Capítulo 2: "Cruel verdad"

La graduación de Geum Jan Di se acercaba. Los F4 tenían una sorpresa para ella, la querían demasiado, en especial Ji Hoo y Joon Pyo.

Goo Joon Pyo y Geum Jan Di se encontraban en la mansión del primer mencionado caminando por los pasillos que parecían ser de un museo. Tenían varias pinturas reconocidas en las paredes. Geum Jan Di se detuvo en una desconocida para ella.

— ¿Qué pasa?— Preguntó su novio al verla detenerse.

— ¿Es un cuadro o una fotografía?— Señaló el cuadro.

Goo Joon Pyo fijó vista en el cuadro. Era un collar con un dige en forma de "G" hecho con diamantes.

— Es un cuadro. Lo pintaron para recordarlo. Había una fotografía, pero pintado se veía mejor.

— Es un collar…

— Eso está más que claro. — Pausó. — Era de la familia.

— ¿Era? ¿Dónde está ahora? ¿Qué le pasó?— Preguntó curiosa.

— Hace 12 años aproximadamente desapareció.

— ¿Por qué?

—… No lo sé…— Bajó la cabeza pensativo. — Mi madre debe saber, ¿por qué no le preguntas?— Agregó ironía en su pregunta. Geum Jan Di lo fulminó con la mirada.

— Espera, iré al baño.

Dicho esto, le dio la espalda a su novio y desapareció entre los pasillos. Se sintió estúpida al olvidar lo grande que era la mansión de Goo Joon Pyo. Se había perdido. Tras cruzarse con una docena de puertas terminó en una en especial. Era la habitación secreta donde el padre de su novio estaba escondido. Se acercó lentamente al señor postrado en la cama.

— Cuánto tiempo sin verle. — Se inclinó suavemente. El hombre seguía sin reaccionar. — Por lo que veo, sigue sin despertar…

— Si mi madre te ve aquí, te mataría, ¿sabes?— La asustó su novio. Geum Jan Di dio un respingo.

— ¡No me asustes así!... Dime… ¿Cómo reaccionaste al enterarte, eh?— Preguntó refiriéndose a cierto hombre que seguía en un sueño profundo.

—… Nada bien. Al pensar que era hijo de ese tipo de persona, me hizo creer que por eso me habías dejado. Que odiabas a mi familia por lo cruel que era. Por eso había dejado las esperanzas de hacerte feliz por los suelos.

Geum Jan Di se volteó a ver a su novio.

— No seas tontito. Tú sabes muy bien por qué me fui. Si hubiese sido por tu familia, me hubiera ido desde un principio antes de que comenzáramos a estar juntos.

— En eso tienes razón.

Permanecieron en silencio tratando de apartar los malos recuerdos. Había una gran tensión en el ambiente.

— ¿Y eso?— Geum Jan Di se acercó a un armario.

— ¿Desde cuándo está eso aquí?

— No entiendo para qué me preguntas a mí si yo no vivo aquí. — Alzó una ceja.

— Ajá. Pero…-

Un recuerdo se hizo presente en su cabeza. Él a los siete años, escondido bajo un escritorio. Un hombre entrando al lugar. Estaba oscuro. Abrió un armario, sacó a una niña de él…

Goo Joon Pyo se apoyó inconscientemente del hombro de Geum Jan Di, evitando el dolor de su cabeza. Quería saber más. ¿Qué había pasado ese día? ¿Quién era ella?

— ¿Goo Joon Pyo?

—… Estoy bien.

— Deja de mentir. Te dije que vayamos a un hospital. Te prometo que solo serán exámenes y ya, por favor. — Le pidió.

El dolor en su cabeza se intensificó. Solo asintió con la cabeza. Vio que su novia sacaba su celular y marcaba a alguien.

— ¿Ji Hoo Sunbae? Sí. Goo Joon Pyo se siente mal… No, no sé que tiene… Por favor ven a recogernos.

— ¿Bromeas? ¡Puedo conducir perfectamente!

— Olvida esa idea. — Le regañó y volvió al teléfono. — Sí… Gracias, te lo agradezco. — Colgó.

