El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

Advertencia: Este es un capitulo con contenido sexual, apto para mayores de edad; si crees que puede ofender tu forma de pensar abstente a leer esta historia.

CAPITULO IX

DOS ALMAS, UN CORAZON

Chicago

Todos se dirigían a la recepción en la mansión de la ciudad, donde ya estaba todo listo para recibir a los novios; mientras que Candy y Terry se dirigían a un estudio fotográfico donde ya los esperaban, varias tomas se hicieron en distintas poses indicadas por el fotógrafo lo cual fue a solicitud de Albert; luego de terminar se dirigieron a la fiesta donde ya los esperaban, momentos mas tarde llegaron a la mansión se dirigieron a un angosto pasillo el cual los condujo hasta llegar a una puerta principal donde esperarían la indicación para entrar.

George – buenas noches a todos y bienvenidos; quiero presentar ante todos ustedes a la señora y el señor Grandchester –dijo abriendo la puerta.

Terry – lista.

Candy – lista –dijo sonriendo; mientras que ella tomaba el brazo de Terry para dirigirse al centro del salón, todos los asistentes aplaudían, la música empezó a sonar un hermoso vals el cual se hacía presente para tan importante ocasión, Terry le dio la mano a Candy ayudándola a quedar de frente a el, tomándola por la cintura y extendiendo su brazo para tomar su mano, ambos empezaron a moverse melodiosamente al compás de la música; sus miradas se encontraban fijas del uno del otro, mientras que sonriendo Terry le susurro un te amo, para lo que Candy pudo corresponderle con un beso inesperado, al final del vals se dirigieron a la mesa de honor que se encontraba en el centro, al lado derecho se encontraba la mesa donde estarían Albert, Señora Elroy, Richard, Eleanor, y del lado izquierdo la mesa donde se encontraban la Hermana María, la Señorita Ponny, Annie, Paty, Archie y Robert.

Terry – quiero ofrecer un brindis –dijo tomando su copa- porque hoy me he unido ante Dios con la mujer mas hermosa a quien amo con todo mi corazón, mi ahora esposa Candy –dijo con una gran sonrisa- salud! –dijo levantando su copa, seguidamente entrelazándola con ella, para lo que Candy solo se ruborizo al mismo tiempo que alzaba su copa.

Las felicitaciones de los invitados se hicieron llegar con aplausos, cada uno hizo fila para pasar a donde se encontraban los novios para saludarlos personalmente.

Robert H. – que seas muy feliz Candy, pórtate bien con ella Terry –dijo sonriendo.

Terry – no es necesario que digas eso –dijo dándole la mano.

Candy – gracias.

Annie – muchas felicidades Candy –dijo abrazándola- cuídala bien Terry por favor.

Terry – lo hare –dijo moviendo la cabeza.

Paty – felicidades Candy –dijo abrazándola- felicidades Terry –dijo acomodándose los lentes.

Terry – muchas gracias.

Archie – que seas muy feliz gatita –dijo guiñándole el ojo.

Candy – gracias Archie.

Archie - no me mires así -dijo frunciendo el seño, notando la molestia de Terry.

Terry – entonces no le digas así a MI ESPOSA –dijo levantando una ceja, mientras hacía énfasis en sus palabras.

Archie – cálmate es mi prima y yo la conocí primero así que deja tus celos entupidos.

Albert – calma chicos no es momento de pelear, sino todo lo contrario –dijo dándole la mano a Terry- espero que cuides bien de mi hija, sino te las veras conmigo –dijo sonriendo.

Terry – si….te lo prometo.

Albert – Candy cuídate mucho y por favor escucha antes de actuar, pase lo que pase recuérdalo –dijo abrazándola.

Candy – gracias Albert…si no fuera por ti –dijo sollozando.

Albert – vamos anímate no es momento de que llores pequeña –dijo interrumpiéndola- es momento de sonreír.

Robert B. – felicidades Candy –dijo besando su mano- felicidades señor Grandchester –dijo dándole la mano.

Terry – gracias –dijo seriamente.

Candy – gracias Bobby –dijo sonriendo.

Robert B. – recuerda que eres mucho más linda cuando ríes que cuando lloras –dijo guiñándole el ojo.

Candy – como dices –dijo sorprendida al escuchar esas palabras.

Robert B. – con permiso –dijo haciendo una reverencia.

Terry – que fue eso –dijo levantando la ceja.

Candy – yo.

Eleanor – felicidades cariño, trátala con amor –dijo abrazándolo- y tu Candy espero comprendas al testarudo de mi hijo –dijo guiñando el ojo- se que contigo el será feliz.

