problema de filas. Incluso le mande hace un protector con piedritas moradas. Sus ojos de chocolate de abrieron enormemente y no quiso aceptar el regalo, decía que era demasiado. Pero al final lo acepto y me dio las gracias guiando mis manos a través de su cuerpo. Nessie me regalo un corderito de peluche como si yo le hubiera explicado que significaba el lobo que le regale en septiembre.
Durante su ausencia la llame diario a su celular, el nombre del contacto solo decia Lobito -ella lo escogió- así nadie sabría quien la llamaba. No es que sus padres se fueran a interesar por quien la llamaba diario, pero tal vez si sus abuelos. Ella me había dicho que Carlisle y Esme Cullen eran buenas personas y ella los adoraba.
Yo pase las fiestas con mi padre en Aspen, donde me lleve la gran sorpresa de que estaba saliendo con la madre de Leah, Sue...