Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel y la historia a loki-dokey.


CAPÍTULO 32: El extraño Asgard

Aunque Tony desprecia su nuevo vestuario, no puede evitar disfrutar el hecho de que Loki sigue mirándolo y admira su cuerpo de arriba hacia abajo. Tan pronto como llegan a la azotea, Tony sitúa sus brazos detrás de su espalda y pone sus manos juntas antes de inclinarse hacia la oreja de Loki.

—Apuesto a que no podías esperar para meterme en éstas ropas. —Susurra, su cálido aliento roza el cuello de Loki y su oreja, haciéndolo estremecerse.

—Sí, pero ahora no puedo esperar para sacarte de ellas. —.

—Por favor, —dice Bruce con un suspiro detrás de ellos. Tony y Loki no se habían dado cuenta de lo cerca que estaba el científico. Tony se ríe para sus adentros. Loki frunce el ceño.

Thor llama a Heimdall, y el Bifrost se abre, listo para llevarlos a Asgard. Antes de su partida, Tony se acerca rápidamente a Pepper con la (maldita) capa revoloteando a su alrededor.

Pep. —.

—Tony. —.

—Me voy para el jodido Asgard. —.

—Lo sé. —Ella le vuelve a poner el casco. —Sé cortés y reverénciate ante Odín. Recuerda tus plegarias y tus agradecimientos y no te atrevas a beber demasiado. Sólo… tratar de no meterte en problemas. —.

Tony siente una sensación cálida dentro de su corazón. —Dios, te amo. ¿Qué haría sin ti? —.

Su cabeza se inclina hacia un lado mientras piensa en una respuesta. —Un desastre. —Tony asiente con la cabeza. —Ahora, vete. Te están esperando. —.

La besa en la mejilla. Cuando Tony levanta su mirada para ver a los demás, Clint está mirando directamente a Pepper en el trasero. Mira hacia la expresión fulminante de Tony y le guiña. Es un guiño que dice: "Me he revolcado con ella y por lo tanto puedo mirar su culo todo lo que se me dé la gana. "

Ahora bien, no es porque Tony sea un genio que sabe esto: Pepper le había contado lo que habían hecho y Tony le había hecho un hurra por eso, orgulloso de que finalmente hubiera conseguido un buen polvo.

—Es la primera vez en qué… ¿años? —Había dicho él.

Pepper había rodado sus ojos. —Por supuesto que no. —No obstante, su cara roja la había delatado.

Por el momento, Loki tiene su mano por fuera y Tony la junta con la suya.

—¿Estás listo? —Le pregunta Loki en voz baja. Tony aparta su mirada del presumido arquero, mirando a su dios directamente a los ojos y olvidándose de todo para concentrarse únicamente en ese momento y en lo que el destino tenía deparado para él.

—No, —responde Tony con certeza mientras es consumido por una luz cegadora, y luego, todo se oscurece.


Cuando Tony se deja caer, es retenido por Loki, y ante él se encuentra un enorme sujeto, terrorífico, con un casco de oro con cuernos y un largo cetro de oro en la mano.

—Bueno… hola, —masculla Tony, ligeramente aturdido. —Usted es muy grande ¿no? —.

—Por lo menos está vestido apropiadamente. —Dice el gigante sin ningún toque de diversión, haciendo caso omiso del humano. —Por lo que he visto de la moda humana, no habría estado en condiciones de estar frente a Odín. —.

—Precisamente, —responde Loki, apretando el brazo de Tony un poco más fuerte. Tony parpadea con fuerza y despierta de su aturdimiento. El gigante lo mira con advertencia y rápidamente, Tony puede identificarse con una hormiga que no sabe si una bota aterrizará próximamente en su rostro o no.

—Por favor, no aterrices en mi cara, —dice Tony en voz alta. Cuando el gigante pone cara de confusión, Loki empuja la parte baja de la espalda de Tony para que lo acompañe.

—Vas a tener que excusarlo, Heimdall. Está… acostumbrándose. —.

Heimdall no parece impresionado.