Terry – mama no es necesario que digas eso –dijo levantando la ceja.

Candy – gracias Eleanor.

Richard – cuida bien de Candy y.

Terry – ya lo se papa, todos lo han dicho no te preocupes que la hare muy feliz –dijo sonriendo de medio lado.

Richard – Candy gracias por ser como eres, cuida mucho de el porque aunque no lo diga lo necesita.

Candy – si lo hare.

Terry – papa -dijo recriminatoriamente.

Richard – ya se…..ya se….bueno me retiro a mi lugar.

Candy – Terry….no te comportes así –dijo seriamente.

Terry – tienes algo pendiente que responderme –dijo seriamente.

Candy – que cosa.

Terry – que quiso decir tu amigo Bobby con eso.

Candy – nada, olvídalo…pero si te vas a comportar así dormirás afuera.

Terry – me gusta verte enojada, así la reconciliación será mas fácil –dijo acercándose a ella depositando un beso en sus labios.

Candy – no dejaras de ser el mismo insolente de siempre –dijo sonriendo.

Terry – para tu fortuna no -dijo guiñando el ojo.

Karen – felicidades Candy.

Candy – muchas gracias Karen.

Karen – te deseo lo mejor Terry, dime Candy como lo soportaras –dijo levantando la ceja.

Terry – gracias, sigue siendo la misma.

Karen – muy bien….hazla feliz me entiendes –dijo retirándose.

Candy – que pasa Terry no entiendo –dijo moviendo su cabeza.

Terry – así es como demuestra su cariño –dijo sonriendo- nunca cambiara.

Hermana María – muchas felicidades Candy –dijo abrazándola.

Candy – gracias hermana María.

Señorita Pony – felicidades hija, que seas muy feliz.

Hermana María – cuídala mucho Terry.

Terry – lo hare, se los prometo.

Señorita Pony – buenos nos vemos pronto.

Candy – si –dijo sonriendo- ufff –dijo tocando su frente- que cansada estoy, vamos a sentarnos por favor.

Terry – lo que la señora Grandchester diga –dijo besando su mano.

Eliza – hola Candy.

Neal – hola Candy….o debo decirte duquesa –dijo en tono de burla- mmm ya se mejor duquesa del establo –dijo sarcásticamente.

Eliza – ese título te queda mejor –dijo sonriendo.

Terry – que haces aquí…no creas que se me ha olvidado lo que le hiciste a Candy –dijo furiosamente.

Eliza – hemos sido invitados por la tía abuela, así que no puedes decirnos nada.

Neal – no se de que me hablas –dijo en tono de burla.

Terry – te voy a enseñar como respetar a una dama –dijo tomándolo del cuello de la camisa.

Candy – basta Terry déjalo no vale la pena –dijo en tono de suplica.

Albert – pasa algo?

Eliza – nada, solo saludábamos y Terry ataco a Neal.

Neal – vamos hermanita.

Albert – se que tiene sus razones.

Eliza – tío.

Albert – excelente broma lo de la torre no –dijo levantando la ceja.

Neal – solo jugábamos.

Albert – ya lo creo, mañana mismo arreglaremos esto.

Eliza – vámonos Neal –dijo tomándolo del brazo.

Neal – si -dijo nerviosamente.

Terry – me las va a pagar.

Candy – ya olvídalo.

Archie – pasa algo chicos –dijo acercándose a ellos.

Terry – si lo vuelvo a ver acercándose a Candy no voy a responder.

Archie – no te preocupes que Albert tiene algo preparado para el –dijo sonriendo- no es así.

Albert – claro que sí, ya lo verán.

Annie – mejor vamos a bailar.

Archie – mira –dijo señalando.

Annie – ohhh es Paty y Bobby, me alegra verlos juntos.

Candy – como?

Terry – hacen una linda pareja no crees.

Candy – si.

Albert – vamos vayan a disfrutar del baile.

Terry – ven quiero hablarte –dijo tomándola de la mano.

Candy – de que se trata.

Terry – nunca hablamos del viaje de bodas.

Candy – si tienes razón.

Terry – y como tú no decidiste lo hice por los dos, espero no te importe.

Candy – claro que no, y dime a dónde iremos.

Terry – iremos a Escocia.

Candy – en serio.

Terry – si, veras que nos la pasaremos muy bien, solos tu y yo en la villa recordando viejos tiempos.

Candy – cuando partiremos.

Terry – mañana mismo.

