Hola!, me siento terriblemente mal por no haber actualizado el fic antes, pero estando ya en vacaciones espero poder continuar este y Vampyre al menos cada dos semanas.

El fic cada vez más va tomando forma, cada una de las cosas que estos dos idiotas pensaron al principio se estan comenzando a distorsionar.

:3 Espero que os guste~


Nada va a ser como antes

Sentía todo su cuerpo temblar, estaba en la entrada del departamento de su tío y no sabía como iba a decirle acerca de su trabajo, porque aparte de ser la pareja del estúpido modelo de cabello azul trabajaría para su hermano mayor como mesero en el café recién abierto, como veía las cosas sería mejor ocultarle la primera parte a Kazemaru y le diría sobre su puesto de mesero, aun no debía preocuparse porque seguía sin dinero y no había firmado el contrato… en cuatro semanas debería pensar como esconder tanto dinero que Kyousuke Tsurugi le daría como su sueldo.

Corrió la puerta y entro en el hogar del mayor, aun no llegaba a casa por lo que decidió comenzar a cocinarle algo, habían decidido la noche anterior que Kirino se quedaría allí hasta que se sintiera capaz de entrar en la casa que alguna vez compartió con Shindou y pudiera recoger sus cosas, aun no era el momento, todavía no había llorado lo suficiente, quería tirarse a cualquier lago, rio o piscina y ahogarse en ese lugar, estando en la ducha aprovechó que se encontraba solo y lloró amargamente, sus lagrimas se mezclaban con las gotas de agua que caían directamente a su rostro, tal vez si él no le hubiera dicho esas palabras tan hirientes no habría aceptado el contrato que el otro le ofreció tan tranquilamente.

No conocía mucho sobre la vida sentimental de Ichirouta, su tío llegaba a los 24 años y ya tenía el suficiente dinero como para dejar de trabajar el resto de su vida y poder vivir bien, según le había escuchado a sus padres él era escritor, nadie sabía sobre que genero escribía ni como era su pseudónimo, en una reunión familiar escuchó sobre el ultimo trabajo de él, fue jugador de soccer un importante equipo de Italia, ¿Cómo es que vivía en solo y nunca lo había visto con compañía?, siempre tenia tiempo para escucharlo hablar acerca de su amor imposible con Takuto y no le ponía problemas por la hora o el lugar, en serio, su tío tendría algo oculto porque no era para nada normal.

– Ya llegué –Dijo el de cabellos azules retirándose sus zapatos– ¿Qué cocinas Kirino?

– Nada especial, solo algo de Curry con arroz para el almuerzo –Contesto desde la cocina, aun inmerso en sus pensamientos sobre la vida del mayor, aun no entendía como era la vida de este– ¿Vas a traer a alguien para comer?

– No entiendo porque preguntas ello –Murmuro entrando en donde se encontraba su sobrino– aunque agradezco que lo hayas preguntado, en una hora llega un amigo

– ¿En serio? –Pregunto soltando el cucharon en la olla en donde preparaba el Curry, quemándose la mano por ello.

– No deberías exaltarte tanto por ello –Le regaño tomando su mano– te quemaste por una tontería como esta

– Lo que pasa es que nunca lo he visto con alguien –Bajo un poco su cabeza y soltó una pequeña risita– debes saber que el resto de la familia piensa que eres un depravado que quien sabe de que vive con un departamento tan grande… además nunca en todos tus años de vida algún familiar te ha visto con una novia o novio, así que los rumores sobre ti en la familia son muy cómicos

– Prefiero mantener mi vida en secreto, antes de revelarle algo a todos esos chismosos que debo llamar familia –Kirino guardó silencio, no sabía que Ichirouta se sentía de esa manera, pero era cierto, cada uno de los miembros de su familia juzgaron a la madre del mayor por haber tenido un hijo joven y aparte de eso el padre de Ichirouta murió a los cinco años de este haber nacido, por eso el apellido diferente… por eso era tan distante.

– Pero tu eres diferente, eres como el hermano que nunca quise tener, así que eres el único al que le presentaré formalmente a mi novio –Con un pequeño sonrojo Kazemaru le sonrió al otro, no podía seguirle ocultando su felicidad.

