¡Y el tan esperado capitulo 2 del super reto lemon!

Preparados porque no quiero hemorragias, ni desmayos ni nada que tenga que ver con lo que leáis. Yo escribo porque me gusta y para ganar, es decisión del lector elegir si prefiere un ataque al corazón o un respiro.

No digo que sea perfecto, por supuesto, porque no lo es, pero...

¡Espero que os guste!


Capitulo segundo

Consecuencias

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De acuerdo. Algo no andaba bien. Naruto no había venido a verla en tres días. Y ya estaba realmente preocupada…muy preocupada…

Sorbió su nariz, mirando a Ino con lágrimas en sus ojos, pero de nuevo su nariz volvió a gotear.

-Hinata-chan…-le llamó ella con dulzura, limpiando su nariz-no llores...-

Hinata agarró el pañuelo y se sonó.

-Mira lo que has provocado tonta- masculló Sakura, sentándose al lado de Hinata, sonriendo con ternura al verla de esa forma.

Esa chica realmente amaba a Naruto

-No lo hice a propósito- respondió ella frunciendo el ceño- ¡es que no entiendo a idiota!-exclamó, dejándose caer sobre el sofá, cruzada de brazos.- Cualquier hombre hubiera caído a la más mínima-

-Pero Naruto no es así-respondió Sakura. Ino tan solo elevó una ceja.

-¿Estamos hablando del mismo Naruto? ¿Del Naruto pervertido y obsesionado con su novia? ¿De ese Naruto?-

-Yo también hace días que no le veo- dijo Sakura, pensativa. Hinata le miró, y ella, sonriéndole, le limpió las lágrimas –no te preocupes, seguro que…está bien…seguro…-su mirada se perdió en algún punto de ese sala- Aunque…-miró a Hinata, que se mordió el labio, luego a Ino- últimamente lo veía…muy ofuscado- se cruzó de brazos, entornando sus ojos- con cualquier comentario saltaba y…cuando alguien pronunciaba a Hinata…-la miró precavida.

Hinata bajó su mirada, entristecida.

-Sakura-le llamó Ino repentinamente con voz amenazante- no le habrás dicho nada a Naruto del plan de seducción ¿no?-

-¡Por supuesto que no! ¿¡Por quien me tomas?!-

-Entonces, ¡no lo entiendo!-exclamó ella molesta, alzándose del sofá, caminando de un lado a otro- ¿qué puede tenerle tan alejado de Hinata?-

Se detuvo y miró fijamente a Sakura, que intentaba secar las lágrimas de Hinata.

-Hinata-chan, no te preocupes. Seguramente Naruto anda metido en el algún lio con el kyuubi…-

-Frentona-le llamó de pronto Ino - tú podrías…-

-Ni lo sueñes loca- le interrumpió ella, sabiendo lo que pasaba por la mente de su amiga- no voy a preguntarle a Naruto.- se levantó- eso es cosa de él y Hinata. Yo no voy a meterme en relaciones que no me conciernen.-

-Pero esto es por Hinata-chan.. –

-Además-continuó ella- desde un principio dije que eso de la seducción no hacía falta. Naruto ya la…-se detuvo de pronto, abriendo sus ojos sorprendida- él ya…-

Miró a Hinata, con esa ropa que parecía haberse acomodado a ella, luego a Ino. Entornó la mirada, pensativa, y volvió a mirar a Hinata.

-Podría ser que…-

-¿Qué ocurre Sakura?- preguntó extrañada Ino- ¿Naruto ya la qué?-

Negó.

-No…no es nada. Se me ocurrió que tengo que ir al hospital-

-¿Ahora?-preguntó con fastidio Ino-que de gran ayuda eres…-se dejó caer de nuevo al sofá.

-Hinata-chan- se volteó y agachó delante de ella- lo siento, si veo a Naruto le diré que pase a verte lo antes posible. Y si no quiere, créeme que lo traeré de los pelos si es preciso-

-Gracias- asintió ella con una leve sonrisa.

Sakura revolvió su flequillo antes de alzarse y mirar a Ino

-Tú, más te vale no planear nada más. Ya hemos visto las desgracias que causan tus "seducciones"-

Ino le sacó la lengua, molesta. Cuando sintió la puerta cerrarse, miró a Hinata, sintiéndose totalmente culpable.

¡Demonios con ese Naruto! Se suponía que a estas alturas los dos deberían estar retozando sobre la cama. ¿Por qué en él causaba lo contrario? Miró a Hinata, mirando el pañuelo entre sus manos con la mirada apagada, sobre el sillón y suspiró.

En parte, gran parte es culpa mía ¿no?

-Hinata-chan- la peliazul le miró, todavía con lágrimas en los ojos. Sonrió- y aun me sigo preguntando, ¿Cómo puedes amar a un tipo tan loco como él?- se levantó y agarrando sus manos, la levantó a ella también- ¿vámonos de compras, te parece?- Hinata la miró- de esta forma, compenso un poco lo que te he causado- masculló, sonrojada- ya que…principalmente la culpa es mía-

Hinata negó.

