Breathe

10 años después de la separación de Big Time Rush, Logan se rencuentra con Kendall de la manera más inesperada de todas. Viejos sentimientos salen a flote cuando le dan una trágica noticia al rubio que pone en peligro su más preciado sueño.


Prologo


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Cuando llegaron a Los Ángeles a la corta edad de 17 años, de inmediato se dieron cuenta que estaban cumpliendo el sueño Americano que todo adolecente anhelaba. Tenían fama, dinero y los cuatro amigos estaban en una exitosa banda de música. Grababan discos que eran éxitos y salían de gira a diferentes partes del mundo. Era una experiencia increíble que cuatro simples jugadores de hockey de secundaria, jamás pensaron en vivir. Lo tenían todo, estaban juntos y los cuatro daban lo mejor para salir adelante como una banda. Sin embargo, los años pasan y después de cuatro años de éxito total; los deseos y sueños que cada uno de los integrantes de Big Time Rush que habían sepultado hace años comenzaron a salir a flote. Y no tardaron en convertirse en la ambición actual de cada uno.

Era normal que recordaran esos sueños y deseos que tuvieron a la edad de 17 años, siempre pasaba con los artistas que después de terminar la secundaria saltaban a la fama. Sin embargo, el problema era que esos deseos no iban de la mano con ser un cantante famoso o una estrella de Hollywood. Por lo menos no lo era para Kendall y Logan. Y se dice que cuando cumples la mayoría de edad, puedes ver las cosas más claras. Abres los ojos al mundo real, y un puñado de verdades te golpea la cara, hace que te des cuenta de lo que realmente has querido ser durante toda tu vida. Durante esos años, los cuatro cantantes habían experimentado el deseo de volver a sus antiguos sueños; tenían ya 21 años y vivir el sueño americano hizo que abrieran poco a poco los ojos. Esto ocasionó que la banda se separara.

Logan se replanteó la idea de irse a la universidad para estudiar medicina y convertirse en el mejor cirujano del país. Kendall retomó sus prácticas de hockey y su sueño para jugar con los Minnesota Wild; pero analizando su interés acerca de la carrera de Leyes. Carlos con el paso de los años, construyó su sueño; se dio cuenta de su pasión al bailar y se planteó la idea de quedarse en L.A. como coreógrafo o irse a Julliard a ser un profesional. Y James, él decidió seguir con la carrera de cantante solista y canta-autor, siendo contratado inmediatamente por una de las mejores disqueras en Londres.

Pronto, se dieron cuenta que a pesar de que amaban cantar como grupo y ser parte de Big Time Rush, había un vacío muy grande que no podían llenar con la música que ellos creaban. Y cuando un artista tiene este tipo de predicamento, es hora de decir adiós. Porque los trabajos futuros que fueran a realizar no serian de calidad y serian mediocres, solo por el hecho de que lo que hacen ya no lo realizan con pasión, dando su alma y corazón. Y ellos realmente amaban a sus fanáticas y a su música, que no iban a ocasionar que se fuera al declive por eso que ya realmente no les llenaba.

Así que llegando a un acuerdo mutuo entre los cuatro y la disquera, decidieron decir adiós a Big Time Rush. Claro que cuando esto se dio a conocer, los rumores de que había sido una pelea la causa de la separación no se hicieron esperar. Los paparazzi y los reporteros los seguían a todas partes para obtener una respuesta acerca de la separación, no los dejaban respirar; pero después de que Gustavo Roque, propietario de Roque Records, enojado por todo ese asunto, realizó una rueda de prensa para que todas las dudas que se tenían acerca de ese acontecimiento, fueran respondidas por los mismos integrantes de Big Time Rush. Hubo un revuelo tan grande que el nombre de la banda estaba en todas las portadas de los tabloides de Los Ángeles, había hasta rumores falsos de que se separaban a causa de James y la oferta de Londres. Pero después de unos meses, la noticia de que Big Time Rush se separaba por motivos personales bajó de intensidad y ya no era la noticia del momento. Y lo agradecieron profundamente.

