Amor verdadero,

Capítulo I "Desilusiones"

— Estamos aquí reunidos para celebrar el matrimonio entre Kyo Kusanagi y Athena Asamiya, está feliz pareja llenos de esperanzas e ilusiones que dios ha de iluminar cada uno decidieron dar sus respectivos botos... -Anunciaba el sacerdote...

— Athena, ante dios y ante todos nuestros seres queridos prometo amarte con un amor que nos ayude a soportar tiempos difíciles de prueba y dificultad, con un amor que te inunde de confianza. Si prometo amarte con un amor que busque siempre la manera de decirte cada día "lo importante que eres para mí... Athena te entrego este anillo como símbolo de mi compromiso -dijo el novio "Enamorado" con una sonrisa y le coloca el anillo en el dedo anular...

— Kyo, ante todos los presentes y ante dios nuestro creador prometo amarte con un amor que escuche a tu corazón y lo comprenda, animarte, respetarte cada día de mi vida, llenarte de alegría y felicidad, kyo te entrego este anillo como símbolo de mi amor y compromiso -hablo la novia emocionada y le coloca el anillo también.

— Lo que dios unió que el hombre no lo separe, señor Kyo ya puedes besar a la novia..., la pareja contentos acercan sus rostros para darse el beso de amor eterno...

...

— ¡SENORITA ASAMIYA!

— que...pero ¿Qué paso? – despierta exaltada la psíquica.

— OTRA VEZ SE DUERME EN MI CLASE –le grito la profesora muy enojada

— QUE! Ah no fue otro sueño... –dijo desilusionada bajando la mirada avergonzada al escuchar a sus compañeros riéndose...

— ¡SILENCIO! -ordeno la profesora. — Y por cierto Asamiya que no se vuelva a repetir

Luego tocan las campanas del colegio y todos los alumnos salen al recreo menos cierta pelivioleta que se encontraba triste recostando su cabeza sobre el pupitre utilizando sus brazos como almohada, el castaño se acerca preocupado a su amiga sentándose a su lado...

— Athena, ¿Qué tienes? -pregunto.

— No es nada... -respondió sin míralo.

— te conozco y sé que algo te sucede...

— ya te dije que no me pasa nada. -repitió molesta. — cambiamos de tema por favor Kyo.

— está bien..., quiero mostrarte algo

Este la sorprende saca de su bolsillo una cajilla negra sacando de este un hermoso anillo de compromiso con un llamativo diamante, un brillo único, ella lentamente levanto su cabeza del pupitre afligida...

— píen... ¿Piensas casarte?

— si ¿tú crees que aceptara? -le pregunta el castaño con ilusión

— Seguro... -contesto desviando su mirada para que no notara su tristeza

— eso espero, confió que me guardes el secreto pienso pedírselo esta noche -le pidió sin despegar sus ojos del hermoso anillo

— descuida...

Luego se acerca Malin con una sonrisa...

— ¡hola chicos! -saludo la rubia.

— hola Malin, bueno yo las dejo para que hablen, a ver si tu consigues cambiar el estado de animo de tu amiga

Kyo se retira, dejándolas solas, la rubia se sienta a su lado ocupando el lugar del castaño...

— amiga, estoy tan feliz..., voy a casarme en dos meces -dijo la Malin entusiasmada

— tú también... -suspiro. — me alegro por ti... -susurro tratando de sonreír

— ¿también? -dijo sin comprender Malin.

— Kyo le pedirá matrimonio a Yuki, lo voy a perder. -dijo con voz quebrada, queriendo llorar.

— ¿Cuándo piensas terminar con esto Athena? -cuestiono su amiga, Athena solo quedo en silencio...

— quieres un consejo, olvídate de Kyo... él te ve como una amiga solo eso y ya no puedo verte sufrir -le dijo mientras la abrazaba consolándola. — Prométeme que intentaras olvidarlo.

— lo intentare..., lo prometo.

01:23...

La cantante se encontraba acostada en su cama, no lograba conciliar el sueño, pensaba en su amor imposible "Kyo Kusanagi", al cual perderá cuando este se case con su amiga Yuki, tan solo al recordar sus palabras de esta tarde una lágrima rodo sobre su rostro cuando de pronto escucho unos pequeños golpes sobre su ventana, ella se levantó enseguida y con miedo abrió la cortina y se asombra al ver al hombre que amaba, Kyo, rápidamente abre su ventana dejándolo entrar...

— Kyo...pero...- este tan solo la abrazo con fuerza derramando su llanto en los brazos de su amiga...

