Nota: Hola a todos! Vengo con mi segunda historia traducida al español de la original que se titula "Rescue Me" escrita por kmccartneyyyy es otra historia que me gustó bastante así que tomé la decisión de traducirla con el permiso de la autora también para compartirla con ustedes :) Espero que les guste, espero cualquier comentario que me quieran hacer y si tienen alguna sugerencia por favor háganlo de manera amable. Gracias!

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel a excepción de Eleanor que pertenece a kmccartneyyyy al igual que la historia.


CAPÍTULO 1: La Joven de Amarillo

Eleanor alternaba con los invitados, asintiendo y sonriendo débilmente. No entendía una sola palabra en alemán – Aunque había aprendido a decir ja y nein. La madre de la joven de diecinueve años la había llevado hacia Stuttgart, Alemania desde su cómoda residencia en Londres a una gala en un museo. Honestamente, Eleanor no tenía idea en dónde estaban, dado que su madre se lo había explicado en alemán.

Estuvo tomando champagne y ajustando su pálido vestido amarillo. Subiéndolo un poco para cubrir su escote. Eleanor estuvo acomodando su vestido, pero finalmente se levantó y caminó directamente hasta su madre con sus tacones altos resonando en el piso de madera. La madre de Eleanor estaba vestida con un traje negro de cóctel, perlas alrededor de su cuello y diamantes en sus muñecas y orejas. Un anillo le faltaba, dado que sus padres se habían divorciado cuando ella tenía tan sólo diez años.

Eleanor se acercó al oído de su madre. "¿Ya casi nos vamos? Estoy extremadamente aburrida."

Su madre rió falsamente, pero de manera convincente y giró hacia la gente con la que estaba platicando. "Sie ist schon mϋde!" Rió su madre y todo el mundo volteó a mirar a Eleanor con sonrisas en sus rostros. Eleanor sonrió débilmente de vuelta. Sabía que su madre les estaba diciendo a sus nuevos amigos lo que le había susurrado. "Sie ist bereit nach Hause zu gehen!"

Su hija suspiró. "¿Debes repetir cada cosa que digo a tus amigos?" preguntó, poniendo una mano sobre su cintura y terminando su champagne.

"Oh, Eleanor, no te disgustes" respondió, dándole una suave palmadita en la mejilla. Ambas eran muy parecidas. El mismo cabello rubio, excepto que el de Eleanor era más largo y saludable. La cara de la hija era destellante y sus ojos azules no eran tan apagados como los de su madre. Tenían la misma forma de rostro y sus dientes frontales eran ligeramente grandes. "Disfruta – estamos en una fiesta. Por favor, por mí."

"Mamá, no puedo comunicarme con ninguna de éstas personas." Bajó el tono de su voz y frunció el entrecejo. "He estado vagando toda la noche. Estoy lista para irme."

"Yo ciertamente no lo estoy" respondió su madre encogiéndose de hombros. "Esta gala es una excelente manera de mostrar mi obra de arte. Ahora, por mí, por favor reúnete con la gente."

"Te lo dije, mamá, ¡no sé alemán! ¿Cómo se supone que voy a conocer gente? Tienen cuatro veces mi edad, en todo caso."

La madre de Eleanor rió y giró hacia sus amigos nuevamente. "Meine Tochter brilliant!" Eleanor sonrió, hizo un elegante movimiento hacia los alemanes y se fue, mirando las diferentes obras de arte en el museo. Había unas cuantas estatuas, algunas pinturas de su madre, y algunas obras de arte que Eleanor pensó que un chico de cinco años podría haber creado.

"Esto no es arte" murmuró, mirando una pequeña estatua hecha de alambre. Le dio vueltas y se alejó, suspirando ruidosamente. "Es un desastre."