Les entristecía mucho ver que el trabajo hecho por cuatro años seguidos, en un momento se esfumaba por sus mismas manos. Pero sabían que era lo correcto, y fue así que cada uno comenzó a planear su ida para cumplir su sueño, era el momento en que los ex miembros de BTR debían decir adiós y tomar caminos separados. Por años pensaron que nunca se iban a separar y que los cuatro tomaran caminos distintos fue lo más duro que les pudo pasar. Ellos siempre estuvieron juntos desde el jardín de niños y todo lo que habían hecho, lo habían hecho juntos. Sin embargo ahora que ya eran unos jóvenes adultos con sueños y deseos, sabían que el adiós era inevitable. Quizás no lo era para siempre pero aun así, no dejaba de ser duro. Los cuatro eran una familia.

Y ahí estaban, James, Carlos, Logan y Kendall, en el aeropuerto donde los cuatro tomarían caminos separados. Donde disfrutaban el que podría ser, el ultimo momento juntos, despidiendo esa amistad que por años nunca había sido tocada, donde cuatro diferentes aviones, los llevaría a distintas partes del mundo a cumplir sus sueños.

—Así que este es el adiós —dijo Kendall, que como siempre había sido el líder, comenzaba hasta con lo más difícil como esa despedida.

—No lo veas así —sonrió tristemente James, mientras ponía una mano conciliadora en el hombro del rubio, quien era de la misma estatura—, sabes que esto no es un adiós —terminó de hablar, viendo a su lado a Carlos y en un segundo con su brazo lo rodeo por los hombros.

—Claro que no lo es Kendall —habló animado el latino—. Es un hasta luego, muy pronto nos volveremos a encontrar, ¿No es así Logan? —preguntó inmediatamente y los tres posaron su mirada en el moreno, que tenia una mirada nostálgica.

—Por supuesto —murmuró Logan, evitando a toda costa las esmeraldas del rubio.

Kendall lo notó y no evitó sonreír tristemente. Había algo que no le gustaba de la separación y era que ya no vería a Logan. El moreno por su parte no podría estar más destrozado de su corazón debido a todo ese asunto; él estaba acostumbrado a la presencia constante del rubio y por años fue su mejor amigo. Ellos tenían una relación diferente a la que tenían con James y Carlos. Y había un inconveniente que hacia que esa despedida fuese más dura que separarse de sus otros dos mejores amigos. Ambos eran pareja.

Le dolía demasiado pensar que el día de mañana estaría a kilómetros del rubio. Y Kendall conocía tan bien a su novio, que de inmediato notó el aura gris que lo rodeaba. Sabia que esa despedida iba a ser la más dura, aun cuando se habían despedido la noche anterior y antes de ir al aeropuerto. Simplemente, él había prometido nunca decirle adiós a Logan, pero así lo dictaba el destino; así que con una mirada, les pidió a James y Carlos un momento de soledad con su pareja, ellos que ya sabían de la relación que ambos mantenían se retiraron sin rechistar, puesto que igual que sus amigos; también debían de despedirse. Kendall al ver como sus amigos se alejaban, quedó Logan frente a él pero aun con la mirada baja. Sin señales de que el moreno se moviese o hablase, lo agarró suavemente de la muñeca y lo llevó a un lugar no tan concurrido

Con pesar vio el reloj mundial del aeropuerto y no evitó sentir un peso en su corazón cuando se dio cuenta que tenia escasos treinta minutos para expresar todo lo que sentía por Logan. Antes de que los aviones de su pareja y Carlos partan.

—Logan.

Cuando la suave y triste voz de Kendall resonó en los oídos de Logan, éste por fin alzó la mirada para mirarlo a los ojos. Al hacer contacto visual, le dolió en el alma ver los expresivos y vidriosos ojos de Logan, que sin dudar ni un segundo más, estrechó el menudo cuerpo de su pareja entre sus brazos, quien al sentirse protegido por el rubio lo abrazó fuertemente, deseando no alejarse nunca de él. Kendall sintió el cuerpo del moreno temblar, dando a entender que ya no había soportado más contener el llanto, y estaba sollozando en silencio. Él lo siguió segundos después dejando caer evidentes lágrimas de dolor. Estuvieron por minutos así, abrazados el uno al otro, sintiendo por última vez el cuerpo de cada uno. Logan recargó su cabeza en el hombro del rubio y él besó con infinita ternura y amor su sien, intentando separarse para verlo a los ojos.