-N-no te culpo Ino-san…-bajó su cabeza, sonriendo levemente- gracias a tus consejos he podido superar un poco mis miedos. Posiblemente…N-Naruto-kun se cansó de mí…a fin de cuentas, todavía s-soy una niña…-

Ino estrechó sus manos.

-Yo no lo creo así- murmuró ella, alzando el rostro de Hinata con su dedo. Sus ojos brillaban y sus mejillas estaba sonrojadas- Naruto te quiere más que su propia vida Hinata-sus ojos perlados miraron hacia otro lado, evitando ponerse a llorar- me da a mí que es lo que la frentona ha dicho. Posiblemente tendrá algún conflicto con el Kyuubi, que no deja de torturarle…-le apartó el cabello que enmarcaba su rostro, tras la oreja- no te preocupes Hinata-chan, verás como pronto vuelve Naruto pidiéndote disculpas-

Hinata asintió, no muy convencida de eso.

¿Qué he hecho mal?

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La noche había caído sobre la aldea de Konoha. Las estrellas formaban un manto blanco sobre el oscuro cielo y la luna resplandecía redonda en lo más alto.

Apoyado en el marco de su ventana, Naruto observaba la luna fijamente. Suspiró segundos después.

-¿Cuánto tiempo más te mantendrás escondida?-

Sonriendo sonrojada, Sakura apareció entre las penumbras de la habitación. Naruto la miró, sonriendo.

-¿Qué haces aquí?-

Pero Sakura se quedó pasmada de lo que veía. Sin el uniforme jounin, vistiendo tan sólo una camisa de tirantes negra y sus pantalones naranjas, bajo la luz de la luna, con esos increíbles ojos azules y su cabello rubio, no pudo evitar pensar en lo condenadamente atractivo que se veía.

Maldijo interiormente por no haberle rechazado tantas veces en su juventud.

-Sakura-

-¿Eh? Oh…lo siento- se sentó al otro extremo Sakura, sonrojada. ¿Cuánto tiempo había estado mirándole? Meneó la cabeza, alzando también la mirada a la luna.

¿Se atrevería a preguntarlo?

Le miró repetidas veces de reojo, buscando la forma correcta de preguntar algo tan íntimo como eso.

-¿Vas a hablarme de Hinata?-

La pelirosada se tensó, mirando sorprendida al rubio, que sonrió entre dientes. ¿Cómo sabía él…

-Eres un libro abierto Sakura-

Sakura frunció sus labios. Odiaba que sus amigos la conocieran tanto.

-Hinata-chan está muy triste- apoyó las manos a ambos las de su cuerpo y empezó a mover sus piernas-cree que ya has dejado de quererla-

-Para eso antes tendría que morirme-respondió; Sakura dejó de mover sus piernas y Naruto sonrió- no, creo que incluso después de muerto la seguiría amando igual-

Así es…pensó Sakura, volviendo a mover sus piernas. Una gran sonrisa adornaba su rostro.

-Algo muy lindo salido de tus labios. Vaya Naruto, debes estar muy enamorado- le miró, sonriendo aun más al ver las mejillas sonrojadas.

Todavía es un niño

-Dime Naruto, si eso es así ¿Por qué te alejas de ella?-

Él se sonrojó aún más, extrañando a Sakura.

-Por el momento, es lo mejor- dijo él, adentrándose en la habitación. Sakura dio la vuelta a su cuerpo.

-¿De qué tienes miedo?-le preguntó ella, deteniendo los pasos de Naruto- Hinata cree firmemente que no la deseas- se bajó de la ventana, fijándose unos segundos en las manos empuñas de Naruto- ¿pero no es así, verdad?- se acercó a él e inclinó su cuerpo para dar cerca de su oreja- tienes tanto miedo de perder el control que huyes de ella en cuanto intenta besarte-

-¡N-no es cierto!- se volteó rápidamente él, sonrojado- Yo no huyo.-y miró a un lado- tomo...ciertos días de distancia-

-Naruto a quien pretendes engañar. Tu cara lo dice todo- y se inclinó sobre él, sonriendo con brillante malicia- la deseas tanto que temes descontrolarte y despertar al Kyuubi- Naruto tragó saliva-¿O no es así?- elevó una ceja, esperando una respuesta.

Naruto únicamente viró su rostro, sonrojado.

-No creo que sea algo en lo que debas meterte- masculló

-No, es cierto. Pero como soy amiga de Hinata-chan, y me preocupa su salud…-se dirigió paso a paso a la ventana- pero en fin…espero que recapacites…y que hayas disfrutado de un buen panorama-

La miró confuso Naruto, sin comprender sus palabras.

-Hinata-chan es muy linda sin ropa… ¿no?-

Y en una nube de humo desapareció. Naruto quiso decir algo, pero se abstuvo y tumbó en su cama, suspirando.

El tic tac del reloj marcaba los segundos, al parecer con rapidez, sin embargo, para él, el tiempo pasaba más lento de lo que deseaba.

