¿Anthony, Albert o Terry? Una historia con tres posibles finales, elijan con cual se quedarán.


capítulo 1

Candy tenía una semana entera de vacaciones, disfrutaría el tiempo que tendría libre para ella sola, ese era su propósito. El primer día libre fue a comprar comida suficiente para la semana, frutas, verduras, dulces y aunque no era muy afecta al alcohol decidió comprar una botella de vino. "nunca sabes cuándo la necesitarás" había pensado cuando pagó. Fue a su departamento que ya solo habitaba ella, Albert, como jefe de la familia tenía que vivir en la mansión y algunas veces visitaba a la joven.

Candy entró a su departamento y comenzó a preparar su comida, había aprendido a cocinar varias cosas y su sazón estaba mejorando. En la cocina mientras cantaba y caminaba de un lado a otro escuchó cómo llamaron a su puerta. Fue a abrir y se llevó una grata sorpresa.

- ¡Albert!- dijo emocionada- pasa por favor. El rubio entró y saludó a Candy con un beso en la mejilla y un abrazo- me alegra verte-

- a mí también me alegra verte pequeña- le sonrió e inhaló- ¿estas cocinando?-

- si- contestó la chica emocionada

- huele bien- dijo extrañado

- ¿en serio? Gracias, ¿te quedas a comer?-

- eh… claro- respondió

- bien, no quiero comer sola hoy. Espérame unos minutos ya casi está listo todo, siéntate-

- mejor te ayudo a poner la mesa- ofreció

- te lo agradezco- dijo Candy y Albert fue por todo para preparar la mesa, mientras Candy terminaba de preparar la comida- ¿quieres un poco de vino?-

- si Candy- la chica tomó dos copas de un juego de seis que Annie le había regalado. Ambos chicos se sentaron a comer y la pasaron a gusto, contándose sobre el trabajo, las vacaciones de Candy y sobre el último escándalo que había armado Eliza en la fiesta de cumpleaños de la señora Elroy- Candy, hay algo que quiero hablar contigo- dijo Albert serio

- dime, de qué se trata- preguntó ella

- de… nosotros- contestó y Candy se puso pálida

- ¿qué pasa?- preguntó como si no supiera de qué estaba hablando Albert

- Candy, nos conocemos desde hace mucho tiempo, siempre hemos sido amigos…

- muy buenos amigos- afirmó Candy

- amigos- repitió él- pero creo que tú y yo somos algo más que eso-

- ¿a qué te refieres?-

Albert se puso de píe y se paseó por la estancia, estaba nervioso e irritado, pensó que Candy entendería a lo que se refería, pero al parecer no era así. Respiró profundo y dijo con voz firme- te amo-

-¡Albert!- exclamó sorprendida- yo… yo no sé que decirte…- también se puso de píe. Albert caminó hasta ella, tomo sus manos y la miró a los ojos

- solo dime que me darás una oportunidad.- pidió con una mirada llena de amor y de suplica. Candy se perdió en esos ojos azules, unos hermosos ojos en los que siempre había encontrado la paz que necesitaba-

- lo haré Albert- dijo después de meditarlo unos segundos

- gracias Candy- dijo Albert con una hermosa sonrisa besando su mano- ¿te parece si mañana salimos?-

- claro-

- bien, pasaré por ti en la tarde, ¿te parece?-

- sí- respondió

- bueno, me tengo que ir- dijo viendo su reloj- George me va a matar si llego tarde a su junta. Se despidieron y Albert salió del edificio más feliz que nunca. Por su parte Candy había quedado en shock, quería mucho a Albert y después de su confesión sintió una extraña sensación en su interior, de repente se puso a reír; llena de emoción recogió la mesa dejando solamente la botella de vino, lavó los platos y fue a su habitación a tomar una siesta.

Cuando despertó la noche había llegado así que fue de nuevo a la cocina a preparar algo ligero para la cena. Con la misma felicidad que en la tarde preparaba su comida, cuando nuevamente llamaron a su puerta.