— Vamos, Geum Jan Di. No es la gran cosa…-

— ¡Claro que sí!— Le pellizcó la oreja. — ¡Deja de comportarte como un niño y vayamos a esperar a Ji Hoo Sunbae!

Goo Joon Pyo no insistió más y le quitó la mano de su oreja. Su amigo llegó y partieron a toda velocidad. Al llegar, no tuvieron que esperar mucho, por ser reconocido lo atendieron enseguida. Tras hacerle unos exámenes similares a los que se hizo en su último accidente, los resultados del médico fueron:

— Yo ya había dicho que tenía amnesia, ¿lo recuerdan?

— ¿Aun?— Pregunto sorprendida Geum Jan Di y luego dirigió su vista a Goo Joon Pyo que dormía anestesiado, ya que antes tenía una horrible jaqueca. Luego miró a Yoon Ji Hoo, quien también la miraba.

— Bueno, antes de ponerle anestesia, le hicimos unas preguntas. Nos dijo que tenía recuerdos borrosos de la infancia, que al principio creía que eran ilusiones o fantasías, pero últimamente comenzó a ver cosas más claras y reales. Al igual que antes, le debe provocar bastante dolor recordar sea lo que sea.

— ¿Tendremos que decírselo?

— Mientras antes, mejor.

Geum Jan Di se quedó en el hospital para quedarse con su novio mientras que Yoon Ji Hoo se retiraba para ver a su abuelo. Estuvo varias horas esperando a que Goo Joon Pyo despertara. Dirigió su vista al reloj. Eran las 01:12 am. Bostezó frotándose los ojos. Estaba a punto de quedarse dormida cuando Goo Joon Pyo dio un respingo y despertó sudando.

— ¿Goo Joon Pyo?— Le llamó dudosa. Su novio la miró sorprendido. — ¿Estás bien?

Él no dijo nada. Se revolvió los cabellos con su mano, frustrado. Soltó una maldición.

— Aish… Geum Jan Di. — La llamó con voz cansada.

— ¿Mm?— Se sentó en la cama y ambos quedaron frente a frente.

— Confío en ti. Así que… Pienso que es tiempo para decirte lo que me ha estado atormentando últimamente. — Su voz sonaba seria. No bromeaba. Ella lo sabía. Su novia solo se limitó a asentir con la cabeza. — Me han estado atormentando algunos sueños. Algunos son tuyos, respecto a la boda con Ha Jae Kyung, cuando mi madre te alejó de mí… Y otros… son de mi infancia.

— ¿Tu infancia?— Repitió confundida.

— Sí… Me veo oculto en la habitación donde está mi padre ahora. Veo a un hombre entrar. No recuerdo su cara, pero lo vi sacando algo del armario… O más bien a alguien.

— ¿Alguien? Nadie cabe en un armario como ese, Goo Joon Pyo.

— ¿Qué me dices de una niña de dos o tres años?— La miró serio.

Geum Jan Di parpadeó confundida. Luego analizó cada palabra dicha por su novio con cuidado. Tras unos segundos miró sorprendida a su novio.

— ¿No querrás decir que…?

— ¿Que vi a una niña sacada de un armario por ese hombre que trabajaba para mi madre?… Así es. Yo los seguí porque esa niña se me era familiar… Luego… Ella notó mi presencia. — Pausó unos segundos tratando de recordar más. — También… Apareció otro hombre. Tenía rasgos tanto occidentales como orientales…

— ¿Qué quieres decir? ¿Dices que su familia es de Corea y otro país de América?

— No realmente… Pero ahora que lo dices, es posible.

— ¿Por qué no lo buscas y hablas con él? Así él te diría quién es esa niña y…-

— Él murió. — Le interrumpió. —… Él murió… Hace 12 años… Frente a mí. Lo mató aquel sujeto que trabajaba para mi madre…

Geum Jan Di se cubrió la boca ahogando un grito de horror y sorpresa. Veía como la expresión de Goo Joon Pyo se volvía más sombría. Era tan solo un niño… Y fue presencia de un asesinato.