Eleanor salió del museo y se sumergió en la frescura del aire veranero. Dirigió su atención a una fuente, la cual emanaba agua cristalina proveniente de las bocas de lo que parecían dioses de la antigüedad. Se sentó cerca de la fuente y reposó su cabeza en una de sus manos, mirando hacia el museo. Música de cuerda procedía de adentro. Las luces de las oscuras calles de la ciudad alemana se apagaron y Eleanor no tenía ningún deseo de abandonar el lugar donde reposaba, pero no le quedó más remedio así que regresó a la aburrida fiesta.

Estaba atrapada en una vida de fiestas ricas y elegantes, jets privados, y soledad, Eleanor definitivamente se sintió desilusionada por el estilo de vida que ella y su madre llevaban. Destinada a casarse con el hijo mayor del amigo de su madre y seguir los pasos de ella para convertirse en algún tipo de artista, Eleanor no deseaba nada más que tener a alguien interesante que se la llevara lejos y le mostrara cuan diferente y divertida podía ser la vida. El peligro le atraía – ser una rebelde y preocupar a su madre. Cambiando su extravagante imagen por una de independencia y frialdad. Sí, eso era lo que quería. Una vida diferente. Una que no obligara a Eleanor a vestir pequeños vestidos o atender fiestas en el extranjero o beber el mejor champagne.

Eleanor ajustó su vestido una vez más y se levantó. Parecía brillar en la tenue luz, pero no había nadie que la admirara. Ella lo prefería así de todos modos.

Eleanor arrugó el entrecejo tan pronto como sintió vibraciones bajo sus pies. Rápidamente, la música dejó de sonar. Se escuchaban gritos provenientes del museo y la gente comenzó a correr fuera del edificio. Eleanor corrió por las escaleras, pasando por muchas personas, tratando de encontrar a su madre. Cuando caminaba, llamaba a su madre, pero todo lo que vio fue a un hombre en ropas llamativas removiendo el globo ocular del conservador. Indispuesta, Eleanor se aferró a su estómago y sintió sus rodillas debilitarse.

El hombre levantó la mirada y vio a Eleanor, una sonrisa maligna se dibujó en su rostro. Eleanor se alejó, corriendo por las puertas y casi cayéndose por la escalera de mármol.

"¡Mamá!" gritó, siendo empujada por la multitud. Se había detenido por alguna razón. "Mamá, ¿dónde estás? ¡Mamá!"

Dejó escapar un grito y levantó la mirada. El hombre que había acabado de ver estaba en frente de ella. Eleanor giró y trató de escapar, pero el hombre apareció de nuevo. Rodeada por el hombre, aprovechó para observarlo fijamente mientras el real se acercaba a la multitud poco a poco.

Equipado con una armadura, llevaba un cetro. Estaba brillando. Su armadura tenía toques de verde y dorado y sus largas botas parecían hacer sucumbir la Tierra con cada paso que daba. Él era esbelto y delgado, la línea de su mandíbula era prominente y sus labios delgados frunciendo.

"¡Arrodíllense ante mí!" Gritó y todo el mundo vaciló, pero después de repetirlo, cada uno se puso de rodillas. Eleanor miró alrededor, tratando de encontrar a su madre entre la multitud, pero no podía encontrarla. Esperando que su madre todavía estuviera con vida, Eleanor se puso de rodillas ante el hombre, temblando violentamente. "Ustedes necesitan ser gobernados" les dijo el hombre a todos. "Gobernados por alguien como yo."

El hombre miró a su alrededor y Eleanor levantó su mirada hacia él, capturando su atención inmediatamente. Rápidamente bajó su mirada y cerró sus ojos.

Él debía tenerla. La joven de amarillo. Era una mortal, pero era hermosa. Tenía lo que necesitaba para ser su Reina. Podrían gobernar juntos. Sonrió maliciosamente y miró alrededor, desapareciendo en el aire.

