El pasaje de los besos

Los personajes no me pertenecen, sino a SNK playmore.

Esta historia fue inspirada por una vieja leyenda muy popular llamada "El callejón de los besos" y algunas escenas graciosas de la película " Just my Luck"

"Después del tránsito que se situaba en la ciudad al fin llegue al lugar, ahora me encuentro parada al frente de un cine esperando a mi cita ya que hoy es un día muy especial para todos los enamorados "San Valentín" , en esta fecha las parejas disfrutan visitando lugares románticos y bonitos como por ejemplo; al parque de diversiones ,también ir de picnic a un bello jardín y por las noches salir a cenar a un elegante restaurante y al cine como es mi caso, pero para muchos el lugar más lindo y románico de todos es "el pasaje de los besos" y el más importante para la ciudad de Southtown.

Ese lugar se encontraba a la vuelta del cine, todas las parejas conocidas como Mai y Andy, Yuri y Robert como también Mary y Terry que acabo de ver recién, hacían su caminata por ese sitio mientras se daban tiernos besos los tortolitos enamorados y yo aquí sigo esperando a Kensou que aún no llega, lo he rechazado tantas veces porque no quería lastimarlo ni mucho menos que se haga ilusiones pero insistió tanto que por ultimo accedí que me acompañara en este día único como AMIGA y nada más, debieron ver la expresión de su rostro feliz y a la vez emocionado cuando le dije que sí, hasta realizo una lista interminable de los lugares en donde vamos a visitar..." –contaba la idol pop

— Qué suerte tiene Yuki. –comento Athena al ver a su amiga con su novio castaño besándose.

Ya había pasado más de media hora y nada que Sie aparece...

— Espero que tenga una buena excusa para dejarme plantada.

Se dijo Athena molesta disponiéndose a irse, pero cuando al darse vuelta se topa con un joven alto y pelirrojo, observo cada detalle al verlo pasar por su lado, vestía una chaqueta de cuero de color negra, por debajo una camisa color vino corta, así como el pantalón blanco con cinturón y uno más suelto que cuelga, unos zapatos de color negro con la punta blanca y una guitarra que llevaba sobre su espalda, con esas características únicas lo reconoció enseguida...

— "Wooow, Iori no se ve nada mal, será una buena cita" –pensó Athena mientras se disculpaba con el chico.

— Ten más cuidado. –respondió malhumorado sin siquiera voltear a verla, siguiendo su camino

Ella se dejó llevar por su impulso empezando a caminar a su lado en silencio...

— ¿Acaso yo dije o hice algo para que me estés siguiendo? – le pregunto Iori

— No

— ¿Entonces porque lo haces?

— Porque quiero...-contesto tranquilamente

— ¿Qué sucede tu cita no llego a tiempo? -se burlo.

— ¿Cómo sabes lo de mi cita? -pregunto asombrada.

— Porque acabo de ver a tu amiguito corriendo por la avenida cuando se dio con gran golpe en la frente con el caño de acero del semáforo, luego el idiota cayó de espaldas al suelo... me parece que andaba apurado. -le informo utilizando el sarcasmo.

— Ah, pobre espero que se encuentre bien. –se preocupo ella por su amigo.

— Ahora debe estar teniendo una cita con la aguja. –comento Iori con su típica sonrisa de medio lado.

— ¿Y tu? ¿A donde te diriges? -cambio de tema.

— Estaba siguiendo a Kyo para retarlo a una pelea, cuando lo vi besuqueándose con su novia en un callejón, bonito lugar para encontrarse y tener una cita. –lo último lo dijo nuevamente con sarcasmo

— No es un callejón, es un pasaje

— ¿pasaje?

— Si es el pasaje de los besos...- suspiro ella.

— ¿quién fue el idiota que le puso ese nombre? ¬¬

— viene de una antigua leyenda de amor con un final trágico ¿quieres que te la cuente? -pregunto entusiasmada se moría por contárselo.

— No me interesa. -sentencio.

— De todos modos te la contare... -sonrió ella y Iori bufo resignado.

— pues, esta hermosa leyenda transcurrió en los tiempos de la edad moderna, Southtown era una ciudad tranquila en la que convivían, eso sí, sin mezclarse con otras personas de otras religiones como moros, cristianos y judíos. Solo los negocios era la única relación que tenían porque como sabrás, el dinero no entiende de religiones, es por eso que cada uno vivían en barrios diferentes, pero eso si, no podían cruzarse a los limites ajenos que los apartaba de los demás.