— N-No le has dicho esto a nadie más, ¿verdad?

— ¡Claro que no! Estas cosas no deben contarse como si fuese un aniversario. — Frunció el seño. — Solo tú sabes… Y mi hermana.

— ¿Por qué no le preguntas a ella?

— Ya lo hice una vez… Y dijo que no sabe nada.

Geum Jan Di bajó la mirada, claramente pensativa. Necesitaba información. Sabía que Goo Joon Pyo quería saber qué eran esos recuerdos que le atormentan tan seguido, pero no sabía cómo. Presentía que quizás su hermana ocultaba algo.

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Recibió un almohadazo por parte de Geum Jan Di. Goo Joon Pyo se sentó en la cama, claramente fastidiado.

— ¡Déjame dormir en paz! El doctor recetó que tengo que dormir bien. — Se quejó.

— ¡Por favor!— Ironizó. — Dijo que durmieras temprano y que durmieras un par de horas más de lo habitual, pero ya es más de mediodía. — Lo regañó.

— ¡Cómo sea!

— Eres increíble. — Infló sus mejillas y se fue hecha una furia.

— O-Oye… ¡Jan Di! ¿Te enojaste?— Le gritó algo nervioso.

— ¡¿Qué te importa?!— Fue la respuesta que escuchó a lo lejos.

— Creo que sí. — Se rió.

Jan Di iba ir a la habitación del padre de su novio, pero abrió otra habitación que no espera encontrarse. Era la antigua habitación de Joon Hui, la hermana de Joon Pyo. Lentamente entró a la recamara con algo de miedo. Analizó el lugar con la mirada y notó que se mantenía bastante limpio, pero no en uso. Comenzó a explorar algunos cajones. Por un momentos se preguntó el por qué hacía eso, pero algo en su instinto le pedía buscar algo. No encontró nada. Se sentó rendida en frente del escritorio de la hermana de su novio y miró el suelo. Algo le llamó la atención. Era una ¿fotografía? La recogió y antes de voltearla, vio que arriba de la fotografía tenía escrita la fecha cuando fue tomada.

— Fue hace dos días…— Murmuró para sí misma, claramente nerviosa y asustada.

Lentamente la volteó y había dos personas en ella. Una muchacha un poco más joven que ella, de cabellos largos y lisos, color marrón, cercano al negro y ojos mieles. Su rostro le era demasiado familiar. Vestía de negro. Luego fijó su vista en el otro personaje. Cabello azabache, ojos chocolate, también vestido de negro.

Los personajes desconocidos para Jan Di en la fotografía, se miraba fijamente, mientras que el joven tenía algo en su mano. Una cadena con un dige. Bastante familiar. Una forma de una… Letra.

— ¡OH DIOS MÍO!— Se llevó su mano a su boca, callando su voz ahogada pro la sorpresa. — ¿Cómo es posible? Ese dige desapareció hace años…

— ¿Qué haces en la habitación de Joon Hui?

Geum Jan Di se volteó para ver a Goo Joon Pyo, quien la miraba con una ceja alzada, delatando curiosidad y extrañeza.

—… Mira lo que encontré. — Le extendió la fotografía. — Fue tomada hace poco.

— ¿Un par de enamorados? ¿Y eso qué?

— ¡No es eso, idiota! Fíjate en lo que tiene ese chico en sus manos.

Su novio obedeció. Ya sabía que era una cadena, pero al notar la forma del dige…

—… ¿Qué es esto?— Fue lo único que se le ocurrió decir.

Ambos se dirigieron al escritorio y sacaron los cajones con desesperación y miedo, temiendo algo que presentían. Jan Di siguió encontrando fotografías de esos jóvenes, más de la muchacha que del chico, pero de años anteriores. Joon Pyo cortó su respiración al ver un documento de nacimiento y unas fotografías de un bebé… Una niña.

— Geum Jan Di…— La llamó suavemente. La aludida se acercó a él y vio la fotografía. — Es ella… Ella es la niña que… Estaba en el closet y…

Ambos vieron el documento y certificaciones médicas. La niña había nacido frágil, pero después de los 4 años comenzó a fortalecerse. Vieron el nombre de la niña.

