Disclaimer: los personajes de Matantei Loki Ragnarok así como su historia no me pertenecen, sino a la gran Sakura Kinoshita. Solo esta historia es de mi propiedad ademas de unos cuantos personajes creados por mi imaginación.

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The divine angel

Por: Brandy moon

Capitulo 3: Un triste pasado

─ parece que todo salió bien después de todo… ¿no cree?

Escuchó la voz de Yamino a sus espaldas, se encontraba retirando los restos de la fiesta.

─ si, eso parece

Dejo salir un resoplido de alivio.

─ Loki, necesito hablar contigo.

Una voz conocida los hizo voltear hacia su dueño. Era Narugami que se encontraba recargado en el marco de la puerta; sus facciones se tornaron serias, lo que tendría que contarle no era para nada agradable.

─ ¿Aun no te vas? ─habló Fenrrir de manera irritada.

─ de seguro esperas la cena ─dijo por lo bajo el detective.

─ ¡te escuche! y no, es algo mucho más importante que la comida ─salto literalmente hasta ellos con el entrecejo fuertemente fruncido.

─b-bien, entonces suban al despacho y enseguida les prepararé unas tazas de té ─propuso Yamino con nerviosismo al tener a un pasmo de el al inestable dios del trueno.

─ buena idea gafas ─recuperó su compostura y apoyó su espada de madera en su hombro derecho─ Vamos Loki.

Mayura ya se dirigía con rapidez a su casa, de seguro su padre estaría muy, pero muy enojado. Había olvidado completamente que tenía que llegar temprano hoy. Y gracias a la fiesta sorpresa se había retrasado y ahora iba corriendo lo más rápido que sus piernas le daban para llegar lo antes posible.

Se detuvo en frente del templo bruscamente casi cayendo por la velocidad que llevaba. Subió más tranquilamente las largas escaleras de concreto para al fin ver la puerta principal del templo.

Entro sin reparos.

─ ¡¿Mayura Daidouji, se puede saber en dónde demonios andas a estas horas en la calle?!

Se topo con su padre apenas cruzo la puerta haciéndola caer sentada

─ lo siento papá ─se levantó mientras frotaba su lastimado trasero─ es que mis amigos planearon una fiesta sorpresa para mí.

─ ¿fiesta sorpresa? ─dijo incrédulo el hombre.

─ ¡si, mira, mira! ¡Todos los regalos que me dieron! ─su júbilo aumentaba cada vez más, mientras le mostraba los regalos.

─ está bien… te lo pasaré solo por ser tu cumpleaños ─observó con algo de intriga los regalos de Mayura. Algunos de ellos poseían magia ¿Cómo era eso posible? Sabía que sus amigos eran raros, más aun el pequeño detective, pero sería casi imposible que algunos de sus amigos fueran alguna clase de dioses. Primero estaban esos extraños "detectives" si es que eso eran. La verdad que eran muy extraños y podía percibir cierto poder proveniente de todos ellos sobre todo de Loki, pero no podía asegurar nada al respecto y luego ese amigo obsesionado con los trabajos, el también despedía un aura poderosa, pero igual también hay humanos que pueden llegar a tener esa clase de poder como las sacerdotisas y monjes, si tal vez solo era eso esas personas solo eran humanos. Raros pero en fin humanos.

Un collar con dije en forma de gota, llamó su atención; era como tener en frente al mocoso detective. Aun no estaba seguro pero tendría que investigar luego de donde habían sacado tales objetos.

─ y supongo que ya no tienes hambre ─se imaginó a Mayura devorando todo tipo de platillos.

─ si, la verdad es que comí mucho y como no ¡si lo que prepara Yamino es realmente delicioso! Sabes… ha sido un día perfecto ─abrazó inconscientemente sus obsequios.

El solo sonrió, su hija se veía tan feliz y el con lo que tenía que decirle le arruinaría su perfecto día, pero no podía seguir posponiéndolo era una promesa que le había hecho a su difunta esposa, así que no podía fallarle.

─ es cierto ─dijo levantando su dedo índice en señal de a verse acorado de algo─ papá ¿qué era lo importante que me querías decir?

─ hija… es sobre mí, tu madre… es sobre nuestro pasado… y tu futuro.

─ ¡¿Cómo dices?¡

Se levanto de su silla golpeando con sus pequeñas manos su elegante escritorio.

