Todo lo mío (?) es para Lizjoo porque es MI TODO y la amo densamente & porque soy de ella para todo lo que guste & desee

Twilight no me pertenece y la historia tampoco, es de kitkat681, yo solo me adjudico la traducción.

Muchas gracias a Ericastelo por betear el capítulo, y por aguantar pacientemente a que se lo mandara (:


Fue sorprendentemente fácil localizarla, ya que sus pies descalzos se atoraban entre las rocas y las raíces.

Sus jadeantes respiraciones se mezclan con sollozos y cada uno de ellos me atraviesa.

Estoy casi sobre ella, cuando se cae sobre el húmedo piso.

"¡Bella!" caigo sobre mis rodillas a su lado, envolviéndola en mis brazos, incluso aunque ella trata de alejarme.

"¿Qué diablos, Bella?" pregunto, forzando mis palabras a través de jadeos.

Ella entierra su cara en mi pecho y mis manos descansan sin sentido en su espalda.

Me siento inútil mientras ella se sienta y limpia todo el lodo, pasto y las lágrimas que cubren sus mejillas.

"Sé que estás enojado porque te mentí, Edward, pero es que estoy asustada. Cuando te miras a ti mismo, ves a la persona que solías ser… no a quien yo veo. Bueno, es lo mismo para mí, Edward", dice, sus palabras habladas tranquilamente en la obscuridad. "Cada vez que me veo en el espejo, o pienso en cómo me veo a tu lado, veo a esa chica que pesa 107 kilos. Veo a la chica que era molestada y ridiculizada cada día. Puedes decirme que soy bonita hasta quedarte ronco, pero eso no va a ayudar. Hasta que yo pueda creer que soy suficiente para ti… yo solo no puedo darte mi amor".

Estoy aturdido y silencioso ante sus palabras.

Quiero decirle que es muy tarde… que no hay manera de detener la clase de conexión que tenemos.

Ella es el corazón palpitante dentro de mi pecho y ya no podría seguir sin ella… no podría sobrevivir sin mi corazón.

Sosteniéndola cerca de mi pecho, trato de no gruñir mientras me levanto, presionando mis piernas para separarnos del frío piso y comenzar la larga caminata de regreso a su casa.

"Está bien, Bella. Puedo ser paciente".

*()*()*

Está dormida para cuando regresamos a su casa, y la acuesto suavemente en su colchón.

Me meto al baño y abro la llave de agua caliente del lavabo, tratando desesperadamente de ignorar las imágenes que inundan mi cerebro mientras recuerdo la última vez que estuve en esta habitación.

Sintiéndome repugnante por imaginar la manera en que sus pezones se endurecen mientras me ve follar mi propia mano, alcanzo una toalla para distraerme.

Cuando miro de regreso al espejo sobre el lavabo, que está ahora cubierto por el vapor del agua caliente…

Me quedo aturdido.

Ahí, en el vidrio, estaban cuatro palabras.

Dile que lo amas.

Mientras lentamente el aire regresa a mis pulmones, siento algo de esperanza reanimar mi magullada alma.

Ella lo siente…

Es solo que aún no puede decírmelo.

Y puedo vivir con eso.

*()*()*

Gime mientras deslizo la toalla tibia sobre sus pies raspados y sucios.

Sus uñas están pintadas de un rosa brillante y adoro cuán delicadas se ven en mis manos grandes.

Me siento como si realmente fuera capaz de cuidar de ella, como un hombre debería, mientras meto sus piernas debajo de la sábana y aviento la toalla al cesto.

El miedo e inseguridad que manifestó antes me hace pensar sobre lo que está pasando entre nosotros.

Ambos estamos tratando de dejar atrás nuestros fracasos del pasado para construir una relación.

Y estamos fallando en ambas.

Ella es no suficientemente buena para mí… yo no soy lo suficientemente bueno para ella.

