William se desplomó en el sofá de su hijo. Realmente ya estaba viejo para eso. Castigar a Blair había sido 10 veces peor que castigar a Jimmy o a Stevie. Había sido incluso peor que el día que Gi, después de ver Mary Poppins, decidió subirse al tejado y bailar Chim chim cher-ee. Aquello había sido en caliente. Realmente pensó que la niña se le mataba. Menudas ocurrencias tenían sus nietos. Claro que pensaba que le muchacho se merecía la zurra. Es más, cuando su hijo le dijo que solo sería una semana de recordatorios, lo tildo de blando. Pero William realmente pensó que podría disfrutar de su nieto lo que no había podido disfrutar de Jim. Blair se veía tan predispuesto a hablar, a compartir tiempo, se el veía tan alegre. Jim a su edad no le hablaba, estaba siempre enfadado y se le veía tan desgraciado como lo era él mismo. William fue a echarle un vistazo a su nieto, el muchacho se había quedado dormido abrazado a la almohada. Le apagó la luz, lo arropó, y le dio un beso en la frente, Blair entre sueños, dijo "Buenas noches, papá". William sonrió y salió de la habitación dejando la puerta entre abierta.

Jim llegó pasada las dos. William se había quedado dormido en el sofá leyendo unos informes.

-papá, papá, (susurrando para no despertar a Blair) papá (lo zarandeó un poquito y William se despertó de golpe un poco desorientado) papá, soy yo Jim.

- ¿hijo? ¿Qué hora es? (incorporándose)

- tarde, muy tarde, hubo complicaciones

- ¿estás bien? ¿Te hirieron?(toqueteándolo por todas partes en busca de heridas)

- noooooo papá (porque el hombre siempre estaba con lo mismo. Él era un buen policía, no iba por ahí poniéndose a tiro al primer maleante que se le cruzara), complicaciones burocráticas.

- ¡ah! ¿Qué hora es?

- las dos y cuarto. Te prepararé la habitación de invitados. Venga (William le siguió)

- llamaré al chofer, le dije que (empezó a buscar su teléfono)

- ya mandé a casa a Bruce, tranquilo. ¿Qué tal se portó Blair? (abriéndole la puerta de la habitación de invitados)

- bien, se portó bien. Pero, por favor, hijo si no es estrictamente necesario, no vuelvas a pedirme que cumpla yo con los castigos que tú le impones.

- No resulté tan blando ¿eh?(riéndose)

- Eres blando, Jimmy, pero yo ya soy viejo y quiero malcriar a mis nietos.

- Lo siento, papá. Pero estamos en un caso importante y (Jim no podía decirle a su padre que estaban tras unos narcotraficantes muy peligrosos, el hombre siempre se alteraba cuando le hablaba de su trabajo)

- Lo sé, lo sé, no me lo hubieras pedido si no tuvieras más remedio.

- papá, ¿Cómo lo llevas tú?

- ¿Cómo crees? tu hijo, es puro griterío y balbuceo (empezó a narrar William, pero con una sonrisa en la boca)

- No me refiero a eso. Me refería a mamá (jim miró muy serio a su padre).

- Steven va a traer al chico a casa. Es vuestro hermano, al fin y al cabo (dijo sentándose en la cama y mirando al suelo)

- Puede quedarse aquí, yo ya tengo un adolescente

- no, está bien. Mi casa es más grande y tu hermano tiene un trabajo más

- ¿más qué?

- Jimmy, lo siento, solo digo que tu hermano tiene horario de oficina. A las 4 ya ha salido.

- papá, no me cambies de tema ¿Cómo estás tú?

- sabía que se habían casado. Lo sabía, unos parientes me lo dijeron. Fue entonces que supe que ella jamás volvería. Pero, ¿muerta? Hijo, aun no me he hecho a la idea que está muerta. Espero despertar en cualquier momento y que todo haya sido una pesadilla.

- eso solo pasa en las novelas.

- jajaja

- ¿qué pasa?

- eso mismo me dijo tu hermano.

- aprendió del mejor.

- de ti solo aprendió a sacarme de quicio.

- lo dicho jajaja (esta vez fue Jim quien rió, finalmente su padres e venció y también se puso a reír). Te dejo, me caigo a cachos, estoy muerto y mañana tengo que levantarme a las seis para ir as correr con tu nieto.

- si quieres, me lo llevo yo a correr,

- no te ofendas papá pero ¿tu corriendo? ¿En serio?

- ¡mocoso descarado! (dándole una nalgada flojita) ya te voy a enseñar yo a reírte de tu padre

- no, papá, no, ya vale, ya, lo siento (sin para de reírse ninguno de los dos) Mejor me acuesto antes que me acabes lavando la boca con jabón.

- mejor (metiéndose en la cama) buenas noches hijo.

