Hola a todo el mundo, pues aquí esta la historia prometida, espero que les guste esta historia que esta formándose en mi cabeza, solo es la introducción de una larga historia (espero)

Discleimer... Todo pertenece a Suzanne Collins, Panem y sus personajes.

Disfruten la lectura y nos vemos abajo.


CAPITULO 1

DE REGRESO.

El paisaje pasa a toda velocidad fuera de la ventanilla, quisiera que todo lo que hay en mi cabeza se moviera de esa manera y no en cámara lenta como lo esta haciendo, pero en estos momentos estoy muy molesta con mi madre y parece que esos recuerdos quieren que continúe molesta con ella por arruinar mi vida, pero creo que desde que mi padre murió ese ha sido su afán, aunque en realidad se que ha sido el abandonarnos estando cerca de nosotros.

- Katniss – me dice mi hermana menor entrando en el compartimiento – Ya deja de estar molesta y acompáñanos a cenar.

- ¿Por qué eres así Prim? – le pregunto molesta – Ella no es justa.

- Vamos no puede ser tan malo.

- ¿Malo? Es más que eso – le digo mirando de nuevo por la ventana donde ya está oscureciendo y puedo ver a Prim a través del reflejo del tren, se que se esfuerza por no enojarse conmigo, aunque en los últimos días no se lo he puesto fácil, bueno nunca he sido una persona fácil, pero nunca habíamos peleado como en esta última semana. – Es horrible, no hay nada en el 12.

- Pero es nuestra casa.

- No, no lo es, es el distrito 4.

- Pero alguna vez lo fue – me dice rebatiendo mis palabras.

- Antes de la guerra, no veo porque tenemos que volver.

- Mamá no puede vivir allá, no sin papá.

- El 12 también fue el hogar de papá, además ella no es más que una parte de la casa, ni siquiera nos presta atención. Además extrañaré a Finn y a Annie.

- Podrán visitarte.

- No, no lo harán – digo cruzándome de brazos y sin girarme.

- Bien di lo que quieras – me dice – si vas a cenar te esperamos allá, si no, pues que descanses. – La veo salir y cerrar la puerta sin hacer ruido y vuelvo a ver por la ventana donde la oscuridad es parte del exterior y esa misma negrura pareciera querer comerme y hacerme parte de ella.

Desde que mi madre nos dijo del cambio con un simple "regresamos al 12" ha sido muy difícil para mí, hemos discutido casi todos los días porque yo le he dicho mil veces que no volveré que me quedaré allí, Prim y yo a causa de esto hemos comenzado a dscutir, nunca habíamos peleado hasta ahora, siempre hemos sido buenas amigas, pero ahora parece querer hacerme la vida imposible y ahora lo que mas extraño es que sea mi mejor amiga, ahora que he dejado a los que me importan a miles de kilómetros de mi nuevo hogar.

Ella no recuerda todo, porque era muy pequeña, pero yo no he olvidado, tenía siete años cuando nos marchamos de allí, recuerdo que antes cada distrito de los 12 existentes eran regidos por el Capitolio, pero eran crueles tanto que elegia anualmente un hombre y una mujer de entre los 12 y los 18 años para una celebración llamada los Juegos del Hambre donde luchaban a muerte hasta que solo quedará un sobreviviente.

Fueron sesenta y cinco años de estas situaciones, de estas muertes, de este dolor de cada familia que perdió a sus hijos y a sus seres queridos. Mi padre no me permitía ver las transmisiones me encerraba en la casa, pero siempre podía ver algo, una muerte, un grito de dolor, algo que me decía lo terrible que era todo, un día mi madre amaneció histérica, no podía saber porque de modo que no fui a la escuela, me quede cuidando a Prim. La televisión estaba encendida, recuerdo que vi por primera vez al presidente Snow, estaba diciendo algo sobre como un levantamiento era lo peor que los distritos podrían hacer.

