Dedicado: A mi Hero personal. Para mi Nyu, mi adorada marica que sabe lidiar bien conmigo y bien podría escribir una tesis sobre tsunderes.

También a la Fredo, que saca mi neurona humorística XD y por supuesto, a todas mis amadas lectoras (más a las que me dejan reviews muajajaja :3)


Cómo empieza una loca idea:

Los extraños personajes se movían de un lado a otro en la televisión mientras la pareja los miraba, sentados en el sillón rojo de la casa del americano cubiertos por una manta, abrazados y con algunos dulces sobre la mesa ratona frente a ellos.

-¿Ves que Pixar tiene buenas ideas, amor?

-Si… creo…

-Le ganan a Monty Pithon y todo su humor inglés.

-¿Tú qué sabes de humor, mocoso emancipado?

-Lo mismo que sé de amor, viejo amargado.

Se rieron, y la película pasó a un segundo plano de su atención. Alfred usó el brazo que tenía rodeando a Arthur para atraerlo contra su pecho, acariciarle la mejilla y jugar con su cabello.

-Arthur…

-¿Dime?

-¿Eres feliz conmigo?- el mayor lo miró con los ojos en blanco.

-Si no lo fuera, ¿seguiría contigo?

-Nunca eres honesto con tus sentimientos, Arthur.

Arthur no dijo nada más. Enterró el rostro en el pecho de su amante y rodeó la cintura de éste de forma posesiva, a la vez sumisa. Le regaló un beso en el cuello, sabía que Alfred lo entendía. Cerró los ojos y se dejó envolver por el aroma de la piel del más alto, la calidez de sus brazos y las caricias que recibía junto al suave sonido de ese corazón que palpitaba por él. Era una clara invitación a soñar.

-¿Ya vas a dormir?

-Tengo sueño.

Alfred sonrió.

-Me cuesta creerlo.

-¿El qué?

-Que seas tan tierno.

-Cállate… sólo lo soy contigo. Ahora si no te gusta…

-Claro que me gusta. Todo en ti me gusta.

Los minutos pasaron y la película terminó. Alfred apagó el televisor y movió el gigantesco sofá para reclinarlo hasta convertirlo en cama.

-Arthur.

-¿Hmmm?

-¿Por qué crees que somos tan felices?

-Mmmmh… puede ser porque… me conoces bien… te conozco bien… sabes lidiar conmigo…

-¿Lidiar contigo?

Los hermosos ojos verdes de Arthur se entreabrieron lo suficiente para permitirle buscar la manta que los envolvía y elevarla hasta cubrir los hombros de Alfred.

-Sabemos que no es sencillo tratar con alguien como yo.

-¿Tsundere?

-Sí.

-Pero si solamente se trata de tener paciencia, entender sus señales y saber qué es lo que quieren aún cuando no lo dicen.

-Bueno… no es como si pudieses ir a una librería y pedir un libro sobre cómo cuidar a su tsundere. – Finalmente Arthur bostezó, acomodándose nuevamente entre los brazos de Alfred y besándolo con cariño en los labios.- Buenas noches.

-Buenas noches, honey.

Transcurrieron las horas, y Alfred solo observaba la faz tranquila de su amado.

-Si todo el mundo supiese el tesoro que puede tener a su lado con un poco de paciencia…- susurró. – No es que me sienta un experto en el tema, pero los tsunderes son tan lindos… en especial si son ingleses.

De repente, abrió los ojos, era una revelación.

-¡Arthur! ¡Arthur! ¡Despierta!

-¿Hmmmmm?

-¡Cariño, soy un genio!

-Alfred… comete ese scone… no es radioactivo…

-¡Escribiré un manual para todos aquellos que amen a un tsundere y no sepan cómo conquistarlos!

-Eso es amor… ¿ves que sabe bien?

-¡Verás cómo será un best seller!

-¿Qué? ¿Mojaste la cama otra vez?

-Arthur, ¿puedo saber qué estas soñando?


Manual para cuidar a su uke Tsundere.

Por Alfred F. Jones.

Prólogo:

Sobre un uke Tsundere.

Muchos se preguntarán "¿qué es un uke tsundere?". Como lo dijo nuestro querido compañero Charles Darwin en… (¿en serio esperan que sepa qué año fue?), bueno solo lo dijo así:

Se trata del ser más agresivo, bravo, voraz, carnicero y cruel de la especie homo sapiens ukens. No sabemos de dónde salió pero creemos que se trata del eslabón perdido entre el hombre y una sierra eléctrica. (Charles Darwin… el tataranieto.)

