Es una sorpresa verme pronto, bueno no tanto, pero quiero actualizar antes de ocuparme completamente con mi mes mortal de actividades finales que al fin me haran un ente libre. ¡Ieee! pero bueno ¿quien es libre verdaderamente en esta vida?

Discleimer. Nada de los Juegos del Hambre me pertenece, bueno quizá un poster, mi dije de sinsajo y la cobija de Peeta, pero de ahi en fuera todo es propiedad de Suzanne Collins.

Nos vemos abajo.

IRES


CAPITULO 17

Abro los ojos y veo una escena en televisión allí esta Katniss a punto de ser ahorcada frente a todo Panem me muevo con dolor y cuando un grito va a salir de mi garganta este se queda atrapado en ella, pues allí mismo a su lado estoy yo parada.

"Imposible" repite una voz una y otra vez en mi cabeza y creo que me volveré más loca de lo que ya estoy.

- Levantenla– dice alguien y me giro y veo a un hombre con la mitad del rostro paralizado y me mira con sus ojos inyectados con sangre.

- ¿Qué quieren? – digo mientras tiemblo hasta la médula.

- ¿Qué rayos le administraste al Sinsajo?

- No se de que me habla.

- Habla – y siento un golpe en mi mejilla que de no haber estado sostenida, me hubiese mandado al otro lado de la habitación. - acaso eres estúpida. – me quedo en silencio mientras me golpea de nuevo y me dejan en el suelo de la jaula donde estoy metida. – No la alimenten hasta que decida hablar. – veo al guardia que deja a la puerta mirarme y asentir y se marcha todo el resto de la comitiva.

Gritos, una y otra vez resuenan en mi celda, en los corredores y quizá hasta el cielo mismo, se a quien le pertenecen, ¿acaso no piensan dejarla en paz? ¿Por qué no nos dejan morir?

- Toma –dice el guarida entregándome una manzana. – Come. – la miro y después a él. – No esta envenenada. – Mi estómago ruge y la tomo y le zampo una mordida.

- Gracias –digo con la boca llena. – ¿Donde esta Katniss?

- Aquí - dice señalando una puerta – Creo que se han rendido con ella.

- ¿Quién grita?

- No lo sé – dice él y se sienta junto a mi celda – Pero creo que no es correcto que las golpean como lo hacen. Además dicen que la guerra está por terminar.

- ¿Qué?

- Si, están en el Capitolio, la fuerza rebelde entro en el distrito 2 y están por derrotarlo.

- Boggs – dice un hombre y él se pone de pie y lo mira – Iremos a ayudar al Capitolio – Protegelas con tu vida. Sube a la estación. Vendrán por ellas al amanecer.

- Si Señor – dice él, ve a su superior irse y me mira. – Aléjate. –dice mientras abre la puerta y me apunta con el arma.

- ¿Qué estás?

- Ven – dice mientras abre otra puerta y me mete dentro – Quédate aquí. – Lo veo cerrar y se marcha dejándome en una celda oscura, mucho más oscura que la mía.

Suspiro y me dejo caer al suelo mientras reviso la habitación con mi mirada, en el fondo veo a alguien y me siento asustada mientras me acerco.

- ¿Quién está allí? – cuando mi mirada se acostumbra a la oscuridad puedo ver la silueta de una persona, Katniss -Katniss – digo con un susurro intentando que me escuche, pero ¿de qué me servirá? parece muerta.

- Katniss despierta soy Annie.

- ¿Annie? – dice ella y su rostro esta amoratado y con sangre seca en su rostro.

- Si Annie Cresta. – digo mientras coloco su cabeza en mis rodillas - Oh Katniss, estarás bien – digo mientras le acaricio el cabello, ella tiembla y se abraza contra mí.

- Tengo miedo – me dice mientras comienza a llorar.

- Vamos, estaremos bien.

Guardo silencio mientras remuevo su cabello que está pegado a su cráneo probablemente por la sangre que le han sacado a golpes y me siento muy triste e impotente, ¿Qué hicimos para merecer esto? Pienso en Finnick y no se que ha pasado con él, probablemente murió en el ataque al tren, hace tantos días que estamos encerradas, de un lugar a otros hemos sido transferidas y cuando pensé que seríamos libres, nuevamente nos han atrapado.