Candy – tan pronto?

Terry – si, recuerda que debemos estar de regreso para la boda de Archie y las audiciones.

Candy – tienes razón, pero no tengo nada listo aun.

Terry – por eso no te preocupes Dorothy me ayudo arreglando tus cosas.

Candy – está bien, gracias.

Terry – porque?

Candy – por hacerlo para mí, realmente no tuve tiempo en pensar sobre el viaje, pero veo que no perdiste el tiempo.

Terry – por ti haría lo que fuera –dijo sonriendo- te amo.

Candy – yo también te amo –dijo dándole un beso.


Todos los presentes disfrutaban del banquete y la música, los obsequios fueron colocados en una enorme mesa, llegada la noche era momento de cortar el pastel, los novios se dirigieron al lugar, Candy tomo con su mano el cuchillo, Terry abrazo por detrás a Candy tomándola por la cintura colocando su mano sobre la de ella para tomar el cuchillo juntamente con ella, ambos hicieron el primer corte, Candy tomo una parte del pastel para dárselo a Terry en la boca, el hizo lo mismo pero manchándole la boca, el pretexto no falto para besarla apasionadamente mientras todos los observaban aplaudiendo; luego llego el momento mas esperado por todas las chicas el lanzamiento del ramo, Candy se paro en una silla Terry se encontraba a su lado, ella sonreía mientras movía el ramo con su mano, rápidamente lanzo el ramo cayendo en las manos de Karen quien se sorprendió; seguía el turno de Terry, Candy se sentó en la silla quien levanto una parte de su vestido lentamente, el ya se encontraba hincado, poco a poco subía su mano sacando la liga que se encontraba en el muslo de Candy, muchos reían y otros como la tía Abuela se escandalizaban de tal acto; al fin la tomo en sus manos y sin pensarlo más la lanzo cayendo en manos de Albert, todos se sorprendieron al ver que la había recibido. Luego era el momento de despedirse, uno a uno se fue despidiendo de sus seres queridos, un auto ya los esperaba fuera de la mansión, mismo que los conduciría al lugar donde pasarían su noche de bodas.

Lakewood

Chofer – listo señor.

Terry – muchas gracias.

Candy – donde estamos…puedo quitarme ya la venda –pregunto con desconcierto.

Terry – aun no…permíteme primero ayudarte a bajar.

Candy – pero Terry -dijo ella tomando la mano de el mientras que con la otra sostenía su vestido para no tropezar, cuando al fin salio del auto sintió el viento frío sobre su cara y un leve aroma a rosas.

Chofer – me retiro, estaré aquí mañana.

Terry – gracias.

Candy – a donde me llevas? -dijo tomada del brazo de el.

Terry – ya veras es una sorpresa –dijo sonriendo- solo unos cuantos pasos mas y veras, muy bien llegamos –dijo sonriendo mientras se colocaba atrás de ella poco a poco fue quitando la venda de los ojos- sorpresa! –dijo abrazándola- espero te guste –dijo orgullosamente mientras ella abría sus ojos lentamente pudiendo apreciar aquel lugar.

Candy – es la casa de campo de Albert.

Terry – ya no -dijo sonriendo.

Candy – que quieres decir?

Terry – es tu obsequio de bodas, toma –dijo entregándole una carta.

Candy – no entiendo -dijo mientras leía el contenido- no puedo aceptarla.

Terry – deberás de hablar al respecto con Albert.

Candy – pero.

Terry – entremos –dijo tomándola de la mano, subieron las escaleras dirigiéndose a la entrada principal, cuando Terry abrió la puerta ambos se sorprendieron del lugar, estaba iluminado con velas blancas, rosas decoraban el piso cubriéndolo como una hermosa alfombra, la chimenea se encontraba encendida y junto se encontraba una botella de vino y dos copas. Ambos se sentaron frente a la chimenea, mientras que Terry destapaba la botella Candy lo veía emocionada, tomo las dos copas y sirvió brindo por ti –dijo seductoramente- porque eres la mujer de mi vida y porque al fin estamos juntos.

Candy – por nosotros –dijo coquetamente- salud –dijo topando su copa con la de el- tomando un sorbo y aprisionando sus labios con los de el, acto que no paso desapercibido para Terry, quien la acepto gustosamente rodeándola con sus brazos aprisionándola contra su cuerpo con fuerza, ambos hundiéndose en un beso apasionado.

