Disclaimer:los personajes son propiedad de la increíble Suzanne Collins. Esto solo forma parte de mi alocada cabeza. Aviso/Danger: Abstenerse mentes puras e inocentes, este fic está plagado de Lemons que pueden dañar vuestra sensibilidad.

Recordaros: que esta fic tieneTUMBLR(que casi ya ni se usa, pero ahí está): allaboutusfanfic[punto]tumblr[punto]com

Música de acompañamiento: The State Of Massachusetts - Dropkick Murphys (seguro que se os pega el principio de esta canción)


Capítulo diecisiete: High Voltage

Katniss´s POV

"No", pienso, "él no". No puede ser que Gale se halla, primero, acercado hasta Peeta de esa manera, y, segundo, sea el que me separara de este cuando me tenía agarrada del cuello aquel día. Comparto una mirada con Finnick, ambos dedujimos que la persona que me separó de Peeta en el hospital debía ser la misma que puso la denuncia. ¿Por qué Gale haría algo así? Encima conociéndome, es ridículo. Justo entonces oigo mi móvil sonar y salgo de la cocina para cogerlo. Hablando del Rey de Roma, es Gale.

- Hey, Gale.

- Hey, Catnip –oigo a mi amigo reír al otro lado del teléfono- Me gusta esto del saludo acompasado.

- Sí, muy gracioso –bufo yo, obviamente molesta- ¿qué querías?

- Llamaba para decirte que estoy ya en la vuelta de la esquina de tu casa, ¿quieres que te espere aquí o voy a la puerta?

Sopeso la idea de que venga a casa porque ni siquiera estoy vestida todavía. Pero si Peeta lo ve si quiera de lejos es capaz de volverse loco, y ni hablemos de Finnick.

- No, voy yo –digo, mirando el reloj de mi mesita- Pero estoy sin vestir. Tardaré bastante.

- El tiempo no es un problema, Catnip –me dice, después de dejarme con la palabra en la boca.

Miro la pantalla de mi móvil con la boca abierta, me ha colgado. Tiro lejos el aparato y me quito el albornoz que Peeta había desatado levemente en la cocina. "Tengo que ir a esa fiesta y descubrir si Gale puso realmente la denuncia", es lo que pienso mientras me pongo el enfundado vestido que tenía tendido sobre la cama desde esta mañana. Me pongo unos tacones bien altos con cintas doradas alrededor del tobillo y me miro un segundo al espejo para saber qué hacer con mi pelo. El vestido es dorado y largo, con una pequeña raja a mitad del muslo que deja mi pierna izquierda a la vista y con la espalda descubierta, me costó un ojo de la cara. Decido hacerme un recogido romántico en la parte trasera de la cabeza, dejando un par de mechones de pelo sueltos por mi cara. Me maquillo a toda prisa, sin exceder demasiado con el delineador, y cojo mi bolso de mano dorado. Bajo los escalones como puedo y me encuentro en la entrada con la mirada de Peeta.

- Gu…ao. Estás preciosa, Katniss.

- Gracias cariño –digo, de pasada a su lado y buscando las llaves en el bol- Voy tarde. Asegúrate que Prim no se va a tarde a dormir y que Finnick lleve a William a su casa.

- Puedes estar tranquila –me responde Peeta, poniendo su mano encima de mi cintura y acercándome a él- Desearía que te quedaras y poder quitarte ese vestido –me susurra en el cuello, haciéndome estremecer.

- Intentaré no tardar –contesto, también susurrando sobre su oreja- Así podrás quitarme lo que quieras.

Deposito un beso en la mejilla de Peeta que está algo roja por la bebida y por el calor que debe de tener ahora mismo, y salgo por la puerta diciendo adiós a todos. La noche ya ha caído del todo, pero hace suficiente calor como para no llevar chaqueta y que algunos niños todavía jueguen por las calles del barrio. Camino hasta la esquina y veo el enorme coche de Gale, con este posado sobre el capó y mirando al cielo. Dios, creo que noto como mis bragas se inundan al ver a Gale. El moreno trae una camisa blanca a medio abotonar y que queda demasiado justa en sus muy grandes músculos, con una americana negra que tiene detalles en gris como los puños y los borde de las solapas, pantalón negro recto y zapatos de vestir recién limpiados. "Tranquila, Katniss, tranquila", me digo a mi misma mientras camino donde Gale.