- buenas noches papá.

Al día siguiente Jim se despertó a las seis y levantó a su hijo para ir a correr, Blair estaba de un humor de perros y ver que su abuelo los acompañaba a desayunar no ayudó mucho a su humor. Después, mientras Jim descansaba un poco, William se fue para la oficina y de camino dejó a su nieto en comisaría para que acabara de limpiar y ordenar el archivo. Jim tras dormir 4 horitas, recogió a su niño y comieron juntos unas pizzas mientras hablaban del caso en que estaba trabajando. Jim siempre le gustaba oír las opiniones de su hijo, creía que le chico tenía muy buen instinto para el trabajo policiaco. Además siempre le ofrecía un punto de vista nuevo y distinto. Después de comer, una horita en la esquina, esta vez sentado, recapacitando sobre sus acciones. Y decidió darle la zurra esa tarde en vez de la noche, porque sabía que su abuelo tendría que quedarse al menos una noche más de canguro. Jim se maravillo con lo bien que lo llevó Blair. Se asustó, pensó que quizás su padre había sido muy duro con el muchacho, pero a diferencia de William, Jim después de castigarlo, hablaba con su hijo y Blair le fue sincero. Su padre no había sido muy duro, pero tanto William como Blair preferían que fuese Jim que se encargara del castigo. Jim no supo que decir, solo abrazó a su hijo y le recordó cuanto le quería y que eso solo lo hacía precisamente porque le quería y no podía soportar la idea de perderlo. Afortunadamente para todos, la semana pasó más rápida de lo que imaginaron. Y al fin, llegó la noche del miércoles siguiente, en la que por primera vez desde que regresara de Inglaterra, Blair durmió boca abajo y con una sonrisa en la boca.

15 días después.

- Blair, venga, llegaremos tarde, y tu abuelo odia que seamos impuntuales

- como si se fuera a ir sin su nieto.

- No, no se irá sin ti, pero quizás el viaje hasta California, no te parezca tan bonito con tu culo adolorido.

- ya, va, yaaaaaa, solo me queda agarrar una cosa

- eso me dijiste hace un cuarto de hora, ¡Blaiiiiiir! (Jim empezaba a impacientarse)

- si, si, (saliendo con dos grandes maletas)

- solo vamos a estar dos semanas Blair

- ya lo sé, empujando una de las maletotas

- más vale que hay algo de ropa ahí dentro (Blair puso cara de inocente. Jim le agarró una de las maletas y la abrió. Eran todo revistas y libros) ¡Oh, no, jovencito!, Esto se queda aquí. A ver la otra.

- la otra tiene ropa (dijo muy rápido y apartándola del alcance de su padre)

- Blair, trae aquí esa maleta.

- en serio papá, es ropa.

- entonces no te costará nada abrirla.

- es que no soy muy bueno haciendo maletas y después ya no me cerrará

- tranquilo, yo soy muy bueno haciendo maletas, yo te ayudaré (y aprovechando que su hijo estaba esgrimiendo una nueva excusa le arrebató la maleta que por el peso ya sabía que solo ropa no llevaba y la abrió)

- ¡Más libros! ¿Y tu ropa? (Blair se mordió los labios para que no se le escapase la risa y miró la maleta de Jim) ¿en mi maleta? ¡En mi maleta! Ya decía yo que pesaba mucho. Los libros se quedan ahí, si quieres agarra un par para las noches, ¡pero solos dos, Blair! el resto se quedan aquí

- papá

- desfilando, hip hop hip hop

- papa que yo no soy un soldado (agarrando dos libros y poniéndose las zapatillas para salir)

- Afortunadamente, sino te haría lavar letrinas con tu cepillo de dientes el resto del verano.

- Eres malo, papá (como si tuviera 4 años)

- Tira para delante, listillo. Y tu le cuentas a tu abuelo porque llegamos tarde.

- papaaaaaá (poniendo morros)

- tranquilo, me parece que no será el único que viaje calentito a California (Blair lo miró extrañado)

- ¿También te va a zurra a ti? (dijo un poco sorprendido)

- ¡NO! (dijo ofendido Jim) Donald. ¿sabes que el abuelo siempre dice que tienes la tendencia Ellison de meterte en problemas? (Blair asintió) Pues puede que nuestro hermanito no sea un Ellison, pero también parece tener el gen "imán de problemas". JAJAJA

- ¡¿EL ABUELO LE ZURRÓ?

-no, el abuelo no (con cara de estar más perdido que Jesús el día del padre) tu tío.

- ¿el tío? ¡Anda ya! (Jim le dio un empujoncito y lo sacó del apartamento cerrando con llave el apartamento tras de ellos. Por delante 2 semanas en familia en la fantástica costa Californiana)

FIN

NA: Dedicado a todos aquellos que me animaron a escribir una segunda parte.