Entran a nuestra celda y nos llevan a rastras por oscuros pasillos, puertas herméticamente cerradas y profundidades ocultas del Capitolio, si es que aún seguimos aquí, entramos en una habitación donde colocan a Katniss en una plancha de acero y a mí en una silla.

- ¿Qué harán con nosotras? – pregunto a un agente, el sin mirarme dice.

- Serán juzgadas.

- ¿Por qué? – escucho decir a una enfermera que parece enferma al mirar el estado en que Katniss se encuentra.

- Crímenes de guerra.

- Pero merecen un juicio, el presidente.

- No – dice el hombre. – Yo tomaré esa decisión. Además ellas ya fueron enjuiciadas por eso.

- Pero la Srita Cresta no está en sus cinco sentidos, los decretos de…

- ¿Está diciendo que usted sabe más que yo?

- No

- Además ella es la asesina – dice él hombre señalándome y miro sorprendida a las personas que hablan como si nosotros no existiéramos. ¿a quién asesine? - acaso ¿piensa protegerla? qué pues argumentará locura. – dice el hombre y lo escucho reír – Todo lo hizo en sus cinco sentidos, también el Sinsajo aun cuando me disparo.

- Señor debo decir ellas son Vencedoras, tienen derechos, tienen inmunidad.

- ¿inmunidad? – escucho que se ríe.

- Deseo hablar con el presidente.

- Ustedes no tienen que hablar con nadie, solo conmigo. Y si se le ocurre decir algo, su hijo.

- No – dice la enfermera asustada.

- Además el Sinsajo me pertenece. – de pronto esa voz la recuerdo, y un escalofrió me recorre, no el murió quiero decir pero llega claramente su nombre a mi mente ROLAND.

- ¿Entonces qué hará con ellas?

- Usted puede marcharse, y llévese a la loca con usted.

- No – digo asustada, no puedo dejar a Katniss no con ese hombre que llego al distrito 4 en compañía de Katniss y ordeno la muerte de mi hermano y muchos más.

- Mañana vendré por ella – dice la mujer. – Ahora debemos atender a Katniss o morirá. – Un guardia me encadena a la silla al lado de la plancha donde esta Katniss y me quedo en silencio viendo como comienzan a curar sus heridas.

Yo no puedo ayudarla y sin ninguna precaución la mueven de la plancha a una camilla y le coloca las inyecciones sin cuidado en sus brazos, me pone una bata blanca al igual que a ella, después de horas mientras le suturan sus heridas y le hacen cirugía en la herida donde le dispararon nos llevan a otra habitación con solo una cama y una silla, allí nos dejan encerradas de nuevo con un poco de agua y comida rancia.

Despierto con la sirena de una alarma y luces rojas por todos los corredores, la puerta está abierta, algunas personas corren fuera y alguien se detiene frente a nuestra celda. Cuando la puerta se abre veo que es una chica que me mira asustada y me hace señas de que la siga, pero estoy encadenada y Katniss aunque esta despertar continua en ese estado comatoso que probablemente lo que le administran le induce.

- No puedo, no puedo dejarla, además estoy encadenada – Ella mira a Katniss que ha abierto los ojos y mira alrededor asustada y después a mí. y nos urge a que la acompañemos, se aleja y después regresa con lo que probablemente son las llaves para abrir mi grillete.

- Vamos Katniss, debemos escapar.

- Escapar – dice ella mientras la ayudo a levantarse, ella se queja y lleva su mano a su costado, cuando la bajo de la camilla, su peso es mayor que mi fuerza de modo de caemos al suelo, ella no puede sostenerse y no puedo ayudarla.

- Vamos te ayudaremos – le pero somos detenidas por un par guardias que nos apuntan. Una, dos, tres detonaciones me hacen estremecer, cuando abro los ojos los guardias están en el suelo.

- No les queda mucho tiempo – dice el guardia que me dio la manzana, veo que es mayor, Boggs recuerdo se llamaba, tiene una herida en un costado y nos apunta hacia una puerta.

