Sé que hoy no es el día típico que suelo subir, pero tengo un motivo: tengo que pasarme todo el fin de semana empollándome setenta páginas para el examen de Biología que tengo el martes, y como no quiero distraerme (más de lo que lo haré, porque tengo la mala costumbre de quedarme papando moscas), pues lo dejo todo hoy finiquitado :D Espero que os guste el capi porque... JIJIJIJIJIJIJIJI. You know what I mean 8)


CAPÍTULO 21: Cause you can't come back once you're lying on the broken glass.

Dougie

El corazón me late tan fuerte en el pecho que tengo miedo de que consiga romperme el esternón y se escape de entre mis costillas. La mano que todavía sujeta el móvil empieza a temblar contra mi oído y sirve como ejemplo para el resto de mi cuerpo. Mi cerebro intenta elaborar lo más rápido que puede una excusa coherente que poner, pero solo llega a callejones sin salida: Harry me había escuchado hablar a través de la línea y en persona, no cabe duda de que he sido a mí al que ha llamado. Y apostaría todo lo que tengo porque no espera que fuese yo el que contestase… Probablemente le había birlado el móvil a Danny cuando le fue a abrazar estando en la barra para Dios sabe qué.

-Tú…-es él el primero que habla y yo trato de, como siempre, fingir que no tengo miedo.

-Yo.-contesto secamente, controlando el temblequeo de mi mano lo suficiente para poder guardar el teléfono en el bolso. Me cruzo de brazos, apretándolos fuertemente contra el pecho, en actitud defensiva.

Veo cómo un atisbo de comprensión cruza los ojos de Harry.

-Joder… Normal que Danny no quisiese presentarnos a Lee…-le escucho mascullar, y yo cojo aire, preocupado porque él guarda el móvil también y empieza a cerrar y abrir las manos, convirtiéndolos en momentáneos puños, a ambos lados de su cadera.- ¿Desde cuándo?

Tardo un rato en contestar, apretando más los brazos contra mi pecho y alzando la barbilla, aunque el corazón no ralentiza su ritmo.

-¿Por qué? ¿Te importa? Son cosas nue…

-¡Joder, pues claro que me importa!-me corta, bajando un par de escalones, respirando agitadamente.-Danny es mi amigo, ¿cómo cojones no me va a importar?

-Bueno, son cosas entre él y yo. No tienes porqué meterte.-digo, frunciendo el ceño. Además, tenía razón, no tenía por qué darle explicaciones a él. Ni a él ni a nadie que no fuera Danny.

El movimiento de Judd no me pilla desprevenido, pero tampoco tengo tiempo para esquivarlo, y me acaba cogiendo de la pechera y empotrándome contra la pared. Hago un esfuerzo para que no se me note la expresión de dolor al clavarse el muro de cemento en mis huesos.

-¿Qué no tengo porqué meterme? ¿¡Qué no tengo por qué meterme?! ¿¡Crees que puedo quedarme como tal cosa después de saber que uno de mis mejores amigos se está tirando a alguien como tú?!-acerca su cara a la mía, sus ojos rabiosos entornados. Aprieto los dientes y le mantengo la mirada, cerrando las manos en torno a sus antebrazos para intentar separarlo de mí.

-Creo que Danny es lo suficientemente mayorcito para saber a quién se quiere tirar, ¿no crees?-obvio a propósito ese 'alguien como tú' que me ha hecho más daño del que pienso admitir.

-¿Cómo puedes ser tan hijo de puta?-sus puños se aprietan más contra mi pecho, haciendo a su vez que mi espalda se pegue más a la pared. Judd habla en siseos, realmente cabreado.- Sabes lo manipulable que es Danny, y tú… tú solo haces que jugar con él… ¿Te das cuenta del daño que le haces o también te la sopla?