—No Kendall —rogó el moreno en voz lastimera, sintiendo como el intento de Kendall por separarse era interrumpido por él mismo, después habló—: quédate así unos minutos más, necesito recordar como es estar entre tus brazos.

El dolor ante aquella abrumadora verdad llegó una vez más al corazón de Kendall. Logan parecía muy lastimado al igual que él, pero por primera vez el rubio no sabia que decir ante ese asunto para resolver la dolencia de ambos. Sabía que tarde o temprano la separación iba a ocurrir, sobretodo cuando Logan llegó completamente feliz para decirle que había sido aceptado en Harvard. Que realmente estaba sorprendido que lo aceptaran cuando ya habían rechazado dos solicitudes, una de Stanford y la otra de la Universidad de Carolina del Norte. Solo pudo observar completamente feliz como Logan estaba emocionado por la idea de irse a estudiar a una de las universidades más prestigiosas del país.

—Estaremos en contacto —comentó Kendall, intentando ver el lado positivo de estar separado de la persona que ama.

—No es lo mismo.

Logan estaba triste, él intentó convencer a Kendall de irse a la Universidad de Boston, ahí estarían más cerca uno del otro. Pero sabia que no podía luchar contra los sueños de su novio de ser un jugador de los Minnesota Wild, y aunque le dolía saber que estarían lejos, se alegró de saber que la solicitud de Kendall fue aceptada en la universidad de Minnesota con beca deportiva en hockey. Escuchó al rubio suspirar y él fue quien se separó para ver directamente a los ojos tristes de su pareja. Vio el dolor evidente al separarse, al estar al otro extremo del país.

»Tengo miedo Kendall —dijo rompiendo el silencio. Viendo como la persona que aun lo abrazaba, fruncía el entrecejo—, tengo miedo de no volverte a ver, y cada vez que lo pienso más y más, el dolor es abrumador. No lo puedo soportar Kendall, de verdad que no puedo.

Lagrimas salieron nuevamente de los ojos del moreno. Kendall volvió a abrazar a Logan, sintiendo lo mismo que su amante. Quizás el rubio no lo mostraba, pero tenía las mismas inseguridades que él, sentía miedo de que la relación que tenía no durara debido a la distancia y los estudios que lo mantendría alejado de una posible comunicación por vía red.

—Logan, comprende que nada va a suceder, tú y yo nos volveremos a ver —habló un poco asustado ante la idea de que al moreno se le ocurriese una locura que lo dejaría destrozado.

—¿Y si no es así? —preguntó un poco desesperado separándose, necesitaba de las palabras de aliento de Kendall para saber que todo ese asunto de la relación a distancia iba a funcionar.

—Te lo prometo —dijo decidido Kendall, queriendo evitar a toda costa las palabras de Logan sobre una posible ruptura en el camino—, prometo que esta relación va a funcionar, tú y yo nos volveremos a ver. No me rendiré Logan, no lo haré aunque estemos en lados extremos del país, porque te amo. Te amo y te amaré por siempre.

—Kendall —sollozó, abrazándolo y cerrando los ojos queriendo apaciguar el dolor de su corazón al ver la determinación en los ojos verdes de su amante.

No quisieron separarse, pero sabían que el tiempo no era eterno. Pasaron unos segundos para ver como Carlos rompía el momento para decirles a ambos que era hora de partir. Logan renuente a zafarse de los brazos de Kendall miró el reloj, para confirmar que su vuelo era el que salía primero. Vio a los ojos al rubio y él entendiendo lo que quería decirle, lo abrazó más fuerte y con un asentimiento lo guío a la entrada de donde sería el camino a su futuro. James y Carlos los seguían a una distancia prudente, intentando no invadir la burbuja personal que sus dos amigos habían creado entre ellos. Porque sin duda alguna, lo que ellos estaban apunto de hacer, era de admirar, era el poder dejar que la persona que amas se vaya a cumplir su sueño.

