ESTRELLITA DE BROADWAY

Era una nueva mañana soleada y agradable en NY, Rachel como era costumbre tomaba su taza de café, lo hacía en un local donde se había hecho habitual que estaba ubicado justo en la esquina donde se encontraba viviendo.

Hoy se presentaba por última vez en una obra en Broadway que fue un éxito durante dos años seguidos ganando dos premios tony's como la mejor voz femenina en cada uno de ellos protagonizada por ella, junto a un impecable e actores y cantantes.

Dos semanas antes de esta última presentación decidió viajar a LA por unos días, hizo algunos castings para películas, de todos los castings a los que se presento la escogieron en uno para la actriz principal, el perfil de la protagonista encajaba perfecto para ella, ya que la categoría de la película era el drama y era algo que ella amaba. Su sueño siempre fue Broadway no hay dudas pero como había culminado el contrato en aquella obra decidió de que era hora de un cambio y por eso decidió viajar a LA e intentar por medio del cine.

Estaba por terminar su café cuando visualizo una silueta de una mujer entrando al local que le resulto muy familiar a simple vista, tomada de la mano de un apuesto joven, se adentraron y se sentaron justo en la mesa que se encontraba a un lado de la morena. Ahí recién pudo distinguir bien quien era esa mujer que vio entrar hace unos instantes. Quinn Fabray.

R: ¿Quinn? – Dijo llamando la atención de la rubia.

Q: ¡Oh Rachel! ¿Cómo andas? Tanto tiempo sin verte – se paró rápidamente para dirigirse hacia ella y abrazarla animadamente.

R: 7 años es mucho tiempo ¿no? No te vi mas después de la graduación, es una lástima que hayamos perdido contacto – dijo. No podía creerlo, se encontraba con Quinn después de tanto tiempo, hacia que su día empiece de la mejor manera.

Q: Si, demasiado… ¿quieres sentarte un momento con nosotros? De paso nos ponemos un poco al día ¿te parece?

R: Bueno, unos minutos nada mas no quiero molestarlos.

Q: No, por favor, quédate. Mira es el Liam, mi novio. Liam ella es Rachel, compañera de secundario y del Club Glee que te conté.

Liam era un chico apuesto, alto, ojos azules, usaba el cabello muy cortito, casi al ras y con una barba que dejaba apenas notar, le quedaba perfecta para su test.

L: Un gusto conocerte, aparte de saber de que fuiste compañera de mi Quinn me intrigaba conocerte porque apareces en algunas marquesinas de la ciudad y justo casualidad te encontramos acá.

R: El gusto es igual para mi, Liam.

Q: Siéntate por favor, cuéntame ¿Cómo va tu obra?

R: Hoy es mi ultima presentación en la obra que vengo haciendo, a eso la semana que viene me marcho a LA ya que quede en un papel como protagonista en una película.

Q: ¿LA? ¿En serio? Nosotros estamos viviendo allá, pero… Broadway fue tu sueño siempre ¿no? ¿Qué paso? ¿Salió algo mal?

R: No, no, todo está perfecto, solo que quería probar algo nuevo y decidí hacer un par de casting y quede en uno ya que terminaba el contrato, y bueno, estoy muy contenta. Extrañare esta ciudad pero ¡Estoy feliz!, Si LA será todo nuevo pero me acostumbrare... y contame… ¿Cómo se conocieron?

Quinn esta perfecta – pensaba Rachel – esta tal cual como la recordaba. Su pelo, sus ojos, su cara, nada más que un poco más intelectual. De pronto se vio envuelta en un despertar de sentimientos hacia ella. ¿Qué te pasa Rachel Barbra Berry? ¿Volviste a caer en sus encantos?- se preguntaba.

Q: Me alegro que todo este marchando bien en tu vida, siempre te admire por eso, todos sabíamos que ibas a terminar cumpliendo todas tus metas –sonrió – Emm… y nosotros nos conocimos en la facultad de derecho, nos recibimos juntos y hace 9 meses que formalizamos lo nuestro.

L: Somos todo unos abogados – interfirió.

Q: Y ¿vos? ¿Qué me decís de tu vida sentimental?