Pero cuando estamos juntos…

Cuando ella está a mi lado, y me dedica esa hermosa sonrisa… realmente siento que soy valioso para ella.

Y desearía que de verdad fuera lo mismo para ella.

Quizás ella pueda ver más allá de los muslos gordos y gruesos al hombre que quiero ser.

Juntos… podríamos ser perfección.

Pero por ahora solo me paro aquí y la miro dormir.

Los pequeños jadeos y sollozos que hace rompen mi corazón, pero no quiero molestarla acostándome a su lado.

Cuando mis ojos viajan hasta su mesita de noche, me sorprendo de ver un paquete con mi nombre en él.

La envoltura blanca y el moño rojo me atraen, y mis dedos pican por alcanzarlo y abrirlo.

Tiene mi nombre.

Pero no… esperaré hasta que ella me lo de.

Ahora que la tengo segura y acurrucada debajo de sus sábanas, estoy muerto.

No necesito quedarme.

Pero veo su rostro manchado de lágrimas y mi decisión está tomada.

*()*()*

"Eso no se ve cómodo".

La voz ronca de Bella hace que mis ojos se abran y mis pies caigan de su precaria posición sobre el borde la mesita de café.

Cuando levanto mi cabeza del brazo del sofá, me doy cuenta de que mi cuello es una serie de dolorosas torceduras, y hago una mueca mientras mis vértebras se acomodan en su lugar.

"Estás despierta", digo, muy astutamente, debo agregar, considerando que ella está parada justo frente a mí.

"Sí… tú estabas um, roncando bastante fuerte", dice tranquilamente mientras yo me siento derecho sobre los cojines.

"Increíble", suspiro, frotando mis manos por toda mi cara y rascando mi barbilla.

Finalmente levanto mi cabeza y la observo bien, notando las obscuras manchas debajo de sus ojos y la falta de color de sus mejillas.

Se ve muy mal.

"Dios, gracias. ¿Qué tal si me dices cómo te sientes realmente?" dice, sus pálidas mejillas volviéndose rosas.

Oops… debí haber dicho eso en voz alta.

Agita su mano ante mi frenética disculpa mientras se sienta a mi lado.

Es solo hasta entonces que me doy cuenta de que tiene el regalo entre sus manos.

La emoción burbujea en mi pecho mientras me agarro a mis muslos, o de otra manera soy capaz de arrancarle el regalo de sus manos y romper la envoltura como si fuera una figura de acción de edición limitada.

"Me ha tomado mucho tiempo reunir el coraje para darte esto, Edward. Quería me conocieras… a la yo real. Y para eso, creo que necesitas saber cómo solía ser".

El regalo cambia de manos y mis dedos tiemblan mientras rasgo lentamente el papel.

El libro está viejo y desgastado, y la fecha en la cubierta me hace detenerme.

Septiembre 2006.

Bella debía tener 18… casi 19.

La idea de verla a través de sus pensamientos cuando era adolescente me emociona y me aterroriza al mismo tiempo.

¿Y si habla sobre sus novios?

Soy posesivo hasta el punto de sentir rabia de imaginarla con alguien más, ¿qué pasará si de verdad tengo que ver las palabras?

"Ábrelo", me anima, dándome un ligero codazo en el brazo.

La miro, incapaz de encontrar las palabras para describir lo que su regalo significa exactamente para mí.

Quizás podemos empezar a avanzar.

Quizás este será el inicio de nuestro "felices por siempre".

Tomo una respiración profunda y lentamente retiro la descolorida cubierta.

Septiembre 3, 2006

Hoy, voy a invitar a Eric Yorkie al Baile de Bienvenida.

O tal vez no.


Y bueno, sí, volví… Tenía el capítulo desde hace algo de tiempo, pero esta temporada de todo me pasó con mi computadora, así que por eso me tardé

Sin embargo, espero que no vuelva a pasar… Gracias por esperar chicas, y por todos y cada uno de sus reviews