- que raro, Albert dijo que vendría hasta mañana en la tarde, o habrá dicho más tarde- se preguntó mientras iba hasta la puerta. Sin preguntar abrió la puerta y se llenó de asombro al ver de quien se trataba- ¡Terry!

- hola Candy- saludó el actor con discreta sonrisa- ¿puedo pasar?- Candy no respondió, estaba atónita y las palabras no salían de su boca, solo logró asentir con la cabeza y moverse para darle paso- ¿cómo has estado?-

- bien… pero Terry, ¿qué haces aquí?-

- estoy de vacaciones y quise venir a verte-

- debiste avisar que vendrías-

- habría sido lo más cordial, pero mi director me tomó por sorpresa, me dijo ayer que me daba unos días libres y no hubo tiempo-

- ya veo, siéntate por favor- le señaló un sofá- te ofrezco algo de tomar-

- si gracias-

- ¿café? ¿Té?- miró por toda la casa- ¿vino?- ofreció

- vino estará bien- Candy fue a la cocina y tomó otras dos copas, regresó y sirvió en ellas- aquí tienes- le extendió la copa y al momento en que Terry la aceptara sus manos se rozaron

- gracias- sonrió Terry ante el primer contacto

- ¿cómo te ha ido?- preguntó Candy

- muy bien-

- ¿cómo está Susana?-

- mmm, bien…creo-

- ¿crees?-

- ella y yo rompimos hace un año-

- lo siento-

- no vale la pena, nuestra relación era un desastre, se hartó de mí y me mandó al diablo- Candy rio- ¿de qué te ríes?-

- de ella, juró y perjuró que te amaba y después de conocerte bien se rinde, eso no es amor- respondió

- ¿y para ti que es el amor?-

- algo que no se puede tocar, pero que se puede sentir, algo que es tan indispensable como el respirar, algo que te llena de felicidad. Algo que hace que cuando estas con la persona a la que amas te olvides de tus problemas, algo que hace que aceptes a esa persona tal y como es aunque haya cosas que no te gusten- Terry se puso de píe, fue hasta donde estaba Candy

- algo que hace que el tiempo se detenga cuando estas con esa persona, es una fuerza que te vuelve fuerte ante cualquier tempestad- dijo él mirándola fijamente a los ojos

- si, algo así- dijo grabando en su mente esa mirada perfecta-

- Candy he venido por ti, ha pasado mucho tiempo pero mis sentimientos no han cambiado para nada, te amo como cuando nos conocimos, cuando te bese, cuando…

- shh, Terry por favor- dijo Candy

- ¿qué pasa?, acaso tú ya no me amas-

- no digas eso, nunca he podido olvidarte pero…-

- pero nada Candy, dame una oportunidad, por favor-

- de acuerdo- dijo después de pensar en Albert y dejar salir un fuerte suspiro

- ¿salimos mañana?-

- ¡no!-

- ¿por qué no?-

- tengo cosas que hacer-

- está bien, pasado mañana entonces-

- me parece bien-

Los dos chicos estuvieron conversando un rato, hasta que la hora de partir llegó y Terry se despidió, dejando a una Candy más confundida. Después de tanto tiempo tenía a dos personas que en el mismo día le habían confesado su amor, pidiéndole una oportunidad. "Esto es un enredo, no puedo salir con los dos, debo decirles la verdad y aclarar mis sentimientos" mientras recogía la mesa vio que su copa aún tenía un trago de vino y sin más ni más lo tomó para calmarse. Después de una hora se fue a la cama, esperando que al día siguiente las cosas con Albert y Terry se aclararan.

A la mañana siguiente, Candy se levantó no muy temprano, eran ya las once de la mañana, tomó un relajante baño, se puso un fresco vestido y fue a preparar su almuerzo. En eso estaba cuando llamaron a su puerta

¿Quién será?- se preguntó mientras iba hacia la puerta- ¿será Albert? ¿o Terry?- la joven abrió la puerta y su corazón casi se detiene- ¡Albert! Tu cabello- dijo al ver a un chico rubio, alto de hermosos ojos azules parado frente a ella-

Candy, escucha bien, no soy Albert. Soy… Anthony- dijo el chico

¡Anthony!- gritó ella justo antes de perder el conocimiento.

