Y la única explicación para esto... huelga de médicos Se que pedí tiempo para concentrarme en los estudios, pero realmente esto es demasiado. Llevo una semana sin clases en hospital y si bien lo he aprovechado para estudiar y demás me he aburrido... Solo KnB ha podido distraerme estos días y con la llegada del Characters Bible, no hay mejor auto regalo que ese XD

Ahora bien, como se resume la historia? Eso también quiero saber yo ... este es el ultimo capitulo que tengo escrito completo, el resto son extractos de otros que faltan entrelazar entre si T_T

Se también que prometí spoilear antes de subir el capitulo... pero esto ha sido tan repentino... espero que entiendan... asi como espero retomar clases en estos días. Días de levantarme a las 5 a.m. regresen...

Siento lamentablemente que en este capitulo los personajes me quedaron un poco OOC, ¿que opinan ustedes? Estoy abierta a criticas constructivas y peticiones de escenas. ¿Incluso a spoilear por PM? Mi meta con este fanfic es explotar todo lo posible mi imaginacion LOL!

Un agradecimiento especial a Alia Inverse por ser mi B-reader

El manga y sus personajes le pertenecen a Tadatoshi Fujimaki. Solo la historia me pertenece a mi.


Capitulo VII

Pernoctar

Kagami P.O.V.

-¿Lunes? ¿A qué hora? -preguntó por teléfono- ¿Hasta el aeropuerto? -exhaló rendido- No, está bien. Iré. Nos vemos el lunes. Hasta luego.

Era mi padre al otro lado de la línea. Al parecer su vuelo llegaría el lunes al mediodía y me había pedido que fuera a recogerle al aeropuerto. No pude explicarle entonces que ese día operarían a Kuroko. Me golpeé la frente contra la palma de la mano. Ya me había comprometido.

Estaba dispuesto a regresar a la habitación de Kuroko apenas terminó la llamada, pero mientras más me acercaba, más nervioso me ponía.

Flashback.-.-.-.-.-.

-Tenemos que hablar –declaré, dejando el cuaderno en el mismo lugar donde lo había encontrado.

No se si fue mi voz o mi mirada, pero a pesar de que Kuroko lucía molesto por mi acción no parecía poder controlar su sonrojo.

-No tienes que hacerlo si no lo deseas -contestó acercándose a mí y tomando el cuaderno en sus manos, alejándolo de mí.

-No era mi intención leerlo.

-Pero lo hiciste.

-Hai –admití.

-Kagami-kun -me llamó- Yo…

Ring, ring. Ring, ring.

Fin del Flashback.-.-.-.-.-.

La llamada de mi padre resultó muy inoportuna. La hubiera ignorado, pero… en ese momento necesitaba salir de allí. No estaba listo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Normal P.O.V.

-Déjame entender esto. Tomaste un tren para llegar a la región que Tokio y ¿estuviste buscando a #2 con una golosina como carnaza? -preguntó cansado Himuro.

-Y tú pensando en ello me seguiste -respondió Murasakibara comiendo su golosina.

Ambos caminaban por la calle de noche después de que devolvieran a #2 al capitán de Seirin. Momoi habiendo hecho de intercomunicadora de todos, detuvo a Murasakibara cuando lo encontró en la calle y se comunicó con Himuro quien había ido hasta la región para buscar a su compañero. Ahora ambos caminaban de regreso a la estación de trenes. Esperaban poder alcanzar el último.

-Eres como un niño -comentó el pelinegro llevándose una mano a la frente.

Murasakibara no refutó eso.

La mayor parte del trayecto a la estación fue realizado en silencio. Himuro aún recordaba la conversación que tuvo con sus padres esa tarde y aún se preguntaba si era buen momento para darle su respuesta a Murasakibara.

Llegaron a la estación justo antes de que se cerraran las puertas del tren. Dentro estaba casi vacío debido a la hora, pero en lugar de sentarse se quedaron de pie. La estación donde bajaban era una de las últimas.