- Por allí nadie las seguirá intentaré darles suficiente tiempo. - la chica pelirroja que nos ha salvado la toma de uno de sus brazos y corre arrastrando a Katniss y a mi con ella, nos mira de vez en cuando cruzamos las calles que están siendo atacadas y entramos en callejones y gente cayendo a diestra y siniestra, la chica delante de nosotros se detiene y mueve cajas descubriendo un pequeño respirador y nos indica que entremos, miro a Katniss y la arrastro a ese lugar, la chica entra detrás de nosotros y vuelve a ocultar la entrada, de nuevo estamos encerradas.

Pov Katniss.

Abro los ojos en mi vieja habitación, de pronto siento que todo me duele, ¿Por qué estoy aquí? Veo a Darius y a la otra chica Avox, los dos están allí, la puerta se abre y pasa Portia, la estilista de Peeta, que me mira preocupada.

- Katniss – me dice en un susurro - ¿Estás bien?

- Si, ¿Qué hago aquí?

- Tengo que arreglarte, Cinna ya no estará contigo.

- ¿Dónde está? – me siento asustada.

- Los rebeldes lo tienen, ¿Por qué se separaron? Katniss tengo que decirte algo Roland mato a Peeta y tu a Roland – me dice en un susurro que me es difícil escucharla yo le contesto en el mismo tono.

- ¿Rebeldes?

- Oh Katniss – dice ella - Debemos arreglarte.

- ¿Dime sabes si Cinna está bien?

- No, no he sabido de él desde hace tiempo – y con eso mis temores se confirman, no lo volveré a ver.

Portia en persona se encarga de arreglarme y vestirme para mi conversación con el presidente pero no vuelve a pronunciar palabra, entran dos agentes de la paz y se quedan con nosotras hasta que estoy lista, caminamos por pasillos que nunca había recorrido y entramos en lo que parece ser las oficinas de los juegos del hambre, donde toda la masacre se realiza.

- Ah Srita. Everdden – me dice el presidente con una sonrisa – Venga tome asiento. Le dije que debía tener cuidado y cómo ve las cosas se salieron de control, usted no pudo controlar su fuego.

- ¿Acaso era mi deber? O es que el fuego ya existía, pero solo que faltaba alguien que le diera un poco de fuerza. – Sus labios se estiran y me mira sin cambiar su expresión.

- Quiero que me diga – en ese momento se enciende una pantalla detrás de él – ¿qué se siente ser la culpable de la muerte de miles de personas? – siento un sudor frio recorrerme la espalda y miro la pantalla, allí puedo reconocer el distrito 12, mi hogar.

- No – digo sin aire – por favor.

- Le dije que habría repercusiones. – las bombas comienzan a caer, las cámaras lo filman, la Veta, los comercios, las minas, veo a la gente correr, gente cubierta de fuego intentando huir, pero es imposible, mi hogar ha sido destruido. - Ahora es el momento de rendirse y hablar con los rebeldes, detenga esto antes de que la humanidad solo sea un recuerdo.

- NUNCA – le grito – SI VOY A MORIR, VOY A MORIR PELEANDO – me lanzo hacia el, intentando matarlo con mis propias manos, pero alguien detrás de mi me detiene.

- Bien, entonces llévensela, Boggs ya saben qué hacer.

Abro los ojos con mucho dolor, estoy sentada en una habitación oscura, no puedo ver ni siquiera mi nariz, pero escucho ruidos a mi alrededor, tengo miedo, las pesadillas parecen ser parte de la realidad, las luces se encienden.

- Bien –dice un médico que aparece de pronto a mi lado, sus tatuajes son flourecentes y se que brillan en la oscuridad. – Estas lista pequeño Sinsajo.

- ¿Qué quieren?

- Nos dirás todo sobre la rebelión, como te han contactado. – Y en ese momento el dolor es terrible, inicia en mis pies y sube por todo mi cuerpo, ¿electricidad? No lo se pero quiero morir, por favor, déjenme no se nada… intento gritar pero no puedo, solo se que un grito desgarrados es lo que puedo proferir.

- Ella no sabe nada – grita alguien cuando el dolor se detiene – No sabe nada, nunca le dijimos – abro los ojos y veo a Annie golpeando con sus manos el cristal, esta sola, pero parece herida, me mira con ojos desorbitados.