Sabe de lo que habla, no en vano fue a la universidad 24 años repitiendo el mismo curso. Volvamos a lo nuestro, un uke es eso: Maldad y ternura en grados exorbitantes. Veamos el siguiente ejemplo:

Temprano por la mañana, sábado, 2:00 am.

Tenemos a nuestro héroe –casualmente llamado Alfred F. Jones- llegando a casa luego de un largo día de lucha y salvar al mundo.

Hero: ¡My sweety! ¡Quiero un besito! – de repente, el héroe debe esquivar el cojín que sale volando contra su humanidad. Ya está bien curtido de todas formas, años y años de entrenamiento lo han hecho experto en la carrera de obstáculos. Años de entrenamiento… el Tsunderismo de Arthur… y mis hormonas.

Tsundere: ¡Cállate! ¡No abras el pico! ¡Dijiste que el almuerzo que te preparé sabía horrible! – hora de imaginarlo: echa humo por los oídos, tiene el entrecejo fruncido, los ojos llorosos y las mejillas sonrojadas. No está enojado, está herido. Es muy susceptible a reclamos. En su mundo Tsundere cree, de alguna forma, que si no es perfecto para mí me perderá.

Hero: ¡Pero amorcito! – En estos casos es mejor aproximarse con cuidado, ser uno con el silencio (no con Rusia, eso jamás, a no ser que de verdad quieras un vil y cruel suicido) y acercarse para abrazarlo. Una vez en brazos y cuatro besos después, son tan blandos como una empanada de crema. Está con la guardia baja, es hora de conquistarlo usando una voz dos octavas más profunda y grave. Es mejor ser directo.- Arthur… lo comí de todas formas, amor.

Tsundere: Pero… - noten cómo el tono baja. Mira de reojo, está tanteando la situación. Ahora viene un pequeño ataque de orgullo.- ¡No te cocinaré más! ¡Vive comiendo esa porquería que vende el payaso y espero engordes tanto como el mundo!

A estas alturas, en vez de sentirme molesto, enojado o preocupado… tengo ganas de abrazarlo con más fuerza. Se lo hago saber, es bueno que lo sepa. Anoten: Los ukes Tsunderes son ORGULLOSOS hasta la médula. Por eso es fácil lastimarlos.

Anatomía de un uke:

Los ukes por lo general suelen ser pequeños, tiernos, de ojos grandes y llamativos, inocentes y dulces. Claro, siempre niegan serlo. Pero esto es un uke normal.

El uke Tsundere es algo más grande que el uke promedio, pero siempre más pequeño que su seme. ¿Dulces? ¿INOCENTES?... vete olvidando de esos dos términos porque ellos morirán antes de siquiera demostrar una de esas dos características. Y sí, pueden ser tiernos, pero solo a la vista de su seme. Va contra el código uke tsundere ser de otra forma.

Algo importante en ellos, no toleran bien el alcohol. De verdad, no lo hacen… si un uke normal se rinde con medio vaso de alcohol, los ukes tsunderes bailaran en el tubo con solo tocar la etiqueta. Así que si planeas conquistarlos, NO LOS LLEVES A BEBER. Y si vas a hacerlo, asegúrate de ir preparado. Sí, tu sabes: Cuerdas, látigos, trampas de oso (para otros seme que quieran aprovecharse de él), sedante para el mismo animal (no el oso, el tsundere… ¿crees que un inofensivo oso gris podría contra semejante bestia?) y claro, preparación psicológica. Se han escuchado casos de ukes que intentaron asumir el papel de seme en ese estado, y aunque puedo asegurar que de todas formas siguen siendo los muerde-almohadas de la relación, por supuesto que dan pelea antes de recordar su naturaleza uke.

Los pecados capitales uke:

Celosos: Sip, lo siento. Son celosos, muy, muy, muy, muy celosos. Mucho. Demasiado. Muy celosos… en escala del 1 al 10 tomando 1 como el universo y 10 como... 10 universos… ¡ellos son 1 8a + 6b + 14c elevado a la 1000 de celosos! ¿Se entiende? Son tan celosos… al punto de celarte hasta con las partículas de polvo que flotan en el aire o las bacterias que tienes sobre la piel. ¿No me creen?

Tsundere: Báñate.

Hero: ¡Pero me bañé esta mañana!

Tsundere: Ah claro… te gusta que las bacterias que tienes en la piel se muevan ¿no?

Hero: ¿Eh?

Tsundere: ¡Ojalá te lleves bien con tus nueva amigas!

Y así Arthur no me habló una semana y no tuve sexo un mes. No estoy bromeando. Ahora me baño tres veces al día… pero como soy el héroe, lo convencí de bañarse conmigo, por supuesto.