-Atsuchi -comenzó Himuro.

Hace un buen rato se le habían acabado los dulces que comer así que éste se dedicaba a sólo mirar por la ventana.

-Muro-chin –contestó, en cambio.

-La próxima semana me voy de viaje –comentó.

-¿Te vas? -se volteó para verlo.

No quería volver a ver su mirada triste. No quería verlo solo, no quería sentir que lo abandonaba. Quería olvidar que en algún momento lo había visto así.

-Ya veo -comentó Murasakibara -Muro-chin…

Y antes de que pudiera continuar, Himuro le presentó su mano, con un boleto.

-Puedes venir conmigo, Atsuchi –declaró.

Ninguno volvió a mirarse a la cara durante el resto del trayecto, ni siquiera cuando Murasakibara recibió el papel. Ninguno notó entonces la mirada del otro. La del más alto reflejaba felicidad y la del menor vergüenza a más no poder.

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-¿Una invitación? -se preguntó Kise entrando en su casa y encontrando una carta en el escritorio de recepción.

Inmediatamente sonó su celular, era un mensaje.

'Te fuiste muy apurado y olvidé entregarte la invitación a la fiesta de la próxima semana. Espero que haya llegado ya a tu casa. La última sesión de fotos en la que participaste fue patrocinada por una compañía importante y quedaron más que satisfechos con el resultado, quieren celebrar el lanzamiento de la nueva revista. Debes asistir.'

Su jefe no era malo, solo muy exigente. Sonrió ligeramente ante la comparación que podía hacer entre él y el líder de su equipo de baloncesto. Eran muy parecidos, aunque en diferentes ámbitos.

-No dice que no pueda llevar a nadie ¿o si? -comenzó a revisar la tarjeta de invitación.

Efectivamente, la tarjeta venía con pases y tenia uno de más que podía utilizar para invitar a alguien.

Una mujer seria lo más lógico.

¿Verdad?

-Una mujer -pensó y sonrió- La última vez que lleve a una terminó siendo muy caprichosa y exigente –cerró los ojos y se puso a pensarlo- Momo-cchi…¿estará disponible el próximo fin de semana? -se rascó la cabeza, dudando de si invitarla o no.

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En América

La puerta del cuarto de Kuroko seguía abierta. Kuroko se había sentado en su cama y dejado el cuaderno reposar en sus piernas. Kagami se disponía a entrar, pero apenas llegó al marco de la puerta las dudas lo acecharon de nuevo.

-Esta bien, Kagami-kun -lo distrajo Kuroko desde dentro- No es necesario.

-Kuroko…

-Por favor -pidió- olvídalo.

Estaba a punto de refutar su proposición, pero paseando su mirada sobre su compañero, notó que si bien la expresión de su rostro era estoica, su cuerpo temblaba ligeramente. No supo que hacer y menos cómo enfrentarse a ello. Tenía muchas cosas que preguntarle y deseaba hacerlo, pero no quería presionarlo. No si él (Kuroko) no estaba listo, no si él (Kagami) no sabía cómo responderle.

Agarró la manija de la puerta entreabierta y comenzó a moverla. Kuroko levantó el rostro para mirarlo, pero sólo duró unos segundos. La puerta comenzó a cerrarse.

-El lunes regresa mi padre -habló Kagami desde el otro lado- Me ha pedido que vaya a recogerlo, a la misma hora en que debes estar ingresando en la clínica -guardó silencio un rato- Te dejaré en la clínica un poco antes de lo programado para poder darle alcance a mi padre. Iré ahora a hablar con Alex para que te acompañe en mi lugar.

Apenas terminó de hablar, terminó también de cerrar la puerta. Casi no llegó a oír nada más proveniente del interior. Pero cuando estaba a punto de retirarse a la puerta de salida escuchó desde la habitación;

-Hai -la voz de Kuroko era apenas audible- Muchas gracias por todo, Kagami-kun.

Después de aquella breve respuesta, Kagami salió del apartamento.