-¿De qué tienes miedo?… la deseas tanto que temes descontrolarte y despertar al Kyuubi-

Maldita sea. Cuan de ciertas eran esas palabras. Se alejaba por miedo a dañarla, pensando que hacia bien cuando en realidad, todo parece estar yendo en contra.

Cuanto más alejaba más pensaba en ella, más veces recordaba aquella noche frente a río, a Hinata quitándose con despiadada lentitud el kimono…cerró sus ojos, recordando al completo su cuerpo desnudo. Cada detalle, cada movimiento…la maldita agua enredándose en su piel…Cuanto hubiera dado él por ser esa agua…

Sin embargo se mantuvo firme, condenadamente excitado y resistiendo las terribles ganas de cogerla y tomarla cuantas veces fueran necesarias para calmar esa sed.

Una sed que nunca calmaría

Abrió sus ojos y se sentó en la cama de pronto. Se asombró al ver parada frente la ventana a la persona que menos debía venir a verle ahora. Miró a un lado, empuñando sus manos.

-¿Qué quieres?-

Hinata se mordió el labio ante esa cruel pregunta. Se había mantenido todo el día preocupada, deseando poder venir para preguntarle que le ocurría. Y ahora que llegaba…la recibía de esa forma.

¿Realmente…habría dejado de quererla?

-Naruto-kun…-pero él se levantó de la cama.

-Será mejor que te vayas. No estoy…para visitas- y se volteó para salir de esa habitación, sin embargo, ella fue más rápida y consiguió agarrarle de la camisa. Cerró sus ojos.

-E-espera…por favor…Naruto-kun…-las lágrimas bordearon sus ojos- por favor…-

Naruto empuñó sus manos

-Y-yo…s-siento si hice…algo mal…-apretó la camisa-n-no quería…todo aquello…-se sonrojó, bajando su mirada al suelo- s-solo quería…-cerró sus ojos- que me tocaras- dijo en un sollozo, que provocó que Naturo abriera sus ojos- N-no te alejes de mí…por favor…-las lágrimas chocaron contra la madera del suelo- te amo…-sorbió su nariz- n-no volveré a hacer…n-nada que no t-te guste…-temblaba. Estaba tan nerviosa, tan asustada. Si Naruto le dejaba, no sabría lo que ocurriría- perdóname-

Naruto pegó la palma de su mano contra su sien, cerrando sus ojos con fuerza.

No, no era eso. ¡No era por su culpa!

-¡No es eso!-exclamó él, volteándose repentinamente. Hinata le miró- no eres tú el problema, sino yo- se volteó de nuevo, agarrando su cabello.

Hinata le miraba sin comprender. ¿Él era el problema? ¿En qué?

-No es que no me guste nada de ti…-la miró él, desesperado- el problema es…que me gusta todo- Hinata se sonrojó, impresionada-no puedo mantenerme pegado a ti porque sé que mis manos no pararían quietas, porque posiblemente no pueda dejar de besarte, porque podría hacerte el amor hasta que el cansancio me diga basta, porque no soy capaz de…-viró el rostro, sonrojado- controlarme. Podría…¡maldita sea!, eres todavía una niña y no quiero hacerte daño-se sentó en la cama, sujetando su cabeza-no quiero que tu primera vez…sea con un monstruo-

Hinata bajó su mirada, entristecida. ¿Una niña? Así que realmente así es como la veía…empuñó sus manos.

-¿Por qué…?-susurró-¿por qué?-

Naruto viró el rostro para mirarla.

-N-no soy ninguna niña Naruto- masculló ella, mirando fijamente los ojos del rubio- todas esas veces he querido dejártelo en claro-

Él se extrañó, pero entonces, todos los recuerdos vinieron a su cabeza. El día de la despida, con la misma ropa que exactamente llevaba, en las termas, en los terrenos Hyuuga…quedó boquiabierto

-¿Sabías que estaba ahí?-

-Lo hice…lo hice para demostrarte que no soy ninguna niña. Q-quiero que hagas conmigo…-bajó su mirada, sonrojada- q-quiero complacerte e-en todo…-Naruto empuñó sus manos- q-quiero que me toques, q-que m-me beses…q-quiero…quiero que Naruto-kun me desee-

El silencio se hizo presente entre ambos, llenando el ambiente de tensión y frío silencio. Cerca de ellos, la manecilla del reloj sonaba, y parecía que cada vez más alto. Excepto eso y sus respiraciones, no había nada más que frío silencio

Empuñaba sus manos con fuerza Hinata, mordiendo su labio. Todo lo que había hecho y dicho era cierto. Deseaba sentirse deseada de esa forma, que las manos de Naruto acariciaran algo más que sus manos, deseaba…entregarse a él.

Una sonrisa corta e irónica escuchó Hinata, que elevó la mirada a Naruto. Naruto también la miró. Su mirada burlona, su sonrisa ladina…

-Crees que no sé que no eres una niña…crees que…-apretó su quijada, furioso- crees que no te deseo…-

Hinata bajó su mirada, intimidada.