— ¿Q-Qué hacen aquí?— Habló una voz femenina, llamándoles la atención.

Joon Hui no se imaginó peor situación. Su hermano y Jan Di, en su antigua habitación, con fotografías y documentos de los cuales solo ella sabía, su amiga mirándola con los ojos llorosos y su hermano la miraba con rabia.

— ¿Qué es esto?— Preguntó Goo Joon Pyo.

— Joon Pyo… Hay una razón…

— Me ocultan la supuesta muerte de papá y… ¡¿AHORA ME OCULTAS QUE TODO ESTE TIEMPO TÚ SABÍAS DONDE ESTABA ESE DIGE?! ¡¿Quién es ella?! ¿Por qué la conozco?

— Joon Pyo, yo…— Trataba de explicarle, pero sus ojos se llenaron de lágrimas. Jan Di no sabía que hacer, estaba presa del pánico viendo a ese par de hermanos en tal situación.

— ¡CONTÉSTAME! ¡¿POR QUÉ ESTABA ENCERRADA?! ¿POR QUÉ TIENE NUESTRO APELLIDO? ¡¿POR QUÉ SE LLAMA…?!-

— ¡SE LLAMA GOO MIN SUN PORQUE ES NUESTRA HERMANA MENOR!— Explotó su hermana, soltando el llanto con amargura.

Jan Di soltó un par de lágrimas y la abrazó, tratando de calmarla. Joon Pyo estaba inmóvil. La situación era bastante irreal, pero a la vez tenía sentido. No podía moverse por el shock. Lentamente cada palabra procesaba en su mente. Cuando se dio cuenta de que no era una pesadilla, sino una cruel realidad, apretó los puños aguantando las ganas de gritar. Se calmó al sentir las manos de Jan Di en sus mejillas, acariciándolas con ternura y cariño. Le brindaba apoyo. Él lo sabía. Lentamente quitó las manos de su novio de su rostro, sosteniéndolas en sus manos. Las apretó un poco, tratando de calmar la adrenalina que recorría en su sangre.

Luego de que todos trataran de permanecer calmados, Jan Di y Joon Pyo se sentaron en frente de Joon Hui. Ambos esperaban una explicación. Cómo y por qué había pasado. Geum Jan Di no era parte de la familia, pero casi era parte de ella.

—… Hermana…— La llamó su hermano con al cabeza gacha. — ¿Por qué nuestra madre nos lo ocultó…? O por lo menos a mí…

— Es increíble que le sigas llamando así. — Una cruel sonrisa se formó en su rostro.

— Joon Hui unnie… ¿Qué quieres decir?

La mayor tomó aire lentamente. Cerró los ojos mientras lo hacía y los abrió con determinación.

— En un viaje de negocios, estuve obligada a acompañar a… Kang. — Pronunció su nombre con rencor. — Tú apenas eras un niño. Tenía años, no lo recuerdo bien. Habíamos viajado a Macao. En el segundo día, en la noche, entré… En la habitación de mamá para hablar con ella… Pero ella estaba… Con otro hombre.

Los más jóvenes contuvieron el aliento al oír aquello. Sabían a qué se refería la mayor. Joon Pyo apretó los puños conteniendo su ira, mientras que su novia miraba el suelo sin saber qué decir.

— Yo disimulé ser ignorante al caso. — Prosiguió. — Cuando volvimos a Corea, comenzó a actuar extraño. Presentó síntomas de embarazo… Era Min Sun…— Miró sus manos. — Para ocultarlo, estuvo viajando casi un año para no ver a papá ni tener que darle explicaciones. Cuando volvió, escondió a la niña en el armario. La cuidaba pocas veces. Más los hombres que trabajaban para Kang que ella misma. Yo la cuidaba cuando ellos no estaban cerca. Luego de 3 años del nacimiento de ella, Min Sun desapareció. Envié al Señor Jung para que investigase si continuaba con vida o alguna noticia… Y ahora mismo, se encuentra en Estados Unidos. La crio el señor Akashiya, ya que también cuidaba de su hijo. Creo que tienen la misma edad. Esos niños, tuvieron que seguir sus vidas sin Akashiya porque… Cuando Min Sun cumplió los 8 años, fue asesinado. — Jan Di miraba atónita a su amiga. — Por… Uno de los hombres de Kang. — Joon Pyo cerró los ojos con fuerza y miró el suelo. — Min Sun sufrió de un maltrato junto con el hijo de Akashiya… En Estados Unidos son peores que en el Instituto Shin Hwa.

