Bueno pues sin mas demora el siguiente capitulo.

Discleimer... nada me pertenece todo es de Suzanne Collins.


CAPITULO 13

PoV Boggs.

Estamos en los primero vagones del tren, por lo visto ha sido lo único que ha podido arrancar, varios agentes heridos me acompañan mientras dejan a Katniss en un sofá, la reviso con la mirada y veo que no tiene ninguna herida, de modo que la tomo por los hombros y la hago mirarme.

- Katniss escúchame – - le digo mientras ella llora como nunca lo he visto hacerlo – Vamos al Capitolio, mantente fuerte.

- Señor tiene una llamada del presidente.

- Cuídenla – les digo mientras entro en la cabina del conductor.

Cuando salgo de allí el equipo se ha dispersado, Katniss se ha desmayado en el sofá de modo que me quedo mirándola, las palabras del presidente fueron "traela con vida" cuando la orden de Coin es "no permitas que sobreviva" y por primera vez haré caso a lo que nuestro actual presidente me ha solicitado.

Mi cerebro esta trabajando rápidamente, se cuales son los planes de Coin, ya ha usado a Katniss todo lo que quiere, la ha hecho parecer una rebelde pero a la vez parte de los juegos de Snow, Snow cree que ella ya no les sirve, pero aun tiene algo que usar de ella, su rostro, sacrificándola ante todo Panem cotará con la rebelión, ¿acaso no se da cuenta que esto es mas grande que una niñita rebelde?

Se lo que tengo que hacer, seguir a su lado, protegiéndola y si es posible hacer que sobreviva, ella ya me ha dado la esperanza y las fuerzas que perdí, ella no es un juguete de Snow, sus lagrimas me lo dicen, su dolor es por Peeta, aquel a quien supuestamente ella odia, pero aun sigue enterrado en su corazón y por ese corazón yo seguiré luchando hasta que uno deje de latir, el de ella o el mío.

Pov. Katniss.

- Katniss escúchame – me dice Boggs mientras me sienta en un sofá. Lo único que se escuchaba era mi llanto, lo había perdido, a todos, en el camino vi a Cinna en el suelo en un charco de sangre y probablemente mi equipo estaría muerto, además que me aseguraba que mi mentor viviría.

- Señor tiene una llamada del presidente.

- Cuídenla – dice mientras entra en la cabina del conductor.

Poco a poco las lágrimas dejan de brotar en mi pecho, y el hueco en mi corazón se hizo profundo, en este momento comprendí porque mi madre nos abandonó, el dolor es insoportable y eso que mi amor por Peeta era apenas un vestigio de un sentimiento, no puedo imaginar el dolor de mamá después de años de haber amado a papá como lo hacía y en ese momento le pido perdón por todo el odio que sentí hacia ella, y me dejo ir hacia ese vacío donde ella vivió tanto tiempo.

Cuando abro los ojos estoy en el suelo, está oscuro, intento caminar pero topo contra una pared, sigo alrededor y sé que he dado una vuelta completa y escucho ruidos, como si fuesen golpes, caigo de rodillas cansada, mientras estoy en medio de la oscuridad no puedo dejar de ver a Peeta en mi mente, muriendo lentamente a causa del disparo en su pecho, debí ser yo la que lo hiciera, debí ser yo, repito una y otra vez, y golpeo la pared con mis manos.

Pienso en lo que me dijo Plutarch, pero probablemente haya sido una mentira, probablemente me usaron para asesinar a todas esas personas con la esperanza de una vida mejor. Y una voz dentro de mi cabeza me dice "eres una tonta te engañaron" "todos jugaron contigo" "Peeta jugo contigo" "Haymitch jugo contigo, todos lo hicieron"

Me aprieto los oídos como si quisiera borrar esa voz que me grita todo eso, vuelven a mi mente los juegos de Peeta sobre su amor por mí, sobre cómo dijo que me amaba pero no me salvo, no me ayudo, no hizo nada, como yo tuve que salvar a sus padres y a mi familia y Prim… su rostro de odio, su mirada de dolor, todo eso me lastima y quiero morir, quiero desaparecer, quiero olvidar todo y simplemente olvidar.

La luz se enciende encegueciéndome y un hombre, o eso creo entra en mi cubículo, veo que todas las paredes son de cristal pero hay oscuridad de cada lado.

- Señorita Everdeen, es un placer conocerla personalmente.

- ¿Quién es usted? – pregunto aunque en realidad no me interesa.

- Pues, seré quien me encargue de saber ¿Por qué no resulto nuestro tratamiento?

- Yo no se dé que me está hablando.

- Pues veremos qué le parece, pronto será fiel al Capitolio.

Miro el suelo e intento dejar de escuchar cuando veo que otra luz se enciende, allí esta una mujer, parece más delgada de de cuando la vi hace un tiempo. Su cabello esta corto, demasiado para mi gusto y luce varias heridas en su rostro y brazos.