Logan a cada paso sentía una opresión fuerte en su pecho, le dolía, pero sabia que su sueño ya no estaba ahí en Los Ángeles, y si tenia que separarse de Kendall, aunque dolía, lo iba a hacer. Comenzó a separarse del rubio pero sin soltar su mano. A lo lejos, el rubio observó a James acercarse, dejó que Logan se soltara de su mano para poder despedirse de su amigo, vio que hablaban y su pareja asentía con lagrimas en los ojos. Carlos se acercó a los pocos segundos de que James se alejara. Y se repitió el mismo ritual.

Y entonces Logan se alejó y ante la atenta mirada de sus compañeros se acercó a Kendall. Ambos jóvenes que se encontraban cerca del ventanal, se quedaron ahí, viendo como el moreno al estar frente al rubio lo abrazó fuertemente y fue correspondido.

—Así que esto realmente se está cumpliendo —habló James, llamando la atención de Carlos, quien tenia la mirada en la pareja de sus amigos que ante la dramática visión, le daban ganas de llorar.

El latino miró a James ante su llamado, éste tenía la mirada perdida en el gran ventanal, donde se veían los aviones que estaban apunto de despegar y que descendían después de un vuelo. Su mano la posó suavemente en el brazo del más alto, quien al sentirla despegó su mirada del ventanal y vio a su lado como Carlos le sonreía tranquilizante. James jamás lo iba a negar, le dolía dejar a sus amigos. Él era el único de todos que no solo se iba del país, sino del continente a cumplir su mayor sueño de ser una gran cantante. Era increíble ver como los sueños de cada uno se iban a cumplir.

Kendall se iría a la Universidad de Minnesota con beca deportiva en hockey a estudiar Leyes, Logan estudiaría medicina en Harvard, Carlitos se convertiría en bailarín profesional en una de las más prestigiosas universidades de New York, Julliard y él se iría a Londres como cantante solita; y la disquera le pagaría la universidad para ser un profesional.

—Si te refieres al drama que vendrá con todo esto, sí, se cumplirá —dijo Carlos un tanto triste debido a todas las despedidas.

Lo que más le removía el alma, era ver las miradas destrozadas de sus dos mejores amigos. Ellos habían presenciado la trayectoria tan dura que la relación de Logan y Kendall pasó, que exista la posibilidad de que esta no sobreviva en el transcurso de la construcción de los sueños de ambos; era lo que más injusto le parecía a Carlos.

—Tú y yo ¿Vamos a estar bien? —preguntó ansioso James, mientras veía nuevamente al ventanal, intentando ocultar el dolor de su rostro.

—Por supuesto que si James —contestó sutil—, te lo prometo, lo estaremos, somos los mejores amigos, la distancia no va a ser que ésta amistad que tenemos desaparezca.

—Eso espero.

Ambos se vieron momentáneamente a los ojos. Aunque todavía no habían llamado el vuelo de Logan ni de Carlos; James sabia que tenia que despedirse ya del latino. No pudo contener más el contacto visual y lo rompieron para observar como la pareja seguía abrazada, ambos renuentes a soltarse. De reojo, James observó a Carlos suspirar y pasó sus brazos en los hombros de su amigo para acercarlo a él y abrazarlo. Sabia que era injusto lo que se había estado guardando por años, pero era para el bien de ambos, James sabía que era lo correcto no decir nada de lo que sentía a Carlos.

Por un momento el tiempo se detuvo, atrapando a los cuatro con sus respectivos cuales, pero el sonido del alto parlante anunciando el vuelo a Massachusetts, no solo hizo que rompiera el momento sino que hizo temblar a los cuatro ex miembros de Big Time Rush. Aquel era el primer vuelo que haría que uno de ellos se vaya lejos a cumplir su sueño. Carlos vio a James de nuevo a los ojos y vio temor en ellos, giró su rostro para ver como Kendall y Logan se miraban directamente a los ojos, tuvo que evitar esa escena porque era dolorosa.