Aunque no lo sabe, eso último ha sido un golpe bajo. Un golpe muy bajo. Porque aunque seguramente Harry no se lo imaginase, tenía verdaderos sentimientos por Danny, y sabía de sobra y de más que la situación en la que se encontraba nuestra relación no era demasiado placentera (en el plano sentimental me refiero) para ninguno de los dos. Y menos lo iba a ser… Así que me duele que me lo recuerden, ¿vale?

Quería explicarme. Quería confesarle a Harry eso, que realmente quería a Danny y me mataba tener que hacerle tanto daño. Pero no tenía opción. Él era mi objetivo y la culpa era toda mía por haberme enamorado de él, así que yo solo tenía que cargar con ello.

-No parece que le duela tanto, Judd.-mascullo, sin abandonar mi pose de completo e integral gilipollas. Con él no podía permitirme otra.-Es más parece hasta menos amargado desde que follamos. ¿No te has dado cuenta? Porque el cambio ha sido significativo…

Se me escapa un quejido cuando vuelve a golpearme contra la pared, elevándome hasta que solo quedo apoyado por las puntas de los pies. Me fijo en una vena en la frente que le palpita, destacando en su rostro, que está contraído por verdadero enfado. Quizás si no hubiera abierto la boca, no lo hubiera enfadado tanto. Quizás si no dejase de soltar idiotez tras idiotez, no me miraría como si me fuese a sacar los ojos con una cuchara. Pero entonces habría descubierto la verdad, y por nada del mundo iba a dejar que eso pasase, por mucho que me gustase gritarlo de una vez a los cuatro vientos.

-Cómo te atreves, ¿eh? Cómo puedes ser tan… ¿no lo has oído antes? ¿Eh? Joder, está enamorado de ti… Verdaderamente enamorado… Y lo vas a destrozar… porque esto no es de gratis, ¿verdad? Esto no es algo que se te haya ocurrido a ti solito así como así, ¿a qué no? Si ya sabía yo que toda esta mierda de los Breakout Kings y la alianza olía a gato encerrado… ¿Qué coño tramáis? ¿Y por qué metéis los sentimientos de Danny por medio? ¿Eh? ¡Contéstame!-lo último viene acompañado de un nuevo golpe contra la pared, y esta vez no solo mi espalda golpea contra ella, sino que también lo hace mi cabeza, produciéndome un punzante dolor en el cráneo. Aprieto más los dientes, aguantándome, respirando hondo, intentando que no se me note nada que ha acertado de pleno. ¿Cómo? La trampa de Ian estaba demasiado bien tejida. ¿Cómo se había podido dar cuenta de que todo era mentira? Bueno, no sabe que es mentira, pero no debería tener sospecha ninguna. En todas las reuniones parecía tremendamente convencido de todo…

-No sé de qué me hablas, estrellita. Menuda película te acabas de montar en un momento. Yo solo estoy con Danny por el sexo, ¿no lo pillas?-suelto, colándole lo que le había colado en un principio a Danny. ¿Por qué en aquel momento no había dolido decirlas y ahora el mero pensamiento hace que se me revuelva el estómago?

Las aletas de la nariz de Harry se mueven, hinchándose, y sé que he sobrepasado el límite. Ahora probablemente me arree un puñetazo o algo peor. Y no tenía intención de detenerlo…

-¿Se puede saber qué cojones hacéis?-dice una voz en lo alto de la escalera, y dirijo mis ojos a la pecosa figura de Danny, que nos mira con el ceño fruncido, un pie en el primer escalón.

Cojo aire, y siento que Judd hace lo mismo. ¿Y ahora? Noto que un escalofrío recorre mi espina dorsal al pensar en la idea de que Harry le cuente sus sospechas sobre mí a Danny. No estaba preparado todavía para ver su cara de dolor y decepción, no después de lo que había pasado hacia unos minutos, todavía no…

-Nada. Poynter casi se cae por la escalera, pero me ha dado tiempo de interceptarlo.-suelta el ojiazul, soltándome y encarándose hacia Danny, eso sí, lanzándome una mirada de 'tú y yo no hemos acabado' antes de volverse.