─ como lo oyes el está aquí. Me sorprendió mucho verlo, Vidar es peligroso y seguro ya tiene planeado algo en tu contra.

─ si, un nuevo plan para eliminarme.

─ creo que es algo más que eso ─asió con fuerza a su fiel compañero─ hable con él durante el descanso.

Loki volvió a tomar asiento. Recargo su mentón sobre sus manos entrelazadas, mostrándole así su completa atención.

─ le pregunte directamente cual era su objetivo… "eso es algo que no le puedo contar a traidores como tú" ¡eso fue lo que me dijo!

─ lo siento. Al parecer es por mi culpa, que a todos ustedes Odín los considere traidores.

─ eso no me importa, no tengo la menor intención de regresar a Asgard, aunque tuviera la posibilidad.

─ tienes razón.

─ escúchame Loki ─sus facciones se endurecieron─ me parece que Vidar pretende utilizar a Mayura para llegar a ti.

─ si, no hay otro motivo por el cual él asista a su escuela.

─ durante la escuela lo vi muy interesado en ella. Solo me dijo que quería conocer a la chica que te traía como un idiota. Pero…

─ Narugami… vigílala por favor.

─ no tienes porque pedírmelo sabes que lo haré ─le sonrió poniéndose de pie─ bueno eso era todo… tu también tienes que cuidarte. No olvides con quien nos estamos enfrentando ─recalcó antes de dejar el lugar.

─ si ─entrecerró sus ojos─ eso lo sé.

─ sobre… mi futuro ─se empezó a poner pálida su futuro le causaba en cierto modo temor.

─ así es… creo que ya estas preparada para todo esto.

Tomó asiento sobre sus rodillas siendo acompañado por la chica. Esto era una situación complicada y tendría que ir despacio para que su hija pudiera comprender.

─ entonces quiero saberlo todo ─hablo con determinación, pero por dentro se derrumbaba del miedo. Mas no quiso mostrarlo, tenía que ser fuerte ya no era una niña.

─ bien, todo comenzó en el momento que conocí a tu madre…

El hombre frente a ella empezaba a ponerse tenso. Parecía que lo que le diría ahora cambiaría su vida, bueno eso presentía su sexto sentido.

─ eso sucedió, hace mas de cien años atrás ─dejó salir sus palabras con fluidez al recordar aquel momento.

─ espera, espera ─pidió moviendo sus manos en señal de que se detuviera─ dijiste, ¡hace mas de cien años!

─ si Mayura, eso fue lo que dije ─la miró con cansancio.

─ ¿eso quiere decir que no eres humano?

─ no hija, no lo era.

─ ¿no lo eras? ─inclinó su cabeza desconcertada y con un signo de interrogación sobre su cabeza

─ déjame continuar ─carraspeó antes de proseguir─ lo recuerdo perfectamente…

Era un día tranquilo y lleno de paz en el Reino supremo Del Señor de los cielos.

Un enorme portón dorado se alzaba imponente sobre las esponjosas nubes, dejando en claro el glorioso lugar. Más adelante se deslumbraba un descomunal castillo que era por supuesto la morada del Señor de los cielos.

Dos filas de ángeles a sus costados les daban la bienvenida a el dios nórdico Odín y sus acompañantes; a su derecha, su esposa Frigg una de las diosas más hermosas de todo Asgard. Su larga cabellera dorada caía hasta sus pies en delicados caireles, con dos zafiros por ojos y vestida con hermosas prendas dejaba clara su posición y atrás de ellos una doncella caminaba con elegancia siguiendo su andar.

Detuvieron sus pasos frente a la puerta principal del palacio; elaborada con fina madera, y tallada delicadamente con escritos antiguos resaltados en oro, que aunque intentaron no comprendieron. Un par de ángeles que muy bien podían compararse con un par de rocas, vigilaban minuciosamente aquella imponente puerta asiendo guardia a sus costados

Al ver de quien se trataba, hicieron una leve reverencia en señal de respeto. Caminaron hacia la puerta abriéndola lánguidamente, al parecer era pesada.

Una celestial luz los segó por un momento, para después dar paso a la vista del interior del castillo. Unas gigantescas columnas igualmente talladas que soportaban el techo los guiaron por todo el pasillo en dirección al salón del trono del Señor celestial.