Nunca te enojes con ellos por ser celosos. Con el tiempo entenderás que lo hacen porque realmente nadie se acercó tanto y temen perder a quien aman. No es como si entregaran ese corazón a todo el mundo, a mi me costó trescientos años conseguirlo. También descubrirás que sus celos son contagiosos, y no es realmente malo… es porque ambos ya tienen un lazo tan fuerte que temen separarse, así sea por breve. Y entonces son como dos pulmones, o un corazón que necesita de los dos para latir.

Desconfiados: Eso al principio y con todos. No importa qué tan buenas intenciones tengas, ellos pensarán algo sucio. Son unos enfermos… ninfómanos, pervertidos… y después son buenos para aparentar inocencia. ¡No les creas nada! Que cuando entremos al capítulo de "Tsunderes y bebés" entenderás algo de su ciclo hormonal. Pero volviendo al tema, puedes esforzarte cuanto quieras, tener el cabello engomado, la ropa planchada y una rosa en el bolsillo. Su sistema tsundere, localizado en medio del cerebro, expandiéndose cual cáncer, deformará tu imagen hasta hacerte ver como el cruce entre Michael Jackson y Pedobear. Terrorífico…

Pervertidos: Oh bien, tú puedes estar muy tranquilo, pensando en salvar el mundo con un robot gigante y casualmente mirar a tu uke de reojo mientras lava los platos y… ¿qué crees?

Tsundere: ¿Estás mirándome el trasero?

Hero: ¿Yo? – pienso algo rápido, algo inteligente, algo coherente, algo… que evite que Arthur me castre.- Estaba… ¡viendo si las costuras de tu pantalón son de buena calidad!

De repente, Uke salvaje se abalanza sobre el indefenso héroe… aquí puede pasar una de dos cosas, dependiendo de la época en la que se encuentre. Tenemos la época de ataque Seme, cuando él puede oponer toda la resistencia que quiera, pero el héroe llevará la gloria. Y tenemos… la época… de… - abran el telón- CELO TSUNDERE. Hablaremos de él en el capítulo de Apareamiento Tsundere.

Perfeccionistas: Les gusta todo como reloj. ¿Escuchaste de la puntualidad inglesa? Imagínate nada más a Arthur que es… ¡Inglaterra! Te lo resumiré así:

Cuando Arthur está en casa:

6:00 am. Se despierta.
6:15 am. Prepara el desayuno.
6:30 am. Comienza un día tsunderesco.
12:00 pm. Almuerzo.
12:16 pm. Me regaña por mensaje de texto sobre cualquier cosa que se le ocurra.
15:00 pm. Hora especial de Alfred. Me llama y hablamos una hora.
16:00 pm. Hora del té.
22:00 pm. Dormir.

Cuando Arthur está en MI casa.

6:00 am. Se despierta (y me despierta). Pelea conmigo hasta las 6:15
6:15 am. Prepara el desayuno.
6:16 am. Limpia lo que vomito.
6:16:30 am. Empieza su sermón de que África en general está mal (claro, como yo me metí en África… si todo es de él y el Franchute…)
6:30 am. Comienza un día tsunderesco. Jardinería, bordado, leer, alucinar… y golpearme por decir que son alucinaciones.
12:00 pm. Almuerzo.
12:16 pm. Me regaña por repetir el evento de la mañana.
15:00 pm. Hora especial de Alfred. A disfrutar de mi lindo uke.
16:00 pm. Hora del té. No importa qué estemos haciendo, él me dejará a medias. Su té es más importante que yo…
17:05 pm. Hora de jugar con Alfred.
18:00 pm. Hora de darle mimitos a Alfred.
19:00 pm. Hora de preparar la cena.
19:30 pm. Hora de servir la cena.
19:55 pm. Hora de que Alfred vomite la cena.
20:00 pm. Hora de que Alfred lo invite a cenar afuera. Y como le debe una disculpa por vomitar la cena, Iggy elegirá el lugar que normalmente me deja en la bancarrota. Así los Estados Unidos se sumirán en una segunda gran depresión.
22:00 pm. Hora de dormir (siempre y cuando Alfred no sienta las tsunderemonas en el aire).

De una u otra forma, sus horarios coinciden. Es metódico… y eso a veces es malo para él, ya que me encargo de arruinarle la puntualidad. Una vez me terminó por 3 días porque lo retrasé para tomar el té y empezó a las 16: 03 pm. Así es Arthur, es un loco… pero es mi loquito. Lo importante aquí es que te inmiscuyas en el horario de tu uke y formes parte de su día a día.

