Habían pasado 2 días completos, era sábado por la noche y Spike se encontraba en su habitación esperando a Ángel para su ultima paliza, la del día viernes había sido muy dura con el cinturón del vampiro e incluso aun podía sentir el ardor y el calor en su trasero, Ángel estaba claramente decidido a dejar su mensaje.

Spike estaba sentado en el suelo, justo detrás del muro que separaba su habitación de la de Connor, estaba escuchando al niño siendo castigado por su padre por 6ta noche seguida.

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Era el sonido de los golpes en la habitación de junto, justo unidos a los gritos de Connor.

- Otra mas Connor y lo que vas a recibir será una paliza en el desayuno y la cena cada día por 2 semanas - advirtió Ángel, Connor grito un enorme si que se escucho por toda la casa.

- Connor, voy a perdonarte la paliza de mañana… solo por que el lunes tienes escuela y quiero que estés cómodo, ahora jovencito… a partir de este lunes, regresas a vivir aquí, te llevare e ire por ti todos los días… se acabaron tus libertades… pediré un informe semanal de ti a todos tus maestros.

- Pero papá

- No esta a discusión, es lo que se hace y punto… ¿esta claro?

- Si papá - murmuro Connor al escuchar el temible tono de su padre, Ángel le beso la frente y camino hacia afuera con una sonrisa en el rostro y en lugar de caminar hacia la habitación de Spike, bajo a su despacho y tomo una vara de bambú de su vitrina, luego regreso con Spike quien lo miro suplicante al ver la afilada vara en su mano.

- No me mires así Spike, tu te lo buscaste… nada desvístete e inclínate sobre la cama - dijo Ángel al cortar el aire con su vara, Spike tembló por un segundo y obedeció.

- Bien, vas a obtener 30 y quiero que los cuentes - dijo Ángel, Spike rodo sus ojos y asumió su posición, para a los pocos segundos sentir el primer golpe, formando una línea de fuego en su trasero.

- Uno - dijo titubeando.

CHAZ

- Dos

CHAZ, CHAZ, CHAZ. CHAZ

- Hay… hay, 3,4,5,6 - dijo Spike en sus primeros gritos, Ángel estaba poniendo su fuerza de vampiro en ello y eso dolía como el infierno.

El castigo duro algo así como 1 hora, Spike era un maestro de la tortura por lo que los golpes solo lo hicieron llorar pero no gritar, para el final del castigo Ángel le acaricio el trasero y sintió todas las marcas en el. Se sentía algo orgulloso de su trabajo.

- Spike… Spike… Spike, espero que hayas aprendido una lección… por que la próxima vez que mientas, rompas algo, confabules algún plan con Connor o algo por el estilo, no voy a dudar en calentarte el trasero por toda la eternidad ¿esta claro?

- Si mi señor - murmuro Spike, con una enorme lagrima corriendo por su mejilla, Ángel lo abrazo brevemente y lo lleno de besos.

- Spike… Spike… mi travieso Vampiro ¿Qué voy a hacer contigo? - pregunto Ángel con ironía y dándole una nueva nalgada a Spike, pero eso no lo hizo quejarse, solo reír… Spike estaba devuelta en casa y tenia todo arreglado con su señor.

Esto ha sido el final de la historia, gracias a todas las personas que leyeron esto y lo agregaron a sus favoritos y a sus alertas, gracias a Lizzy por todos sus comentarios que siempre me arrancaron una risa y me inspiraron a continuar con Spike, gracias a mi amiga Littlehoshi por inspirarme también, sin ella no hubiera existido esto.

Este final es un poco corto, pero siempre quise que terminara así, espero volver a escribir sobre ANGEL pronto, por que la verdad me gusto mucho.

Por favor Review.