-Tengo que hacer milagros para mantener mis manos quietas, auto satisfacerme para calmar las ganas que tengo de arrancarte la ropa y adentrarme de una maldita vez en ti…-Hinata enrojeció- tengo que controlar las ganas de saltar sobre ti cada vez que te veo…-

-N-no lo hagas- le interrumpió ella, elevando su mirada- no te reprimas…yo…no voy a quejarme-desvió su mirada

-Te das cuenta de lo que me estás diciendo-Hinata no se apartó cuando él apareció de pronto frente a ella. Lo que si asintió, muy sonrojada cuando sintió su mano acariciar con suavidad su mejilla, como entre sus dedos agarraba su labio, acariciándolo- eres mi gran perdición Hinata-

Ahuecó la otra mano en su rostro y lo alzó, aproximando el suyo. Hinata furiosamente sonrojada, entrecerró sus ojos, separando sus labios antes de rozar los suyos, pero, un último momento de cordura provocó que apartara su rostro, mirándole a los ojos.

-¿Me deseas?-

Naruto sonriendo, volvió a acercar sus labios, pero Hinata retiró el rostro, apretando sus labios.

-No me dejarás besarte hasta que te lo diga verdad- Hinata miró a un lado, cruzada de brazos y él soltó su rostro-después de todo lo que te he dicho, hace falta que reconfirme que sí?-

Hinata se mordió el labio, negada todavía a mirarle. Sonrió al escucharle resoplar.

-Está bien, si. Te deseo. Te deseo desesperadamente, de una buena vez…-le rodeó la cintura, alzando su rostro- ¿contenta?-

Hinata asintió, antes de juntar sus labios y rodearle el cuello con sus brazos.

La noche estaba tan sólo empezando.

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Naruto pasó las manos por su cintura, sintiendo bajo estas la piel suave de su vientre. La pegó contra su cuerpo, devorando sus labios con un hambre incontrolada. Atrapaba su lengua entre sus dientes, mordía su labio tirando y succionando; pasaba de la más lenta y tortuosa provocación a la pasión descontrolada. Y Hinata empezaba a sentir sus labios adoloridos…y su piel caliente.

Sus manos bajaron la sudadera de sus hombros, que cayó al suelo con un sonido suave; se sonrojó ella, sintiendo las manos acariciar su espalda.

Naruto separó sus labios para continuar en su mentón, su mejilla, proporcionando húmedos besos por su cuello. Hinata se mantuvo agarrada a sus brazos; su cuerpo empezaba a debilitarse… y tenía calor…

Gimió sorprendida al sentir el mordisco en su cuello, haciéndola sentir más calurosa y debilitada. Sus dedos se clavaron en sus brazos.

-Naruto…-

Sus labios se habían desplazado a su hombro, apartando el tirante, volviendo a morder sobre esa piel…deseaba poder probar todo su cuerpo.

Las manos fueron a parar directas a sus pechos, los cuales agarró sobre la camisa. Hinata pegó un gritito sorprendida, manteniendo sus ojos cerrados, sus uñas clavándose en su piel. Sonriendo de medio lado, Naruto los manoseó sobre la fina tela, sintiendo el erecto botón rosado.

-Hinata- ella le miró y Naruto volvió a besar sus labios, muy lento, provocando estremecimientos en su pequeño cuerpo. Sus manos agarraron el final de ese top y lo alzó. Separó sus labios tan sólo para pasar la tela por sus brazos y volver a besarla, tirando de esta después a un lado. Hinata se cubrió con sus brazos, separando sus labios, muy sonrojada.

-Después de verte desnudándote ante mis narices…-

-A-aquello e-era diferente…-respondió nerviosa, mirando a un lado- n-no estabas tan…cerca…-

-No tengo una vista tan mala- Hinata sintió sus manos en sus brazos y cerró sus ojos, dejando que este los apartara-a veces el Kyuubi es muy útil- su voz grave y sutilmente roca consiguió estremecerla.

Naruto se lamió los labios cuando le apartó los brazos, sonriendo ladino. Tiró de los mismos para acercarla de nuevo a su cuerpo y le alzó el rostro para volver a besarla. Hinata se agarró a su camisa, pegando su cuerpo pero rompió el beso cuando sus manos abarcaron sus pechos, produciendo otro gemido. Bajó su cabeza, apoyándola sobre su pecho, sonrojada con fuerza; Naruto torturó los sensibles botones mientras su boca besaba y mordía su cuello.

-Si te dijera que me gustan… ¿estarías más tranquila?-

Mordiéndose el labio, Hinata negó, aferrándose con fuerza a su camisa, encorvando cada vez más su cuerpo. Estaba muy débil, tenía mucho calor y respiraba muy agitada…

Exclamó sorprendida cuando él la alzó en brazos, volviendo a besarla. Hinata rodeó su cuello, correspondiendo a ese beso.