Logan al escuchar el anuncio de su vuelo, sintió que su corazón palpitaba cada vez más, y observó a los ojos de Kendall.

—Es hora Logan —dijo el rubio en un tono muy suave, pero que fue escuchado por el moreno. El nombrado asintió sutilmente.

Las manos de Kendall fueron a parar al rostro del moreno y lo acuno en ellas. Limpió con suavidad las lágrimas que seguían bajando de sus orbes marrones y cerrando los ojos se acercó a él para poder depositar el último beso que tendrían juntos. Logan cerró igualmente sus ojos y sintió los suaves labios de Kendall moverse sobre los suyos, el correspondió poniendo todo su amor en él. El rubio no pudo evitar sentir que aquel beso era de despedida, quería negarlo pero se sentía y lo asustaba. Una vez que el beso termino se vieron a los ojos, y el alto acarició el cabello del moreno con su mano izquierda, mientras el moreno acariciaba su mejilla.

—Te amo —confesó Logan.

—Yo también te amo —contestó, viendo para su pesar que ya era hora que Logan subiese a su vuelo si no lo quería perder—, prometo amarte por siempre, te prometo que esto va a funcionar, nos volveremos a ver Logan, te lo prometo.

El moreno intentó sonreír, pero no pudo. Vio la cara compungida de su amante, pero para no prolongar más el sufrimiento se separó suavemente, no queriendo hacerlo ni alejarse de él. Pero lo hizo, las manos de ambos quedaron conectadas por unos segundos, antes de que Kendall decidiera soltarlo para dejarlo ir. Su mano quedó suspendida en el aire viendo como Logan se alejaba hasta llegar a la puerta para abordar el avión. Logan volteó a ver por ultima vez a sus amigos, y se puso su mano en el corazón cuando su mirada vio a Kendall hacer un ademan para mandarle un suave beso con la mano y las palabras 'te amo y promesa' se leían en sus labios. Respondiéndole con una suave sonrisa que logró formar desde el fondo de su corazón, se adentró al pasillo para abordar el avión una vez que dio su boleto.

Cuando la puerta se cerró, el alma de Kendall abandonó su cuerpo, y solo lagrimas salían de sus ojos mientras no quitaba la vista de la puerta donde había desaparecido Logan. No sabía que era ese sentimiento que lo albergaba. James y Carlos fueron a ver si estaba bien, pero sabían que era lo más difícil que el líder de su banda había hecho. Sin decir alguna palabra decidieron esperar a que anunciaran el vuelo de Carlos, que era el más pronto.

Las promesas que se hicieron fue lo más importante para Kendall, pero solo fueron palabras, palabras que se quedaron en aquel aeropuerto una vez que todos y cada uno de ellos se alejaron. Esas promesas de amor eterno, quedaron suspendidas en el aire para no cumplirse y el rubio sabia que podría a suceder, pero tenia la esperanza que no. Tenía la esperanza de que aquellas promesas que se hicieron uno al otro, quedaran latentes por toda la eternidad.

Cuan equivocado estaba.

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Creo que debo de hacer algo con el drama. Debo de dejar de hacerlos sufrir mucho, pero oh vamos es para el bien de la historia. En fin, con este es el inicio de Breathe. Ojala les guste, tengo ideas muchas ideas.

Como verán ya hay una relación establecida con estos dos, y si se habrán dado cuenta quise meter un poco de Jarlos, pero lo dejaré a su juicio si quieren que haya o no. En el próximo capitulo, el cual espero no tardar tanto en hacer, habrá pasado ya un tiempo considerable entre el prologo y el capitulo uno, así que ya verán a lo que me refiero.

Ustedes verán que va a pasar :3

Recuerden mis lectores, los reviews inspiran a su escritora.

Se despide RocKath Girl