De mi garganta sale un respingo cuando, al soltarme, dejo de estar aplastado contra la pared y quedo apoyado por completo en mis pies. Me aliso un poco la camiseta, que todavía tiene la marca de sus puños, y plasmo en mi cara la más perfecta de las sonrisas falsas, de esas que tan bien sé poner.

-Sí, bueno, se me han hecho un lío los pies al bajar…-digo, siguiendo con lo que ha dicho Judd, aunque no sé muy bien porqué. ¿Por qué se ha callado? ¿Por qué no le ha dicho a Danny lo que sospecha? ¿Por qué no me inculpa, por qué no le repite lo que he dicho, por qué?

-Ah…-Danny no parece muy convencido (reconozcamos que la excusa es muy pobre, las posiciones en las que estábamos no coincidían demasiado con las que tendríamos si de verdad hubiera pasado eso), pero termina bajando el resto de las escaleras, las manos en los bolsillos.

-Subía a darte esto.-sigue Harry, sacando el móvil del bolsillo y sonriendo burlonamente. Parpadeo, flipando por lo buen actor que resulta ser… Cualquiera diría que hace unos segundos estaba a punto de asesinarme…-Te lo dejaste encima de la barra libre.

Danny también debe de estar algo confuso por toda la escenita esta, porque recoge el cacharro con esos ojitos de muñeco que tiene abiertos de par en par.

-Gracias… Juraría que no lo había sacado del bolsillo…

-Pues sí. A ver si usas esa cosa que tienes en los hombros para algo más que llevar rizos y pecas, ¿eh?-el otro le da una palmada en la espalda, sonriéndole más. ¿Podía ser esto más surreal?

Respuesta: sí.

¿Y por qué digo que sí? Porque de repente suena un estruendo detrás de la puerta que comunica con el pasillo. Y porque se empiezan a escuchar chillidos y maldiciones. Y porque, incluso desde aquí, se oye un potente y claro '¡POLICÍA, NO SE MUEVAN, ESTO ES UNA REDADA!'

Los tres pegamos un brinco con eso último, y nos miramos ojipláticos, incapaces de creer lo que oían nuestros oídos. ¿Una redada de la policía? ¿Ahora? ¿Cómo se habían enterado de que estaríamos aquí? Ian había procurado que no se enterase ninguna autoridad porque estaba claro que en la fiesta iba a correr alcohol y el producto número uno de la casa de los Sleeping Dogs y los Blackstars: droga. Así que, ¿cómo cojones había llegado la pasma?

-Joder.-escucho maldecir a Danny y a Harry conjuntamente cuando escuchamos unos pasos acelerados acercándose hacia la puerta. Y sin pensarlo dos segundos, los tres nos lanzamos escaleras abajo, rezando porque no las hayan cubierto todavía.

-¡Alto! ¡Alto, policía!-grita el madero que cruza la puerta, cuando nosotros ya hemos bajado más de la mitad de las escaleras de ese piso.

No miramos hacia atrás, nos limitamos a seguir bajando a trompicones los escalones. No caigo en la cuenta de que a mí, personalmente, no pueden detenerme, porque no llevo ninguna marca encima que me identifique como miembro de alguna banda, y tampoco llevo nada ilegal encima. Podía dejarme coger y simplemente decir que era un invitado más de esos que se habían enterado por el amigo de un amigo de un amigo de que había una posible fiesta de fin de año en el ático. Pero en ese momento mi cerebro está demasiado sobresaturado por todo lo que ha pasado y está pasando que no hago la relación, por lo que sigo corriendo todo lo que me permiten las piernas.

Bajamos cinco de los ocho pisos a gran velocidad, un grupo de cinco o seis agentes persiguiéndonos a unos, todavía, cuantos metros. Cuando vamos a derrapar para tomar la curva que comunica el piso tres con las escaleras, escuchamos unas voces procedentes de pisos inferiores, en seguida seguidos por pasos pesados. Nos estaban acorralando.