—Bueno… yo nunca, —Steve mira embobado, pasando por el lado de Heimdall con Thor. Tony y Loki lo siguen, Tony encuentra difícil apartar su mirada del gigante.

—¿En serio, Steve? Ya nadie dice: "bueno… yo nunca" —La mandíbula de Tony apenas se inmuta antes de abrirse completamente ante la vista que ahora lo saluda. Una gran ciudad dorada se extiende por todo el horizonte visible, y por debajo de ellos el espacio es infinito, lleno de innumerables estrellas y galaxias distantes. —Bueno… yo nunca. —Respira Tony.

Loki sonríe, envolviendo sus brazos alrededor de su cintura. Thor pone un brazo alrededor del hombro de Steve. Los dos humanos permanecen inmóviles, los únicos movimientos son sus constantes miradas apuntando de una realidad surrealista a otra.

—Bienvenidos a Asgard, amigos. —.


—Loki, no puedo… oh por Dios. Esto es… —Steve ni siquiera puede finalizar su frase. Thor saluda a los ciudadanos en la calle quiénes se han apartado para permitirles el paso a los caballos que Loki finalmente ha logrado conseguir. Unas cuantas personas les ofrecen obsequios con comida gratis, y evalúan a los seres humanos con curiosidad y asombro. Pequeños niños corren junto a los caballos, riendo y preguntándose quiénes son Tony y Steve.

—Invitados especiales. —Loki le susurra a un niño en particular cuyos ojos redondos son un poco grandes para el tamaño de su cabeza.

Una niña le entrega a Tony una bolsa de melocotones frescos en un saco de yute, y éste mira a Loki mientras se lleva uno directamente a su boca.

—Sí, es seguro para comer. —Loki se ríe. Al morderlo, Tony se encuentra con un sabor que está bastante lejos de ser el de un melocotón. Eso no quiere decir que no es delicioso. Tony no hace preguntas sobre lo que son. Simplemente se los come.

—Steve, ¿has probado ésta fruta? Oh por Dios. —A Tony se le sale un poco de fruta de la boca y se desliza por su barbilla. —Mierda. —.

—¿Sabes? Eso estoy haciendo. —Delante de él, Steve se gira y también tiene la boca llena de fruta. —Ésta es la mejor fruta que haya probado. —.

Tony muerde otro pedazo. —Oh por Dios. —.


Por suerte para Tony y para la dignidad de Steve, ambos han terminado sus frutas al tiempo que llegan a Gladsheim.

—¿No tenemos que ir directamente donde ésta señorita Eir? Quiero decir, porque ella dijo lo de la puesta del sol y se está haciendo tarde, y después, sólo tendrás como un tercio de día o dos y… —.

—Odín expresó su deseo de conocerlos antes de continuar nuestro viaje, Tony. —Suspira Loki. —No vas a irte sin conocerlo. —.

—Pero… es Odín. —.

—Y yo soy Loki y él es Thor. —.

—Sí… pero… —.

—Y yo soy el Capitán América. —Interviene Steve.

—A nadie le importa, Steve. Cállate. Aunque hablando en serio, éste es Odín. Le estamos hablando al barbado y omnisciente dios de todos los dioses que hayan existido desde hace muchos millones de años. ¿Cómo es posible que sea tu padre? Quiero decir, de todos los padres que pudiste haber tenido… —.

—Como si no lo supiera. —Suelta Loki, de repente furioso. —Cállate, Tony Stark. Soy muy consciente de quién es y realmente no quiero que me haga pedazos por tomar a un humano como mi compañero. Estás muy por debajo de mí ante sus ojos y no quisiera el juicio de Odín sobre nadie después de haberlo sentido sobre mis propios hombros. —.

Tony retrocede ligeramente. Entonces se siente terrible. —Lo… lo siento. No estaba pensando… yo… —.

Suspirando, Loki rueda sus ojos y sus facciones se suavizan. —Está bien. No debí haberte… mira. Simplemente terminemos con esto… y ya. —.