Una última puerta al final del pasillo se vislumbraba. E igualmente que la anterior era custodiada por dos ángeles. Dieron sus respetos a los dioses nórdicos y abrieron sin reparos la puerta.

espéranos aquí, Lofn ─la voz de la diosa madre hizo eco por el pasillo.

como usted diga ─hizo una reverencia a la espalda de la diosa─ mi señora.

Odin y su esposa entraron al iluminado salón con extrema lentitud. Después de esto la puerta se cerró.

Se quedó observando pasmada la puerta. Por más que lo intentaba no comprendía tan antiguo lenguaje.

Esto hizo llamar la atención de uno de los ángeles. No podía despegar la mirada de aquella doncella divina que permanecía erguida con elegancia frente a la gran puerta esperando a sus reyes.

¿y por qué no podía despegar su vista de ella? Simplemente porque era hermosa, quizá más hermosa que la misma diosa de la fertilidad y la belleza. Aquella criatura frente a él era una clara divinidad.

Observo con detalle su perfilado rostro, era poseedora de unos enigmáticos ojos color rubí y los cabellos que enmarcaban su rostro eran de un color avellana que sobrepasaban sus caderas. Su piel de un tono casi blanco se veía tan tersa al tacto y además con una figura envidiable que era cubierta por un elegante vestido en color blanco con decoraciones en color dorado.

Claramente no podía despegar su vista de aquel monumento a la belleza.

Un escalofrío recorrió su espina dorsal. Alguien la miraba con detenimiento, mirando de reojo pudo notar que uno de los ángeles la veía de manera tan… detallada, como si quisiera grabar su imagen en su mente eternamente.

Solo lo ignoró y volvió su mirar hacia la puerta frente a ella. Pasaron unos minutos más y la curiosidad la hizo ver nuevamente de reojo al ángel que ya no la observaba, aprovechando esto ella también lo observó.

La verdad, no era el hombre más apuesto que hubiera visto. Era muy… simple, si muy simple. Era de complexión mediana, su cabello era corto e igual que sus ojos de un negro tan profundo. Lo que más le llamo la atención fueron sus hermosas alas de un blanco tan puro, se veían tan delicadas que le entraban unos enormes impulsos por acercarse y tocarlas, seguramente eran más suaves de lo que se veían.

Mientras tanto el ángel divagaba en su mente. Lofn ese nombre se le hacía conocido, pero de donde, de donde. Le parecía haberlo escuchado antes, porque esta era la primera vez que la veía. Y obviamente no la concia. Volvió su mirar nuevamente hacia ella con la esperanza de recordar pero grande fue su sorpresa al encontrarse con esos enigmáticos ojos rojos. ¿Ella lo había estado observando? Vio como ella rápidamente apartaba su vista de él para dirigirla con vergüenza al piso.

Demonios… ¡la había descubierto observándole! Su cara paso rápidamente de un tono bastante pálido hasta un rojo demasiado vivo que claramente dejaba a tras a un tomate.

La observo avergonzada. Se veía más hermosa de esa manera, con su rostro totalmente sonrojado.

Miró de reojo nuevamente, si ¡la estaba mirando de nuevo! De seguro se estaría burlando internamente de su cara roja puesto que no lo demostraba externamente. Esto estaba empezando a molestarla, ya su color no era por la vergüenza si no por el coraje. ¡Qué demonios le seguía viendo! No había dejado de mirarlo de reojo y todavía no apartaba su vista de ella ¿acaso tenía algo aparte de su color en su cara?

Estaba a punto de dejar salir groseras palabras para él, pero una repentina sonrisa de parte suya la hizo desistir. Había sido tan extraño, la manera en que le sonrió la había dejado sinceramente embobada, nunca había sentido ese extraño sentimiento. Le había sonreído de una manera tan cálida y llena de sentimiento que había atravesado su corazón.

Ella, siendo una diosa de amor pudo sentir sus sentimientos. Eran tan cálidos y sinceros, tan puros y tan apasionantes a la vez.

Despertó de su ensueño. El, con solo una sonrisa le había abierto su corazón.

Correspondió al gesto sonriéndole también. Tal vez no fuera el hombre más apuesto de todos, pero por dentro si se podía ganar ese lugar.

Su compañero de guardia carraspeo sonoramente para ganar su atención. Sin querer había sido testigo de todo aquello, pero ahora no era momento para hablar de eso. Hizo una señal en dirección a la puerta haciéndolo reaccionar de inmediato.

