A toda maquina estoy trabajando, quiero publicar pues me retiraré un mes, solo un mes lo prometo, regreso en junio a continuar las historias, bueno les dejo para que lean y nos vemos abajo.

Discleimer... Nada me pertenece todo es propiedad de Suzanne


CAPITULO 14

PV Cato.

Camino silenciosamente al lado de Prim, ella no ha preguntado pero me mira de vez en cuando y suspira.

- Cato. – dice al fin mirándome

- ¿Qué sucede Prim?

- ¿Te casaras con mi hermana realmente? ¿Estás dispuesto aunque ella no te amé?

- ¿Sabes que no me ama?

- Ella ama a alguien más.

- Eso lo sé. – le digo suspirando – Y debo confesarte, yo también me he enamorado.

- ¿En serio?

- Si, de un pequeño duende de tu distrito.

- Ah te enamoraste de Clove ¿verdad? Ah ustedes se verían tan lindos juntos – dice comenzando a reír.

- Pero no sé qué dirán mis padres, además – le digo sonriendo – Esto no es algo que debo discutir con una niña.

- No soy una niña Cato – Dice deteniéndose en la panadería – Esta vez pagaré yo – dice riendo.

- Lo que digas.

Al entrar ella suelta un gritito al ver al chico panadero en una silla con el rostro amoratado.

- Peeta ¿Qué te paso? – dice mirándolo.

- Hola Prim – dice el padre del chico – Ya sabes cosas hombres, liarse a golpes. – Toma el pan que quieras.

- Gracias.

- Buenas noches –digo mirándolo. ¿Cómo estás?

- Mejor que el otro chico – dijo Peeta – Gracias por defenderla.

- De nada – digo – Oye no se que esta pasando entre ustedes, pero debes saber que ella es una gran chica y ha sufrido bastante, es tan fuerte y a la vez tan débil que es imposible no amarla, pero ella decidió dar su corazón, de modo que es necesario aceptarlo, yo lo acepte. De otro modo ella es la única que sufrirá.

- Gracias. – dice Peeta con una mirada de dolor.

- ¿Lista Prim?

- Si – dice la pequeña sin hacer comentarios, la dejo pagar la cuenta y salimos sin volver a decir nada, pero creo que era lo mejor, no puedo permitir que Katniss sufrir de nuevo, no cuando ha sido tan lastimada en su vida.

Cuando llegamos a casa de las Everdeen veo que la casa está casi completamente a oscuras, entramos y vemos que en la cocina esta Haymitch el tutor de las chicas sirviendo la cena.

- ¿Dónde esta mi hermana?

- Se ha ido a dormir, estaba muy cansada.

- Pero tomen asiento.

- ¿Y Finn?

- Durmiendo en la habitación de huéspedes, el venía un poco indispuesto. Cato esta noche te quedarás en mi casa, tengo una habitación extra, mañana vendremos a desayunar.

- Gracias Sr. Abernathy

- Dime Haymitch el Sr. Abernathy era mi padre. Vamos tomen asiento vamos a cenar.

Pv. Katniss.

Apenas esta amaneciendo y me levanto sin hacer ruido, me duele todo el cuerpo, entro al baño y me veo frente al espejo y me doy cuenta de los cardenales que tengo en mis brazos y piernas por el golpe que me di, me visto con ropa holgada y salgo para ir a tomar un vaso de agua cuando veo a Finnick sentado en la sala con la cabeza entre sus manos, por lo visto no me ha oído, me acerco con cuidado y me siento delante de él.

- ¿Finn?

- Katniss – me dice mirándome, y es la primera vez en muchos años que me dice así.

- ¿Estás bien?

- La pregunta es ¿tú lo estás?

- Bueno no estoy en mis mejor días, pero sobreviviré, toma – dije sacando una mezcla que Prim preparaba para esos momentos en que nuestro mentor se emborrachaba.

- Gracias, ¿esto qué es?

- Pues no lo sé, bébelo.

- Katniss, debes comprender.