- Ahora comenzaremos contigo, serás nuestra arma secreta. – Y es en ese momento que el dolor que alguna vez tuve se convirtió en nada comparado con lo que ahora me hacían. Y en ese momento supe que morí.

No sé si estoy despierta o dormida, si esto es real o solo es parte de mi mente. Miles de cosas giran en ella, pero la principal es una persona, un chico rubio, una voz gritándome que lo mate y un sentimiento de desasosiego por tener que hacer eso que la voz me dice. Se que he soñado quizá por horas, quizá solo fue una fracción de segundos pero me despierto con una palabra en mi mente, una voz y se que "es su voz" pero no puedo entenderlo. Dicen que entre la locura y la realidad solo hay un paso, pero estoy segura que yo he dado ya todos esos pasos que me conducen a un lugar de donde no volveré. Durante días o eso es lo que me ha dicho Annie, hemos vivido ocultas en una pequeño respiradero detrás de los contenedores de basura, ella me rescato, sabiendo que moriría tarde o temprano, su voz es reconfortante soñé que volvía a estar en casa, en un otoño lejano mientras escuchaba a papá cantar después de ir a cazar.

Abro los ojos y no se donde estoy, quizá morí, pero no tengo razones de morir ni de vivir, Boggs escucho su voz, como un sueño viene a mi mente sobre algo que dijo, no le sirves a ninguno de los dos, Coin... ¿que significa? terminaran contigo en este momento, tiene razón, la razón de mi vida termino, no pude protegerlo murió frente a mí y solo disparé con una arma que no mataba, ¿de qué me sirvió todo mi sacrificio? Ahora mi hermana me odia por ser una asesina y el único que pude sacarme de mis pesadillas también fue aparado de mí.

La chica loca es la única que ha estado a mi lado, no recuerdo porque es llamada loca, ella no tiene nada de locura en su ser, quizá la loca soy yo, ella me rescato de mi oscuridad y todo comenzó cuando me tomo de la mano y corrimos, Boggs estaba delante de mí y un guardia estuvo a punto de asesinarlo y fue cuando sentí la herida en mi costado por protegerlo, seguí corriendo después de disparar, no podía soltar a Annie ¿o era ella la que no me soltaba? todo es tan confuso.

¿Por qué la llaman loca? No lo se, loca estoy yo, ella ha arriesgado su vida al salir por las noches a buscar agua y comida en los cestos de basura, a veces regresa con latas de comida intactas que encuentra en los contenedores y comienza a hablarme del mar y los efectos de los rayos del sol sobre el agua, siento que a veces mi herida duele un poco más yo no hablo solo estoy en silencio, oculta entre las sombras, cuando el día vuelve ella me rodea con sus brazos y así nos quedamos hasta que de nuevo cae la noche, ¿Cuántos días han pasado? No lo sé, ahora solo sé que pronto moriré. Además no estamos solas, hay otra chica, una chica silenciosa que se he visto en algún lado, pero no lo puedo recordar, ella me ha limpiado la herida y ahora luce un poco mejor, ahora somos tres las que moriremos en esta oscuridad.

No puedo dejar de pensar, pienso en las órdenes del Presidente, proteger el Capitolio, asesinar rebeldes, ser su juego, pero al final todo fue un error cometido por el presidente, por el mismísimo Capitolio, no fueron capaces de ver que yo no podía detener algo que estaba cociéndose desde mucho tiempo atrás que los rebeldes estaban dentro aun sin que yo lo supiera, yo solo seguí a mi estúpido sentido de supervivencia, ahora no soy más que un desecho de nada.

- Katniss el presidente murió – me dice ella en un susurro – los rebeldes ganaron, podemos salir.

- NO – le digo apretando su mano – No podemos, soy peligrosa, soy una traidora. - Gritos desgarrados cruzan mi mente y aprieto mis oídos mientras intento evadirlos.

- No lo eres, me salvaste – me dice ella mientras remueve mi cabello del rostro.

- ¿Qué has escuchado?

- Coin será electa.

- Coin… - repito su nombre, pero no sé quién es, pero por alguna razón temo por el futuro.

- ¿Entonces qué hacemos?