Joon Pyo levantó la mirada aterrado. Jan Di mostraba la misma expresión.

— ¿Qué tanto?— Preguntó su hermano temeroso.

Los ojos de Goo Joon Hui se llenaron de lágrimas. Geum Jan Di tragó lentamente saliva aguantando las ganas de gritar.

— Si comparamos al Instituto Shin Hwa con las escuelas de Estados Unidos… Lo que hacen aquí no es nada. — Dejó escapar una lágrima.

Joon Hui lentamente se levantó y se dirigió al cajón. Sacó una fotografía. Se la entregó a su hermano. Goo Joon Pyo la vio, permitiéndole ver a su novia que estaba a su lado.

— Es una foto de este año. — Sonrió con tristeza. — Min Sun debe tener 15 años. Fíjate en su espalda.

Su hermano obedeció junto con Geum Jan Di. Como la chica llevaba un vestido dejando descubierta un poco su espalda, se veían cicatrices de cortes y unas pocas quemaduras. Geum Jan Di se enfocó más en la expresión de la chica en la fotografía. Era vacía, carente de felicidad, pero llena de dolor y odio. No supo por qué, pero le hizo recordar la fría mirada de su novio cuando lo había conocido. Él sonreía, pero ella no. En cada fotografía que veían, solo se veía una expresión dolida o pensativa…

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El día de la graduación de Geum Jan Di llegó. Los F4 la felicitaron con muchos regalos. Esta les agradeció una y mil veces. También recibió regalos de su familia y su mejor amiga Ga Eul. No tenía planeado ir al baile. Además, Goo Joon Pyo la había citado para hablar a solas en la Torre de Seúl. Para colmo, lo había olvidado y llegó tarde.

— Tú nunca cambias, ¿o sí?— Se apareció su novio.

— Perdón. — Agachó la cabeza, avergonzada.

— No tiene importancia. Solo acompáñame.

Geum Jan Di vio la expresión de su novio. Pensativo y dolido. Frunció el ceño y le pellizcó la mejilla.

— ¡Auch! ¿Qué te pasa?

— ¡Cambia esa cara llena de miseria!— Lo regañó.

No pudo evitar sonreír y la abrazó.

— Al menos estás conmigo en esto.

— Déjate de estupideces. No solo en esto, de ahora en adelante más vale que estemos en todas juntos. — Le advirtió, pero con un tono comprensivo a la vez.

Permanecieron abrazados un buen rato, hasta que Geum Jan Di se alejó para verlo a la cara.

— Querías decirme algo, ¿no?

Goo Joon Pyo, como respuesta, la agarró de la mano y fueron a comprar un café.

— ¿Por qué no hay nadie?

— Renté este lugar para hablar de forma privada contigo.

Geum Jan Di parpadeó confundida. Luego retrocedió con una expresión acusatoria.

— ¿Qué intentarás hacerme?

— Hablar contigo, tonta. ¿Qué más pensabas?

Su novia en respuesta, lo fulminó con la mirada. El silencio los envolvió. El ambiente ya no era agradable. Ambos pensaban lo mismo.

— Geum Jan Di. — La llamó. Su novia lo miró. — Planeaba… Pedirte matrimonio aquí, pero…— Geum Jan Di escupió café. Le sorprendió lo tranquilo que había dicho esas palabras. — Pero necesito hacer algo primero. Y quiero que me ayudes.

— Hablas como si fueses a cometer un crimen. — Comenzó a ponerse nerviosa. — ¿Qué sucede? ¿Qué harás?