—Que interesante... –balbuceo aburrido el pelirrojo.

— ¿Verdad que si? –le sonrió ella. — ¿Sabias que el Pasaje de los besos antiguamente se llamo "Bajada del callejón"? en ese tiempo había una pequeña plazoleta y muchos abuelos contaban la historia, mi abuela me la conto a mi.

— ¿Enserio? –cuestiono con sarcasmo el pelirrojo.

— ¡Si! Cuenta la leyenda que un judío adinerado, culto, religioso y respetado por la sociedad y muchos los consideraban un Rabino, este señor era viudo y solo tenia una bella hija a la que adoraba con toda su alma "Eimi", una joven educada pero muy infeliz ya que su padre por su extrema afán de protegerla la sentencio a vivir en su gran mansión prohibiéndole a tener amistades con otros jóvenes de su edad o solo a los que el consideraba de otra clase social.

La pobre chica se la pasaba todos los días bordando o leyendo cerca de su ventana apreciaba a las personas que caminaban por las calles y quería ser como ellos que tenían una vida normal, totalmente diferente a la de ella. Un día, como acostumbraba miro hacia la calle asomándose a la reja con cautela para no ser vista vio pasar a un joven fino vestido con otra ropa que no era la que usaban en su sociedad, su aspecto era de un cristiano a quien llamaban "Yago" capto su atención su hermosura y encanto y lo observo hasta que desapareció de su vista.

En ese momento su pasatiempo favorito era localizarlo y buscarlo entre las personas que pasaban, no alcanzaba verlo todos los días y eso la entristecía asi que convenció a su padre para que la dejara salir, claro con la condición de salir acompañada, el acepto dejando que paseara por la ciudad custodiada de una persona de su entera confianza y en unos de sus paseos se encontró cara a cara con el apuesto joven quien al verla se sintió extrañamente atraído por ella y no paso mucho tiempo que comenzó a buscarla y saber quien era la hermosa joven.

Una vez obtenida la información, pasaba todos los días ante la mansión de la joven con el propósito de volver a verla pero las rejas de la ventana le impedían verla, la joven se dio cuenta de sus intenciones y pensó que debía hacer algo para poder comunicarse con el y sin que su padre sospechara algo una mañana que lo vio nuevamente observado la mansión dejo caer un papel donde escribió que deseaba hablar con el, solo pasaron un par de días que ella recibió su respuesta, la cito en una calle única.

No le fue fácil escaparse sin ser vista pero al llegar la noche, lo logro y temblando por la emoción y miedo de ser descubierta, llego a la cita y el la estaba ahí, esperándola en ese lugar angosto protegidos por la oscuridad, se confesaron su amor y se juraron fidelidad.

Los encuentros siguieron noche tras noche tomando la precaución de no ser vistos, sabían que estaba prohibida su relación ya que son de diferentes religiones y no seria aceptada por nadie pero para ambos su amor era lo mas valioso y aunque lo deseaban no podían dejar de verse y quererse.

Pero como siempre, los secretos no duran para siempre y fue una noche que los jóvenes fueron descubiertos por uno de los conocidos del padre de la joven y de inmediato fue a decirle. Esa revelación encolerizo a su padre de una manera que lo único que quería era ajustar cuentas con el joven y aunque su hija era de igual culpable, acuso al joven de todo el daño.

La próxima noche el padre de la chica salió antes que ella quien se dirigía al lugar y se oculto entre la oscuridad apretando con fuerza puñal en su mano, esa arma que llevaba bajo su manta y el que llego después fue el joven quien esperaba a su amada cuando de golpe fue arrojado hacia atrás y como era de esperarse se defendió como pudo pero esa sombra que lo atacaba con odio y cuando pensó que iba a deshacerse de el sintió en su interior el frio puñal que acabo con su vida, cayendo a los pies de su atacante.

Un grito desgarrado rompió el sigilo de la noche, el atacante se encontró frente a su hija que había visto la escena, vio con horror a su amor morir entre las manos de su padre, el silencio se volvió a propagar en la plaza cuando cayo desmayada al suelo que en pocos minutos estaba en brazos de su padre quien con cuidado se la llevo del lugar.