- Vamos a ir a esa celebración, esta noche saldremos de aquí. – le digo removiéndome, la herida aun me molesta, Annie dice que me operaron para salvarme, aun me duele pero sigo con vida y puedo moverme, quizá sea lo último que haga, no importa, pero si con esto mantengo con vida a los pocos que me importan para mi será un placer morir por esta causa.

Esa noche, como todas las que pasamos allí me despierto con un grito mudo en mi garganta, las pesadillas no desaparecen, la ira no se va, algo dentro de mi sigue odiando a Peeta deseando verlo muerto, al igual que a mi mentor y a algunos vencedores, pero otra parte de mi lucha contra eso, me estoy volviendo loca lo sé, quizá lo mejor sea morir, porque no los odio, yo los mate, a todos y a cada uno de ellos, no porque quisiera, me obligaron, lo hice para salvarme, para salvar a los que amo, pero al final todos murieron, y yo moriré.

Veo a Annie durmiendo a mi lado y a la chica pelirroja, ¿Por qué sigue a mi lado? En qué momento fue etiquetada loca, ¿esa locura la mantiene conmigo? Tengo mil preguntas y ni una sola respuesta, quisiera que todo esto fuera un sueño, escucho ruidos y veo a alguien detenerse fuera, me muevo en silencio y salgo sin que se percate de mi presencia y sin pensármelo dos veces le tuerzo el cuello quitándole la vida, ¿Quién era no lo sé? Para mí son personas sin rostro, ¿en qué momento me insensibilice contra la vida?

Lo jalo hacia nuestra guarida y veo a Annie despierta, no dice nada, pero me ayuda a desvestirlo y me coloco su traje que me viene grande.

- Quédate aquí.

- No, no te dejaré sola – me dice entre sollozos – Te acompañare.

- Annie debes buscar a Finnick, yo terminaré con todo esto.

- Iré contigo aunque tenga que arrastrarme. – me dice y de pronto siento como si alguien más me hubiera dicho eso mismo. Pero por más que busco quien me dijo eso no lo puedo localizar en mis recuerdos.

- Bien, espera aquí.

Salgo con el traje del agente de paz y me pongo un casco que hay en el contenedor de basura, pero me sorprendo al encontrar algo más y tomo varios objetos del contenedor lo tomo y se lo llevo a Annie.

- Mira –digo mostrando, la poca luz que entra le permite ver pelucas de colores, ropa de colores chillones y pintura.

- ¿Qué es?

- Nos disfrazaremos de Capitolinos, será más fácil escapar. – digo, la chica me mira y asiente, se que quiere decirnos algo pero no la puedo entender. Ella no habla.

- Tu eres un avox ¿verdad? – suelto de repente y ella asiente.

- ¿Nos podrás ayudar? – pregunta Annie y la chica nos coloca las pelucas y el maquillaje en medio del a oscuridad, cuando estamos listas le sonrió.

- Vamos – espero que no nos reconozcan, tomo el arma de esta persona que murió en mis manos, y caminamos entre la gente, todos ríen, gritan, puedo ver que no son capitolinos son rebeldes. – Annie me mira y después a la chica Avox que mira hacia todos lados, como midiendo algo.

- Katniss – escucho a Annie a mi lado suspirar mi nombre mientras nos ocultamos entre las personas, todos parecen absortos.

- Espera – le digo – Ya casi término –digo mientras cargo el arma oculta entre los pliegues de mi ropa, la gente está celebrando la victoria, puedo ver a la gente acomodándose, la nueva presidente va a dar un discurso. – Annie quédate aquí, si me capturan huye, busca a Finnick, promételo.

- No, no puedo abandonarte.

- Promételo por favor, no quiero tener en mi conciencia tu vida también.

- Lo prometo. – dice con lágrimas se aparta un poco de mí y se coloca al lado de la avox.

Siento la sangre correr por mi cuerpo, la adrenalina de lo que haré me hace estar a la expectativa, la muerte es segura pero la victoria de lo que haré aun me hace dudar, no lo logaré y todo mi sacrificio será en vano.