Terry – vamos –dijo silenciosamente tomándola de la mano, conduciéndola hacia el pie de las escaleras y empezaron a subir, un camino de velas y pétalos de rosas dirigían a ese par de enamorados a su lecho nupcial; Candy sentía sus piernas flaquear por los nervios, mientras que el sonreía sin parar; llegaron al final del corredor Terry giro la perilla de la puerta lentamente abriéndola; ambos quedándose boquiabiertos al ver la belleza del lugar, las velas iluminaban la habitación, unas finas sabanas de seda fueron colocadas sutilmente sobre la cama abrigando una rosa roja en el medio, unas cortinas de terciopelo azules con tonos dorados se encontraban finamente colocadas, el olor a jazmín se hacia presente, mientras que el calor de la chimenea los llevaba; Candy se adentro sin pensar mas, mientras Terry cerraba la puerta tras de el.

Candy – no esperaba esto –dijo sorprendida.

Terry – te gusta –dijo acercándose a ella lentamente abrazándola por detrás poniendo la cabeza sobre su hombro- quise que todo luciera espectacular.

Candy – todo se ve muy lindo –dijo sonriendo.

Terry – quiero que todo salga bien en nuestra noche especial –dijo seductoramente, mientras que lentamente tomo a Candy por los hombros volteándola frente a el- te amo –dijo acariciando su rostro, mientras ella sonreía.

Candy – te amo –dijo tímidamente perdiéndose en esos ojos azul zafiro mientras se acercaba a él para besarlo tiernamente; Terry tomo en sus manos el rostro de Candy y observaba sus facciones detenidamente repasando con su dedo el contorno de sus labios.

Terry - eres hermosa –dijo en susurro acercando mas su rostro para besarla apasionadamente, ella lo abrazo rodeando su cuello y enredando sus dedos en el castaño cabello de el acariciándolo lentamente; mientras que el la acercaba cada vez mas a su cuerpo estrechándola fuertemente, sentía el pecho de su amada moverse agitadamente; con una mano quito el prendedor dejando caer sus hermosos rizos dorados sobre su espalda, lentamente el la acariciaba y buscaba las cintas del vestido, mientras ella subía y bajaba con sus delicadas manos la espalda de el sin dejar de besarlo, después de tanta lucha con las cintas y los botones del vestido Terry fue descubriendo los hombros de Candy lentamente, besándola sin parar bajando a su cuello para luego mordisquear su oreja acto que la hizo estremecer, te amo -dijo él con voz entrecortada volviendo a besarla, mientras que ella le quitaba el saco y sacaba su camisa del pantalón; el fue bajando poco a poco el vestido hasta dejarlo caer completamente en sus pies, ella levanto una a una sus piernas para quitarlo del camino y para luego tirar sus zapatillas; luego ella desabotonaba la camisa cuidadosamente mientras el la observaba disfrutando viéndola hacerlo, el hizo sus brazos hacia atrás liberando la prenda de su cuerpo y dejándola caer sobre sus pies; ella acariciaba con sus manos el pecho de el siguiendo las líneas de sus músculos bien formados, siguiendo hasta su espalda ancha y fuerte aferrándose a el como nunca querer separarse, sus manos temblaban al sentirlo tan cerca pero no dudo en ningún instante dejar de hacerlo.

Terry – pasa algo –dijo agitadamente.

Candy – no…yo…no.

Terry – no digas mas –dijo sonriendo mientras el desabotonaba su pantalón y lo hacia caer al suelo, despojándose de sus calcetines y zapatos; la miraba con delicadeza y sintiendo sus caricias sobre el pecho de el, a pasos lentos sin dejar de abrazarla la llevo hasta la cama donde el callo sobre ella, perdiéndose en esos ojos verdes esmeralda y acariciando su dulce rostro- no voy a hacerte daño, confías en mi? –dijo con voz entrecortada.