Pasaron los días e intentaron hacerla volver en si pero ella estaba como muerta en vida, no comía, ni si quiera lloraba lo que hacia que esa desgracia fuera mas grave, otra noche la joven escapo de su casa y volvió al lugar donde se encontraba con su amor, donde observaba la hermosa luna que brillaba en ella y sin pensarlo enterró en su vientre la misma daga que su amor había sido asesinado con la esperanza de reunirse con el, su gran amor, cayo desangrada al suelo sin dejar de mirar la misma luna que solía contemplar con el joven y como seguidora que era de su religión, guardaba esa esperanza de volver a verlo en su otra vida.

Ese hecho impresiono a toda la ciudad, acabo con la vida del judío quien nunca pudo olvidar la muerte de su hija, hay muchos quienes aseguran que por las noches se podría ver la figura de los jóvenes amantes que se dirigían hacia el lugar, en donde se besaban desenfrenadamente y luego desaparecían como si se tratase de solo la niebla.

Luego de terminar la historia Athena como Iori permanecieron en silencio y sintiéndose extraños, seguían caminado hasta que la cantante rompió el silencio.

— Se dice que si una pareja visita el pasaje de los besos y se besan ahí, se llevarán quince años de buena suerte, mientras que si no se besan tendrán 7 años de mala suerte, es por eso que se llama el pasaje de los besos...

— ¿y si no vas con pareja?

— pues, no pasa nada. –rio divertida.

— bah

— hay muchos viajero que viene a esta ciudad y pregunta por "El pasaje de los besos", por su valor trágico y romántico de la auténtica leyenda de Eimi y Yago, en este mismo lugar...

Dice Athena sorprendida por el lugar donde llegaron y los dos se detienen quedando nuevamente en silencio...

— ¿En dónde estamos? –pregunto Iori nervioso temiendo lo peor

— Creo que este es el pasaje de los besos... –respondió serenamente mirado a su alrededor

— ¡Ahora entiendo todo!

— ¿A qué te refieres? -pregunto sin entender.

— Primero te me acercas y me cuentas esa absurda historia y de casualidad paramos aquí para que yo te bese. -sonrió con ironía

— que yo..., ¿¡QUE YO QUE!? –exclamo enojada. -pero ¿¡QUIEN TE CREES QUE ERES?!

— Lo tenías muy bien planeado niña. ¬¬

— ¡YO NO INVENTE NADA!, Además yo te seguía, fuiste tú quien me trajo aquí. -le reclamo.

— Eso no viene al caso...- contesto sabiendo que tenía razón y no entendía porque la trajo justo a este lugar

— ¿Y ahora que hacemos? -coloco sus manos en su cintura esperando una respuesta.

— Tu no sé, yo me largo –respondió disponiéndose a irse

— pe...pero ¿y la maldición de 7 años? -tartamudeo preocupada.

— No quedare más maldito de lo que estoy, son solo estupideces. -aseguro.

— No lo sé, y si fuera cierto ¿no crees que es mejor no arriesgarnos?

— ¿A que te refieres?

— bueno...que tú y yo...-dice sonrojada, mientras que este sonríe a esa proposición

— ¿Quieres que te bese?- pregunto en tono sexi y provocador.

— bueno soy muy supersticiosa y dejare que me beses pero solo uno Yagami aunque te perdonaría que me siguieras besando ya que soy única y deseada, sobre todo admirada por muchos y...

— "pero que niña mas presumida" –pensaba Iori escuchándola cotorrear hasta que al fin termino

— bueno estoy lista. –suspiro hondo mientras se acercaba tímidamente al pelirrojo esperando que la besara

— ya no quiero

— ¿qué? -alzo una ceja.

— tengo cosas más importantes que hacer –dijo con una sonrisa irónica mientras se retiraba del lugar, sus pasos eran tranquilos y su forma de caminar no dejaba indiferente a nadie

— ¡VETE AL DIABLO! –le grito enfurecida mientras lo perdía de vista. — pero que se cree ese presumido, además yo no quería besarlo ¡CLARO QUE NO! –se decía a si misma

Días después...

Anochecía y cierto guitarrista se encontraba en su apartamento recostado sobre el sofá mirando unos videos de Rock por la televisión junto con un pequeño gato que él había recogido hace un tiempo, él que por muchos era considerado un asesino, cuidaba de ese pequeño Leko - Chan (como él mismo lo llamaba) con gran cariño y dedicación, cuando es interrumpido por una llamada de su celular y contesta...