Veo a Plutarch hablar, comienza a hablar, a decir que todos hemos actuado con valentía librándonos de un gobierno opresor por 75 años y la llama, allí esta, nunca la había visto, pero aun en la distancia en la que me encuentro puedo ver algo en sus ojos, algo que reconozco. Poder, traición, maldad.

Sin pensármelo dos veces levanto el arma escucho un grito y esa voz resuena sobre todas las demás voces, no veo la persona de quien viene, pero es aquella que grito cuando se dio cuenta de mis actos y sé que fue parte de mi imaginación y mis demonios y sin pensarlo disparo sin que nadie pueda evitarlo, logro mi cometido, Coin cae muerta y las personas comienzan a gritar y a correr a mi alrededor, todo parece un pandemónium, siento que alguien me toma de la mano y corremos entre la multitud he dejado el arma atrás, sigo la muchedumbre y nos detenemos en las escaleras de un edificio, mi cabeza me duele y solo puedo sentir que perderé la conciencia de un momento a otro, veo a la chica avox presionando botones contra una pantalla y cuando la puerta se abre pierdo la conciencia.

Abro los ojos y un sonido constante me aturde, siento mis parpados pesados, la boca seca y mis cuerpo inmóvil. La habitación donde me encuentro es blanca completamente y no hay ruidos quisiera moverme pero no se donde estoy, ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué me pasa?

- Katniss – escucho una voz a mi lado y busco de donde proviene, es un susurro, como el aleteo de una mariposa pero es tanto el silencio que puedo escucharlo. - ¿puedes oírme? Parpadea un par de veces si me oyes. – dice la voz y cierro un par de veces mis ojos.

- No trates de moverte, llamaré al doctor – dice la voz y escucho pasos y una puerta abrirse, sigo sin poderme mover y esto se convierte en un terror espantoso, no puedo hablar, no puedo moverme, no puedo hablar, ¿Qué me pasa?

- Calma Katniss no te muevas – dice y siento como si me arrancara algo de la garganta y siento ganas de vomitar.

- Listo, te molestará un poco, pero ya se te pasará, ¿te sientes bien? – no digo nada, solo miro al anciano que está delante de mí. – Tienes que descansar, volveré en unas horas.

- Gracias doctor – dice la misma voz y al fin la veo, una hermosa chica castaña que tiene la mirada un poco ausente y me sonríe.

- Gracias a Dios despertaste – me dice mientras toma mi mano – creí que morirías. -¿debo conocerla? Busco en mi mente pero me quedo callada y ella sonríe.

- No te preocupes ya estamos a salvo, descansa, estaré a tu lado.

La chica castaña me sonríe y sostiene mi mano mientras suspira y queda de nuevo en silencio, tengo tantas preguntas pero en realidad no quiero hacerlas, ¿en verdad quiero respuestas? Busco en mis recuerdos ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué me paso? Pero no tengo ni idea, me siento cansada pero no quiero dormir, la enfermera viene y me administra algo que me hace caer en un sopor de sueño pero no quiero dormir así que lucho contra eso.

- Enfermera – escucho una voz gruesa y siento que me aprietan mi mano - ¿es cierto que despertó?

- Lo hizo – dice ella no sin que su voz tiemble. – La Srita Cresta sigue en el mismo estado a su lado.

- Oh Srita. Everdeen – dice un hombre con su cabello rojizo veteado de canas que me sonríe con amabilidad. – Es un gusto verla bien, no se preocupe nadie sabe que esta aquí. Descanse por favor. – lo veo salir y miro a la chica que permanece a mi lado.

- El es el padre de Lavina, la chica con la que salimos, recuerdas? – me dice y ubico a alguien en mi mente, una chica pelirroja corriendo delante o aun lado de mi, no lo recuerdo. – El es un gran médico y tiene a varias personas resguardadas por su seguridad aquí en su casa, por eso había gente que pudo curar tus heridas, pero ellos no están ni con los rebeldes, ni con el Capitolio. Así que estamos seguras.

- ¿Dónde estamos? ¿Quién eres?

- Katniss – me dice asustada – sabes que ha sucedido.

- No – digo suspirando y sintiendo como de nuevo me adentro en la oscuridad – no se que paso.

PoV Annie.