Candy - si…-dijo nerviosa- yo te amo –dijo tímidamente entregándose a sus caricias y sus besos; el empezó a deshacerse del corsé que ella aun llevaba puesto, logrando al fin dejar al descubierto su pecho uniéndolo con el de él haciendo que se le erizara la piel al contacto al mismo tiempo que sentía el latir de su corazón, besándola bajaba sus manos a sus muslos quitando una a una las medias dejando sus piernas al descubierto, tomo una de sus piernas colocándola en su cadera; con sus manos subió a su cintura, siguiendo hacia su abdomen hasta su pecho; ella sentía desfallecer ante el acto que el le provocaba dejando escapar un gemido, el volvía a bajar lentamente besando su cuello, sus hombros, su pecho y al llegar hasta su seno lo envolvió en sus labios provocando en ella un quejido que hizo encender mas el fuego que la consumía por dentro, mientras cerraba los ojos disfrutando del momento, lentamente el fue despojándola de sus pantaletas dejándola completamente desnuda, el se separo levemente de ella para quitarse lo que le quedaba de ropa y tomar ligeramente las sabanas de la cama cubriendo sus cuerpos desnudos; ella estaba nerviosa al sentir las caricias de Terry sobre ella, el volvió a poner una de las piernas de ella sobre su cadera acariciándola, mirándola fijamente a los ojos y sonriéndole- siempre soñé con este momento, de que fueras mía, solo mía –dijo agitadamente mientras ella solo sonreía y le acariciaba el rostro como señal de aceptación aferrándose mas a el, quien la deseaba con locura, pronto el coloco su pierna entre las de ella para separarlas con delicadeza, los besos siguieron hasta que sintieron no poder respirar mas, las caricias ya se hacían mas intensas y sin dejar escapar un solo centímetro de sus curvas recorrió todo su cuerpo sin límites, ambos sintieron un intenso calor que los impregnaba cada vez mas; ella encorvo sus caderas hacia el; mientras el se movía encontrando la entrada irrumpiendo lentamente en su feminidad quien lo esperaba cálidamente; ella se aferraba a la espalda de el fuertemente mientras sentía el dolor y placer que le provocaba; las palabras no fueron necesarias, por un largo momento ambos se unieron en un solo ser llegando hasta el cielo, fundiéndose en un abrazo eterno y no mas sonido que el de sus voces.


Mientras Candy dormía Terry la miraba tiernamente acariciando su rostro, la chimenea estaba por apagarse así que lentamente se levanto de la cama sin despertarla; tomo su bata y se puso sus pantuflas bajando por unos trozos de leña y subió nuevamente a la recamara donde aun ella dormía placenteramente, el se sentó frente a la chimenea recordando el momento que la vio por primera vez, el reía en silencio y una lagrima de felicidad se hizo visible cayendo sobre su mejilla.

Terry – nunca más volveremos a estar separados te lo prometo –dijo observando su anillo de bodas.

Candy – con quien hablas -dijo sentándose a su lado- te sientes bien –dijo sonriéndole.

Terry – mejor que nunca –dijo abrazándola.

Candy – hace mucho frío, ven –dijo levantándose y ofreciéndole su mano- vamos a la cama puedes resfriarte además aun es de noche.

Terry – estas segura que solo quieres dormir –dijo coquetamente levantándose al mismo tiempo.

Candy – ohh Terry –dijo sonrojándose- bueno…este…yo….yo.

Terry – jajaja veo que aun te pongo nerviosa pequeña pecosa –dijo tomándola de la mano.

Candy – tu nunca dejaras de ser un engreído –dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.

Terry – te amo –dijo llevándola a la cama.

Candy – Terry –dijo susurrando- te amo tanto…tengo miedo que tu te vayas y me dejes.

Terry – eso nunca pasara mi amor –dijo arropándola con el- ahora estamos unidos para siempre y nadie nos separara te lo prometo –dijo besando su nariz.

Candy – me haces muy feliz –dijo abrazándolo.

Terry – y tu a mi –dijo besándola tiernamente, iniciando nuevamente aquella demostración de amor que era nueva y única entre ellos.

Chicago

Dorothy – buenos días señor, desea que le sirva el desayuno.

Albert – esta bien Dorothy gracias –dijo sentándose en la mesa.

Archie – buenos días Albert, como te sientes.

Albert – muy bien gracias y tu.

Archie – cansado pero muy bien, y dime como la pasaste te vi conversando con Karen Klaise.

Albert – que quieres decir con eso –dijo levantando la ceja.

Archie – nada.

Paty – buenos días –dijo sonriendo.

Archie – hola Paty.

Albert – que tal Paty, como amaneciste.

Paty – muy bien gracias.

Archie – ya lo veo.

Paty – que dices?

Archie – te vimos muy contenta con Bobby.

Paty – ohhh Archie no digas eso, el y yo solo somos buenos amigos.

Albert – creo que ya es hora de que seas feliz.

Paty – no se si volveré a hacerlo.

Archie – claro que lo harás, se que Stear siempre quiso verte feliz.

Paty - si tienes razón, pero Bobby solo tiene ojos para Candy.

Albert – así que te interesa?

Paty – o no –dijo sonrojándose.

Archie – a que hora irán por Candy.

Albert – al medio día, hoy partirán a New York.