Eleanor oyó gritos y cuando abrió sus ojos, el hombre había desaparecido. Todo el mundo había comenzado a ponerse de pie, limpiándose y abrazando a sus familias. La gente estaba llorando y Eleanor miró a su alrededor, pero antes de que pudiera decir algo, alguien envolvió sus brazos alrededor de su cintura. Ella dejó escapar un fuerte grito y levantó la mirada. El extraño hombre había aparecido de ningún lugar y la había agarrado. Él levantó su cetro y creó una fuerte explosión quitando a los ciudadanos fuera del camino, todo mientras sostenía firmemente a Eleanor.

Las lágrimas habían empezado a caer de sus ojos. "¡Por favor! ¡Déjeme ir! ¡Por favor!" lloró, buscando a su madre. "Por favor, ¡haré lo que sea! Déjeme ir, ¡por favor!"

Se escuchó un terrible grito. "¡Eleanor!"

"¡Mamá!" Eleanor gritó de vuelta. "Por favor, déjeme ir, por favor, ¡por favor!" forcejeó mientras estaba bajo el dominio del hombre, tratando de rasguñarlo y golpearlo, pero nada funcionó. Intentó patearlo, pero su armadura era muy fuerte y terminó por herirse. "¡Déjeme en paz! Se lo prometo, ¡no haré nada! ¡No llamaré a la policía! Por favor, ¡se lo ruego!"

"¡Quédate quieta!" El hombre gritó en su oído "¡Quédate quieta!"

Eleanor levantó su mirada hacia él y vio que él tenía la mirada perdida en la distancia, agarrando su cetro. Ella se levantó y lo bofeteó en la cara a lo que él gruñó, sin retirar su brazo de la cintura de ella. Gruñó y la sacudió. Mientras estaba distraído, Loki sufrió un golpe de rodilla en la ingle y gimió, dejando a la joven libre.

Ella avanzó a través de la multitud, pero Loki sacudió su cabeza y sonrió con burla, todavía con un fuerte dolor en el lugar donde ella lo había herido. Loki se teletransportó directamente en frente de ella – Eleanor retrocedió, pero se dio cuenta que había otro Loki detrás de ella. Estuvo clonándose, rodeándola y, llorando, cayó de rodillas rindiéndose. Él se inclinó y le agarró un brazo, alzándola y acercándola a él. Mirándola a los ojos, sonrió en tono grave.

"Debemos irnos rápidamente," dijo discretamente, ignorando los gritos del grupo de gente delante de él. "Me temo que pronto vendrán por mí."

"¿Quiénes?" preguntó Eleanor, con pánico. "¿Ir a dónde? Por favor, déjeme ir y le aseguro que – "

El hombre la miró y no respondió. Eleanor sintió su estómago dar vueltas y el mundo alrededor de ella oscurecerse. Su cabeza comenzó a dolerle, pero el brazo alrededor suyo no la soltó. Cerró sus ojos tensamente tan pronto como sintió girar y gimió, sintiéndose bastante indispuesta. Una vez abrió los ojos, se encontró a sí misma en otra habitación – que parecía ser una vieja casa abandonada. Era agradable adentro, tenía que admitirlo, pero parecía que nadie había vivido allí en años.

Eleanor volteó a mirarlo. "¿Quién eres?" preguntó tranquilamente, limpiando sus ojos de lágrimas. Sin embargo, las lágrimas no paraban de caer. Se sacudió violentamente y el hombre se apartó de ella.

"Soy Loki de Asgard" le dijo con seguridad. Ella levantó una ceja.

"Estás demente" le respondió, respirando fuertemente. "¡No existe tal lugar!"

Loki se dio la vuelta rápidamente, apuntando su cetro directamente hacia su garganta y apretando sus dientes. "¡No te atrevas a hablarle a un dios de esa manera!" Eleanor sollozó y Loki retiró su arma, desviando su mirada de ella. "Y tú, belleza, serás mi Reina cuando yo gobierne éste patético mundo."