— diga

"Iori, el contrato que teníamos para grabar nuestro primer video clip se cánselo –le informo su compañero de banda por el celular"

— ¡¿QUE?! ¿¡Y PORQUE MOTIVO?! –grito exaltado.

"Al parecer el director que nos iba ayudar cambio de opinión y eligió a otra banda para el clip, pero que mala racha"

— Entiendo, nos estamos viendo –dijo Iori luego corto la comunicación

Quedando aún más desilusionado pero sin darle mucha importancia ya que oportunidades hay muchas y así es como funciona el mundo artístico de los músicos no siempre se logra los objetivos deseados, se recostó nuevamente en el sofá, tomo su paquete de cigarrillos y seleccionando uno lo puso en su boca y queriendo encenderlo con unos de sus dedos pero por extraño que pareciera su flama no apareció y lo intento una y otra vez y nada, nuevamente se exalto se levanta observando sus manos y volviendo a querer encender sus llamas que no se presentaron...

— pero, ¡¿QUE DEMONIOS?!

Se preguntó aún más extrañado, de pronto un corte circuito hace que explote su televisor quedando sin luz en todo el edificio quedando el en las penumbras de la oscuridad, luego escucha un maullado raro que provenía de su gato blanco...

— ¿y a ti que te pasa?

— ggghhhh

El gato estando de pelos de puntas y con una mirada fría, enfurecido se dispone atacarlo acercándose lentamente a su amo...

— quédate quieto...

Le ordeno Iori, pero este no se detenía es más el gato endemoniado sacaba sus uñas filosas...

— eres mi gato ¡OBEDECEME!

Este sin más remedio retrocede lentamente hacia su habitación y antes de que el gato salte hacia el cierro la puerta rápidamente con dureza y el gato se golpea muy fuerte la cabeza quedando atontado...

— mi...miaaauuu

— genial, Leko- chan, si no te tranquilizas volverás nuevamente a la calle

Le advirtió Iori escuchándolo luego arañar la puerta de su cuarto, luego se acostó cansado sobre su cama poniéndose a pensar de todo lo sucedido...

Una tarde y por cierto un día oscuro repleto de nubes negras, Athena salía de la preparatoria como lo hacía usualmente abrió su paragua protegiéndose de la llovizna mientras esperaba a su chofer para que la llevara a casa pero este no aparecía y decidió irse sola caminando ya que no quedaba muy lejos...

— "No entiendo porque me fue tan mal en el examen si yo estudie mucho, ese profesor se habrá equivocado con mi nota..."

Se quejaba Athena, cuando de pronto unos fuertes vientos la empuja hacia atrás comenzando a llover con todo y ella trata de refugiarse con su escudo psíquico que extrañamente no funciono y su paragua inquieto que se le iván de las manos a causa de los excesivos vientos, ella trataba de retenerlo, de pronto esos vientos desaparecieron al instante y todo vuelve a la normalidad, aliviada y empapada comienza a caminar nuevamente sosteniendo lo que quedaba de su paragua y enfurecida de su mala suerte arroja con fuerza por el aire y de inmediato es atraído por un rayo cae directamente hacia la sombrilla desintegrándolo por completo y ella asustada empieza a correr y desesperada pidiendo un taxi pero ni uno se detuvo es más uno paso por enfrente de ella y la cubrió de lodo que había en un charco, mientras pasaba la vergüenza al ser observada por toda la comunidad, luego un reportero de la revista más famosa "paparazzi" la reconoce y empieza a sacarle fotografías.

— ¿Qué más me puede pasar? ¬¬

Se preguntó la idol y una vez más otro relámpago cayó por su lado y ella nuevamente salió huyendo y espantada del lugar, minutos después llego a su casa cansada...

— hogar, dulce hogar

Dijo Athena dando un largo suspiro después de todo lo sucedido ahí afuera mientras se preparaba para tomar un rico baño de espumas en su yacusi, cuando tocan la puerta de su casa y ella abre y se alegra de ver a su amiga.

— ¡Malin! que gusto verte –la saludo mientras la hacía pasar

— se te olvida que vamos hacer la tarea juntas. -le recordó. — pero oye ¿qué te paso? –pregunto viendo en el estado en el que se encontraba su amiga.