-¡Por aquí!-exclama Harry, que es el que va más adelantado de los tres, girando y empujando la puerta que da con el pasillo. La cruzamos en tropel, y decidimos en un microsegundo girar hacia la izquierda, en sentido contrario al ascensor.

Vemos una cabeza aparecer por una de las puertas, un vecino curioso que se asoma para comprobar el origen de tanto barullo. Judd no lo duda ni dos segundos y, de un par de zancadas, se acerca a donde está, lo agarra de la pechera antes de que logre cerrar la puerta y lo saca para fuera de un tirón.

-Gracias por su cortesía.-gruñe, entrando dentro del piso, seguido por Danny y por mí.

Una vez dentro, echamos la cadena y cogemos aire, porque la carrera nos ha dejado con poco oxígeno en los pulmones.

-¿Cómo mierdas se ha enterado la pasma de que estábamos aquí?-Danny hace la misma pregunta que me hice yo antes, respirando entrecortadamente, la cara roja del esfuerzo.

-¿Cómo quieres que lo sepa, Dan?-le contesta Harry, en las mismas condiciones, mirando alrededor, quizás buscando a otro inquilino. Pero no hay nadie más, el hombre de fuera debía de vivir solo.-Pero no tenemos mucho tiempo antes de que ese hombre le diga a la poli dónde nos hemos metido. Así que tenemos que salir de aquí pero ya. No pueden cogerte, lo sabes.

El rostro de Danny se contrae en una expresión extraña, tanto que no puedo evitar preguntar después de recuperar el aliento, con un nudo en la garganta.

-¿Por qué? ¿Por qué solo a él?

Los ojos azules de Danny me enfocan, y se muerde el labio, mientras Harry se dirige hacia el interior de la vivienda, no sé muy bien por qué dejándonos algo de intimidad. ¿Qué le pasaba a ese tío? Primero no le dice a Danny que sospecha que todo lo mío con él es parte de una trampa para los Blackstars, ¿y ahora nos deja espacio para hablar?

-Verás…-empieza el pecoso, hablando en susurros entrecortados, creyendo que está aprovechando el momento.-Como probablemente sepas, estuve en el reformatorio con diecisiete por darle una paliza a mi padre…-dice, y yo asiento rápido. Eso ya lo sabía, no lo recordaba, pero lo sabía. ¿No le había increpado yo hacía tiempo por haberlo hecho? Cuán diferentes se ven las cosas ahora…-Y… el día que te conocí… ese en el Highway 69 en el que me pegaste una patada en toda la cara después de que te ayudase a escapar…-ejem, tenía excusa para haber hecho eso en aquel momento, ¿vale? No me miréis así…-Pues me detuvieron. Harry y Jimmy pagaron la fianza, pero esta vez… Esta vez si me pillan ya no habrá fianza, ¿sabes? Iré a la cárcel de verdad. Tengo demasiados antecedentes para librarme…

Dejo de respirar por unos segundos, mirándole fijamente. Sus pupilas brillan, y se muerde el labio inferior.

-¡Eh!, ¿dejamos de darle a la lengua y escapamos o dejamos que nos cojan?-grita Harry desde alguna de las habitaciones, supongo que su cupo de buen samaritano con nosotros acabado.

Antes de dirigirnos a carreras hacia donde está, y siguiendo un impulso, le cojo la mano a Danny y se la aprieto, después de entrelazar mis dedos con los suyos rápidamente.

-Todo va a salir bien.-murmuro, serio.

Él sonríe un poco, devolviéndome el apretón y asintiendo. Luego nos soltamos las manos y nos apresuramos a ir hacia donde está Harry, porque ya se escuchan pasos en el pasillo.