- ¿La conoce? Ella es otra vencedora, una traidora. Annie Cresta.

- ¿Por qué esta aquí?

- Por la razón de que es una traidora. Ahora –dicen mientras comienzan a llenar el tanque de agua.

- Deben dejarla. – comienza a gritar, esa desgarrador y me siento demasiado asustada al verla golpear los cristales con fuerza.

- Ayuda por favor – grita de nuevo y el agua parece detenerse.

- Dígame ¿cómo es que se comunicaba con los rebeldes?

- Yo no hable con nadie, de verdad.

- Error – me dice y el agua comienza a subir.

- ¡POR FAVOR! – comienza a gritar de nuevo.

- Déjenla, por favor, yo tomaré su lugar.

- ¿Dará su vida por ella? ¿Por alguien que ni siquiera conoce? – me quedo en silencio, ¿acaso vale la pena verla morir? No, no lo permitiría, aunque no la conozco.

- Bien entonces usted veremos si no está dispuesta a hablar.

Sale de la habitación y miro como el agua comienza a descender, ella me mira asustada y veo como el agua comienza a subir en mi pequeña celda, se nadar, no me asusta el agua, en realidad quizá pueda morir, de ese modo la dejarían en paz, dejarían en paz a todos, y yo estaría de nuevo con mi padre, con Gale, con Peeta.

- Bien Señorita Everdeen, veremos que tanto resiste – dice encendiendo una celda al lado de la mía, es un cuarto de máquinas desde donde me sonríe. – Vamos muéstrenos su chispa.

En ese momento siento como mi cuerpo se estremece y un grito desgarra mi garganta y todo mi interior, cuando el dolor se detiene caigo en el agua adolorida.

- ¿Sigue dispuesta a sacrificarse por ella? – lagrimas corren por mis mejillas y la miro golpeando el cristal, mientras grita pidiendo tomar mi lugar pero en ese momento vuelve el dolor y sé que es electricidad la que recorre mi cuerpo.

Después de mil horas de preguntas sobre traiciones, rebeldes y personas que desconozco el agua desaparece y caigo en el suelo con mi ropa mojada pegada a mi cuerpo.

- Esta lista.

- Si – dice el hombre a otra persona que no logro ver.

- Veamos que hará al verlo.

- Ponte de pie – me dice el sujeto y yo intento ponerme de pie, pero mi cuerpo no resiste, todo me duele y vuelvo a llorar, por lo visto aún me quedan lágrimas por derramar.

La puerta se abre y veo un par de zapatos, alzo la mirada y veo a… imposible, ¿es el?

- ¿Peeta? – son sus ojos, su cabello, todo es él, me mira como aquella vez en mis recuerdos, pero algo dentro de mí grita "él es el culpable de lo que pasa, debiste dejarlo morir, debe morir" y siento una ira irracional en mí, tan grande que desaparece tan rápido como aparece y alzo mi mano para intentar tocarlo. – Peeta ¿estás bien?

- Sal de allí – escucho al hombre y Peeta se da la vuelta y sale del cuarto, intento levantarme para seguirle pero no puedo hacerlo.

- Vaya por lo visto ya no le sirves al Capitolio. – dice y veo el reflejo de un hombre mal herido, le falta un brazo y me mira con odio. – Es gracioso ver como Haymitch confío tanto en ti, si pudiera verte ahora, pero claro lo asesinaste.

- Déjala en paz Chaff – grita Annie.

- ¿Piensas defenderla? Asesino Maggs, a tu hermano, ¿aun así la defiendes? Es una asesina, un juguete de Snow.

Escucho las palabras de Chaff y el tiene razón yo me convertí en una asesina, pero quiero decir que ellos están vivos, pero ¿es cierto? ¿Alguien me lo asegura? Yo los vi morir y nunca mas los vi con vida. Algo comienza a picarme en la nariz, parece humo y me siento mareada, mientras la voz de Chaff resuena en mi mente.

- Déjenla – escucho decir cuando caigo al suelo y todo desaparece.

PoV Annie

Han pasado veinte días desde que Katniss llego, y es la primera vez que la veo sentada en el suelo mirando un punto en la nada. Chaff continua molestándola, la veo se que la guerra ha comenzado, porque han dejado de preguntarme sobre ¿Cómo nos llegaban los mensajes rebeldes?

¿Finnick estará bien? Chaff vuelve a gritar contra Katniss que continua en la misma posición, quisiera poder ayudarla, no me importa si asesino a Jim, a Maggs o a un distrito entero, pues ella no es diferente a mí, yo también asesine a todos los vencedores, todos somos asesinos.