- ¡Hola! –digo, trotando un poco para llegar a su lado e intentando no pisarme el vestido- Perdón por el retraso, me entretuve en la ducha.

- Madre mía Katniss –me responde Gale cuando se gira y me escruta- Pareces una estrella de Hollywood.

- Exagerado.

- No, de verdad –vuelve a decir, mordiéndose levemente el labio- Da vueltas.

- ¿Qué?

- Da una vuelta, quiero ver cómo te queda en conjunto.

Gale levanta un dedo y hace el gesto de que de vueltas, yo obedezco y giro lentamente mientras me tomo de un lado el vestido para no pisarlo. Cuando vuelvo a mi posición anterior Gale sonríe como nunca.

- Sí ya en chándal estabas fantástica, con vestido podrías hacer la competencia a las estrellas, Catnip –me dice, tendiéndome su mano y abriendo la puerta del coche- ¿Podrás subir con esos andamios que llevas puestos?

- Soy experta en andamios –contesto yo.

Tomo su mano y subo al coche, aunque me cuesta llegar por lo alto que es pongo cara de que no me ha costado. Gale tiene las manos calientes y fuertes. "Katniss, recuerda a lo que vienes", me dice mi voz interior, que parecía haber desaparecido. Gale cierra mi puerta y da la vuelta al coche para sentarse en el asiento del conductor, quitándose antes la americana para no arrugarla.

- ¿Has cenado?

- No, me dijiste que habría comida allí –contesto mientras Gale da marcha atrás para poder salir a la vía principal.

- Mucha, o eso espero. Yo ahora me comería hasta una ardilla.

- Qué asco.

- No te creas, si la pones en una sopa están bastante buena –dice mi acompañante, sonriendo de lado.

- ¡Gale, cállate! –digo yo, dándole un golpe en el brazo suavemente.

El resto del trayecto Gale está callado, y yo igual que él, aunque nos intercambiamos miradas indirectas. Él no puede haber sido, no puede haber hecho eso a Peeta. Aunque cuando vino al hospital… Metida en mis pensamientos oigo la voz de Gale a lo lejos y cómo el coche se para.

- ¿Qué? –es todo lo que consigo decir, mirando a mi acompañante.

Gale me mira y empieza a reírse muy por lo alto, tienes los dientes muy blancos y afilados a la perfección. Después se baja (todavía riendo) y me abre la puerta.

- Me parece que alguien está algo nerviosa, ¿me equivoco? –me pregunta, tendiéndome su mano para bajar-. Te decía que qué tal está la pequeña Everdeen.

- Oh –contesto yo, bajado y agarrándome del brazo que Gale me tiende mientras me extiendo el largo del vestido- Bien, está genial. Ahora se ha echado un novio adorable.

- Sigo esperando a que me la presentes algún día. Pero ahora vamos para adentro.

El moreno me abre una de las enormes puertas de la estación de bomberos antigua que hay en las afueras de Londres. Nunca antes había venido hasta aquí, es muy muy antigua por fuera, pero sigue teniendo el cartel de "Bomberos" colgado sobre una ventana en lo alto. Nada más pasar lo que hago es mirar la estancia.

- No sabía que las estaciones de bomberos eran tan grandes –digo, mirando todo boquiabierta- ¡pero si tenéis hasta escaleras de caracol!

- Claro, hay como cuatro pisos. Y también tenemos la barra de emergencias Katniss –me contesta Gale, intentando aguantar la risa.