Odín y su esposa estaban por salir. Caminaron hacia el centro de la puerta para tomar cada uno una manija y así abrirla nuevamente.

Al otro lado de la puerta las figuras de Odín y Frigg se vislumbraron un poco borrosas por la cantidad de luz que contenía aquella sala.

es hora de irnos Lofn ─la vio de reojo y después continuo con su andar.

si, como usted diga ─caminó algo apresurada para tomar su posición pero sin perder la elegancia en sus pasos.

Las puertas se cerraron. Los dos ángeles que la custodiaban regresaron a sus posiciones, teniendo la oportunidad de ver la partida de los dioses nórdicos. En especial la hermosa doncella de cabellos color avellana, la cual seguía observando, tal vez ya no la volvería a ver y quería guardar en sus recuerdos su linda imagen.

De repente y sin previo aviso la chica giró su rostro para verlo, tal parece que él no era el único en querer conservar recueros. Sus ojos se encontraron y ella rápidamente se volvió apenada por ser descubierta.

Solo sonrió para sus adentros. Tal vez en un futuro podrían intercambiar algunas palabras.

─ ¡¿y por qué no le hablaste?! ─le reclamó Mayura con un puchero en su rostro.

─ ¿y que querías que le digiera? ─se cruzo de brazos─ además no es tan fácil como crees.

─ ¿y entonces… cuando le hablaste? ¿Cómo se convirtieron en novios? ¿Cuándo fue su primer beso? ¿No había algún problema siendo ella una diosa y tú un ángel? ─empezó a bombardear con preguntas a su padre.

Quería saberlo todo. Su padre casi nunca le había hablado de él o de su madre y ahora que se estaba abriendo un poco tendría que averiguar hasta el último detalle como toda una detective.

─ tranquila hija ya voy para allá ─se empezaba a abrumar con tantas preguntas.

─ ¡entonces continua!

─ recuerdo muy bien el día que la volví a ver… fue como ochenta años después de haberla conocido…

Por los extensos pasillos del castillo del Señor de los cielos una joven diosa caminaba acompasadamente mientras los tacones de sus zapatillas hacían eco entre los muros que recorría, su largo cabello bailaba acompañando el movimiento de sus caderas al caminar. Tenía una importante misión que cumplir; entregar un pergamino escrito por el mismo Odín al señor celestial y esperar pacientemente por su respuesta, que bien podían ser meses.

Iba tan distraída pensando en el buen cumplimiento de la misión que al girar en un pasillo chocó accidentalmente con algo o alguien haciendo que ambos cayeran al suelo.

Auch… ─se quejó la persona con la que había chocado.

¡lo siento, iba distraída perdone mi torpeza! ─Inmediatamente se puso de pie para pedir disculpas con una reverencia torpe. Sus cabellos tapaban sus ojos impidiéndole ver la persona con la que se disculpaba.

Levanto su rostro lánguidamente mientras observaba pasmado de pies a cabeza de quien se disculpaba con el… ¡no puede ser! ¡Es ella!

Se paralizo. ¡y ahora que hacia! ¡Que debería decir! Claro tendría que disculparse también, que tonto.

Como no le contestaban alzó su rostro para ver al grosero que no le dirigía la palabra, ¡que esperaba para disculparse! el también había tenido la culpa lo menos que podía hacer era pedir disculpas también. ¡Por todos los cielos! ¡Pero si es el! Y ahora que hago. Sus mejillas empezaron a colorearse y sus nervios aumentaban rápidamente.

¡lo siento! ─gritaron ambos reverenciando, pero debido a la cercanía de ambos lo único que consiguieron fue darse un sonoro cabezazo con sus propias cabezas.

¡Auch! ─se quejaron los dos girándose por la vergüenza mientras se agarraban la cabeza para aminorar el dolor.

que vergüenza, debe pensar que soy una tonta ─se dijo a sí misma para después percatarse que el importante pergamino se había escapado de sus manos.

de seguro ya piensa que soy un idiota ─volvió su mirar hacia ella que levantaba un pergamino para después suspirar con alivio.

di-disculpe ya se encuentra bien

si descuide… ¿y usted?

no fue nada. Mi cabeza es muy resistente ─comentó con sinceridad─ dígame va a la sala de nuestro Señor ¿verdad?

así es, tengo que entregarle este pergamino y esperar su respuesta

así que la veré unos días por aquí ─aseguro él. Sabía que esperar tal respuesta para el dios Odín se demoraría meses o con suerte años.