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Kuroko P.O.V.

Apenas escuché cerrarse la puerta de la casa… lloré.

No sé como comenzó ni por qué reaccioné de esa forma. No sabría decir si lo que más me dañaba era la actitud de Kagami-kun o la repentina declaración de que no estaría conmigo el día en que iba a necesitarlo.

Dentro de mí, una parte esperaba que aquel agarre de la puerta no hubiera sido para cerrarla, sino para abrirla y exigirme una explicación. No sé si hubiera sido capaz de darla, pero no quería que terminara así. Aunque tampoco quería que me viera de esta forma. ¿Estaba llorando porque me sentía solo de nuevo?, ¿Porqué el cuaderno tenía la culpa? o ¿Porqué realmente lo necesitaba? Quizás Kagami-kun no era lo único que me preocupaba. Él solo fue quien hizo que detonara. Había tantas cosas dentro de mí entonces. Mi mente era un torbellino.

-Kagami-kun -murmuré su nombre aún entre lagrimas- Kagami-kun -repetí de nuevo cogiendo la almohada mas cercana- Kagami-kun –y por tercera vez ahogando mi rostro en ella.

No sé cuánto tiempo repetí su nombre, ni entendí por qué lo había hecho. Pero fue sólo después de un rato de silencio que dije, su nombre.

-Taiga…

Y mi corazón latió más fuerte y más rápido.

Nadie nunca me dijo que querer a alguien doliera tanto. Aún sin haberle dicho directamente lo que sentía por él, era inaudito. El cuaderno se expresó por mí, no yo. Y aun así parecía como si hubiera sido rechazado.

Cuanto tiempo pasé llorando, cuanto tiempo ahogué mis lágrimas contra la almohada, cuanto tiempo dormí. Era muy de noche cuando desperté.

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Kagami P.O.V.

Primero corrí, después caminé, más adelante me detuve frente a una puerta y finalmente Alex me abrió.

-¡Taiga! -me saludó sorprendida-No han pasado ni dos horas desde que nos despedimos. ¿Ocurre algo?

No me tomó mucho tiempo explicarle la situación. No le dije nada de lo ocurrido con Kuroko, sólo le comuniqué la noticia del retorno de mi padre y mi ausencia a la operación debido a ello. Me miro con mala cara en un principio pero finalmente accedió a suplantarme.

-Aunque no me parece lo justo -comentó en algún momento- Deberías considerar los sentimientos de Kuroko en esto. Como su mejor amigo deberías ser más considerado -me llamó la atención.

Mejor amigo, ¿no?

No sabía si podría seguir siéndolo.

Pasaron las horas y se hizo de noche. Almorcé donde Alex y conversamos la mayor parte de la tarde. Con ella me enteré de la próxima visita de Tatsuya y aquello me hizo sentir mejor de alguna forma. Ya entrada la noche decidí que era hora de irme y a pesar de las peticiones de que me quedara hasta mañana, me negué.

El lugar donde vivía Alex estaba lejos de donde yo vivía. Sabía que no llegaría al apartamento en seguida, pero una parte de mí no quería hacerlo.

¿Kuroko habría cenado? ¿Estaría bien su brazo? ¿Se sentía listo para la operación? ¿Se sentirá triste por qué no estaré a su lado en ella?

Y esto último hizo que me sintiera más culpable todavía.

Caminé sin ánimos todo el trayecto al apartamento. Debía ser cerca de la medianoche cuando llegué allí y abrí la puerta. Todas las luces de dentro estaban apagadas, así que supuse que Kuroko estaba dormido y caminé sin hacer ruido.

-Kagami-kun…

Supuse mal.

-¡Ah! -fue inevitable que me asustara ante su repentina presencia en uno de los muebles de la pequeña sala.

-Llegas tarde.

-Hai -fue lo único que atiné a decir entonces, acercándome lentamente hacia el lugar donde estaba.

¿Estaría bien hacerle frente entonces, a pesar de que por la tarde me dio a entender que quería estar solo?