Cuando despertó se encontraba en su cama, con el corazón y los sentimientos confundidos se levantó de la cama. "todo fue un sueño" se dijo. Salió de su habitación y pudo darse cuenta que no estaba soñando, ahí en su departamento estaba el chico rubio y gentil que había robado su corazón cuando era apenas una niña.

¡ya despertaste!- dijo sonriendo

¿Quién eres?- fue lo único que pudo preguntar

Soy Anthony-

No, eso es imposible, Anthony murió hace muchos años, él cayó de un caballo-

Candy tranquila, te puedo explicar todo, pero debes creerme cuando te digo que soy Anthony

¿cómo paso?-

Cuando yo caí del caballo, si todos pensaron que estaba muerto, no respondía a nada así que me enterraron y…

Un momento, estás diciendo que te enterraron vivo exclamó con mucha sorpresa

No llegaron a hacerlo, la noche antes de que me enterraran desperté y al llevarme el susto de mi vida por estar en un ataúd huí de la casa-

Pero, ¿a quién se enterró? O ¿qué se enterró?-

Llené el ataúd de cosas pesadas e inservibles para que pareciera que era yo y me fui-

Eso no tiene ninguna lógica, si estabas vivo por qué no hablaste con nosotros, por qué desapareciste-

Candy entiende, yo era un niño prácticamente y estaba asustado por lo que había pasado así que no confiaba mucho en mi familia y me fui-

¿en mí tampoco confiabas?-

Si Candy, pero yo debía irme y tú no podías ir conmigo

¿por qué no?-

Porque yo no tenía nada, estaba solo desde ese momento, no tenía familia, dinero, nada y tú ya lo tenías todo, ya tenías la familia que querías y yo no podía quitártela-

No puedo creerlo, todo esto es tan extraño- decía nerviosa

Candy, yo he regresado solamente por ti- dijo tomando sus manos entre las suyas- han pasado muchos años y muchas cosas pero nunca he podido olvidarte

Anthony, yo… tampoco te olvidé… pero… son muchos años… han pasado muchas cosas y yo…

No digas nada por ahora, solo dame una oportunidad al menos de conocerte otra vez- Candy se perdió en aquel par de ojos azules.

Tenemos que hablar de muchas cosas- dijo al fin

Tienes razón, ¿te parece si salimos mañana?

¡no!- dijo sintiendo una especie de deja vú- mejor en dos días, ¿te parece?

¡tanto tiempo!

Es que… tengo algunas cosas que hacer en los próximos días y no podré salir- mintió

Está bien, te veo en dos días aquí mismo- dijo besando su mano

¿quieres comer algo?- ofreció ella

En dos días, por ahora tengo que ir a otro lugar

¿A dónde?- preguntó temerosa de que fuera a buscar a Albert

A terminar de arreglar las cosas de mi departamento. Hace poco renté uno

¡ah! Menos mal- suspiró aliviada

Entonces nos vemos en dos días-

Anthony salió dejando a Candy en shock, lo que había pasado en las ultimas horas era lo más loco que le había pasado en toda su vida, y eso era decir mucho considerando el historial de aventuras que tenía desde que era una bebé hasta la edad en la que en ese momento estaba.

"no puedo hacerle esto a ninguno de los tres, ninguno se merece que le engañe con nadie; Albert y Anthony son familia y Terry, Terry es amigo de Albert, es el único amigo que he conocido de Albert, ¡Qué hago!" pensaba mientras, sentada en el sofá de su sala golpeaba con su zapato el piso…


HOLA, ESPERO LES HAYA GUSTADO ESTE PRIMER CAPÍTULO, ES ALGO ASÍ COMO PARA "CELEBRAR" MI PRIMER AÑO ESCRIBIENDO EN LA PÁGINA, ESPERO LO DISFRUTEN TODAS YA QUE SERÁN TRES FINALES ALGO RAROS.