—¿Y estás seguro de que podrán pasar como testigos adecuados? —Pregunta Frigga.

Odín se sienta en su trono, los otros asientos de la corte de Gladsheim están vacíos a petición firme de Frigga. Su expresión es difícil de leer para Tony, quien permanece de rodillas al lado de Steve. Cuando entraron a Gladsheim, Tony escuchó los latidos de su corazón golpeando en sus oídos y sus pasos eran – para él – como truenos que rebotaban en las paredes y hacían eco alrededor de los sagrados recintos. Miró a Loki, pero el dios estaba fijo en el antigüo dios de pelo blanco que estaba sentado en el trono en lo alto de las escaleras. La mirada de Odín se alternaba entre Tony y Steve. Lucía intrigado.

—Estoy seguro. —Dice Loki.

—Y éste hombre, Tony Stark. —Comienza Odín. Un estremecimiento recorre la espina dorsal de Tony tan pronto su nombre sale de la boca de Odín y se congela. —¿Lo amas? —.

—Con todo mi corazón. —Responde Loki sin vacilación. Ante esto, un calor abraza el corazón de Tony y se descongela de todo su ser. Él sonríe.

—Entonces apruebo su presencia en Asgard, y declaro aceptable que viajen a tu lado para solicitar la audiencia con Eir. Buena suerte. —.

Tan pronto como Tony piensa que todo ha terminado: —¿Tony Stark? —Frigga baja de su lugar en el trono y se acerca a él.

No voltees el pastel, cálmate es sólo Frigga, la esposa de Odín, cálmate Tony, cálmate Jesús… oh Dios. —¿Sí? —.

—Levántate. —Se pone de pie. Sus ojos están llenos de bondad y amor. Por una vez, Tony se siente aliviado puesto que sólo son él y ella en todo el recinto. —Salvaste a mi hijo. Asgard te debe una deuda de gratitud. —.

—No fue nada. En serio. Quiero decir, amo al chico así que… —Es silenciado por los brazos de Frigga que lo rodean en un abrazo. Después de un momento de sorpresa, él se lo devuelve, absorbiendo su aroma a miel y flores silvestres.

—Salvaste a mi hijo de la muerte y de sí mismo. Eres bienvenido en Asgard cuando lo desees. Estamos muy complacidos de que Loki te haya encontrado. —.

—¿Está segura que él está bien con ese acuerdo? —Tony le levanta su pulgar a Odín. Frigga sonríe.

—Si estuviera tomando decisiones equivocadas, mi esposo me lo habría dejado en claro a estas alturas. Él confía en mí. —Se gira hacia Odín y se encuentra con su mirada. Los ojos del anciano dios se arrugan mientras le muestra una sonrisa.

—Mi esposa está en lo correcto. —.

Desde la esquina de su ojo, Tony ve que los ojos de Loki se ensanchan con incredulidad.


—Tu gente me adora. —Dice Tony con una sonrisa al salir de Gladsheim.

—No puedo… creer que sea así… pero lo es. —Murmura Loki, casi para sí mismo. Mira a Tony. —Tu insistencia me asombra. —.

—Una parte viene en el paquete de amar a un inventor. Tendemos a asombrar, y de hecho a veces insistimos en hacerlo. —.

Steve bosteza ruidosamente. La noche ha caído sobre Asgard, por lo que cualquier intento de viaje es imposible.

—Saldremos justo antes del amanecer. —Dice Thor decididamente. —El Monte Lyfia está a menos de un día de camino. Estaremos allí antes del anochecer. Por ahora, debemos dormir. —.


Tony sonríe, agotado, y desliza su brazo sobre el pecho de Loki, sosteniéndolo más de cerca. Una luna de algún tipo que definitivamente Tony jamás ha visto en toda su vida brilla a través de las ventanas y brilla en las gotas de sudor que recorren su frente, deposita un beso en el hombro del dios.

—Te amo. —Murmura, dándole otro beso. Loki se da la vuelta de manera que ahora sus ojos están en el mismo nivel.