-Kuroko escucha… -me senté a su lado pero no pareció sentirlo-Yo… -volteé mi rostro para ver su cara.

Y no pude continuar.

La mirada de Kuroko estaba fija en la ventana que se encontraba en frente. Sus ojos estaban rojos a pesar de que su pelo lucía como si hubiera dormido por horas y sobre todo mantenía una postura tensa a pesar de parecer tan cansado.

-Kagami-kun -repitió mi nombre de nuevo sin mirarme.

-Kuroko -lo llamé con preocupación. ¿Qué le había pasado?- ¿Estás bien? -era obvio que no lo estaba, pero necesitaba hacer que reaccionara- Oi, Kuroko -dije más alto.

-Puedo escucharte Kagami-kun -contestó con firmeza- No grites por favor.

-Kuroko, tú…

-Estoy bien -siguió- Estoy bien -repitió girándose hacia mí- Estoy bien… -y se dejo caer lentamente sobre mi regazo- Estoy bien, Kagami-kun -se acomodó sobre mí- Sólo déjame quedarme así un rato.

Aquella petición fue extraña. Hacía unas horas me estaba pidiendo que lo dejara y ahora me pedía que me quedara. Sabía que Kuroko era de pocas palabras pero nunca supe que fuera también de acciones tan contradictorias.

Cuanto tiempo pudimos estar así, no tengo ni idea, pero no me importó, mejor dicho no me paré a pensarlo. Kuroko pareció quedarse dormido sobre mí y no se el por qué pero, llegó un momento en el que incluso posé la palma de mi mano sobre su cabellera meciéndola levemente.

-No sé cómo responderte -admití cansado - Si es cierto… -me detuve y suspiré- Dame tiempo- pensé para mis adentros- Pero no me preocupes más, por favor. Todo saldrá bien -murmure cerca de su oído las palabras

Algunos momentos vividos a lo largo del año pasaron por mi mente entonces. En todos los recuerdos, Kuroko estaba presente. Era difícil lidiar en aquel momento con todos los acontecimientos que se avecinaban. La llegada de mi padre, la operación de Kuroko, mi inconsciente acción de hace unos días, la visita de Tatsuya, entre otras cosas.

No era capaz, y sin embargo, una parte de mi sabia que no me tomaría mucho tiempo descubrirlo.

El amanecer que se apreció, gracias a que las cortinas de la sala se mantuvieron abiertas durante la noche, fue lo que declaró que ya era un nuevo día. Al final nunca me moví ni desperté a Kuroko, pero eso no evitó que no terminara cansado.

Kuroko despertaba y yo caía recién dormido.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Kuroko P.O.V.

Desperté por la luz a pesar de la comodidad en que me hallaba, traté de adecuarme al ambiente antes de poder visualizar con éxito, pero apenas miré hacia arriba, vi mi luz… ¿durmiendo?

-¿Kagami-kun?

¿Cómo terminé así? Por el dolor de mis ojos reconocí que había llorado ayer casi todo el día, por la corriente de aire supe que no estaba en mi cama, pero fue la sensación de un cuerpo cálido bajo el mío lo que me hizo darme cuenta de todo, esa noche había dormido con Kagami-kun.

Ya no controlaba mi sonrojo y ya no era novedad para mí. Pero fue divertido verlo entonces. Se estaba quedando dormido sentado, su rostro fijo en el mio. Sonreí.

-Kagami-kun -lo llamé de nuevo.

Y despertó, no de la mejor manera.

-¡Kuroko! -se despertó y levantó de golpe y con ello caí al piso- ¡Kuroko!

-Estoy bien- contesté.

-No sigas con el 'estoy bien' -reclamó molesto- Anoche me diste un gran susto con esas mismas palabras.

-¿Lo hice?

-¡Y ahora que no lo recuerdas es peor! -se quejó- ¿Qué hacías anoche aquí afuera?

-¿No estaba en mi cama?

-¡No!