El edificio ya parecía grande por fuera, pero por dentro todavía lo parece más. La música resuena en las paredes de maderas y clavos que llegan hasta el techo. Por lo demás no hay mucho más salvo cuadros, fotos, y un par de mesas dispuestas con comida y bebidas. Un camarero pasa con una bandeja justo delante de mí y me ofrece un canapé de gulas que tomo encantada. He hecho bien en no cenar, toda la comida tiene una pinta fantástica. Gale me guía por los cuatro edificios de la estación, contándome que se rehabilitó hace unos cuatro años para guardar al menos los coches que usaron en la antigüedad.

Gale no se separa de mí sólo para saludar con un leve movimiento de la cabeza a las personas que lo llaman, hay tanta que no sé de donde salen. Nos paramos a charlar con dos compañeros de equipo de Gale con el mismo cuerpo físico que este, creo que me van a estallar las bragas en cualquier momento con tantas buenas vistas. Comemos y hasta bailamos un poco, pero sin pegarnos demasiado el uno al otro, aunque Gale no suelta mi mano de su lado en ningún momento, ni siquiera cuando comemos los aperitivos que sirven los camareros.

- ¿Ves esta foto? –me dice Gale, señalando una foto en blanco y negro- El del centro con el casco quitado es mi padre.

- ¿En serio? –contesto yo, mirando más detenidamente- Tiene pinta de ser una muy buena persona –susurro.

- Murió –dice Gale, sin preámbulos-. Rescatando a unos mineros que sufrieron un incendio en las minas de Manchester.

- Lo siento… Al menos, donde quiera que esté tu padre seguro que está feliz de que su hijo haya seguido sus pasos –prosigo yo, volviéndome a Gale y sonriéndole de lado.

- Sí.

El moreno parece quedarse algo embobado mientras sigue mirando la foto, yo vuelvo la vista mientras termino una copa de vino tinto que pedimos en el segundo piso. A lo lejos me encuentro con la mirada de Madge. No puede ser.

- No puede ser –digo, pensando en voz alta y volviendo la cabeza con rapidez.

- ¿Qué ocurre?

- Hay una amiga, una conocida… Está en la fiesta.

Gale gira la cabeza lentamente hasta donde me ha parecido ver a Madge mientras yo me escondo tras el cuerpo de Gale, poniendo la cara casi en su pecho. Magde no puede verme aquí, y menos después de nuestra discusión. Y sería capaz de decírselo a Peeta.

- ¿Es la que está comiendo fresas?

- Podría ser, la gustan mucho, ¿qué estará haciendo aquí?

- Pues es mona –me responde Gale, volviendo a sonreír pero sin enseñar los dientes- ¿De qué os conocéis?

- Somos amigas desde el instituto –digo yo, mirando a los lados para buscar una salida- Pero discutimos hace unas semanas y ya no…

- Entendido, tenemos que camuflarnos. Ven, sé dónde ir.

Cojo la mano de Gale sin aspavientos y me dejo subir por las escaleras de caracol, me empiezan a doler estos malditos tacones. Subimos y subimos escaleras hasta llegar a un rellano que no tiene gente. Al fondo se sigue oyendo la música a todo volumen y a gente riendo y pasándoselo en grande. Deben de ser las doce de la noche o así, en el rellano no se ve nada y casi ni distingo la espalda de Gale.

- ¿Dónde va…?¡AH, QUE ES ESO!

Pego un salto gigantesco al notar algo peludo y suave pasar por la pierna que tengo al descubierto. Me pego contra la espalda de Gale y escondo la cara entre sus omoplatos. El moreno se gira y consigue dar la luz, con mi corazón todavía latiendo a mil por hora.

- Pero si es Buttercupp.

Yo todavía con los ojos cerrados noto como Gale se separa de mí y se agacha. Abro los ojos con cuidado y veo que está acariciando al gato más feo del mundo: hocico aplastado, media oreja arrancada y ojos del color de un calabacín podrido.

- ¿Te ha asustado un gato, Catnip?

- Estábamos a oscuras –bufo yo, mirando al animal- Gato estúpido.