Mi madre me miró y después a la puerta que se abrió y allí estaban, los dos vencedores de mi distrito, los conocía bien porque siempre iban a casa, Haymitch y también Lemón Everdeen mí tío y hermano de mi padre segundo vencedor de nuestro distrito, ambos se veían agitados, recuerdo que gritaban algo y mi madre me dijo que tomará a Prim y saliéramos de la casa, pero quería ver a mi papá, pero no me lo permitieron, me sacaron de la casa pero en ese ultimo momento vi algo terrible, que aun ahora es parte de mis pesadillas, este año nadie llevaría gloria a su distrito, pues todos los tributos fueron asesinados frente al televisor.

Recuerdo que era un viernes por la mañana, añoraba ese día porque el sábado iba con papá a la panadería donde vería a ese niño rubio que sonreía simpre al colocar las galletas del mostrador, pero esa mañana no pude hacerlo pues al salir de la casa vi a mi padre gritando, gritando a la gente, que salieran de sus casas, recuerdo que me miró y allí vi la urgencia del peligro frente a mí, y allí estaban como cada noche en mis pesadillas, las bombas cayendo por el cielo, el incendio alrededor, las personas convertidas en bolas de fuego.

Recuerdo que la escuela estaba llena ese día, era de día de clases, aunque yo había faltado, se que todos estaban allí mis amigos y los que quería que lo fueran, el fuego consumió las paredes y el edificio y yo aun escucho los gritos cada noche. Por eso no quiero volver, no queda nada solo gritos y dolor.

Me pongo de pie y salgo hacia el comedor del tren donde esta Prim y mi madre, ambas estan mirando sus platos en silencio y también hay uno para mí.

- Vaya que bueno que decidiste venir. – me dice Prim.

- Lo siento patito. – le digo empujando su hombro con el mío.

- Esta bien. – dice ella sonriendo.

- Katniss espero que lo que pedí este bien – dice mi madre.

- Esto esta bien – digo mirando el plato con el estofado frente a mi.

- Le decía a tu hermana que mañana inician las clases, ya estan registradas quizá haya antiguos compañeros tuyos – dice mirándome.

- Si es que no murieron mamá – le digo en tono cortante.

- Katniss – me dice Prim mortificada.

- ¿Qué? Es cierto, acaso no se lo has dicho mamá.

- Eso sucedió hace más de diez años – me dice mi madre.

- ¿Por qué volvemos? Acaso aquí no recordarás a papá, vivimos allí con el siete años.

- Katniss eso no es – me dice y la veo luchar con su servilleta.

- ¿Qué mamá? – le digo cansada por su mutismo, por sus reacciones simpre escapatorias.

- Pues aunque no les guste vivirán aquí con Haymitch, yo… yo no puedo cuidarlas – nos dice y veo su mirada perdida. El nombre me suena, pero siento que no puedo reaccionar, Prim me mira asustada y después a mamá y escucho su voz en la lejanía.

- ¿Mamá a que te refieres?

- Es lo mejor, terminen de cenar, nos vemos cuando lleguemos al 12. – La veo ponerse de pie y se marcha dejándonos a las dos en silencio, cuando ella ha desparecido de mi vista Prim salta a mis brazos y comienza a llorar, y de nuevo siento que algo dentro de mi se quiebra, aquello que aun quedaba entero, se hace pedazos como aquella vez que murió mi padre, y se que lucharé por reparar lo roto para seguir adelante, pero lo único que sé es que por mas que se reparé siempre habrá grietas.


Bueno se que ha estado corto, es AU, pronto se irá sabiendo que ha pasado, con la familia de Kat, y de todos los demás, así como la guerra y como termino y todo bueno, pues subí otro e intentaré publicar cada semana, pero como dije el que tenga más reviews de las dos nuevas historias será el que actualice mas pronto así que con sus comentarios leerán la historia que mas les guste.

Besos a todos y gracias por seguirme y leer.

IRES