-Mirad, podemos bajar por ahí. No parecen muy estables, pero creo que podrán aguantar nuestro peso. Además, al tirar de esa palanca bajan del tirón hasta la siguiente plataforma, así que nos hará ganar mucho tiempo y llegaremos más rápido al suelo.-nos explica el moreno, una vez en la cocina, medio cuerpo asomado por la ventana. Señala las escaleras exteriores de emergencia, que se colocan por todo el lateral del edificio y comunican unos pisos con otros a través de esas escalerillas que unen diferentes plataformas metálicas en cada uno de ellos.

-Vale, perfecto. Esperemos que no hayan cercado el edificio, porque si no…-las palabras de Danny se cortan en seco debido al golpe contra la puerta principal. Ya estaban aquí, y ahora, como ese día que Danny ha traído a mi memoria, están intentando entrar a base de fuerza bruta.

Sin mediar más palabra, Harry se encarama al marco de la ventana y sale hacia esa plataforma metálica, que queda a poco menos de dos metros del borde de la ventana. Corre hacia el lateral donde está la escalerilla plegable.

Cuando Danny ha sacado solo media pierna la puerta cede ante las embestidas de los policías. Una expresión de pánico cruza su pecosa cara y yo trago saliva, mi cerebro elaborando una rápida solución a esta situación.

-Todo va a salir bien, Danny.-le repito rápidamente, y él me mira con los ojos muy abiertos.-Además, es hora de que te devuelva el favor de ese día en el Highway 69, ¿no?

Antes de que abra la boca o de que consiga encontrarle una razón a porqué le digo eso, le empujo con fuerza, haciendo que todo su cuerpo atraviese el hueco de la ventana. Una vez que oigo cómo su cuerpo impacta contra el metal, sin demasiados daños, espero, cierro la ventana para que no intente escalar y volver a por mí.

Me giro hacia la puerta de la cocina, por la que ya entran una carriada de policías vestidos de uniforme, con cascos y chalecos antibalas, las pistolas bien sujetas a la altura del rostro.

Levanto las manos, que me sudan a más no poder, pero no me muevo ni un milímetro de la ventana, rezando para que esto le dé tiempo a Danny para llegar al suelo y escapar.

Uno de los policías se lleva la mano al hombro, hacia ese walkie talkie que tiene sujeto al traje, supongo que para avisar de que persiguieran a los dos que había logrado escapar.

La verdad es que, como hace unos segundos, no dudo mucho y actúo casi por impulso, sin pensar demasiado en las consecuencias. Pero, ¿qué le iba a hacer yo si lo primero que se me ocurre para hacer que ese policía no avise a más patrullas que vayan a por Danny es agarrar una de las sartenes colgadas en la pared, a mi alcance, y estampársela con fuerza en la cabeza?

He actuado tan rápido que el golpe se lo lleva igual, aunque no puedo hacer mucho más porque algo se clava en mi propio hombro y una potente descarga eléctrica me tira al suelo.

Cuando se me han pasado las convulsiones, unos brazos me rodean y me ponen bocabajo, presionando mi cara contra las frías baldosas mientras cruzan mis manos a la espalda y me ponen las esposas.

Jadeo, me duele todo el cuerpo de la descarga y las esposas me hacen daño, pero la carcajada que se me escapa cuando el walkie talkie crepita y sale de él un abatido 'los hemos perdido' hace todo un poco menos doloroso.

Danny

No podía entender cómo habíamos llegado a esto. De verdad que no.

-E-espera, no puedo más…-farfullo, las piernas hechas gelatina de la carrera, mis pulmones ardiendo y mi cabeza dando vueltas como si estuviera montado en una montaña rusa.

Me apoyo contra una pared, doblado en dos, una pequeña arcada haciendo que se me erice la piel.

Harry también se detiene, volviéndose y acercándose a mí. Tiene la cara colorada por el esfuerzo, y respira agitadamente.