El gato me mira y veo como mueve sus enormes bigotes, como analizándome, después suelta un bufido y se marcha por donde hemos subido Gale y yo.

- Lleva aquí desde que construyeron el edificio, no sé cómo pero ha conseguido sobrevivir tanto tiempo en este sitio –comenta Gale, poniéndose en pie y sacudiéndose los pelos del gato- Creemos que es inmortal o así.

- Lo que es en realidad es un gato estúpido que me ha dado un susto enorme –contesto yo, poniéndome la mano en el pecho para recuperar el aliento.

- Era un gato, Catnip, no un monstruo del Infierno –me responde Gale, aguantando la risa y abriendo la puerta.

Cuando el moreno abre la puerta veo que estamos en la terraza del edificio, por las enormes torres de los conductos de ventilación se cuela el ruido de la fiesta que hemos abandonado. El edificio es alto, asique casi tenemos vistas de Londres de noche, aunque varios rascacielos nos tapan la vista, la panorámica la de ciudad es increíble. Echo la vista la vista al cielo y veo que desde este sitio se pueden ver las estrellas, en el centro de Londres con tanta contaminación lumínica es casi imposible verlas.

- Son preciosas…

- ¿El qué? –pregunta Gale, caminando hasta la barandilla del borde del edificio- Ah, las estrellas.

- No las veía tan bien desde que estuve en casa de mis padres –contesto yo, siguiendo mirando al cielo y caminando hacia Gale.

- Es el sitio que más me gusta de este edificio. Cuando antes se usaba como edificio de bomberos, veníamos aquí a pasar las largas noches de guardia mirando al cielo e intentando averiguar las constelaciones.

Bajo la vista del cielo nocturno y miro a Gale, la luz de la luna se refleja en su pelo, creando un sinfín de texturas y reflejos en el moreno, sus ojos se vuelven de un gris claro, haciendo que se me pare un segundo el corazón. Con rostro serio, Gale baja la mirada y nuestras miradas se encuentran, pero al segundo yo la retiro y el moreno se posa en la barandilla.

- Dios, estos zapatos me están matando –comento yo, pasado un rato de silencio incómodo.

- Pues quítatelos –me contesta Gale, sonriendo- De todos modos no vas a conseguir ser más alta que yo aún llevando esos andamios.

Saco la lengua a Gale y decido sentarme en la barandilla, arrugando la falda del vestido, para sacarme los malditos tacones. Justo cuando levanto la pierna izquierda para sacármelos Gale se acerca y se ofrece voluntario. Me los quita extrañamente callado, tomándose su tiempo en tocar mi piel sin querer con sus dedos. Tiene las manos frías, pero aún así me estremezco al contacto de estas. Cuando Gale se deshace de las tiras de los zapatos me pone una mano en el tobillo y otra en el zapato, sacándolo despacio. Ambos nos quedamos callados mientras saca el otro tacón con la misma delicadeza y los posa a su lado.

- ¿Mejor? –me pregunta, volviéndose a poner en pie y apoyándose con los codos en la barandilla de nuevo.

- Sí –susurro- Gracias…

Gale sonríe sin enseñar los dientes y clava la vista al frente, yo me giro de lado y miro también a la ciudad de noche. Justo entonces oímos el reloj que marca las doce, pero no es el Big Ben, si no el que hay en el edificio de bomberos. "Tengo que preguntárselo ahora", pienso, "tengo que descubrir que si él…"

- ¿Qué tal está Peeta?

- ¿Qué?

- Digo que qué tal está tu marido –repite Gale, todavía mirando al frente y con rostro serio.

- Oh –respondo, agachando la cabeza y tapando mí pierna al descubierto con un poco del vestido- Está bien, ya no tiene vendas ni nada. Supongo que este fin de semana sea el entierro de su padre.

- Será difícil para él... enterrar a su padre.

- No te creas –digo sin pensar- Nunca se llevaron bien. No fue un padre muy "ejemplar", por así decirlo.