— dijiste que aceptaría. -suspiro. — dime...dime porque no quiere ser mi esposa...

— ¿no acepto?

— me rechazo...- confeso mirándola tristemente, Athena lo toma de la mano y lo invita a sentarse sobre su cama...

— cuéntame...

— yo... la lleve a cenar al mejor restaurante de la ciudad, le regale un hermoso floral, luego la lleve a mi apartamento y...

— Cuéntame solo el final...por favor - suplica la joven torturada por sus palabras mientras que este la mira sin comprender...

— todo era perfecto..., saque el anillo y felizmente le pedí que se casara conmigo y... me contesto que no estaba preparada, yo trate de convencerla pero termino rompiendo con lo nuestro

Este no podía contener sus lágrimas que fueron secadas por los dedos de su amiga, ella lo abraza conteniéndolo y uno pensamiento apareció en ella... "Esto no es justo, me mata verte sufrir, si tan solo te fijaras en mí, yo haría todo para verte feliz"...

— Athena, ¿puedo quedarme?... no quiero volver y recordar

— claro, quédate. -sonrió apenas, estaba feliz, pero no era momento de demostrarlo.

Los dos se recuestan sobre la cama sin dejar de mirarse y unos pensamientos surgieron en sus mentes...

— "Athena, mi mejor amiga y confidente..., no sé qué haría sin ti... y me siento aliviado estando a mi lado siempre apoyándome en los momentos difíciles..., no me había fijado pero eres muy bonita, además de que tienes una mirada tan tierna..., no entiendo cómo es que no tienes novio siendo tan dulce..." – pensaba Kyo mientras le sonría tiernamente

— "Kyo, como voy a olvidarte teniéndote tan cerca de mí, si tan solo me dieras una esperanza o una señal... yo lucharía por ti"

Al otro día, ella despierta con una tierna sonrisa y se entristece al no ver al castaño a su lado...

— ¿Será que fue otro sueño?

Luego encuentra sobre la mesita de noche un delicioso desayuno y a su lado un poema envuelto en una rosa blanca, ella sonríe ilusionada tomando la rosa oliendo su rico perfume y emocionada lee el contenido...

Como una solitaria y suave rosa

Tú proteges nuestra amistad

Con tus afiladas espinas

Para que nadie lo pueda destrozar.

Porque es nuestra.

Nuestra bella amistad...

—bella amistad..., solo por ahora Kusanagi. -sonrió pícaramente Athena.

Pasaron los días y ella estaba dispuesta a conquistar el corazón de Kyo de cualquier forma, invitándolo a comer a su casa, cines, teatros, visitaban todos los lugares hermosos de la ciudad de South town, el disfrutaba mucho la compañía de su amiga y ella aprovechaba cada minuto como también cada momento para acercarse más a él...

Esta mañana Athena se levantó feliz y se arregló rápidamente para dirigirse al apartamento del castaño dispuesta a terminar con su secreto, ese secreto que la estaba matando y confesarle su amor de una vez, esperanzada y llena de ilusiones aún más recordando una conversación que sin querer escucho en la biblioteca del colegio...

—Kusanagi- san ¿te gusta Athena?- pregunto Shingo mientras tomaba unos libros

—pero ¿Qué pregunta es esa Yabuki? -contesto el castaño extrañado...

—Pues como lo invita a tantos lugares al parecer quiere conquistarte. -le recordó.

—no digas estupideces, ella solo quiere animarme por lo de Yuki- dijo con tristeza

—entiendo maestro...

—además no la pasó mal con Athena, ella es una chica muy divertida, tierna y dulce...

Esas ultimas palabras la hicieron suspirar de amor, Athena se encontraba en la puerta del apartamento de Kyo, se extrañó al verla entre abierta, ella entra pensando que no tenía nada de malo siendo su amiga pero hubiera deseado no haber entrado al ver a su amado Kyo durmiendo sobre su cama abrazado a una extraña pelirroja, los dos desnudos envueltos con una sábana, la pelivioleta salió espantada del sitio, dolida corría sin rumbo, sus ojos no paraban de llenarse de lagrimas, sus esperanzas por obtener el amor de Kyo murieron al ver esa escena que no salía de su mente de pronto se detiene...

—"Soy en verdad una tonta al creer que... -se callo y se detuvo en una fuente y miro hacia el suelo. — ya no seguiré luchando por un amor no correspondido ya no..." –dijo dispuesta y decidida Athena comenzando a derramar aún más sus lágrimas...

Continuara...