-Todavía estamos cerca del edificio. Tenemos que alejarnos un poco más y luego permanecer a la sombra una temporada. Joder, lo más probable es que hayan detenido a Jimmy…

A pesar de que no estoy recuperado del todo, me incorporo, estirándome. No había pensado en esa posibilidad, mi cabeza estaba demasiado ocupada preguntándose una y otra vez si Dougie estaría bien. ¿Por qué había tenido que hacer eso? ¿Por qué tuvo que quedarse? Tenía mucho miedo por él, más del que tenía por mí mismo… Había intentado volver. Después de que me empujase por la ventana y de caer en la plataforma, me había levantado como un resorte al oír cómo cerraba la ventana, pero antes de que hiciera si quiera el amago de intentar subir, Harry me había agarrado de la americana y había tirado de mí hacia las escalerillas, sin dejarme opción de dar la vuelta. Y eso me llevaba a preguntarme otra cosa…

-¿Por qué…? ¿Por qué no me has preguntado por qué intenté volver a por Dougie? Se supone que le odio, ¿no?-pregunto, en voz baja, mirándole a los ojos. Desde que los había pillado en el rellano de las escaleras de la azotea, tenía la sensación de que no tenían entre manos un simple tropiezo…

La cara de Harry se contrae, mitad serio, mitad apenado. Suelta una pequeña carcajada carente de humor.

-Se supone, ¿no? Se suponen tantas cosas…-dice, y un escalofrío baja por mi espalda.- ¿Cuándo pensabas decirme que Lee era Dougie, eh, Danny?

Se me seca la boca, y cojo aire de golpe, manteniéndolo en mis pulmones unos cuantos segundos. Lo sabía. Sabía que lo sabía. No sabía exactamente cómo, pero me lo imaginaba. Bajo los ojos, dando por perdido desmentirlo. No iba a servir de nada, de todas formas.

-Yo… estaba buscando el momento…-susurro, las mejillas ardiéndome.

-¿El momento? ¿De verdad, Danny? Dime, ¿cuánto tiempo lleváis… lleváis haciendo lo que demonios estéis haciendo?

-Pues… desde principios de diciembre… desde ese día en el que se escaparon los Breakout Kings…-confieso. No quería mentir más, no podía, no me sentía con fuerzas. Y ya que Harry lo había descubierto todo, no hay razón para no decirle la verdad.

Harry suelta un bufido de exasperación que me hace encogerme un poco, como si fuera un niño al que le están echando la bronca.

-¿Y en todo ese tiempo no has encontrado el momento para contárnoslo? Creí que éramos amigos, Danny. Creí que no teníamos secretos, que éramos una unidad…

-¡Lo somos!-me apresuro a aclarar, mirándole suplicante.-De verdad, sois muy importantes para mí, tanto Jimmy como tú. Siempre habéis estado ahí y… y os aprecio muchísimo. Pero… no quería que me dierais la espalda… No quería… no quería que me echarais de la banda o algo así por estar acostándome con Dougie…

-¿Cómo puedes pensar algo así? Nunca te echaríamos, Danny.-apoya su mano en mi hombro, dándome un suave apretón, y yo me siento más al borde de las lágrimas. Eran demasiados, demasiados sentimientos por una noche…-Eres una parte fundamental de los Blackstars, Dan. Y eres nuestro amigo. Nunca te echaríamos…

-Yo… solo… todo empezó como un juego, ¿sabes? Creí que después de un tiempo… nos cansaríamos y todo volvería a la normalidad… Pero… pero no me cansé. Y lo peor es que, aparte de no cansarme, empezaba a necesitar más. A estar más con él, a hacer más cosas con él… Y… no sé… creo que ha llegado a un punto de no retorno…

Me muerdo el labio, mirando tímidamente a Harry, conteniendo las lágrimas. Decirlo en voz alta no ayudaba, solo lo hacía mucho más real… y doloroso…

-Lo sé, Danny.-sus palabras me sorprenden. ¿De verdad lo comprendía? ¿De verdad no iba a recriminarme nada?-Pero…-oh, ya, no todo iba a ser perfecto…-pero te va a hacer daño. Solo te está utilizando.