- Pero aún así, era su padre.

Entonces Gale deja de mirar al frente y noto que tiene la vista clavado en mí, yo me dedico a juguetear con la tela del vestido. Tengo que preguntarlo, es ahora o nunca.

- ¿Por qué lo hiciste Gale?

- ¿Hacer, qué? –me pregunta el moreno.

Suelto mis manos y le miro directamente a los ojos, tiene el ceño muy fruncido.

- Sé que fuiste tú quien nos separó a Peeta y a mí en el hospital. Y sé que también fuiste el que puso la denuncia de malos tratos a mi esposo.

- ¿Denuncia, qué denuncia?

- Dijiste que Peeta me maltrataba, se lo dijiste a la policía –continúo- Y quiero saber por qué… Tú y yo nos conocemos de dos días. ¿Por qué estabas en el hospital, por qué fuiste la primera persona que vi al despertar, por qué…?

Antes de que pueda seguir hablando Gale me pone dos de sus dedos sobre los labios y me insta a callarme. Gale me mira, por primera vez desde que lo conozco, suplicante, cómo si le hubieran herido mis preguntas.

- Antes de que sigas, déjame explicarte Katniss… -me susurra el moreno, bajando su mano lentamente de sus labios-… Por favor.

- De…De acuerdo.

No decido apartar la vista de Gale, que traga saliva y alterna la vista entre mí y el suelo, le lleva su tiempo buscar las palabras exactas, pero al poco tiempo me dice:

- Yo estaba en el hospital ese día porque mi madre está allí ingresada.

- ¿Tú madre?

- Hazelle Hawthorne. Está en coma, desde hace tres años. Debido a un accidente en coche –prosigue Gale, esta vez mirando al suelo- Yo venía de verla, como hago todos los días en mis días libres, cuando os encontré a Peeta y a ti, en el pasillo, de aquella manera. Y que me lanzara sobre tu marido fue simplemente porque veía que te estaba haciendo daño y que nadie conseguía apartar sus manos de tu cuello. Me lancé en un placaje sobre Peeta y forcejeamos un poco…

Gale levanta la vista y se desabotona un poco la camisa para enseñarme un moratón en el cuello.

- La verdad es que es bastante fuerte para ser tan bajito –intenta bromear, pero ninguno de los dos sonreímos-. Al final le di en la ceja y se derrumbó al suelo, para entonces pensé que tú… -Gale agacha la cabeza y se pasa las manos por el pelo.

- ¿Qué yo qué?

- Que te había perdido para siempre.

No puedo creerlo. Gale estaba allí, realmente fue él el que se encargó de que Peeta. Recuerdo ver la sangre de mi esposo por el suelo, pero no sabía la razón. La razón, espera, algo no me cuadra.

- Me parece bien que coincidieras en el hospital por lo de tu madre Gale, pero… ¿por qué has puesto una denuncia?

- ¿Denuncia, qué denuncia Katniss? –me pregunta el moreno, levantando la vista- Yo sólo os separé, no puse ninguna denuncia.

- No me mientas Gale –digo yo entre dientes y notando las lágrimas de impotencia empezando a salir.

- Te lo juro por Dios Katniss. Ni siquiera sabía que le habían puesto una denuncia por malos tratos. Podría haber sido cualquier persona que os estaba viendo en el hospital.

- Pero yo…

- ¿Creías que la misma persona que te separó de tu marido puso la denuncia? –me corta- No soy tan despreciable.

- Era sólo una idea –susurro yo- Creía, creíamos, que eran la misma persona…

- Pues no lo es. Katniss, te juro que no te he mentido en nada de todo esto –vuelve a cortarme Gale, cogiendo mis manos y mirándome a los ojos- No quiero que haya mentiras entre nosotros.

- Yo… yo tampoco.

