Examen.

A midorikawa, los estudios no eran su punto más fuerte. Le costaba horrores poder concentrarse en lo que hacía y sobre todo entender que era lo que tenía que hacer. Casi siempre necesitaba la ayuda de alguien, y quien mas que Hiroto para ayudarle.

Midorikawa llamó a Hiroto para que le ayudase a estudiar, pues mañana había examen y no entendía absolutamente nada. Hiroto aceptó encantado el poder ayudarle, pero a cambio el también quería algo.

-Mido – chan, te ayudo con una condición -

-¡Lo que sea, pero ayúdame! -

-Bien, solo si tenemos sexo durante todas las noches de esta semana entrante -

-¡ Qué ! No soporto eso!

-Quieres que te ayude, venga lo rebajo a cuatro -

-Mm... trato echo!

No lo iba a reconocer, pero el estaba deseando que llegasen esas noches de pasión con Hiroto.