— Prométeme que no se lo dirás a nadie. — La miró seriamente a los ojos.

Geum Jan Di tragó saliva con dificultad. Y asintió.

— Quiero… Ir a Estados Unidos para conocer a Min Sun.

—… ¿Qué?

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Cierta castaña guardaba atuendos que no estaba acostumbrada a usar en su maleta. La cerró y se despidió de sus padres. Al salir de la lavandería, su novio la estaba esperando en su auto. Bajó del auto y se acercó a ella. Se miraron a los ojos con determinación. La tomo suavemente de la mano y se adentraron en el vehículo.

— ¿Estás segura de venir conmigo?— Preguntó mientras se detenía en la entrada del aeropuerto.

— Claro que sí. Estamos juntos en esto, hasta el final.

Geum Jan Di y Goo Joon Pyo se dirigieron al aeropuerto sin mirar atrás. Una vez que llegaran a Estados Unidos, no volverían hasta asegurarse de que Min Sun fuese feliz.

Las horas rápido para ambos, ya que se habían dormido. Días antes de viajar, no habían podido dormir por los nervios, el miedo, la inseguridad, pero estaban juntos. Trataban de soportarlo por el bien del otro.

Llegaron a altas horas de la noche, sin embargo no estaban cansados. Al contrario, sentían como la adrenalina recorría sus venas incontables veces. Estaban en Estados Unidos, en la ciudad de Forks. Las calles oscuras hacían bastante extraño el lugar. Se instalaron en una cabaña que habían rentado para pasar desapercibidos y salieron a conocer el lugar. Caminaron por varias calles. Les gustaba el lugar a pesar de ser tan frío.

Estando cerca del muelle, escucharon un grito de un chico. Ambos salieron corriendo hacia donde provenía el sonido. Se les congeló l sangre al escuchar un disparo y otro grito, solo que este último fue de una voz femenina.

— ¡Haruto! ¡HARUTO DESPIERTA! ¡Oh Dios! ¡¿CÓMO PUDISTE, BASTARDO?!

Goo Joon Pyo y Geum Jan Di se acercaron al callejón donde ocurría aquello. Por la oscuridad no lograron identificar el rostro de los tres personajes ubicados en el rincón. Vieron a un chico un poco menor que ellos tirado en el suelo con un pequeño charco de sangre a su alrededor. A su lado, una muchacha de cabellos largos arrodillada. Y el último, era un hombre mayor de edad, unos 40 años, quizás. Tenía un arma de fuego en mano y comprendieron lo que había ocurrido. Sospecharon que provenían donde mismo ellos venían. Hablaban coreano. Se les entendía perfectamente.

— Tú solo ven conmigo, Megan. O mejor dicho…-

— ¡Cállate! ¡Tú me querías atrapar a mí solamente! ¿Por qué le disparaste a él? ¡¿POR QUÉ?!— Se abalanzó sobre él. Comenzó a forcejear y a rasguñar.

El hombre empujó a "Megan" y con una mano, comenzó a estrangularla.

— ¿Quién te crees que eres? Ahora vendrás conmigo para que veas a tu madre…-

— ¡YO…! ¡NO QUIERO…! ¡CONOCER…! ¡A ESA MALDITA PERRA!— Logró escupir con odio sus palabras.

— ¡¿CÓMO HABLAS ASÍ DE LA PRESIDENTA KANG?! ¡TE VOY A…!

— ¡SUÉLTALA!— Gritó al aparecerse Goo Joon Pyo.

Las nubes se alejaron un momento de la Luna, dejando ver los rostros de los desconocidos. Geum Jan Di, aun escondida, se sorprendió al igual que su novio al ver dos rostros claramente familiares. Al chico que le habían disparado era el hijo de Akashiya y… La muchacha siendo atacada por uno de los hombres que trabajaban para la madre del joven heredero, no era nadie más que Min Sun… Goo Min Sun.

Continuará…

AAAAAAHHH PERDÓN POR DEMORARME! PERO ESTABA MUY OCUPADA CON MIS EXÁMENES REVIEWS!