Mi primer FF de Natsume Yuujinchou, no sean duros conmigo, acepto cualquier crítica constructiva o sugerencia. ¡Estoy abierta a ellas~!

Disclaimer: Natsume Yuujinchou le pertenece a Yuki Midorikawa. Sólo tomo prestados sus personajes para mi propia diversión.

Personajes y/o parejas: Natsume Takashi y Shuuichi Natori; solo una leve insinuación Natoria/Natsume, nada de que preocuparse.

Advertencias: Ninguna :DDD


ACTUACIÓN

No, esta no era una de esas escenas en las que a diario trabaja.

Era la vida real. La totalidad de Shuuichi Natori.

Su segunda ocupación, como exorcista, tenía más sentido que esos empalagosos y falsos diálogos. Ser capaz de ver espíritus le abría la puerta a diversos horizontes, desde uno completamente desconcertante hasta donde los momentos excitantes y llenos de peligro deambulan en cualquier esquina. Sin embargo, de entre el cúmulo de experiencias y encuentros, Natsume fue una grata sorpresa.

Topar con el chico no fue sólo una casualidad. La casualidad no es más que una vulgar manera de nombrar a lo ya pre destinado y designarlo a un acontecimiento aleatorio.

En un principio decidió actuar frente a él. Su sonrisa, sus gestos, sus palabras, una escena mas, un personaje terciario, al cual, tal vez, jamás volvería a tratar y desaparecería tras el telón.

Se equivocó. El muchacho atravesó barreras y brechas, hasta alcanzarlo y hacerlo reaccionar ante sí mismo.

Natsume no se esfumaría así como así. Estaba ya escrito ser su co estelar. Robar el aliento de los espectadores ante semejante despilfarro de talento y quitarle cierto protagonismo.

No importaba. Le agradaba la competencia.

Además, al reflejar una esencia tan opuesta a la suya, descartó la posibilidad de utilizarlo como a cualquiera de su arsenal de peones. Cada acción o palabra de la mano del muchacho le recalcaba sus errores y defectos como humano. Le enseñaban a verse desde otro punto de vista, sin herirlo o arrojárselo al rostro.

El encanto de Natsume residía en ese extraño don sobre si.

Actuar fue pronto innecesario. Tratar de engañar a Natsume bajo la fachada de un "está bien" no servía.

Si bien, ahora las palabras ya no flotaban sobre sus cabezas y podían ser dichas con una mayor confidencia, detrás de aquel semblante tranquilo y de sonrisa serena, Natori divisó la soledad.

Oscura, asfixiante.

El dorado brillo de su mirar opacado por un espeso velo de dudas.

Hermosos gestos y expresiones, transformados en algo burdo y antinatural.

No sólo él recitaba ensayadas y gastadas líneas de libreto…


Si han llegado hasta aquí, no olviden dejar un Review~

Rose se los agradece, Tschüs!