– ¿Cómo se llama?, ¿de donde es?, ¿cómo lo conociste? –Ranmaru comenzó a soltarle preguntas al recibir aquella noticia, cuando creía que su tío era algún rarito que buscaba personas por internet le cuenta que tiene pareja.

– Goenji Shuuya, es de Inazuma al igual que nosotros y lo conozco desde hace diez años –El de cabellos rosados se sentó en el mesón de la cocina y le hizo señas con sus manos para que continuara la historia– cuando jugábamos soccer en la preparatoria me hice buen amigo de él pero siempre estuve enamorado del portero y amigo mio Endou Mamoru, al pasar los años yo entré a estudiar literatura y me enteré que se iba a casar un una de las asistentes del equipo, así que terminé en un año y medio lo que me quedaba de carrera y acepté la primera propuesta para jugar por fuera del país

– ¡así que allí volviste a ver a Goenji y él te violó y se te confeso! –Kazemaru escupió toda la bebida que había alcanzado a tomar antes de escuchar a su sobrino.

– No sé que tipo de cochinadas vez en la televisión, porque no fue así… –Antes de que pudiera debatirle al otro el sonido del timbre lo detuvo, Goenji había llegado más temprano de lo que esperaba.

Rápidamente se quito el delantal que tenia puesto, se quitó su típica chaqueta amarilla para quedarse solamente en un esqueleto negro y se soltó la coleta que tenía recogido su cabello, quería verse como su sumiso pasivo que necesitaba "amor" luego de casi dos meses sin nada de nada; algo apresurado abrió la puerta que daba entrada a su hogar y rápidamente sus pensamientos poco sanos se quedaron en algún recóndito lugar de su cabeza al ver que Shuuya venia con un acompañante.

– Goenji, veo que aparte de llegar temprano trajiste compañía –Saludo intentando no verse o escucharse irritado, pero le era imposible ¿Qué hacia ese idiota de cabello azul en su casa?, ¡estaba pensando en decirle a Kirino que se fuera a otro lado y que él le daría dinero para el hotel!, ahora sus esperanzas se veían completamente arruinadas.

– Kaze… él es algo a lo que puedo llamar sobrino –Dijo con cierta pena, era algo extraño referirse a el de esa manera, pero era necesario– Kyousuke él es Kazemaru mi pareja –El de mirada odiosa suspiro y tomo la mano que le ofrecía el de sexualidad dudosa– Ichirouta, él es Kyousuke Tsurugi, mi sobrino querido, del que tanto me habías oído hablar

¿Cómo es que su mundo podía seguir empeorando?, el novio de su tío resultaba ser el idiota con el que saldría por dinero, y no solo tenía que haberlo visto ayer y hoy por la mañana, Kyousuke tenía que haber ido a la casa de Ichirouta… ¿en serio todo ello no era una hiriente y enfermiza broma por parte del mayor?; Sin darse cuenta, Kirino dejó caer uno de los platos al suelo y este al romperse logro que todos los presentes en la entrada de la casa fueran hasta donde se encontraba, Tsurugi no podía salir de su estado de shock, primero ocurre todo el problema de la foto, luego lo soluciona con un contrato absurdo, llega a su casa para fracasar en otro de sus intentos por intentar echar a Tenma de su casa y cuando las cosas no podían empeorar Shuuya lo obliga a ir a una cena como violinista. Mierda, sus vidas eran demasiado patéticas desde cualquier punto de vista.

– ¿Kirino te encuentras bien? –Pregunto Kazemaru ayudándolo a recoger los pedazos de cerámica que se encontraban esparcidos por una gran parte del lugar.

– No –Contesto secamente, ¿Qué más le iba a decir?, "si tío estoy feliz, muy feliz".

– ¿Ocurre algo? –Dijo el de cabellos crema en la entrada del lugar– ¿Ranmaru se corto?

– No te preocupes Shuuya –Comento Ichirouta rogándole con la mirada a su sobrino que no hiciera más escándalos en esa noche especial, ¿Qué le ocurría?, parecía algo sorprendido…– Kirino no tiene nada

– Kirino… –Murmuro Tsurugi asomando su cabeza al lugar en donde todos se encontraban, no podía creer que justo ahora volvería a ver al chico de coletas bajas, pero al menos tendría a alguien a quien molestar en ese momento, no estaría tan aburrido como había pensado.