La cama. Sintió el mullido colchón tras su espalda. Sus labios mordiendo antes de separarse y bajar por su cuello. Su mano agarró su rubio cabello, sintiéndose inquieta al notar a donde se dirigía su boca…y jadeó al contacto de esa lengua sobre su pezón. Cerró sus ojos con fuerza, muy sonrojada, agarrando entre sus dedos el cabello, perdiéndose en esas nuevas y placenteras sensaciones. Su lengua, sus dientes mordiendo suavemente mientras la otra mano pasaba por el otro pezón, atrapándolo entre los dedos. Hinata se sentía húmeda, deseando que eso que hacían, llegara más allá.

Y gimió una vez más cuando la boca pasó al otro pecho.

Apretó sus piernas, anhelante, llena de agonía…rogando por que terminara de complacerla.

Apartó su boca, dejando un hilo de saliva, admirando con malicia el estado de Hinata. Subió su cuerpo, acercando sus labios a los hinchados y rojos. Hinata entreabrió sus ojos y bajo ese brillo, el anhelo, la agonía y el deseo, Naruto sonrió.

-Hago todo lo que puedo para ir despacio nena…-depositó un beso en su cuello, subiendo su cuerpo al de ella. Hinata se abrazó a él-no me impacientes más de lo...que ya estoy…-

Y volvió a besarla, tan profundamente y tan salvaje que Hinata se sintió desfallecer pero consiguiendo responderle de la misma forma, frotando su cadera contra el calor de su sexo. Apretó sus dientes Naruto, gruñendo al apartarse.

-No hagas eso- y capturó su boca de nuevo, devorándola al completo.

Libre sus labios, y él habiéndose sacado la camisa, su boca volvió a bajar, su cuello, por la clavícula, lamiendo el valle de sus pechos, mordiendo suavemente su vientre. Hinata tuvo que agarrarse a la sabana de la cama; el calor de las manos de Naruto sobre su piel conseguía estremecerla de una manera increíble. Sobre su pierna, rodeando su cintura, su lengua lamiendo su piel…

No podía…se sentía desesperada. Lo necesitaba.

El cinturón. Abrió sus ojos al escuchar el sonido de su pantalón desabrochándose. Avergonzada, intentó cerrar sus piernas, pero Naruto se lo impidió y la prenda poco a poco fue sacada. A cada parte por la que él pantalón pasaba, Naruto besaba y lamía y cuando este fue lanzado a lo lejos, el jinchuriki la observó. Sus ojos cerrados, sus mejillas sonrojadas, sus labios entreabiertos, el subir y bajar agitado de sus pechos, su vientre, esas azuladas braguitas y sus largas piernas.

¿Y él iba a perderse algo tan maravilloso como eso?

Volvió a proporcionar besos por su vientre, tirando con el pulgar de la tela hacía abajo. Hinata se mordió el labio, bien avergonzada, agarrándose a la cama con fuerza.

Ahora eran uno de esos momentos en los que debería desmayarse…pero no lo hizo, ni siquiera cuando la tela despareció de su cuerpo. Tenía tantas emociones y sensaciones en su cuerpo, que le era imposible pensar en el desmayo. Abrió sus ojos lentamente, sonrojándose furiosamente al ver a Naruto mirarla fijamente. Apartó su mirada, queriéndose alejarse de ese escrutinio examen. Sin embargo, sintió la mano de Naruto en su cintura, obligándola a sentarse.

Todo su cabello cayó por sus hombros, cubriendo sus pechos y cayendo en parte sobre la cama.

Naruto la observaba y sonreía de forma tan tierna que a Hinata le emocionó, tirándose a sus brazos. El rubio la agarró y la sentó sobre sus piernas, colocando sus piernas a ambos lados de las suyas. Azul y blanco volvieron a encontrarse durante largos segundos, en los segundos en que Hinata bajó su cabeza y gimió cuando uno de sus dedos se adentró en ella. Con la otra mano Naruto le alzó el rostro para volver a besarla, pero aquel movimiento dentro de ella le hacía gemir cada vez más. Se agarró a sus brazos, apretando con sus dedos.

Ya no podía más, la estaba torturando, llevándola al desespero. Sus labios por su cuello, su mano atrapando su seno, el movimiento de los que ahora eran más de uno…

Entreabrió sus ojos, brillante y a punto de soltar lágrimas.

-Si en algún momento llega a ocurrir, no te olvides de él-

Hinata miró a Ino, sin comprender.

-Puede que él se sienta satisfecho con lo que te hace, pero siempre viene bien satisfacerle a él…-

¿Satisfacerle a él?

Le miró, evitando caer en la tentación de volver a cerrar sus ojos y entregarse a ese placer. Él sonreía, tomaba su seno con la misma y sus dedos seguían acariciando su interior…entonces recordó cuando frotó su cadera…

-Puede que te niegue hacer algo…pero si quieres llegar al final…hazlo-

En aquel momento no comprendió ninguna de las palabras de su compañera, posiblemente todavía no las entendiera del todo…pero decidió intentarlo.

Sus manos temblorosas dejaron sus brazos y acariciaron su pecho, siguiendo los caminos que formaban sus músculos, y descendió, bajó su mano por su vientre y la adentró en el pantalón. Naruto detuvo cualquier movimiento, abriendo sus ojos sorprendido. Apartó su mano, sintiéndola estremecer y la miró.

