Espero que os guste nwn, se trata de un one-shot de uno de mis mangas favoritos. Es el primer fic que hago.


Rin no paraba de dar vueltas en su cama.

Eran algo así como las tres de la madrugada y la joven tenía pesadillas, revivía una y otra vez la muerte de sus padres.

La chica llevaba una yukata suelta y de color blanco, esas telas la agobiaba bastante y más aún con las mantas que tenía encima. Su pelo estaba suelto, el flequillo se le pegaba a la frente debido al sudor. Su rostro seguía teniendo esa belleza inocente de hace dos años, pero era algo mas afilado y mas hermoso. Pero lo que no poseía ya es esa ingenuidad que la mantenía alejada del mundo exterior, la había perdido, no, se la habían robado.

-¡No! ¡Deteneos! -el grito desgarrador de Rin partió el silencio de la noche.- no... -lagrimas brotaban de sus ojos abiertos como platos, bajaban por las mejillas y se perdían en la barbilla, trato de tragarse el llanto y reprimir los sollozos y se dio la vuelta tratando de reconciliar el sueño.

Eso estaba intentando cuándo sintió un cuerpo hecharse sobre su cama y abrazarla protectoramente por la espalda pasando sus brazos por la pequeña cintura de la joven.

-¿M...Manji? -preguntó una asombrada Rin.

-Pues claro, ¿a quién esperabas, a Taito? -pregunto su guardaespaldas medio divertido.

Rin solo se removió molesta recordando el fugaz beso que le robo Taito, aquel samurai de pelo alborotado y una mascara tapando media cara.

-Oye Rin...

-Mmm? -la chica estaba realmente asombrada, Manji tratando de consolarla y encima empezando una conversación. Se pregunto si se habrá excedido fumando.

-Tu...esto... -Manji observaba temeroso la nuca de la chica 'Oh vamos Manji!' se dijo 'Mataste 100 hombres te acostaste con mas mujeres aún y tienes miedo de la reacción de una chiquilla de diesiseis años? No puede ser' se pasó la mano por la cara tratando de calmarse.

Rin, cansada de tanto suspense se dio la vuelta encontrándose con un Manji sonrojado.

-M...Manji, ¿estas bien? -tocó la frente de su guardaespaldas con sus labios para comprobar que no tuviera fiebre- haber Manji, ¿que te pasa que estas tan rojo?

-Yo... -, y sin poder evitarlo, intentando expresar con acciones lo que no podía expresar con palabras, la beso.

Lo que no se esperaba es que el beso fuera correspondido.


Editado. 9.9.13