- Ok te estoy escuchando – dije sentándome frente a él. – Pero antes de que digas cualquier cosa quiero que pienses en Annie.

- Katniss se lo que dije, en verdad no intenté, digo no quise decirte eso, se cuanto aprecias a Annie, yo también lo hago, me… me casaré con ella.

- ¿Por qué? no la amas.

- Así como tu no amas a Cato, eso lo sé, solo, solo estas agradecida por todo lo que hizo por ti, es lo que yo debí haber hecho por ti y no hice, siempre me deje llevar por lo que mi padre decía, cuando debí protegerte, cuando debí estar para ti.

- Pero preferiste quedarte con tu papi cuando yo te dije la primera vez como, como me… - guardo silencio mientras lo miro nunca le dije que fue en realidad lo que paso en el Capitolio.

- ¿Te que?

- Nada.

- Si, es algo, esto tiene que ver con Cato verdad, después de eso fuiste diferente crees que no lo noté.

- No sabes nada.

- Nunca me dijiste, solo me dijiste que pasaban tiempo con una familia del Capitolio.

- Pero no te interesó, porque hacerlo si tu eres parte de la mejor sociedad del distrito 4.

- Katniss lo siento, mi padre.

- Siempre lo supiste verdad, porque yo estaba allí, que era yo, y nunca dijiste nada.

- Lo siento Katniss, yo.

- Ya no es algo que debemos recordar, es mi decisión lo que yo haya hecho, así como la tuya es haber decidido casarte con Annie.

- Entonces tu y yo.

- Somos amigos Finnick o eso creía.

- No puedes decirme eso, yo claro que soy tu mejor amigo.

- Finnick tengo que pensar, tengo que no lo sé, necesito que te vayas.

- ¿Eso quieres?

- Si – dije suspirando – Te acompañaré a la estación.

- No, me iré yo, gracias por todo, espero verte en la boda.

- Gracias – dije mirándolo salir y sentí en ese momento que mi corazón se rompía en pedazos, se que él no tiene la culpa por lo que viví en el Capitolio, pero si me hubiera dicho algo, tan solo algo habría estado preparada, no tiene porque reprocharme mi amistad con Cato, cuando el fue el que me protegió de lo que le ocurrió a otras chicas de otros distritos que no volvieron a ser las mismas, recuerdo una niña que llego conmigo del distrito siete, era pelirroja y muy alegre y fue tomada por el hombre que no me pudo elegir a mi, cada año ella temblaba, y era golpeada y abusada por él, no podíamos decir nada, al final ella murió en el Capitolio y no regreso con nosotros, nos dijeron que había estado enferma pero se que no es eso, pero nadie pregunto, ni siquiera Finnick o Annie, nadie la recuerda, nadie la conocía, solo yo, ella es parte de mis pesadillas a veces.

Volví a mi habitación y me deje caer en la cama mientras pensaba en todo lo ocurrido, solo quería que todo fuera como antes, fácil, en ese momento extrañaba a mi madre, a mi padre, me abrazó a la almohada y fingí dormir al escuchar pasos fuera de mi habitación.

- Kat – dijo Prim mientras entraba en la habitación, no me moví no tenía ganas de hablar con ella, mi pequeña hermana dio un suspiro y volvió a cerrar la puerta, sentí que lágrimas calientes resbalaban por mis mejillas, el corazón me dolía demasiado, mire la pared y tome una decisión, seguir aquí era saber que Peeta no sentía lo mismo que yo y después de todo creó que no soy tan valiente como todos lo creen.

Escuche voces en el piso inferior y después la puerta se abrió.

- Katniss despierta –me dijo Haymitch – Tu amigo no está.

- Lo sé – dije sentándome en la cama.

- ¿Qué lo sabes?

- Si, se marchó hace una hora, no lo sé, hablamos y dijo que volvería a casa.

- Oh –dijo más tranquilo - ¿Y tu como estas preciosa?

- Estoy bien, solo un poco cansada. Tomé una decisión.

- ¿Cuál? – dijo levantando una ceja mientras se sentaba a mis pies en la cama.

