Disclaimer :You're beautiful (Minami shinaeyo) no me pertenece.


-¿Por qué sigues leyendo esas cosas?- No podía ocultarlo. Sentía vergüenza con sólo imaginar lo que el otro leía.

-¡Son divertidos, hyung!- Chilló jalando a Tae Kyung del brazo.

-¡Basta!- Gruñó soltándose. Miró de inmediato al recién llegado. -¡Shin Woo!

El aludido dirigió su mirada de inmediato al dueño de aquella voz. ¡Oh, no! De nuevo Jeremy quería forzar al líder a hacer algo que no quería, y eso, había desatado la nueva batalla campal. Suspiró y atendió con cuidado, cruzando sus brazos y dando un sorbo a su taza de té.

-¿Sabes de qué van esas cosas que él lee? –El rubio de pescó a su brazo, una vez más, y él, luchaba por soltarse.

-¡Son divertidos!- Asintió con una sonrisa.

-¡Esas locas ni siquiera nos conocen!- Al fin, su brazo se había liberado del otro -¡Son sólo sus enfermas mentes!

-Pienso que…- Ambos, Jeremy y Tae Kyung, lo miraron perplejos, buscando apoyo en él. – la imaginación es importante y esencial en la vida.

Y a sus ojos, estaban ambos: El vocalista, torciendo la boca y apretando los puños, y el baterista, festejando mientras pellizcaba los cachetes de Jolie. Terminó, entre su euforia, por poner un beso en la mejilla del líder, que sólo se lquejó.

-¡Aish! – Se restregó con la manga de su chaqueta mientras caminaba a su habitación.

-¡Shin Woo hyung!- La voz de Jeremy hizo que lo mirara. -¿Leerás conmigo?

-Paso.- Negó con la cabeza y sonrió. –Tal vez sea mejor que calme a la bestia.

El rubio asintió. En silencio, advirtió un "entiendo". Y así fue como, con una botella de agua, Kang Shin Woo se adentró en la habitación prohibida: el cuarto de Hwang Tae Kyung.

Bien.

Ahí estaba él, solo, sentado en la mesa de la cocina, con una laptop, leyendo su fic favorito, recién actualizado, "Sumisión":

-¡Basta, Tae Kyung!- Se resistía con falsedad a las manos del otro. En realidad, le gustaba bastante su líder, pero no podía aceptarlo.

-Sabes que lo deseas, Shin Woo…

Fue entonces cuando su voz se tornó aguda y lanzó un grito inevitable.

Su voz, ¡y qué voz!, resonó por la casa de A. , y sí, alcanzó a escucharse en la fortaleza Hwang, interrumpiendo por completo la sofisticada y relevante conversación del resto de su banda.

-¿Qué diablos le ocurre?- Se separó un poco del otro, que lo aprisionaba contra la pared del baño.

-Seguramente lee lo que está pasando aquí, ahora.- Sonrió. Obviamente, el vocalista se sintió cohibido.

-¡¿Qué?!- Gritó, pero el otro cubrió rápidamente su boca con la mano.

-¡Shhh! Él no lo sabe, hyung. –Con su suave gesto, lo besó, y con su común reserva, Tae Kyung le respondió.