Sarcásticos: No… ¿ellos sarcásticos? ¡Cómo crees! ¡Los ofendes! Lo cierto es que ese es su principal mecanismo de defensa cuando no saben cómo llevar una situación. Puede que lo hagan porque se sientan asustados… o simplemente porque estén aburridos. Arthur lo hace siempre, el sarcasmo es tan natural en él… Ejemplo:

Casting para Titanic. Escena del barco hundiéndose. Jack y Rose se aferran del pasamanos para no caer.

Hero: ¡Arthur! ¡Nos hundimos!

Pasan tres segundos de silencio, sigue la cara sarcástica de Arthur.

Tsundere: ¡No me digas! ¿Qué más?

Hero: ¡Arthur! ¡Toma mi mano!

Tsundere: No idiota, tomaré tu –censurado- para subir.

Hero: ¡Arthur! ¡Debemos subirnos a cualquier cosa que flote o… moriremos!

Tsundere: ¿En serio? ¡Y yo que pensaba que podría caminar sobre el agua!

Hero: ¡Arthur! ¡La gente se ahoga en el mar!

Tsundere: Oh, discúlpame… yo pensaba que estábamos en el desierto del Sahara.

Y así, llegamos a la escena de la tabla donde Jack y Rose se separan.

Tsundere: Oye idiota… estás frío.

Hero: Arthur… yo siempre… te amare…

-Genial. Me quedo con tus cosas entonces.- así el malvado Tsundere suelta al héroe a las profundidades, se relaja en la tabla, y cuenta las estrellas en medio de personas gritando.- Mmmmh… tengo sed.

Pero debes tener cuidado… A veces puede que estén hablando en serio… esto de cuando empezamos nuestra relación. Estábamos cenando en un gran y hermoso restaurante de lujo: Mc Donalds.

Tsundere: Al… yo… verás… ¿Podrías dejar de tragar tanto y escucharme, gordo idiota?

Hero: Si, te escucho.- Lo cierto es que entre la papa frita en mis manos y la coca cola que tomo a grandes sorbos, mi atención está dividida.

Entonces, Arthur usa sus encantos tsunderes para acomodarse como buen inglesito, cruzando las piernas, alisándose la ropa, mirando como cachorrito triste desde abajo y encogiendo los hombros (no sé cómo no lo violé… ah, es verdad, estaba comiendo y si hay dos formas de evitar que viole a Arthur una es darme comida y la otra es darme comida. No hay otra manera humanamente conocida de evitarlo.)

Tsundere: Al… ya estamos saliendo una semana juntos… y… uhm… yo… de verdad estoy muy feliz. Gracias… yo… te… te… yo te…- se está poniendo rojito.- yo… yo…

Hero: ¿Estás siendo sarcástico?

Tsundere: ¿Qué?

Hero: ¡Lo sabía! ¡Ahora saldrás con cámara escondida, me aparecerás con amantes que nunca vi en mi vida y saldré en el programa Cheaters!

Tsundere: ¿De qué demonios hablas?

Hero: Debe ser eso… o… ¡Estás haciendo esto porque Francis te pagó para filmarnos teniendo sexo en Mc Donalds y venderá nuestra peli porno a las masas a un módico precio y así hará que todos coman hamburguesas y engorden y así el planeta aparecerá de cabeza y los Franceses gobernarán el mundo!

Tsundere: Alfred…

Hero: ¡Lo descubrí todo!

Tsundere: Alfred…

Hero: Pero me aliaré a Japón, haré que todos entren a dieta y que Mc Donalds se convierta en un sushi bar. ¡Así todos seremos delgados y el planeta entero girará sobre Francia y serán aplastados!

De repente, Arthur arroja la servilleta, deja su hamburguesa a medias sobre la mesa y se levanta. Oh no… está sonriendo otra vez…

Tsundere: Así que sexo frente al payaso Ronald, ¿no?

Hero: ¡Es tu plan malvado!

Tsundere: Claro… es así Alfred… solo que… ¡TU ERES EL UKE!

Inserte gritos, perros ladrando y alarmas de auto encendidas violentamente.

Así aprendimos dos cosas:

1: Nunca lleves a un tsundere para casting de alguna película trágica/dramática/romántica. Definitivamente recibirás un "no nos llames, nosotros te llamaremos."
2: Aprende a creerles cuando te miran a los ojos.


Sgte capítulo: Tsunderes y formas de declararse.

Se aceptan preguntas sobre Tsunderes, serán contestadas por un experto (Alfred) XD

Con mucho cariño: Vero V.

PD: haz feliz a una autora y déjale un lindor review si te gustó n_n