— de todo, desde que salí de la preparatoria no he dejado de tener mala suerte. -le comento cansada.

— oh vamos son solos imaginaciones tuyas. -aseguro ella con una sonrisa.

— sí, eso espero iré a tomar un baño tu ponte cómoda. -le dijo entrando al sanitario.

— ok

Después de un relajante baño de espumas y envuelta con su toalla secaba tranquilamente su cabello con su secador cuando el aparato empieza a tener descomposturas, Athena lo golpea haciendo que nuevamente funcione y ella sigue con lo que hacía mirándose al espejo cuando de pronto la maquina toma una de las puntas del pelo de Athena atascándose y cada vez arrancaba más y más el cabello mojado de ella, desesperada empieza a pedir ayuda a su amiga, esta entra rápidamente al baño y la ve luchando con su secador, la trata de ayudarla a deshacerse del aparato y la idol en un momento logra sacárselo del agarre de su cabello y sin querer lo arroja contra el espejo partiéndolo y las dos se miran exhaustas.

— Athena rompiste tu espejo, ¿sabes qué significa? -dijo atemorizada.

— no lo sé, como tampoco sé lo que paso. - contesto la cantante algo asustada

— Significa 7 años de mala suerte –le comunico mientras observaba el espejo rajado en dos

— que... ¿qué fue lo que dijiste? -la tomo de los hombros desesperada.

— amiga, eso todo el mundo lo sabe cuándo rompes un espejo...

— eso ya lo sé. -la interrumpió. — es que...

Recordó...

se dice que si una pareja visita el pasaje de los besos y se besan ahí, se llevarán quince años de buena suerte, mientras que si no se besan tendrán 7 años de mala suerte, es por eso que se llama el pasaje de los besos...

— ¿y si no vas con pareja?

pues, no pasa nada. –rio divertida.

bah

— ahora lo entiendo todo...

— ¿de qué hablas Athena?

— tengo que contactarme con Yagami. -dijo dando vueltas.

— ¿con Yagami? ¡Estas loca!

— No, lo que sucede es que...

Fue interrumpida por una llamada entrante de su celular y contesta...

— hola... ¿Iori?

"si soy yo escúchame..."

— pero ¿cómo conseguiste mi numero?

"¡ESO NO IMPORTA!"

— oye, no grites tranquilízate

"¿Qué me tranquilice? No sabes por todo lo que he pasado últimamente, no solo perdí mis poderes y mi gato me odia sino que mi padre me expulso deshonrosamente del Clan Yagami por ser débil, diciéndome que no era digno que siguiera su líder y hay mas no puedo ni una maldita cuerda de mi guitarra y no sabes dónde me encuentro ahora..."

Athena escuchaba atentamente y percibía a través de su voz sus nervios...

— Que estas en una iglesia a punto de casarte con Leona siendo obligado por Clark, Ralf y el comandante Heidern a punta de pistola. – se ríe a carcajadas

"No es gracioso" ¬¬

— ¡Claro que si! espera que me preparo y voy para allá esto tengo que verlo...- dijo sin poder dejar de reírse

"¡CALLATE!" -rugió.

— Oye cálmate y dime.. ¿Pero como dejaste que esto llegara tan lejos?

"Eso no lose, pero tú y solo tú eres la causante de todas mis desgracias. –le recrimino el pelirrojo"

— Oye, no me culpes de tus actos de casanova Yagami, yo no tuve tan buena suerte como tú, casi me parte un rayo y ni te digo de la maquina asesina que casi...

"¡NO TENGO TIEMPO PARA ESCUCHAR TUS LAMENTOS!

— ¿Acaso quieres dejarme sorda? ya serénate o es demasiado pedir.

"Ahora ve a ese maldito callejón mientras que yo escapo de este problema y más te vale que estés ahí –dijo en tono amenazador"

— ¿Eso quiere decir que tendremos una cita? –corto el. — hola..., hola

— Athena ¿Qué sucede? –pregunta Malin sin entender

— Me colgó, creo que esta de malas..., pero bueno al fin tendré mi cita –se ríe

— ¿Cita?

Momentos después...

— ya era hora que aparecieras. –dijo el pelirrojo mientras arrojaba al suelo la colilla de cigarrillo

— tenía que arreglarme para ti, además las chicas siempre llegan tarde a las citas y malin me dijo...