Su pequeña mano agarró el miembro erecto, haciéndole jadear. La movía, empezó a mover la mano, a acariciarla, provocando que cerrara sus ojos y apretó sus dientes.

Hinata le acariciaba, observaba el rostro de Naruto, no sabiendo si lo hacía bien. Él jadeaba, incluso a veces gruñía; llegó a agarrar su muñeca para marcarle un movimiento, pero le presionó tanta fuerza en ella que tuvo que detenerse.

-Naruto-kun…-le llamó ella, preocupada.

Sus ojos azules se centraron en los de ella, haciéndole sonreír al verla preocupada. Con una de sus manos en su nuca, acercó su rostro, juntando su frente.

-Estoy en mi límite…- susurró, apartando la mano de Hinata y volverla a tumbar sobre la cama.

Hinata vio que él se alzaba y quitaba ropa y calzones, se sonrojó furiosamente al verle por completo desnudo. Hinata lo supo desde la primera vez, era muy, demasiado, extremadamente atractivo.

Naruto agarró algo de un cajón y lo rompió con sus dientes, lo siguiente que supo fue que se tumbó sobre ella, apoyándose sobre los brazos.

-Abrázate a mí- dijo contra su oído, Hinata así lo hizo- aprieta, estrújame o ahógame si prefieres…pero no te sueltes…-Hinata gimió sorprendida al sentirlo entrar en ella-bajo ningún concepto…me sueltes…-

Y gritó cuando se adentró al completo en ella. Cerró sus ojos con fuerza, lágrimas se asomaron, apretaba con tanta fuerza sus brazos que pensó que estaba a punto de ahogarlo.

Eso…dolía tanto..

-Así que…-Hinata percibió su voz ronca, pero con un tinte de diversión- decidiste desnudarte aun sabiendo que estaba ahí-

Volvió a sonrojarse con fuerza, sintiéndola arder. Mordió su labio, asintiendo. Naruto sonrió y Hinata pudo sentir su aliento contra su hombro.

-¿Qué hubiera pasado si no fuera yo el que estaba ahí…? te has parado a pensar que cualquiera podría…- Hinata apretó sus piernas a sus lados cuando él se movió y Naruto apretó sus dientes-podría haber colado en ese lugar….-

Continuaba abrazándole con fuerza, aunque el dolor parecía estar remitiendo…

-S-solo Naruto-kun p-puede colarse en los terrenos Hyuuga-volvió a mover su cadera, extrañada…-Naruto…-

-Tranquila-

Aunque sus palabras no tuvieron nada que ver con su movimiento, él continuó, poco a poco, agarrando su cabello. Hinata sollozó, pero a medida que se iba moviendo, que el dolor desaparecía para dar paso a algo anhelante, elevó su cadera; sus piernas se apretaron en las de él, sus brazos aflojaron un poco el agarre…la misma sensación de antes, su cuerpo volviendo a estremecerse, el calor subiendo…el placer resurgiendo desde dentro…

Y lo que empezaba como lento, cambió a más lento y profundo, a subir el ritmo de las embestidas. Rápidas, placenteras, fuertes y profundas…Los gemidos, los jadeos altos escapaban de sus labios, Naruto jadeaba contra su oreja, la pequeña cama empezó a acompañarles con el movimiento…

A punto de llegar al límite, Naruto colocó una mano bajo su cintura y elevó un poco sus caderas.

-Rodéame-

Hinata enredó sus piernas, sintiendo extasiada como de esa forma el placer parecía aun mayor. Enterró sus uñas en sus hombros, arañando en el proceso, viéndose suplicar por más.

Era tan extrañó y único lo que sentía que quería más...no parar…

Y cuando las paredes vaginales apresaron con más fuerza su miembro, Naruto mordió su hombro, incapaz de parar lo que se veía encima, y culminaron los dos, llegando al orgasmo más placentero que los dejó sin aliento sobre el camastro.

Los segundos pasaron sin que dijeran nada, tan sólo sintiendo la respiración del otro.

Naruto sonrió de pronto.

-Ha sido tan increíble que te has quedado sin palabras'ttebayo-

Hinata enrojeció al completo. La verdad es que había sido único.

Asintió, provocando que Naruto elevara su rostro para mirarla, asombrado.

-De verdad piensas que…-Hinata volvió a asentir, desviando la mirada.

Soltando una sonrisa satisfecha, Naruto la besó, llevándose entre sus brazos su cuerpo, dejándolo sobre el suyo. Se separó un poco acariciando su mejilla, apartando tras su oreja el cabello que cubría su rostro. Hinata le miraba sonrojada, pero con una tierna sonrisa pintada en sus labios.