Eleanor negó con la cabeza, demasiado asustada para hablar. Jamás había estado tan asustada en su vida. Allí, de pie enfrente de ella, había alguien que se hacía llamar "dios" de "Asgard". Definitivamente nunca había aprendido acerca de un lugar llamado Asgard durante sus días de escuela y no sabía de nadie que se vistiera de la manera que él lo hacía.

El traje de Loki parecía derretirse de su cuerpo repentinamente. Cambió fácilmente, transformándose en una larga gabardina con menos oro y mucho más verde. Eleanor dio un paso atrás, pero Loki negó con la cabeza y la alcanzó, tocando su rostro. "Dime" dijo él, recorriendo su pulgar sobre su pómulo. Metió un mechón de cabello rubio detrás de su oreja. Ella tragó saliva y trató de dar un paso atrás, pero Loki no se lo habría permitido. "Tu nombre, pequeña humana."

"E – E – Eleanor," tartamudeó silenciosamente como un ratón.

"Eleanor de la Tierra." Repitió él. Le gustaba la manera en que sonaba y sonrió ligeramente. "Mi Reina."

"No seré tu Reina," respiró ella.

Loki se burló. "Espera aquí," dijo suavemente. "Ya regreso. Ni siquiera pienses en irte. Te dejaré bajo llave y si intentas derribar la puerta…" Sonrió burlonamente y Eleanor supo que había algo malo con su sonrisa. "Explotará una bomba."

Loki suspiró y sonrió a sí mismo, abriendo y cerrando la puerta de la habitación. El sonido de la puerta sonó en la cabeza de Eleanor y se mantuvo en el mismo sitio por unos minutos. No había escuchado a Loki irse, pero probablemente se había teletransportado.

Finalmente, cansada de estar en la misma posición, Eleanor cayó sobre la larga, y verde cama y comenzó a sollozar ¿A dónde había ido Loki? ¿Había ido a matar a su madre? ¿La había matado ya? Eleanor se preguntó qué habría sido de ella ¿Qué quería decir él con "Reina"? ¡Ella no quería ser una Reina! ¡Y menos la Reina de Loki! ¿Loki la mataría si lo denunciaba? No era posible que él fuese un dios, pero ¿Cómo podría explicar la teletransportación y el cetro que llevaba siempre?

No había escapatoria. No habían ventanas en la habitación, solamente una lámpara colgando del techo que iluminaba la habitación. La puerta estaba bajo llave y había una bomba haciendo tic tac del otro lado, esperando a que ella intentara derribar la puerta. No quería morir, pero estaba segura que no quería permanecer un segundo más con Loki.

Eleanor se levantó, caminando hacia el baño y encendió la luz. No tenía más prendas para vestir ¿Cómo se supone que viviría? ¿No había pensado Loki en nada de eso? Por supuesto que no. Parecía importarle poco.

Se miró en el espejo y vio que su cabello – una vez sujetado en un moño – había caído y mechones de él caían a sus hombros. Sus ojos estaban rojos e hinchados de llorar y su rostro estaba más blanco de lo usual. Probablemente por la teletransportación. O por el hecho de que había sido secuestrada por un dios.

Abandonó el baño, se sentó nuevamente en la cama y se quitó sus tacones. Estuvo sentada por un tiempo, mirando a su alrededor y pensando ¿Loki la llevaría a Asgard? ¿O realmente iba a intentar gobernar la Tierra?

Eleanor comenzó a llorar y comenzó a sentirse mareada.

Lloró y después cayó dormida.


Eleanor sintió unos labios suaves en su comisura y sonrió ligeramente, todavía medio dormida. No tenía absolutamente ninguna memoria de que Loki la hubiera secuestrado. Había olvidado dónde estaba. Todo lo que sabía era que unos maravillosos labios estaban tocando los suyos.