R: En verdad nada, estuve muy ocupada con el trabajo como para encargarme de esas cosas, pero bueno… ya se encontrara algo ¿no? Jaja… ¡Hay! Me van a tener que disculpar pero tengo que irme ya o se me hace tarde, pero antes – agarro su cartera y saco dos entradas para la obra de esta noche – los invito a la obra y si se fijan atrás tienen un sello para que los dejen pasar a la cena que se hará después por el fin de la obra. Justo me quedaron estas entradas y me gustaría que vayan.

Q: Gracias Rachel. Justo veníamos hablando de que hacer esta noche, no se nos venía nada en mente ¿Cuánto te debo?

R: Nada, es una invitación. Quinn te dejo mi número para que puedas ubicarme esta noche después de la obra. Me encanta que hayas aceptado ir.

Q: Así que nos vemos esta noche. Gracias de nuevo – abrazo y beso tiernamente en la mejilla de la morocha.

R: Adiós Quinn, un gusto de nuevo conocerte Liam – saludo al chico, pago su cuenta y se fue.

Quinn y Liam se quedaron desayunando y ella había notado el cambio de humor por parte del joven luego de haberse ido Rachel, a lo que le preguntó.

Q: ¿Qué te pasa amor? – dijo, agarrando la mano de su novio.

L: ¿Por qué aceptaste la invitación sin siquiera consultarme? Sabes que no me gustan esas cosas, solo le dije que me intrigaba conocerla por ser cortez.

Q: ¿Te vas a enojar por eso? Hay amor, hace mucho que no la veía, años, deja que disfrute esta noche con unas de mis amigas, ya que mañana me voy a tener que bancar el casamiento de tu primo siendo que no conozco a nadie, ni siquiera a él.

L: No sabía que te molestaba acompañarme, si querés podes ir a esa estúpida obra y te volves a LA

Q: Sabes que no quise decir eso, no des vueltas las cosas. ¿Qué te pasa? ¿Te molesto Rachel? Porque antes de entrar aquí estabas con un humor esplendido que hasta contagiabas, y ahora…

L: si puede ser ¿acaso no te diste cuenta como te miraba?

Q: ¿Eh? – dijo desconcertada.

L: Hay Quinn, ¡Por favor! No te sacaba la mirada de encima, ni siquiera notaba que yo estaba, estaba en su mundo junto con tus labios a medida que hablabas.

Q: jaja, deja de decir pavadas, amor, ¿me lo estás diciendo en serio? Y aparte no sé si te diste cuenta pero es mi amiga, una chica, mi amiga – repetía. No entendía la actitud de su novio.

L: Mejor voy a ir a esa obrita, da que dudar esa estrellita de Broadway, no vaya que te quiera secuestrar a mitad de la cena.

Q: Me encanta cuando te pones así de celoso – se mordía el labio inferior.

A todo esto se quedo pensando en todo el dialogo que había tenido con Liam: que ¿Rachel no le sacaba la mirada de encima? Mirar no es nada malo ¿no? ¿Le gustaran las chicas? ¿Le gustare yo?... no puede ser debe estar equivocado, debe de haber sido su imaginación o solo sus celos irracionales. Se sacudió la cabeza tratando de despejar sus pensamientos.

Salieron del local y se dispusieron a pasear por la ciudad.

Rachel después de haberse ido de allí, fue a ensayar por última vez la obra para que quedase todo perfecto para la presentación final de esa noche. Tuvo tiempo de pasar a recoger su vestido que usaría en la cena, llego a su departamento, se ducho, salió de nuevo y se fue directo al teatro para hacer lo que más amaba que era cantar y actuar.

El show estuvo increíble, ella se lucio como siempre lo hacía cada vez que pisaba un escenario de esas características, el teatro estaba repleto, la ovación que recibió fue una de las mejores que vivió desde que empezó con su carrera. Dio las gracias a todo el público presente con lágrimas en los ojos.

Las luces del escenario se fueron apagando y el público se fue retirando, solo quedaba la cena que iba a dar por terminado lo que trabajo por esos dos años. Rachel saludaba a todos los presentes, sacándose fotos y dejando alguno que otros autógrafos. Pero su mente solo buscaba algún indicio de la que la rubia estuviese allí, y así fue por lo lejos la visualizo.