Frunzo el ceño, sin comprender, pasándome la manga de la chaqueta por la cara para limpiarme el sudor y, de paso, intentar llevar con él la sensación de que iba a desmayarme en cualquier momento.

-No… No lo entiendo. Dougie no me está utilizando. Puede que al principio sí, por eso del morbo, pero ahora no.-suelto, algo vacilante. Pero sí, Dougie había cambiado. Le importaba, me lo había demostrado en el invernadero y también al quedarse a retener a la policía para que no me cogieran. Él… no sabía si me quería, pero… algo por mí tenía... ¿Verdad?

-Danny, te ha utilizado desde el principio y lo sigue haciendo. Escucha, hace un tiempo que me llevo preguntando qué hay detrás de la alianza que nos propuso Ian. ¿No lo entiendes? Todo es una trampa. ¿Por qué nunca hemos visto realmente a los Breakout Kings? ¿Por qué aparecieron de la nada, cuando nadie había escuchado jamás de ellos? ¿Por qué Ian, a pesar del posible peligro, se rebajó a pedirnos ayuda? ¿Por qué no trabajamos más eficazmente para eliminarlos? ¿Por qué nunca hicimos un plan de ataque directo contra ellos? Todo lo que sabíamos y planeábamos salía de Ian. ¿No te parece sospechoso? Y ahora hay algo que por fin encaja. No sé muy bien dónde, pero cobra sentido. Dougie es parte de la trampa. Y tú con ella. Seguramente quiera dividirnos o algo así, pero pongo la mano en el fuego porque él sabe de qué va la historia y solo está siguiendo órdenes de Ian para…

-¡No!-le interrumpo, dando un paso atrás. No quería escuchar más. ¿De dónde había sacado todas esas conjeturas? ¿Y por qué demonios tenían tanta lógica? Pero no, no podía ser, Dougie no estaba conmigo por ningún plan oculto de Ian, él nunca me haría daño, me lo dijo, me dijo que no me haría daño, me dijo que confiase en él… y yo confiaba en él… yo le quería... No podía ser que todo fuese una mentira… No… No podía…

-Danny…-el tono de Harry es triste, casi cariñoso, comprensivo. Quiere hacerme entrar en razón. Pero no quiero. Me niego a creer que todo haya sido mentira.

Trata de apoyar su mano en mi brazo, pero se lo aparto de un manotazo, respirando tan fuerte y rápido que empezaba a hiperventilar, mareándome.

Necesitaba pensar. Necesitaba estar solo. Necesitaba encontrarle el puto sentido a todo esto, porque parecía que todo estaba patas arriba y que nada encajaba donde debiera.

Así que, lanzándole una mirada medio suplicante a Harry para que me dé ese espacio que necesito, le esquivo y echo a correr por la calle, huyendo, como parece haberse convertido en una rutina para mí, buscando algo a lo que agarrarme antes de caer en el infierno.


Bueeeeeeeeeeeeno. ¿Era lo que os esperabais o no? Porque si hay algo que no me gusta ser (aunque la mitad de las veces lo soy) es predecible... jijijijiji. Espero que con esto perdonéis un poquito a Dougie por ser tan gilipollas en los anteriores capítulos (aunque como dice Marina, da mucha penita también), y espero que Alba no se haya decepcionado porque no he hecho a un Harry cabrón, como me pidió xDDD Solo decir que los próximos capis van a ser bastante dramáticos y lagrimales, y quizás y solo quizás, puede que Dougie dé por fin la cara por Danny (citando textualmente a Gemma). Y eso. No prometo subir el próximo fin de semana porque tengo dos exámenes complicados durante la semana y no creo que me dé tiempo a escribir hasta el propio finde... No lo sé fijo.

Lof yu al y muchas cénkius por los reviews :3