– Kyousuke –Dijo con el mismo tono de voz que el otro usó al verlo, un escalofrío recorrió la espalda de este al escuchar su nombre, mas una pequeña risita se escapó de sus labios segundos después de ver a Ranmaru de nuevo.

– ¡Deja de reírte! –Exclamo el más bajo sonrojándose al ver como este se reía de el– ¡A todos se les puede romper un plato!

– Pero aun no entiendo como es que Yuuichi te contrato, ¿en serio cocinas? –Pregunto alzando una de sus cejas mostrando que era algo incrédulo con el– ¿no te ha hecho prueba alguna para el puesto?

– No y no la necesito –Contesto rápidamente– la comida que cenaremos hoy la hice yo así que si mueres envenenado yo me quedo con tu dinero y tu… tu…

– Ustedes se conocen –Afirmo Kazemaru algo sorprendido– en realidad no lo sabía

– Nos conocimos ayer –Tsurugi recibió una incómoda mirada por parte del sobrino de Kazemaru, y su tío se quedó pensando en que lo poco que este le había comentado en el camino era algo de unas fotos y un chico algo asexual que le gustaba… ¿sería posible que él… fuera aquel idiota?

– Deja de mirarme –Sus palabras eran frías, pero aun así se sentía completamente intimidado por la mirada dura y orgullosa que tenía lo que se podría denominar como su novio– es raro que me observes así

Ninguno de los recordó que se encontraban acompañados, en realidad estaban en un mundo aparte donde el modelo se concentraba en burlarse de su sumiso y la pobre criatura que acepto dicho contrato estaba probando cada vez más su paciencia al soportar cada uno de los insultos y comentarios que soltaba este solo para molestarlo.

Shuuya e Ichirouta sin que estos se dieran cuenta agarraron sus cosas y salieron rápidamente del departamento, tendrían su noche especial así tuvieran que ir a un motel cualquiera o ir al hogar del de cabellos crema, sus "familiares" lo aceptarían pero si no… tampoco es que les afectase mucho en su vida cotidiana.

– Si fueras una chica te agarraría justo ahora y te besaría tan apasionadamente que rogarías por estar conmigo sin ese contrato –Kyousuke se acercaba cada vez más al rostro de este, adoraba torturarlo haciendo comentarios que a cualquiera adoraría escuchar de sus labios menos él, Kirino solo se echaba para atrás intentando huir de este.

– ¡Tío! –Grito el pobre de cabellos rosados al verse atrapado contra una de las paredes de la cocina, Kyousuke le sonrió sensualmente y le dio un fugaz beso en la boca.

Ranmaru no salió de su estado de shock, ¡que le había hecho ese idiota!, ¿de nuevo lo había besado?, ¿en serio estaba ocurriendo eso luego de un día?... ¡no!, ¿en que estaba pensando el hermano de lo que iba a ser su jefe?, en serio lo iba a golpear… ¡haría la primera cosa irracional que se le ocurriera a su mente!

– ¿Kirino? –Tsurugi le tocó la frente al ver que este en vez de ponerse rojo como un tomate había palidecido por completo, en su rostro se formo una sonrisa algo macabra y se lanzó a los brazos de este, lanzándolo al suelo– ¿Qué vas a hacer?

– Besarte

Con una sonrisa tímida acerco sus labios a los de Tsurugi y comenzó a moverlos en un son lento y con un ritmo bastante delicado, soltó una pequeña risita al ver como este no cabía en su asombro, en realidad estaba jugando con fuego, pero él no se quemaría… antes apagaría cada uno de los malos pensamientos y cosas lujuriosas que surcaban la cabeza de este…

Aunque él no iba a saber que las cosas cambiarían y el que justo ahora estaba siendo besado era el, de una manera algo bruta y pasional.

Pero su mundo termino al revés cuando sintió una mano de Kyousuke colándose por su camisa.


¿Que sucederá con el pobre intento de sensualidad de Kirino?...

xD probablemente la relación de estos dos empeore... o quizás mejore

Nos leemos en el próximo cap!