Dejo a Katniss durmiendo y me pongo en pie mientras me acerco al ventanal del penthouse donde nos encontramos, puedo ver la ciudad completa debajo de nosotros, todo ha vuelto a la normalidad, los Capitolinos han regresado a su ritmo de vida, me abrazo a mi misma y veo a Katniss dormir, tenemos dos semanas aquí y ella no ha querido despertar, Lavina viene de vez en cuando a ver como esta y su padre y otros doctores también.

- Srita Cresta – dice el medico entrando – ¿Puede acompañarnos?

- Claro – digo mirando a Katniss.

- No se preocupe mi hija se quedará con ella – dice y veo a Lavina entrar y sentarse a su lado en silencio y me sonríe.

- Gracias – digo colocando mi mano en su hombro y salgo en compañía del doctor.

- No puedo dejarle de dar las gracias – me dice el hombre- Por traer a mi hija a salvo.

- Ella fue la que nos rescato.

- Oh no, ella dice lo contrario – dice el hombre – Además me ha dicho que Katniss fue la chica que estuvo cuidando cuando fue asignada al centro de entrenamiento.

- No lo sabía.

- Venga – dice abriendo una puerta y veo al medico que ha estado revisando a Katniss.

- Annie – dice el y me sonríe – Luce fantástica.

- Doctor Aurelius? – digo sonriendo.

- Veo que me recuerdas, pasa por favor siéntate.

- ¿Ustedes se conocen?

- Si – digo mientras le sonrío – El fue el medico que me ayudo, el me atendió mientras estuve en el Capitolio, después de mi crisis.

- Pues los dejaré solos – dice el sonriendo – Tengo que ir al Centro Médico – lo miro y el me sonríe – no te preocupes, ellos no sabrán que están aquí, no por mí.

- Gracias.

El hombre sale y miro al doctor Aurelius que me sonríe mientras revisa unos papeles.

- Annie, sabes no te tengo buenas noticias, no se si ella se recupere completamente.

- ¿a que se refiere?

- fue drogada por muchos tipos de cosas – dice el mirando unos papeles – al parecer le administraron varios tipos de drogas.

- Entonces lo que le puse fue algo malo – digo asustada.

- Le administraste algo?

- No se que fue, pero yo – digo y siento que comienzo a temblar.

- Calma Annie, ella estará bien, aunque probablemente no recuerde nada, ¿Qué tanto? no te lo sabré decir, pero espero que ella mejore y si tu estas a su lado será mas fácil.

- No la dejaré sola.

- Annie ¿no quieres hablar con la presidente?

- No – digo – Con nadie, todos murieron lo sé.

- Pero – dice el y duda – Quizá Finnick haya sobrevivido.

- No lo hizo, si así fuera me hubiera buscado y no lo hizo. El no sobrevivió.¿ Acaso en los noticieros han dicho algo sobre ellos? - El me mira con mortificación y se que no es así, lo se porque yo he estado mirando cada día las noticias.

- Aun no dicen cuántos vencedores sobrevivieron, sigue en el 13, quizá este allá, ustedes podrían.

- No, lo mejor será seguir adelante, pronto nos olvidarán, a ella y a mí y podremos vivir lejos, donde nadie nos moleste, yo la cuidaré.

- Bien niña –dice el doctor en tono cansado- hemos decidido respetar lo que decidan. – Lo veo salir y me acerco al gran ventanal de la casa donde estamos, por ahora me siento segura, pero tengo miedo que esto solo sea un sueño más de la locura que es la vida.


Ok en verdad espero que le agarren el hilo al asunto, quizá este un poco confuso, suelo hacer algo así, si creen eso y tienen dudas, diganme para poder aclararlo con flash backs o algo así, la verdad yo no veo las confusiones porque como ya se lo que sigue O_O pero dejen reviews con sus comentarios, solo no manden ni mutos ni restrevispulas, pues si lo hacen no terminaré esta historia.

Gracias a todos por leer, espero que tengan un excelente fin de semana y nos vemos en un mes, quizá hasta junio, tengo que prepararme para mi defensa y me desconectaré del internet, así que nos vemos en un mes.

Disfruten la lectura, disfruten cada día y como diría Effie...

No eso no...

mmm tampoco...

Que la suerte este de su lado.

IRES