Levanto la vista de mis manos y me quedo mirando los grises ojos de Gale, tan parecidos a los míos. En ellos puede verse años de sufrimiento y lucha, pero a la vez una ferocidad y una determinación que nunca había visto en mi vida. Gale entonces levanta una de sus manos y la posa en mis mejillas para limpiarme una lágrima que no había notado salir. Antes de que pueda decir algo más noto los carnosos labios de Gale posarse en los míos.

Al instante noto una corriente eléctrica sacudir mi cuerpo, pero al cabo de un tiempo cierro los ojos y me dejo llevar por Gale. Sus labios son carnosos y suaves, irradian calor. Es…Tan distinto de Peeta.

Antes de convertir el beso en algo más feroz me aparto ruborizada.

- Gale, yo… no puedo. ¿Por qué has hecho eso?

- ¿Qué por qué lo he hecho? Por la misma razón por la que te separé de Peeta aquella tarde, Katniss –empieza a decir Gale, todavía sin soltar su mano de mi mejilla y llevando la otra a mis caderas- Porque odio verte con él.

- ¿Qué? ¿Con Peeta?

- Katniss. Tú vales mucho, muchísimo. Y con Peeta lo único que haces es estar atascada en una vida que hasta tú misma odias. Tú me lo dijiste. Estabas harta de ser ama de casa.

- Pero eso…

- Y Peeta te tiene atrapada. No sé de qué manera, pero te tiene. Se cree que eres suya las veinticuatro horas del día. Y tú podrías dar mucho si no estuvieses con él.

- Gale, no, no lo comprenderías –intento excusarme.

- Lo sé. Y lo único que quiero, lo único que quise demostrar en el hospital, cuando estuve contigo cuando despertaste y demás, es que veas que con Peeta no eres feliz. No eres tú misma. Sé que piensas así, pero tienes los ojos cerrados en banda y te niegas a ver lo genial y maravillosa que puedes llegar a ser…

- Sin él –esta vez corto yo a Gale, en un susurro.

Esto no puede estar pasando. Cierto es que Gale tiene razón, y Madge precisamente me dijo lo mismo cuando discutimos. Peeta me ató a él con el embarazo y la boda siendo jóvenes, teniendo que dejar mis estudios. Por él. Teniendo que decepcionar a mis padres. Por él. Dedicándome a ser una ama de casa con una hija rebelde. Por él.

Antes de que pueda darle más vueltas a la cabeza, soy yo esta vez la que se lanza a los labios de Gale. Cuando nuestras lenguas han entrado en batalla durante un tiempo y me separo para tomar aire, le digo:

- ¿Hay alguien en tu casa?

Fin del capítulo diecisiete


IS DE FINAL CAOUNTDOWN NINO NINOOOOOO Fin del capítulo DIECISIETE. Y sí ya me odiabais demasiado, ahora más todavía ¿Qué os parece, os ha impresionado el final, qué pensáis que ha ocurrido? Obviamente, cuando alguien dice "Hay alguien en tu casa" no es para jugar a las damas, ya me entendéis. Ahora sí que la historia va por el camino que quería tomar, el drama fuerte empieza ahora y no va a parar, comprar correas para vuestras sillas porque os vais a caer MUCHO. ¡Montemos plataforma para odiar a Katniss! Recordad, NUNCA sabréis que puede pasar en esta historia.

Tengo capítulo escritos y pasados ya a ordenador, así que no tardaré en subir otro, para que no os comías las uñas demasiado. Decir que cualquier idea es aceptada, protestas y quejas también. He de decir que este capítulo es de mis favoritos, disfruté mucho escribiéndolo y rezo porque se note el esfuerzo. Espero que os esté gustando esta historia. Y especialmente gracias a la gente que me da su opinión, eso sirve para poder trazar una historia que espero os saque alguna sonrisa.