Ella solo asintió y girándose sobre sus talones lo dejo atrás.

─ ¡¿y qué sucedió después?! ─intervino Mayura en los recuerdos de su padre.

─ después de eso, nos veíamos todos los días. Platicábamos mucho acerca de nuestros mundos que eran totalmente diferentes en cuanto reglas, tradiciones y convivencia. Llegamos al punto de ser los mejores amigos, nos lo habíamos contado todo y no teníamos secretos. La respuesta del Señor se tomó año y medio, que para él o para Odín fue un tiempo insignificante, pero para nosotros fue el tiempo suficiente para darnos cuenta de que nos amábamos y que queríamos compartir nuestra vida juntos.

─ ¿y entonces? ─sus ojos brillaban por la emoción, a la espera de lo que se imaginaba ya su mente.

─ entonces… todo empeoro ─un nudo se formó en su garganta impidiéndole seguir con el relato. Tragó sonoramente, era algo que no le gustaba recordar.

─ ¡¿Por qué?! ¿Q-que fue lo que empeoro? ─su voz se quebró unos instantes.

─ Cuando decidimos dar a conocer nuestra relación… se opusieron a ella.

─ ¡eso no es justo¡ ─se quejó ella.

─ solo por ser diferentes ─se apresuró a contestar la muda pregunta de su hija─ las relaciones entre dioses y ángeles no están permitidos. Y nosotros lo sabíamos de antemano, pero… aun y sabiendo eso fue imposible no enamorarme de tu madre ─sonrió estaba orgulloso de haberse enamorado de esa mujer.

─ ¿y por qué razón no está permitido? ─abordó Mayura impaciente.

─ es tabú hija. Además antes de nosotros esto ya había pasado. Nuestro Señor y el dios Odín nos contaron una historia ancestral donde un dios y un ángel se unieron y el resultado de esto fue un niño con ilimitados poderes que casi destruye los nueve mundos. En ese entonces nuestro Señor pidió la ayuda del dios Odín y ambos… destruyeron a la criatura ─dijo con pesar─ Debido a ello desde ese entonces está prohibido tener cualquier clase de relación entre ángeles y dioses.

─ ¿y entonces como fue que yo?

─ en ese momento, cuando nos contaban esa historia tu madre… ella comenzó a llorar.

─ ¿lo entienden? ─dijo Odín sin inmutarse─ no podemos permitir que algo así suceda.

no… no dejare que lo hagan

Lofn, ¿Qué te sucede? ─ ella giro su rostro hacia él mientras de sus ojos vidriosos salían delicadas lágrimas que hicieron su recorrido hasta tocar el suelo.

En ese momento lo comprendió, ella estaba embarazada. Salió de su creciente asombro al verla salir corriendo hacia afuera probablemente para escapar de la ira que pronto crecería en los dos dioses frente a ellos. No lo pensó dos veces para salir detrás de ella olvidando a quienes tenia al frente, lo único que le importaba en ese momento era ella.

Salió fuera del palacio y alcanzo a vislumbrar detrás de un inmenso muro su larga cabellera. Permanecía sentada abrazando sus rodillas y escondiendo su rostro entre ellas.

Lofn… descuida hare lo que sea para protegerlos… a ambos ─ coloco con extrema suavidad su mano en su cabeza temiendo que ella quisiera salir corriendo de nuevo.

tengo miedo… que pasará ahora.

solo lo inevitable ─resonó una voz a sus espaldas.

por favor no lo haga ─les imploró Misao a los dioses reverenciando a sus pies.

no hay otra opción. Deben aceptar su castigo, el pecado que han cometido merece la muerte ─hablo tajante Odín sin sentimiento alguno.

Ambos perdieron la esperanza, el fin había llegado y no podían evitarlo.

sin embargo ─un rayó de esperanza se vislumbro ante sus ojos al escuchar al dios celestial─ ambos serán expulsados a Midgar y perderán su inmortalidad. Vivirán como simples mortales, hasta que envejezcan y perezcan a causa de ello, su procedencia será totalmente mortal, pero… cuando cumpla la madurez espiritualmente… se convertirá en arcángel y regresará… si se niega morirá.

sus poderes divinos los conservaré yo. ─dijo tajante Odín─ No le serán devueltos y por ende tampoco le será permitido ingresar a Asgard.