- Voy a rechazar el ser ganadora del baile, que lo haga Delly.

- ¿Qué? ¿Por qué? sabes lo que estas rechazando.

- Haymitch no necesito todo lo que me ofrecen, lo hice porque Effie estaba emocionada y porque me siento feliz, además no necesito todo lo que ofrecen, ni siquiera el conocer el Capitolio, estoy harta de eso.

- ¿Hay algo que no me hayas dicho? – dijo Haymitch preocupado.

- No – dijo mirando sus manos. – Por favor.

- ¿Y qué harás?

- Me marcharé con Cato, las clases están por terminar y creo que será lo mejor, solo las vacaciones.

- Enviaré a Effie, descansa, Cato esta con Prim.

- Entraré al baño.

Me di una ducha rápida tratando de olvidar el pasado, el dolor de perder a Finn y a Annie, ellos eran mis mejores amigos, los que me cuidaron y protegieron, o eso creí, me mire en el espejo y suspiré, ¿Quién es esa chica que me mira del otro lado? No soy la hija de mi padre y madre, aquella que ellos criaron diciéndole, debes ser buena con las demás, en realidad no lo era, solo lastimaba a todos los que estaban a mi alrededor. Yo no quería que me vieran así como si estuviera conquistando a todos, pero como decirle a quien en verdad quería, cuando el no me veía de la misma manera.

- Katniss – dijo Effie en el pasillo – dijo Haymitch que quieres hablar conmigo.

- Si – dije suspirando – Así es.

- Dime querida, estamos por llegar a unos días muy muy importantes.

- Lo sé, es de eso que quiero hablar, verás, no quiero ser la ganadora, se lo cedo a Delly.

- ¿Delly? ¿Por qué? creí que tu querías.

- Lo siento, no me siento bien.

- Es por tu accidente, mira Katniss todos lo olvidarán.

- No es eso, no quiero ir al Capitolio.

- Porque es muy lindo, no sabes todo lo que puedes encontrar, cuando es de noche.

- Se como es el Capitolio de noche, he estado allí. – Ella me mira sin comprender y pronto sus ojos se amplían con terror.

- ¿Tu has estado allí? ¿Por qué razón?

- Fui seleccionada.

- Oh – dice mirándome y de pronto veo que baja la mirada angustiada, sus ojos están anegados de lagrimas y la siento temblar.

- Lo siento yo no sabía, esas horribles situaciones se detuvieron hace años no pensé que…

- ¿Qué? que hubiera sobrevivientes. – le digo enojada.

- Yo no sabía de eso, ahora un comité regulador es el que autoriza las visitas y el que se conozcan los jóvenes entre distritos.

- Lo siento no quise sonar así, se que tu no tienes la culpa.

- Ellos te…

- No, nunca, Cato fue quien me salvo.

- Por eso es tan sobreprotector contigo, él estaba allí.

- Su padre es alcalde del 2 y bueno tuvo que decirle cuando me pidió para acompañarlos.

- ¿Haymitch lo sabe? ¿alguien mas?

- Solo Gale, se lo dije a él pero no todo, no la verdad.

- Katniss esta bien, ahora ya no es así, verás que te la pasaras bien.

- No, gracias déjaselo a Dell o a quien sea, no me importa.

- Bien de todos modos ella quedo en segundo lugar en la subasta, ven vamos a que comas algo.

- Gracias Effie – le digo suspirando mientras – Por favor no le digas a Haymitch yo.

- Está bien, no diré nada, vamos Cato esta abajo esperándote.

- Gracias.

Bajo las escaleras y veo a mi hermana platicando alegremente con Cato, quien le cuenta todas las actividades que tiene planeadas para cuando lleguemos al distrito 2, Haymitch sonríe mientras ve a Prim brincar de felicidad, nunca creí verlo así, el parecía tan huraño cuando llegamos que lo creí imposible.

- Ah preciosa, que bueno que bienes a acompañarnos – dice mi mentor al vernos. – Hola mi cielo – dice besando a Effie. giuh!

