Capitulo 2: Un par de niñas revoltosas

Bra y Kagome se encontraban durmiendo tranquilamente dentro de sus cunas en la Corporación Capsula, Kagome en una visita a sus abuelos paternos, ya que Pan y Trunks habían preferido vivir cerca de los abuelos y padres de ella, porque pensaban que era más seguro, Kagome era una niña muy sensible y Trunks temía que en uno de los arrebatos de su padre fuera muy duro con ella, en cambio, Goten y Bra habían preferido quedarse en la Corporación Capsula para que su hija tuviera más comodidades, además de que había sido un requerimiento del príncipe saiyajin, quien le había tomado un cariño especial a la pequeña Bra, que tenía un carácter más calcado a el de lo que lo había tenido su madre.

En otra parte del edificio Bulma se encontraba diseñando unos planos para unos pequeños autos anteponiendo especiales cuidados para que a sus nietas no les costara mucho manejarlos, así podrían moverse a donde quisieran con más facilidad antes de que aprendieran a caminar, cuando un pensamiento llevo a su mente lejos de cálculos matemáticos.

Se levanto de su asiento y grito para ver si alguien se encontraba cerca de ella, pero no había nadie en la sala de estar que siempre solían ocupar, si no estaban ahí solo podían estar entrenando en la sala de gravedad.

-¡Bra cariño!- llamo a su hija quedándose en la puerta para que la gravedad con la que los saiyajines peleaban no la afectara -¡Pan! ¿Dónde están mis nietecitas?-

-Están arriba durmiendo mama- respondió su hija mientras le pegaba a Goten una patada en el estomago, haciéndolo caer con rapidez y causando un gran estruendo que resonó en todo el lugar. Todos quedaron mirando un momento el lugar preocupados, menos Vegeta hasta que un Goten ileso y que reía se dejaba entrever entre todo el polvo que se había levantado. Se escucho más de un suspiro en ese momento.

-¿Qué les parece ir a comprarle ropa a las bebes?- propuso Bulma con alegría –Hace mucho que no vamos-

-¡Excelente idea!- grito Bra entusiasmada mientras Pan sonreía levemente –Eh Trunks, Goten vayan a buscar a Bra y Kagome ¿sí? Nosotras iremos a cambiarnos. ¡Vamos Pan!- y dicho esto la princesa saiyajin tomo de la muñeca a la hija de Gohan y con mucha rapidez la llevo lejos de la cámara de gravedad.

Ya en la habitación de las bebes, los dos padres se encontraban despertándolas de la mejor forma para que no se pusieran a llorar.

-No sé si compadecer mas a estas dos preciosas o a Pan- susurro Goten alzando en brazos a Bra, mientras Kagome bostezaba en los brazos de su padre, restregándose con sus manitas sus grandes orbes celestes.

-Lo siento pequeña- le dio este -pero tu abuela y tia quieren ir de compras- Kagome le quedo mirando con algo de confusión mientras Trunks se reia de lo cómica que se veía ella mientras le ponía el gorrito que el también había usado de bebe y la abrigaba un poco.

Cuando Bra y Kagome estuvieron vestidas y arregladas las subieron a cada una en el auto de sus familias y partieron al centro comercial que quedaba más cerca de la Corporación Capsula, y que además era uno de los mejores de la capital del Oeste.

Las Briefs se sabían todo de memoria, habían recorrido el mismo centro tantas veces en su vida. Pocas veces las tiendas eran las que cambiaban, siempre era la ropa la que lo hacía.

Se metieron a una de las tiendas populares de ese tiempo, que tenía todo tipo de ropa y había para todas las edades. Primero se compraron ropa para ellas, haciendo que Goten, Trunks y Vegeta las esperaran junto con las bebes alrededor de dos horas por lo que Bra estaba de muy mal humor y hambrienta y Kagome estaba distraída jugando con un collar de oro que había encontrado en algún estante.

Ambas se habían quedado dormidas para cuando Bulma, Bra y Pan habían llegado con su ropa ya pagada, nadie las quiso despertar hasta que llego la hora de comenzar a probarles la ropa. Al momento de despertarlas Kagome se puso a llorar, pero era más por el hambre que ahora sentía, en cambio, el mal humor que tenía desde antes Bra comenzó a masificarse y su ki se elevo apresuradamente a unos ojos perplejos de Vegeta.

Fue evidente para todo el mundo el poder que ella poseía cuando comenzó a disparar bolas de energía contra el piso, dejando agujeros profundos en el lugar del impacto.

La pequeña Brief miro asombrada a su –a fines prácticos- prima mientras dejaba de llorar y se echaba a reír. De repente recordó a su bisabuelo Goku peleando contra su abuelito Gohan mientras ella estaba en el regazo de Milk, quien le estaba tejiendo unos guantes.

De un momento a otro Goku había puesto sus manos a uno de sus costados y se había puesto a gritar:

-¡KAME… HAME… HA!- cuando una energía similar a la de Bra pero infinitamente más fuerte había salido de sus manos. Fue en ese mismo momento que ella decidió intentarlo y para su suerte nadie le estaba prestando atención, ya que todos estaban mirando a Bra.

-¡Esa mocosa!- exclamo Vegeta.

Kagome junto sus manos y se concentro en sus recuerdos mientras dejaba fluir una energía antes desconocida para ella. Estuvo en esa misma posición cuando un resplandor de color morado apareció en sus manos y se fue extendiendo hasta alcanzar un tamaño similar a la altura de su cuerpo.

Recién ahí Trunks, quien la sostenía en brazos, se dio cuenta de lo que estaba haciendo su hija e intento detenerla, pero ya era demasiado tarde.

-¡DA!- grito la bebe liberando la energía acumulada ante la mirada atónita de sus padres, tíos y abuelos mientras la pared que estaba frente a ellos comenzaba a caerse a pedazos.

-¡Kagome Brief!- le reprendió su abuela -¿¡Por qué hiciste eso!?- la cara de felicidad que tenia la pequeña se fue contrayendo hasta forman un mohín de tristeza y sus ojitos se empezaron a llenar de lagrimas que no tardaron en volver a derramarse.

-Calla pequeña- susurro tiernamente su padre mientras comenzaba a mecerla en sus brazos para que no llorara mas, esa era una de las cosas que más le desagradaba a Trunks.

-¡Suficiente!- grito Vegeta haciendo que todos le miraran e incluso que su nieta dejara de llorar -¡deja de llorar mocosa!, estoy orgulloso de ambas ya que me han demostrado que merecen pertenecer a la realeza saiyajin y que no son ningunas clase baja-

Bulma suspiro y fue a la caja a pagar la ropa que habían elegido a las bebes pero que no habían tenido la oportunidad de probarles y dejando dinero extra para la reparación del suelo y la pared.

-A este paso me voy a quedar sin dinero- pensó subiéndose al auto, pero luego se sintió mal por haber hecho llorar a Kagome.

-Vegeta pasemos a comprar helado- dijo con una sonrisa -¡Goten!- saco la cabeza por la ventana y empezó a llamar a su yerno –vayan a casa, nosotros vamos a pasar al supermercado- y dicho esto todos partieron a los respectivos lugares, Bulma ya con la sonrisa que la caracterizaba.


Hola otra vez! Queria agradecerles a todos los que leen y a las personas que mandan reviews, asi me dan muchisimas mas ganas de seguir escribiendo, espero que les haya gustado el capitulo :)


Los personajes les pertenecen a Akira Toriyama y Rumiko Takahashi.