— ¿cita? ¡ESTO NO ES UNA CITA!

— Está bien tranquilo ¿y cómo anda la señora Yagami? –pregunto divertida.

— ya deja de hacerte la chistosa conmigo y terminemos con esto de una vez. -propuso.

— sí, tienes razón estoy lista.

Pero ni uno de los dos no dieron ni un paso esperando que el otro haga la iniciativa, el silencio invadió por un momento el espacio por hasta que Iori empezó acercarse a ella para no quedar como un tonto ante la chica que se encontraba congelada de los nerviosa que se encontraba ya que sería su primer beso y nunca imagino que fuera de esta forma, este aunque no lo demostraba también se encontraba nervioso y le pareció extraño que actuara de esa manera al estar cerca de la cantante J-pop.

La cercanía era inminente, ojos con ojos, sus miradas se buscaron hasta quedar perfectamente reconocidas en el más ansiado este se acerca al rostro de la joven con lentitud y ve como los párpados de ella se van cerrando sintiendo el roce suave y la tibieza de sus labios, el con los de ella, ella con sus labios, sin prisa iban despacio, sus alientos se mezclaron creando un nuevo sabor jamás probado, luego se separan un poco sus bocas sin poder dejar de mirarse.

— creo que no lo hicimos bien, ¿qué te parece si volvemos a intentarlo?

— por fin en algo estamos de acuerdo

Contesto el pelirrojo hambriento de mas mientras la abrazaba acercándose más a su amada, ella respondió enseguida rodeándole el cuello con sus brazos, entre suaves roces y toquecitos de miel besaron sus comisuras con la exquisitez que manaba de ese elixir.

Apenas rozándose la piel, respirando profundo el extracto acariciando con su lenguas labios, entre beso y beso despacio que sus lenguas de fuego que empiezan a arder, en la hoguera del deseo por dos seres encendida, se complacen mutuamente explorándose los dientes, jugando en el paladar, subiendo la intensidad de esa unión tan personal y sin llegar a más, sus labios se separan lentamente, dejándolos con hambre de más, el reloj vuelve a caminar y sus manos se enlazan, ella se siente en el cielo, mariposas de colores sobrevuelan en su cuerpo y a su alrededor solo existe ese beso, su piel erizada es la prueba del triunfo, este siente mil hormigas caminado en su intestino, sintiendo los latidos de cada uno que palpitaban al mismo ritmo.

En ese preciso momento aparecieron sobre la oscuridad de la noche el espíritu de una pareja parecida a ellos que vestían de blanco que tomados de las manos sonreían disfrutando viendo la escena romántica y de un parpadeo desaparecen como niebla por el aire, luego de un interminable beso, los dos se separan nuevamente quedaron confundidos por esas sensaciones que acaban de descubrir y deciden comprobar si la maldición se había ido como lo esperaban.

— creo que esta todo en orden...- dijo Athena mientras realizaba con sus manos una pequeña bola psíquica

— eso parece... –concordó encendiendo al fin sus flamas purpuras

— ves que no invente esa historia, yo no mentí. -le aseguro.

— Athena, este fue tu primer beso ¿no es así?

— qué, pero ¿cómo lo supiste? -respondió sorprendida.

— se diferenciar entre un beso experto y otro inexperto – dijo convencido

— ¿tan mal lo hice? –dijo avergonzada

— por ser tu primer intento no lo hiciste nada mal...

— gracias...-contesto sonrojada mientras bajaba la mirada

— ¿qué harás ahora?

— no tengo nada planeado ¿y tú?

— nada importante, me preguntaba ¿si quisieras tener una cita de verdad conmigo? -le pregunto asombrado de si mismo por esa propuesta.

Ella sonríe y contesta abrazándolo tiernamente...

— ¿eso quiere decir que si? –pregunto nuevamente mientras la tomaba de la cintura

— ¿y tú qué crees? –cuestiono mientras le regalaba un tierno beso, y los dos caminaban abrazados saliendo del lugar como toda pareja enamorada

— ¿cómo es eso que casi te parte en un rayo? -le recordó.

— bueno, es una historia graciosa y larga ¿quieres que te la cuente?

Fin

Gracias a todos por leer este fics y espero que les haya gustado y que dejen comentarios y aquí les recomiendo que escuchen la canción de Romeo y Julieta "Flechazo"