─ lo siento hija ─solo eso pudo decir al ver como su hija lo miraba con una inmensa tristeza reflejada en sus ojos y de ellos se desbordaban unos ríos de lagrimas.

Se encontraba ensimismado en sus pensamientos, no había dejado de pensar en lo que estarían tramando ¿acaso Odín todavía no se rinde? No, por supuesto que no, él no desistirá hasta verlo muerto con sus propios ojos, y ahora parecía que iba más en serio al mandar a su hijo para tal misión. Y lo que más le molestaba era que se estuviera acercando a Mayura cuando era lo que menos quería, por eso no le había querido confesar lo que en realidad era, por miedo a que fuera dañada. Sus asuntos eran aparte y ella no tenía por qué arriesgarse a ningún peligro, pero al parecer lo tenían bien vigilado y sabían que ella era su debilidad. Si ella, Mayura Daidouji se había convertido en su debilidad.

Tal vez borrar su memoria y alejarse de ella como lo había pensado hace tiempo podía ser lo mejor, pero solo con imaginarlo su corazón sufrió un espasmo. No, no podía atreverse era demasiado egoísta para hacerlo, entonces otra interrogante surgió ¿Qué pasaría si le contara la verdad? No, no podía. ¿Y si Mayura se alejaba de él? ¿Lo odiaría por ello? No, tampoco era una buena opción lo que necesitaba era tenerla más cerca para resguardar su seguridad y no lo lograría si ella se aleja de su lado. No, definitivamente tampoco podía decirle la verdad vaya… ¡que egoísta se estaba volviendo! Pero si así podía mantenerla a salvo no le importaba nada en lo absoluto.

Tal vez lo mejor era enfrentar a Vidar, si querían tomar su vida ¿Por qué no venían directamente por ella? sin involucrar a mas nadie.

La puerta se abrió con un leve rechinido de las bisagras gastadas. Era Yamino, con una bandeja con te y unos aperitivos, a su lado Fenrrir y Echan hacían señal de presencia.

─ ¿papá estas bien? Te veo muy preocupado.

─ descuida Fenrrir… estoy bien ─su mirada se encontraba perdida en ningún punto en especifico.

─ Señor Loki. ¿No cree que ya sea hora de contarle todo a la señorita Mayura? ─le entrego una taza de té─ yo creo que sería lo mejor. Si le contamos todo, ella sería más precavida con sus amistades y nos sería más fácil protegerla al ya no tener secretos que ocultar ¿no cree?

Se tomo su tiempo para contestar creando un silencio algo incomodo para Yamino. Observó distraído el contenido de la taza.

Una barita de té surgió desde la profundidad de la taza hasta la superficie.

─ tal vez tengas razón.

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Hola a todas! ¿y bien? ¿Qué me dicen? ¿Qué tal quedo el 3er. Capi de esta historia? Espero que bien, tarde un poco mas con este episodio por qué no tenía muy en claro la historia de misao y lofn pero en fin a mí sí me gusto como quedo el capi. Después de todo mi arduo trabajo, además de la escuela que no me deja descansar, les traje este capítulo.

Como pudieron leer ya nos dimos cuenta de lo que le deparara a Mayu muy pronto en el futro. ¿Qué creen, aceptara su destino y regresara como un arcángel o preferirá morir en su hogar Midgar? Y ¿Qué pasará con Loki le dirá la verdad y que hará cuando se entere de lo que es mayura? Y Vidar ¿Qué planea realmente? Esto y mucho mas próximamente en "The divine ángel" así que no se lo pierdan.

Jejeje creo que ya me afecto el postre de hoy que por cierto es… ¡un delicioso pastel de 100% chocolate!, receta de mi abuelita. Sí creo que es demasiado azúcar por hoy. Pero en fin pasen y tomen su revenada.

Muchas gracias a amu, Freya, DULCECITO311, sakura-chan, Lilith Blood Rose, laura, Monique1992 y Melanie Stryder por haberse unido y seguir pendientes de mi historia y mandarme sus comentarios que me animan a seguir escribiendo para ustedes, por cierto no duden en decirme si encontraron un error o si tienen una idea coméntenmela y aremos algo al respecto. Yo me despido por ahora pero regresaré pronto ¡así que no se preocupen! Será muy difícil desasearse de mi wajajajajaja… ups perdón se me salió mi risa malvada.

Bueno nos leemos pronto bye ¡cuídense mucho!