Disclaimer: El señor de los anillos pertenece a Tolkien, yo solo le doy uso a sus personajes un momentito.


Estaban sentados esperando a que Gandalf recordase cómo entrar en Moria cuando una manzana voló con un arco perfecto...hacia la cabeza de Gandalf. El viejo se desplomó en el suelo inconsciente, mientras Legolas regañaba a Pippin. Aragorn se apresuró a atender al anciano mago, que estaba esparramado en el suelo.

–¡Gandalf, viejo amigo! ¿Estás bien? –le preguntó el montaraz al mago.

–¿Quién es Gandalf? –respondió el mago mientras se sentaba. –¿Quienes sois vosotros? ¿Dónde estoy?

–Estamos ante la gran puerta de Moria –repuso Gimli, ofendido porque no había reconocido el sitio.

–¿Moria? ¿Qué es Moria? –volvió a preguntar el mago.

–La mina de los enanos –explicó Legolas acercándose al mago.

–¿Qué es mina? ¿Qué es enanos? ¿Quién eres tú? ¿Por qué pareces un poco afeminado? –preguntó inocentemente el anciano al rubio.

Sam y Frodo tuvieron que consolar al elfo, que se deprimió tras la última pregunta de Gandalf. Mientras, Aragorn, Gimli y Boromir trataban de que el mago recuperase su memoria.

–Un enano es una persona muy pequeña –le explicaba Aragorn con calma, ganándose una mala mirada del enano. –Como él –y lo señalo.

–Eso es un mono peludo –afirmó Gandalf rotundamente.

Boromir tuvo que sujetar al enano, que estaba dispuesto a hacerle al mago una nueva boca con su hacha...a la altura del cuello.

–Empecemos desde el principio –lo intentó de nuevo el montaraz. –Salimos de Rivendel hace un tiempo, en un viaje para destruir el Anillo Único de Sauron.

–¿Qué es un anillo? –interrumpió Gandalf.

–Es una joya redonda –explicó Aragorn con un leve tic en el ojo izquierdo.

–¿Qué es una joya?

–Un objeto de mucho valor.

–¿Qué es un objeto?

–Una cosa.

–¿Qué es una cosa?

–Algo.

–¿Qué es algo?

–Algo es algo.

–¿Pero qué es algo?

–¡Algo es algo!

–¿Y qué es "es"?

Y siguieron así durante horas. Finalmente, cuando Aragorn estaba a punto de lanzarse de cabeza al lago, Legolas seguía deprimido y Boromir había atado al enano, a Merry se le ocurrió una idea. Cogió una piedra y la dejó caer encima de la cabeza del mago. El anciano se desplomó en el suelo por segunda vez.

Cuando se levantó, Gandalf vio a un deprimido elfo sentado en una esquina trazando círculos en la tierra con un dedo, a Frodo y Sam imitando al elfo (Legolas les había contagiado su depresión), al enano atado a una roca con Boromir burlándose de él y enfadándolo más y a Aragorn tratando de tirarse al lago mientras Pippin y Merry intentaban impedírselo.

–¿Pero qué hacéis? Deberíais estar pensando cómo entrar en Moria y no jugando –dijo el mago enfadado.

Ocho pares de ojos furiosos miraron al anciano.

–¿Qué he dicho? –preguntó Gandalf confuso.


N/A: Si es que la edad ya no perdona...y las manzanas tampoco. Espero que os haya gustado, o al menos que os rieseis un poco. Y ahora...¿reviews?