-Ah -contesté sin sorpresa alguna.

Me levanté del piso y caminé hacia la cocina siguiendo mi rutina de siempre de hervir agua para el desayuno. Kagami-kun bostezó cansado mientras se acercaba a la mesa de la cocina.

-Al parecer tú no dormiste anoche –comenté.

-Hai.

-¿Fue por mí? -hasta a mí me sorprendió preguntarle eso.

-Parecías un fantasma -pareció no prestarle importancia a mi comentario- Esperándome a la medianoche en la sala en plena oscuridad.

-Hai.

-Pero estas bien ahora, ¿no es así?

-¿Ah?

-No me quedé velando tu sueño toda la noche por nada -comentó con una sonrisa que por alguna razón me pareció extrañamente seductora.

Podría ser… podría ser… ¿podría ser que Kagami-kun me esté dando una oportunidad para remediar la situación?

-Tengo sueño -bostezó de nuevo- Espero que no te moleste, pero me voy a dormir, Kuroko.

Dicho esto se retiró y se encerró en su cuarto. Cuando se iba recién me percaté de que también llevaba las mismas ropas que el día anterior. Mi sonrojo fue inevitable de nuevo. Kagami-kun hizo mucho por mí esa noche y yo por mi extraño comportamiento entonces no era capaz de recordarlo. Golpeé la mano contra la frente. Puede que nuestra relación como compañeros haya sido restablecida, pero eso no era lo que buscaba. Después de que me pidiera venir con él a América, después de que me besara, después de que leyera mi cuaderno, lo que realmente quería era que Kagami-kun reconociera mis sentimientos.

'Dame tiempo' -escuché en alguna parte de mi mente.

Ha de haber sido mi imaginación, no había forma de que fuera correspondido.

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'Muro-chin me invitó a America' -leyó cierto pelirrojo en su celular- 'Parto el miércoles'.

Murasakibara era el compañero con el que más se mantenía en contacto a pesar de la distancia que los separaba por sus escuelas. No le sorprendió que le escribiera ya que solía hacerlo por costumbre pero era la primera vez en mucho tiempo que sentía curiosidad por lo que ocurriría.

'Necesito que le des un mensaje de mi parte a Tetsuya' -contestó de vuelta.

-¿A Kuro-chin? -ahora se comunicaron a través de teléfono.

-Al parecer va a ser operado el lunes- comentó por teléfono- Vas a ir a visitarlo, ¿verdad? -su voz naturalmente amenazadora apreció.

-Muro-chin dijo que planeaba visitar a Kaga-chin –respondió el otro- Supongo que sí.

-Si ese es el caso…

Fin del capitulo VII

TBC...


Okey... cada vez me resulta mas difícil escribir KagaKuro, y la razon no es otra mas que lo complicada que me gusta hacer su relacion XD. Bakagami es un idiota que le toma tiempo aceptar las cosas, Kuroko un caso perdido al no tener el valor de confesarsele directamente. Quizás esta es la razón por la que pienso que me quedaron un poco OOC... grrrr...tengo que solucionar eso... (aunq' creo q' ahi va un pedido de angst XD)

Como sigo en planes de estudio no prometo cuando voy a publicar un nuevo capitulo, y como no tengo nada escrito de antemano no puedo spoilearles del siguiente capitulo... pero por las escenas que tengo escritas... no es 100% seguro, pero es posible que el proximo capitulo sea MidoTaka centric. Hay que darle al KagaKuro un break XD

¿Reviews please?

Pd1: Hay alguna voluntaria que desee leer mis escenas yaoisticas y tenga experiencia en un vocabulario ámbito lemon? Contactense conmigo por PM please! apreciaría mucho el apoyo

Pd2: Se me acaban los titulos con 'P' Ya es es hora de cambiar de letra. ¿Ideas? Sigo necesitandolas para el nombre del padre de Kagami tamb xsiaca. LOL!

Sarima san se despide. Muchas gracias por el apoyo. Hasta próximo aviso.

Bye bye