-Me arrepiento al pensar que podría haberme perdido algo así- su mirada se perdió en el techo, frunciendo el ceño mientras acariciaba su cabello. Hinata apoyó sus manos sobre su pecho y sobre estas apoyó su mentón- hubiera sido una tontería'ttebayo…una locura…-y sonrió de medio lado- a fin de cuentas…no perdí el control- la miró, ampliando su sonrisa-Hinata-chan…-

Ella no tuvo tiempo ni a responder cuando Naruto la agarró por bajo los brazos, alzándola como si de una muñeca se tratara mientras él se sentaba y la sentaba de espaldas a él. Hinata le miró por sobre el hombro, peo Naruto abarcó sus manos por completo en sus senos, sonrojándola con fuerza.

-Hagámoslo otra vez- susurró contra su oído, añadiendo un mordisco en su lóbulo.

-P-p-pero…-calló de pronto, gimiendo al sentir sus dedos de nuevo en su interior.

-Dijiste que no me reprimiera…-Hinata apoyó la cabeza en su hombro, arqueando su cuerpo. Naruto sonrió, moviendo con maestría desconocida sus dedos- que no te quejarías…-atrapó entre sus dedos el pezón y con su lengua, lamió su cuello- entonces…- su voz cambió a una levemente grave-atente a las consecuencias…-

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Roja como un pimiento, Hinata recordó absolutamente todo lo que pasó esa misma noche. ¿Cuántas veces habían llegado a…

Miró a un lado, mordiendo su labio, escondiendo bajo esta una sonrisa. Era algo bochornoso pensar en todo lo que había hecho, pero finalmente había podido entregarse a Naruto.

Finalmente podía decir que le pertenecía entera y completamente.

Y entre sus brazos, le abrazó, sin embargo toda esa felicidad desapareció de pronto de su rostro, palideciéndola.

Oh no

Oh no

¡Oh no!

¡Ya era de día! Si no llegaba pronto a su casa, podrían descubrir que no durmió anoche y su padre…su padre…

Sudando frío, siguió intentando apartarle, llamándole incluso, pero a cada intento de alejarle el la estrujaba aun más. Hinata sintió que pronto partiría su espalda. Llegó hasta el punto de cansarse. Era como si intentara quitarse una pared de piedras de encima.

-Naruto-kun…-

Pero Naruto frunció el ceño y balbuceó algo dormido. Hinata quiso acercarse un poco para escucharle.

-¿Naruto-kun..?-

Ahogó un grito cuando sintió su lengua lamer su seno. Furiosamente se sonrojó, viendo como él la soltaba pero volteaba su cuerpo para atraparlo con la boca. Se mordió el labio.

-Naruto…-

Bajó su mirada, asombrándose al verle con los ojos cerrados. ¡Estaba dormido! ¿¡Estaba haciéndole eso dormido?!

Gimió, inconscientemente salió ese sonido de su garganta tras ese suave mordisco.

-E-espera…Naruto...-

Intentó escapar huyendo por abajo, escurriéndose entre la cama y su cuerpo.

-¿Vas a dejar de moverte o no?- Hinata se detuvo y elevó su mirada, asombrándose.

Los ojos azul intenso de Naruto la miraban fijamente, teniendo el ceño fruncido. Hinata boqueó.

-¿Q-que no estabas…-Naruto sonrió entre dientes, dejándola más sorprendida y sonrojada-m-me has mentido…-se sintió ofendida y avergonzada- Naruto-kun…-

Sonriendo, Naruto apoyó su cabeza en su mano, observándola.

-Lo siento-respondió él, sonriendo divertido. Deslizó un dedo por su cuello, descendiendo por el valle de sus senos, haciendo pequeños círculos alrededor de su pezón.

Hinata enrojeció, quedándose hipnotizada en sus ojos y esa peligrosa caricia.

-D-debo volver a casa- consiguió decir en medio de aquel placer.

-Lo sé- dijo él, formando pequeñas caricias sobre su vientre. Hinata estaba a punto de entregarse a ese placer.

-Naruto-kun…-

-¿hmm?-

-N-no puedes…-su mano siguió descendiendo por su vientre, formando círculos alrededor de su ombligo. Hinata cerró sus ojos y sonriendo travieso Naruto, acercó su rostro al suyo.

-Estoy lleno de energía, Hi-na-ta -ella entreabrió los ojos, sintiendo el peso de Naruto sobre su cuerpo-continuemos con lo de anoche…¿no?- lamió sus labios y Hinata, ya perdida, asintió, haciéndole sonreír.

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A media mañana, Hinata saltaba entre los tejados de las casas para llegar a su mansión lo antes posible. Tropezó pero volvió rápido a su sitio. Se sonrojó al sentir sus piernas débiles.

Lo mejor sería bajar y seguir corriendo. Pero nada más poner los pies en el suelo…

-¡Hinata-chan!- se congeló en si sitio, viendo acercarse a una hermosa y radiante Ino-¡Buenos dí..!-pero calló y abrió su boca.

Hinata miró al suelo, jugando con sus dedos. ¿No podría saber que venía de casa de Naruto, verdad?-

-¡Por fin!- exclamó eufórica Ino, pillándola repentinamente en un abrazo-me alegro tanto por ti Hinata- la separó, dejando sus manos sobre sus hombros, mirándola con una gran sonrisa.