—Yo también te amo. —Responde Loki con una sonrisa, presionando sus labios contra los de Tony. —Eso estuvo bien para ti, ¿no? —.

Tony deja salir una leve carcajada de incredulidad. —Escuchaste los ruidos que estaba haciendo, ¿cierto? Por supuesto que estuvo bien. ¿Por qué lo dices? ¿No estuvo bien para ti? —.

—No ¡No! Yo sólo… —Loki se muerde el labio.

—¿Qué? —.

—Me preocupa que pueda hacerte daño. Porque tengo una fuerza superior a la tuya y me da temor no darme cuenta si los ruidos que haces son por placer o dolor. —.

—Mira, te haría saber si me estabas haciendo daño. Pero para que sepas nunca lo has hecho. ¿Eso deja limpia tu consciencia? —.

Loki sonríe de nuevo. —Por supuesto. —Besa de nuevo a Tony, y ésta vez no se detiene hasta que ha vaciado la mayor parte del aire de los pulmones de Tony.


—¿Durmieron bien? —Pregunta Steve con un bostezo a la mañana siguiente. El sol aún no ha salido pero todos están vestidos con sus trajes asgardianos listos para partir al Monte Lyfia. Tony le sonríe, luciendo la sonrisa más amplia posible.

—No. —.

—Yo… nunca debí haber preguntado. —.

Thor se ve verdaderamente preocupado. —Tony, pediré que lleven té de manzanilla a los aposentos de Loki la próxima vez que te quedes aquí en Asgard. Eso me ayuda a dormir como un bebé, así que estoy seguro que te ayudará a ti también. —.

Tony deja escapar una carcajada, e incluso Steve no puede evitar reírse.

—Los caballos están listos, su alteza. —Dice un sirviente en voz baja desde la puerta.

Thor aplaude con sus manos. —Entonces ¡debemos irnos de una vez! —.

Loki camina con Frigga, sus manos están unidas. —¿Nos vamos? —Pregunta.

Suena bastante nervioso. Tony nota el fuerte agarre que tiene en la mano de Frigga.

—Los caballos están listos, hermano. ¿Y tú? —.

Loki suspira profundamente. —Sólo quiero mi magia de vuelta. Así que sí. Estoy listo. —.


Hola a todos! :)

Finalmente he llegado al último capítulo de éste fic que me faltaba para traducir... pero un momento! eso no quiere decir que el fic termina aquí... lo que sucede es que la autora no ha vuelto a actualizar en mucho tiempo... lo importante es que ya tengo a todos los lectores de éste fic al día con el fic original. Así que será esperar a que la autora escriba un nuevo capítulo para yo poder continuar...

Otra cosita más, de ahora en adelante seguiré respondiendo los comentarios por mensaje privado ya que me parece más sencillo, a excepción de los comentarios anónimos... esos sí los responderé por aquí porque no tengo otra manera:

Fortuneladystar: La verdad es que sí, andamos llenas de muchas cosas... tanto así que estoy actualizando como una vez por mes u.u quisiera actualizar más seguido pero buenoo... el tiempo no me da... Es verdad, Tony se lleva genial con Peter ambos son geniales :) Habría sido genial poder tener una imagen de Tony y Steve con los trajes asgardianos jajaja ha de ser bastante chistoso xD

alexis: Me alegra que te encante éste fic :D ... no eres la única, todos morimos por ver cómo lucen con trajes asgardianos! :3 También pienso lo mismo que tú, Tony y Loki están hechos el uno para el otro. Es por esa razón que decidí traducir fics de ésta pareja porque son lo máximo :)

vaniaa: Qué lindo de tu parte apreciar tanto mi trabajo ;) La verdad es que cuando traduzco me meto mucho en la historia, así que intento encontrar la mejor manera de trasmitirles el mismo mensaje pero en español para que quede lo más adecuado posible :D Me alegra mucho que el fic ya esté en tus favoritos :)

Espero que les haya gustado el capítulo, nos veremos de nuevo cuando la autora actualice capítulo... no olviden comentar :3

Saludos,

Luna :)