La cama donde reposaba se movió y sus ojos azules se abrieron repentinamente, encontrándose con los de Loki. Inmediatamente, ella se congeló. El miedo se apoderó de su cuerpo cuando Loki sonrió hacia ella, recorriendo sus dedos a través de su cabello. "Mi amante" susurró, besándola de nuevo. Eleanor se negó a devolverle el beso, negándose a abrir la boca. Apretó sus puños y cerró sus labios. Loki depositó suaves besos por todo su rostro, tomando sus muñecas y tirándola para sentarla derecha.

Todavía en su vestido de fiesta, tembló cuando sintió que Loki tocó su cintura con una mano, su otra mano se presionaba contra su espalda. Su dedo se arrastró bajo su columna vertebral, finalmente reposando sobre su vestido donde comenzaba la cremallera.

Eleanor giró su cabeza de manera que Loki no podía tocar sus labios, pero a él parecía no importarle. "Para," respiró ella. "Por favor, para."

"Oh, Eleanor," dijo suavemente. "Eleanor de la Tierra – tú eres mi Reina. Ahora eres mía."

Ella levantó su rostro y negó con la cabeza, con lágrimas en los ojos. "No soy de nadie."

Loki rió discretamente. "No me hagas enojar, Eleanor."

Pero ella continuó inútilmente, sin entender el grado de peligro en el que se encontraba. "Nunca seré tu Reina, ni te perteneceré de ninguna manera."

La mano de Loki que reposaba en su cintura se movió hasta su hombro y la apretó fuertemente. Ella sollozó y Loki apretó sus dientes. "Cómo te atreves" susurró en su oído. "Cómo te atreves a hablarme de esa manera. Un dios. Un Rey."

Su mano se había movido gradualmente hacia su cuello, sujetándolo firmemente. Con su otra mano, él comenzó a abrir la cremallera de su vestido. Eleanor se retorció, gritando y pateándolo. "¡No!" gritó, con lágrimas cayendo de sus ojos. "¡No! ¡Loki!"

Loki dejó salir un leve gruñido proveniente de su garganta. "Me gusta bastante la manera en que dices mi nombre," ronroneó.

Eleanor se estremeció. La cremallera había llegado hasta el fondo de su vestido, Eleanor todavía estaba atrapada. No había escapatoria – No había manera de salir de esa situación – con una oleada de lágrimas cayendo por sus mejillas, apenas luchó. La mano de Loki recorrió su muslo, alcanzando el dobladillo de su vestido y comenzó a tirarlo.

Su vestido se levantó sobre su cabeza y sólo quedaba en su ropa interior. Se sintió demasiado expuesta y Loki tomó su cuerpo. Las sutiles curvas de su cuerpo, la manera en que sus senos se levantaban y caían con cada respiro, la violenta sacudida de su cuerpo.

"Por favor," rogó nuevamente, pero Loki ignoró sus plegarias.

Loki sonrió maliciosamente y presionó sus labios sobre su sien. Ella cerró sus ojos y sintió cómo él limpiaba sus lágrimas con su pulgar.

Tragó saliva fuertemente y esperó a que el dolor se apoderara de ella.


"¡Director Fury!" Steve Rogers dirigía el grupo bajo el largo vestíbulo de la nave S.H.I.E.L.D a dónde el director se encontraba. Atrás de Steve había una mujer de más o menos cuarenta – rubia y de ojos azules y llorando.

"¿Qué sucede, Capitán?" preguntó Nick Fury, mirando mapas de Alemania. Frustrado, los arrugó y los tiró a un lado, suspirando fuertemente.

"Cuando llegamos, Loki se había ido," explicó Steve. "Pero encontramos a alguien." Se hizo a un lado para revelar a la mujer que estaba tras él. El resto de los Vengadores observó su cuerpo tembloroso mientras lo miraba. Nick Fury la examinó de cerca con su ojo expuesto. "Afirma que Loki secuestró a su hija."

Nick Fury se mofó. "¿Secuestró a su hija? No entiendo qué querría Loki con una joven humana."