-¿P-porque e-está tan contenta?-preguntó con disimulo

-Hinata-chan- sus ojos blancos la miraron e Ino se señaló el cuello y luego el cristal de escaparate. Hinata miró hacia donde señalaba y enrojeció con fuerza, sorprendiéndose. Una pequeña mancha rojiza destacaba sobre la piel de su cuello. Se lo cubrió con la mano, abochornada.

Eso era…era…

-Y no es el único- miró a Ino a través del cristal del escaparate. Sonriendo, la rubia le señaló abajo y ella, bajando la mirada, se sonrojó al completo, agarrando su chaqueta y cubriéndose con ella.

Bajo esa sudadera, sobre sus pechos había un par y pudo distinguir otro más en su vientre. Cerró sus ojos, abrumada. ¿Cuándo le había hecho eso?

-Hina-chan- Ino se apoyó sobre sus hombros, mirándola a través del cristal- espero que hayas complacido a Naruto…en todos los sentidos-

Se iba a desmayar. Estaba por hacerlo. ¡Lo iba a hacer!

-Además…no sólo lo sé por eso- se apartó Ino, juntando sus manos tras la espalda- una chica irradia belleza cada vez que ha tenido sexo. Y tú Hinata-chan, no sólo te ves más sexy y hermosa...sino que encima lo lleva escrito en la frente-

En la frente de Hinata aparecieron una letras "chicas reluciente tras una noche pasional" Meneó su cabeza, queriendo borrar ese letras.

-I-Ino-san…-

-Hinata-sama- se tensó ella de nuevo y como si estuviera oxidada se volteó, sudando frío al ver a Neji.

-N-Neji-nii…b-buenos días-

Pero Neji entrecerró la mirada, mirándola fijamente. Hinata se encogió, escondiendo su cara, temiendo que pudiera utilizar el byakugan.

-¿Ha pasado la noche con el idiota de Uzumaki?-

Hinata frunció sus labios.

-T-te dije que no le insultaras Neji, él…-pero él la cogió de los hombros y la acercó, fijándose en esa marca en el cuello.- N-neji…!-

-¿La ha deshonrado?-Hinata se sonrojó al completo

-N-No es…-

-¿Y qué crees que hacen un chico y una chica cuando están a solas y por contra, son novios?-refutó Ino con sarcasmo, cruzándose de brazos- Neji, te creía un genio-

El Hyuuga gruñó, mirando de mala manera Ino, pero esta se mantenía con la radiante sonrisa. Soltó a Hinata y retiró un par de pasos, con la mirada ensombrecida.

-N-Neji…-

Cuando este elevó la mirada, Hinata se asustó y gritó. Tenía el byakugan activado y unos profundos y oscuros orbes blancos cargados de odio. Desapareció de delante de ellas en un momento.

-I-ino-san, matara a Naruto!-exclamó preocupada, viendo desde lejos el piso de Naruto- está muy enfadado…Neji…-

Una explosión en esa casa alertó a Hinata, que salió corriendo hacia allí e hizo sonreír a Ino.

-Esto no me lo pierdo-

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Para cuando llegó, un alboroto de gente había a su alrededor, Neji frente a Naruto irradiando chakra muy furioso, por el otro, Hinata sujetando a Naruto, que andaba solo en pantalón, por la espalda.

-Has deshornado a Hinata-sama-siseó Neji preparándose para atacarle- voy a matarte-

-¡Intenta tocarme si es que puedes!- respondió Naruto igual de molesto.

-¡Naruto-kun no! Por favor…-

-¿¡Y qué es eso de deshonrar!? Yo no le he faltado el honor a nadie. Estuve toda la noche con Mi novia pasándomela bien. ¿Por qué demonios vienes y destruyes mi casa?-

Un aura negra se elevaba sobre Neji, roja como un pimiento, Hinata se dejó caer al suelo, a su alrededor la gente reía, un poco más a la derecha, Hiashi Hyuuga había dejado caer una caja que contenía algo y miraba la escena petrificado, Jiraya a otro lado sonreía y más y más gente conocida de esa aldea se reunió para enterarse.

Ino sonreía, mirando a su alrededor. Esa era su aldea, tan alegre, tan alborotada y problemática como siempre.

Decidió animarla un poco más

-¡Naruto!- el rubio la miró y ella sonrió con travesura-¿disfrutaste mucho anoche?-

-Mucho- respondió él sin más, acompañando la palabras con una asentimiento firme, pero con las mejillas sonrojadas.

Finalmente Hinata se desmayó y cuando Ino se alejó, la pelea ya había empezado.

¿Quién decía que los planes de seducción no eran efectivos?

¡FIN!


¿Malas o buenas críticas? ¿Buenos o malos comentarios?

Sólo espero que os haya gustado y deciros que seguiré haciendo lemons y fics hasta que mi mente deje de imaginar o, bueno, cuando ya no tenga tiempo de escribir.

¡Un placer habernos visto en ese fic!

¡Nos vemos en los próximos!