ITS REVIEW TIME (Güelcom tu de sebentinforz janguer gueims)

Karma: Creo que tú taquicardia ya se termina de saltar con el siguiente capítulo. Estalló la bomba, y de qué manera. ¿en serio crees con Katniss se ha empeorado? Creo que ella piensa diferente jaja Me alegro de que pienses así de Johanna,y razón no te falta, va a dar mucho más que hablar que Gale. ¿En serio no te esperabas lo de Will, de verdad? Bueno, espero haberte sorprendido con ello entonces. Me guardaré eso de lo impredecible, gracias por el consejo. Gracias por pasarte y dejar tu opinión, espero que no te de otra taquicardia con el siguiente capítulo. Mil gracias y un beso muy fuerte.

Torposoplo12: JAJAJA REVIEW GRITONA DE LAURA VUELVE A LA CARGAAAAAAAAA. Desvirgado por CATO CATO CATO CATO (¿). ¿Te suena eso, verdad? Mi tono de móvil jaja. GALLETA ALWAYYYYYYYYYYYYS. ¿te ha gustado Johanna? Dime que sí, dime que sí. Tú y Peeta&Finnick, de verdad, tienes un problema. ¡Claro que iba por ti! Y lo de Jared, uf, too much feelings. CLARO QUE LO DEJO ASÍ IDIOTA, TE ENCANTA QUE LO DEJE ASÍ. Creo que la siguiente review tendrá montones de gritos insultando a Kat, lo leo venir… Fuiste la 100 y la 103, creo xD TE AMO-TE MI MADRE SECRETA. Tú Pedro. SIN DRAMAS.

Juliper22: En realidad sí, quiero dar trabajo a los doctores y que os curen los ataques al corazón jaja ¡Exacto! En realidad esa película me inspiró para hacer la parte de Will, y puedes estar segura que ESA ESCENA la escribiré, pero primero otras cuantas para tantear el terreno, ya leerás, es una pareja que dará mucho que hablar. Johanna saldrá muchísimo más, es un personaje que tengo muy bien perfilado y que será un gran apoyo en la historia. JAJAJA EL Peennick es lo mejor de AAU y de ADAAU, sin duda, son una pareja increíble. Mis padres son jóvenes, así que yo estoy acostumbrada a interactuar de esa manera con mi familia. Me alegro que veas a Peeta como Josh, tanto en el estilo como la forma de ser a veces es totalmente Josh xD Te marcó lo de Franz Ferdinand ¿real o no? Jaja Me encanta tu odio hacia Katniss, y creo que irá a más tras el siguiente capítulo. GRACIAS POR PASARTE, tus reviews siempre me dan fuerzas para seguir escribiendo. Intentaré subir cuanto antes. MIL GRACIAS.

Erika. : Te juro que tus reviews me matan de la risa, está mentalmente desorientada de verdad. ¿Prim, morir? NOOOOOOOO, nunca. Ahora empieza lo realmente bueno, de veras. Escupes arcoíris y te dna hearths attacks jaja Volví a actualizar, y más seguido ahora que es veranoooo. Mi twitter es lgandara93, pero utilizo más el del rol que es PeetaMellarkSHG y si te interesa tenemos personajes libres. Que la suerte también esté siempre, siempre de nuestra parte. Excepto de Katniss en este caso. GRACIAS POR LA REVIEW.

JekaMellark: Gracias por pasarte y decir eso de la historia, de verdad. Dejó abiertas muchas, es cierto, pero puedo asegurar que no sé cerrará tan fácilmente jajaja Espero que te guste el siguiente capítulo y lo siento por tardar tanto en actualizar. GRACIAS:

FIN DE REVIEWS NINO NINOOOOO NINO NINO NIIIIIII NINO NINOOOOOOOO

AVISO/DANGER: PUBLICIDAD SUBLIMINAL nos vemos en mis TRES FICS (guat? Tres? YES, IM YOLO) SIEMPRE(SINSAJO DESDE EL PUNTO DE VISTA DE PEETA MELLARK), ANTES DE AAU (one shots dedicados a este fic, éxito mayor), y en POSDATA: SIEMPRE (llorera ASEGURADA).

G-R-A-C-I-A-S

Thehoodsare NEVER in our favor .lll.

El Peeta Mellark de Fan Fiction.