- Buenos días.

- Kat, no te imaginas lo que me dijo Cato, dijo que podremos ir a conocer las minas y podremos buscar un diamante, imagínate, un diamante.

- Vamos Cato sabes que eso es imposible.

- No lo es, hay un museo, algo así como interactivo, no se nunca he ido.

- Bien lo que digan.

- ¿Entonces iremos al 2? – dice Prim mirándome suplicante.

- No – digo y los dos me miran con cara de pena. – No les dijo Haymitch que iremos?

- Oye a mi no metas – dijo nuestro tutor sonriendo – Pero si, iremos solo terminen las clases.

- Bien, entonces nos veremos allá – dice Cato poniéndose de pie – Espero verlas pronto, tengo que irme – y mira su reloj.

- ¿Tan pronto?

- Tengo clases también yo y negocios con mi padre. Nos vemos cuñadita.

- Adiós – dijo dando un trago a su chocolate y cubriendo sus labios con la espuma.

- Te acompañaré – le digo poniéndome de pie mientras salimos, me despido y caminamos despacio hacia la estación.

- ¿Estas bien?

- Si – digo permitiendo que me abraza y me acomodo en su hombro – Tuve que decirle a Effie lo del Capitolio.

- Oh, bueno ella debe saberlo.

- Si, dice que no es como antes.

- Mi padre dijo lo mismo, estuvo años apelando, hasta que lo logro, la muerte de Lavina fue lo que detono todo.

- La recuerdo – digo temblando al recordar la ultima vez su rostro amoratado y su cabello despeinado.

- Vamos, no te tortures.

- Debí ayudarla.

- Tenías doce años ¿Qué podías hacer?

- Debí ser yo.

- Nunca digas eso – dijo deteniéndose y tomándome por los hombros – Katniss si hay que culpar a alguien es a mí, yo debí decir algo cuando me lo dijiste al año siguiente, pero me quede callado, así que no te culpes, ¿bien? – dijo levantando mi barbilla, sus ojos azules me miraron con ternura y yo le sonreí.

- Lo haré.

- Oye te importa que te deje – dijo el y lo miré sorprendida.

- ¿Por qué?

- Bueno Clove – dijo soltándome y mire a mi amiga caminar hacia nosotros.

- ¿Estas acaso robándote a mi novio? –dijo con los brazos en jarras.

- ¿Novio?

- Bueno se lo pedí anoche – dijo sonriendo – Hola Clove.

- Hola Cato, ¿Katniss como te sientes?

- Mucho mejor.

- Me da gusto, anoche sangraste tanto que estaba preocupada.

- Estoy bien, ahora los dejare solos, te veo en unos días.

- Por supuesto – el me abrazo y sentí su aroma impregnarse en mi ropa y mis sentidos – Cuídate mucho y no seas cruel con Peeta. – me dijo en un susurro.

- Adiós – dije sintiéndome colorada y camine de regreso a mi casa, cruce el pueblo y me detuve en la acera frente a la panadería, el aroma llenaba el ambiente a pan tostado y dulce, suspire al sentir mi estomago rugir, pensé en las palabras de Cato pero no sabía que hacer, Peeta me gustaba pero con su actitud yo, estaba demasiado confundida y no estaba dispuesta a dejar que mi corazón fuera destrozado más de lo que ya lo estaba. Me di la vuelta y camine a casa, escuche el sonido de la campanilla y quise ser yo la que entrara a ver como estaba, pero no tenía el valor suficiente para hacerlo y mucho menos para ser rechazada.


Lo sé, es corto, nada explicativo, pero bueno tenía que haber drama, el proximo capitulo será mejor, tendremos el punto de vista de Peeta, arreglos, quizá alguna discusion, besos y no sé aclaraciones de las situaciones.

Espero que tengan un excelente fin de semana, disfruten cada momento y no olviden dejar REVIEWS, ahora es en la misma pagina, vamos donen comentarios a esta humilde escritora.

Que la suerte este de su lado siempre

IRES