Prólogo:

Un niño de 7 años, estaba escondido debajo de un escritorio. Temblaba con fuerza. No quería ver a su madre ni a su padre, quienes lo estaban buscando en ese instante. Sintió la puerta abrirse y se abrazó las rodillas, encogiéndose con fuerza para evitar a que lo viesen. El lugar era bastante oscuro. La persona que había entrado no era su madre, ni mucho menos su padre.

Era uno de los trabajadores de su madre, quien se acercó a un armario y lo abrió delicadamente. El niño no logró divisar muy bien qué estaba sacando el hombre, ya que estaba de espaldas. Este último al voltearse, dejó ver un bulto cubierto con una manta en los brazos del hombre. Vio el "objeto "indescifrable removerse entre la manta.

— Sshhh, tranquila Min Sun… tranquila.- Le calló el hombre.

— ¿Min Sun?- Murmuró el niño confundido.

El niño comprendió que se trataba de una niña, puesto que se escuchó un llanto infantil femenino. El hombre, estando molesto, le gritó a que se callara. La niña comenzó a llorar más fuerte y entre sollozos decía:

— ¿Por qué… Mi mami… Me hace… esto?- Logró decir con dificultad.

El hombre se la llevó del lugar, dejando al joven Goo Joon Pyo interesado por la situación. Silenciosamente se levantó y siguió al hombre lo más callado posible. "Min Sun" no paraba de llorar y preguntar lo mismo. El niño creía que la niña tení años, porque le costaba bastante hablar. Veía cierta similitud en el rostro de la niña con su hermana Joon Hui y su madre, pero luego creyó que era su imaginación. Siguió al hombre y vio que dejó a la niña abrochada al cinturón del vehículo al que se habían acercado. Min Sun tenía los ojos rojos de tanto llorar, luego dirigió su vista a los ojos de él. Él, un niño demasiado arrogante para su edad y ella, una niña asustada del mundo. Los ojos mieles de la niña volvieron a llenarse de lágrimas, suplicando ayuda. El pequeño Goo Joon Pyo iba a acceder, pero el hombre se subió al carro y se fue.

Cierto joven de 18 años despertó repentinamente por tal sueño. Respiró con dificultad, al regularizar su respiración, soltó un suspiro de alivio. ¿Fue un sueño? ¿O un recuerdo? No lo recordaba con exactitud. Se levantó de su cama y vio su reloj. Eran las 03:21 am. Pasó por los oscuros pasillos de su mansión y salió a la entrada para ver la fuente de agua que corría como siempre.

— ¿Joon Pyo?- Escuchó tras sus espaldas. Él se volteó.- ¿Qué haces aquí tan tarde?

— ¿Qué me dices de ti?- Preguntó divertido. Su hermana le sonrió. Joon Pyo dirigió nuevamente su vista a la fuente.- Dime, Joon Hui… ¿Conocimos a una niña hace como… diez años?

Su hermana agradeció mentalmente que su hermano menor estuviese de espaldas, puesto que su expresión se deformó en una mueca de pánico.

— … ¿Por qué lo preguntas?

— Hace unas semanas… Después de recordar a Jan Di… Comencé a soñar cosas de la infancia. Veía a una niña de cuatro años llorando siendo cargada por uno de los hombres de mamá… Luego… No recuerdo lo demás.

— … Creo que estás cansado, que yo recuerde no vi a ninguna niña en ese tiempo. Será mejor que vayas a descansar…

Joon Pyo solo asintió con la cabeza y entró nuevamente a la mansión. Joon Hui se quedó allí parada, presa del pánico.

Sabía lo que "eso" significaba. Él estaba comenzando a recordar. Tarde o temprano tendría que saberlo, pero eso no era lo que más le preocupaba.

— Si le afectó bastante lo de papá… ¿Cómo reaccionará ante esto?- Murmuró para sí misma.- ¿Y si mamá lo descubre?

Fuese lo que fuese… Esto apenas comenzaba.