Su puerta se abre y entra el doctor, ese maldito que nos ha torturado a todos le entrega una arma, ¿Qué planea? Golpeo y la llamo pero no me oye, no hace nada y allí frente a ella esta Peeta otra vez, pero luce diferente y sin miramientos le dispara, y cae muerto al suelo, Chaff grita de nuevo, pero los que estaban allí salen de la habitación y nos quedamos mirando el cuerpo de Peeta.

- Te lo dije es una asesina – me dice Chaff y veo a otro Vencedor que mira el cuerpo de Peeta, se quién, es Beetee, el vencedor del tres que era parte de la rebelión.

- Eso no es una persona – nos dice, no sabía que estaba allí, ¿cuántos mas estaremos encerrados en estas celdas?

- ¿Qué?

- Es un muto – dice parándose en los límites, casi podría decir que nos podemos tocar, pero el cristal nos separa y por supuesto el cuarto de maquinas que está en el centro entre todas las celdas, por lo menos son cuatro, quizá seamos todos los que estamos aquí. Una baja de luces nos hace mirar el techo.

- ¿Qué paso? – digo asustada. – Aunque en realidad quisiera volver a mi mundo de locura me siento despierta, con ganas de saber que nos ocurrirá.

- Una explosión se escucha y resuenan pasos del otro lado de la puerta, todas las puertas se abren automáticamente y veo por un segundo que entran varias personas a donde esta Chaff y Beetee, pero desgraciadamente donde estoy yo entra el doctor que me jala con fuerza, los ojos de Chaff me miran con preocupación pero me alejan por el pasillo que está lleno de humo, gritos y personas que corren asustadas.

- Déjeme – digo y no puedo librarme de su agarre y me arrastra por el pasillo, pero en un momento suelta el agarre y cae inconsciente.

- ¿Estás bien? – pregunta una mujer rubia, la conozco es la nieta de Snow.

- Si – digo temblando.

- Corre, yo los distraeré. –ella toma mi mano y me entrega una inyección. – Busca a Katniss, adminístraselo, corre. – Ella saca una arma y me apunta hacia el lado contrario, sin pensarlo dos veces salgo corriendo hacia el lado que ella me apunto, debo encontrar a Katniss y ayudarla.

Mientras cruzo por los pasillos llenos de gente armada que dispara a diestra y siniestra me detengo y me oculto en un pequeño armario de escobas, conozco este lugar, está guardado en mi memoria y aunque me asusta se a donde debo ir.

Veo en la esquina un escuadrón armado y allí esta Haymitch y otras personas, pero es al único que reconozco, pero es imposible, lo vi morir al igual que a Peeta, ¿entonces también es un muto? quisiera llamarlo, pero todos disparan a las fuerzas armadas que están del otro lado del corredor.

- No – escucho a alguien gritar – No perderé a alguien más vamos – dice un joven de cabellos castaños, sé que lo he visto pero no lo conozco, todos salen de la habitación, dejando en el pasillo un rastro de personas muertas.

Camino por ese corredor y me detengo ante la gran puerta de madera, allí esta Katniss mirándome y me apunta con el arma.

- No te muevas – dice pero veo que le tiembla el pulso.

- Katniss soy Annie, Annie Cresta, debemos irnos antes de que lleguen todos.

- ¿Irnos? – dice y yo me acerco aunque estoy asustada, sé que no me hará daño.

- Si vámonos antes de que regresen todos. – le quito el arma y la tomo de la mano, escucho ruidos y abro una puerta lateral, parece ser la del servicio y no me he equivocado pues hay un cubo que parece ser por donde lanzan algo, es nuestra última salida.

- Katniss metete allí.

- ¿Qué? – dice y me mira sorprendida.- debo proteger al presidente.

- Lo harás pero debemos salir de aquí. Vamos. – Después de un momento de duda se lanza por el ducto y yo voy detrás de ella y caemos por varios minutos sobre algo mullido y veo su silueta en la oscuridad y tomo su mano con cuidado. – estaremos bien Katniss, no te preocupes estaremos bien.

- No – me dice y en ese momento comienza a llorar y nos quedamos en silencio esperando que todo pase. La abrazo y aprieto en mi mano la inyección que me entregó Felicty y ruego por que podamos salir bien de aquí.

Un ruido detrás de nosotras me hace girarme y ver a una persona que nos apunta con una lámpara y en ese momento se que no estaremos bien, probablemente moriremos en esta oscuridad.


Ok Katniss y Annie terminaran el año de terror, por los demás ya pronto sabrán que ha pasado, muajajajaja, pero no puedo adelantarles mucho porque tengo el tiempo encima y trabajo por montones, pero no quería dejar de actualizar.

Les dejo muchos besos y abrazos, espero que pasen un excelente fin e inicio de año con todas las personas que aman y con las que no también, a arreglar los problemas. :) Gracias por agregarme y por comentar, me hace feliz recibir sus reviews.

Besos a todos.

IRES