"Tiene que creerme," la mujer sollozó, cayendo de rodillas ante Nick Fury y agarrando su abrigo. "El vino y se la llevó. Desapareció con ella y no tengo ni la más mínima idea dónde está – debe encontrarla, ¡se lo pido! ¡Haré lo que sea!"

"Por favor párese, ¿Sra. –?"

"Bennett. Sra. Bennett," lloró suavemente, su labio inferior temblando. "Tiene que salvarla, Sr. Fury. ¡Estaré en deuda con usted por siempre!"

"Si ella realmente fue secuestrada por Loki, probablemente esté muerta," respondió Nick Fury tranquilamente. La Sra. Bennett se levantó y comenzó a llorar más fuerte. Bruce la agarró y la sostuvo fuertemente, tratando de calmarla. "No hay mucho que podamos hacer por su hija."

"Espere, Director Fury," intervino Steve. "Si lo que está diciendo la Sra. Bennett es cierto, entonces ¿va a permitir que su hija muera en manos de Loki? Ahora ella es una prisionera de guerra y de donde vengo, ¡hacemos lo que sea para rescatarlos!"

Todo el mundo echó un vistazo rápido a Thor. "Esto es tan poco usual viniendo de mi hermano," dijo Thor a sí mismo. "Él siempre piensa que está por encima de los mortales. Es extraño que haya secuestrado a uno. Una joven."

"Oh, por favor, ¿la salvarán, cierto?" la Sra. Bennett pidió una vez más.

"Lo siento, Director Fury," Agregó Tony. "Pero no permitiré que Loki se salga con la suya con una encantadora joven. Digo que la encontraremos."

"Él está buscando algo para distraernos," declaró Nick Fury enojado. "Está tratando de desviar nuestra atención. La chica solamente nos va a guiar a un extravío."

"¡Usted no sabe eso!" protestó Steve. "¡No tiene idea de lo que está pasando por la mente de Loki! Voy a ayudar a encontrar la hija de la Sra. Bennett."

"No tiene idea de dónde está Loki en este momento," respondió el director fríamente. "Digo que dejemos la joven. Si encontramos a Loki, la joven puede que esté con él. Si no, entonces…"

"¿Entonces qué? ¿La va a dejar morir?" preguntó Tony.

La Sra. Bennett rompió en sollozos. "¡Mi Eleanor! ¡Mi hermosa Eleanor!"

Bruce acarició su cabello. "Encontraremos a su Eleanor, Sra. Bennett," se lo prometió. "Digo que empecemos en Alemania. Dudo que Loki haya ido lejos."

"¿Podemos rastrear al Agente Barton?" preguntó Steve. "Si lo rastreamos, ¿nos guiará hacia Loki, no?

"No necesariamente," respondió Tony. "Loki probablemente tiene a Clint fuera de toda clase de trabajo sucio mientras él mantenga con Eleanor haciendo sabrá Dios qué cosas – lo siento, Sra. Bennett."

Ella sollozó y asintió con la cabeza.

"Él va a pasar la mayor parte del tiempo en una ciudad poblada," señaló Bruce encogiéndose de hombros. "Si él quiere gobernar la raza humana, tiene que empezar en una ciudad con mucha gente, ¿cierto?"

"La ciudad de New York," asintió Steve.

Nick Fury se echó las manos a la cabeza. "¡Ya se distrajeron por esta joven!" gritó. "Escúchenme y escúchenme bien – ¡mucha gente ha muerto por culpa de Loki y no sé por qué ustedes están decididos a encontrar ésta joven!"

"Tenga corazón," suspiró Bruce.

"Debemos salvar la hija de ésta mujer de las garras de mi hermano," habló Thor. "Cualquier cosa que esté haciendo con ella no es nada bueno. Si algo sé sobre él, es que le gusta jugar con su comida antes de comérsela."