Paty – espero poder despedirme de ella.

Archie – lo haremos no te preocupes.

Albert – bueno por el momento debemos desayunar.

Lakewood

Candy y Terry dormían placenteramente, el la abrazaba protegiéndola como una niña, la tenue luz del sol se asomaba lentamente por una de las ventanas tocando el rostro de Candy, ella abrió los ojos lentamente despertando de aquel sueño, observo por un momento el rostro de Terry tan deslumbrante y tranquilo; acaricio su cabello y se acerco dándole un beso en la frente; se levanto de la cama silenciosamente para no despertarlo y se dirigió al baño a tomar una ducha, luego se cambio y recogió las ropas que se encontraban en el suelo sintiéndose avergonzada que su ropa interior estaba a la vista, ordeno todo lo que pudo en la habitación y salio silenciosamente.

Candy – creo que al señor le gustara tomar el desayuno en la cama –dijo dirigiéndose a la cocina- veamos que hay aquí –dijo buscando en todos los cajones- creo que será suficiente le prepare huevos fritos, tocino, pan tostado, jugo, café y algunas frutas –dijo sonriendo, momentos después ya había preparado todo- listo -dijo al observar que todo lucia perfecto, acomodo todo en una charola decorada con una rosa, subió despacio dirigiéndose a la habitación, giro la perilla abriendo la puerta adentrándose colocando la charola sobre la mesita de noche para luego cerrar la puerta. Se acerco lentamente a la cama pero su sorpresa fue que las almohadas estaban colocadas simulando el cuerpo de el.

Terry – que cree que hace señora Grandchester –dijo apoyándose en la puerta del baño.

Candy – aahhh me asustaste –dijo frunciendo la nariz- que haces ahí.

Terry- yo tendría que preguntar eso –dijo caminando hacia ella, envuelto en una toalla dejando descubierto su torso.

Candy – yo…yo –dijo tartamudeando al verlo tan fornido- te prepare el desayuno.

Terry – ohhh por Dios pecosa esa comida es para mí o para alimentar un ejército –dijo sonriendo de medio lado.

Candy – como dices –dijo frunciendo la nariz- yo también tengo hambre.

Terry – quien te dijo que yo quería comer –dijo seductoramente acercándose a ella- yo solo quiero amarte.

Candy – pero…ya es de día…además tenemos que llegar a tiempo a la estación.

Terry – esta bien lo que tu digas –dijo molesto buscando su ropa.

Candy – no quiero que te enojes conmigo…que no estas cansado? –dijo tímidamente.

Terry – para estar contigo nunca –dijo abrazándola.

Candy – oye me mojas –dijo queriéndose apartar, mientras el sacudía su cabeza y dejaba caer unas cuantas gotas de agua sobre ella.

Terry – ven te secare – dijo tomándola de la mano, llevándola cerca de la cama, donde la tomo por el abrazo empujándola haciéndola caer.

Candy – que haces -dijo ruborizada, mientras él se ponía encima de ella.

Terry – nada malo ya veras –dijo guiñándole el ojo, empezando a besarla y acariciarla; poco a poco fue despojándola de sus ropas y colocándola en el centro de la cama iniciando aquel acto de amor en que ambos experimentaban nuevas sensaciones.

Chicago

Eleanor – con permiso –dijo ingresando al lugar.

Albert – adelante –dijo sonriendo.

Karen – buen día William.

Albert – hola Karen, como estas.

Karen – muy bien gracias y tu.

Albert – bien, gracias por preguntar.

Richard – y bien ya están aquí.

Albert – no aun no, no tardan ya envié por ellos.

Eleanor - espero podamos estar a tiempo.

Richard – aun hay tiempo –dijo sonriendo.

Albert – siéntense por favor, gustan algo de tomar.

Richard – un whisky estaría bien.

Albert – perfecto –dijo sonriendo.

Karen – y bien cuanto más tendremos que esperar a los tortolitos.

Archie – no mucho –dijo ingresando al lugar- buen día a todos.

Eleanor – creo que no fue buena idea partir hoy, hubiera sido mejor dejarlos unos días solos.

Karen – no creo que hubiera sido posible, las audiciones serán a principio de año.

Archie – y mi boda también –dijo sonriendo- quiero hacerles entrega de las invitaciones correspondientes, espero puedan acompañarnos.

Richard – téngalo por seguro.

Eleanor – felicitaciones.

Karen – gracias por tomarme en cuenta.

Archie – los espero.

Lakewood

Horas después ambos dormían placidamente, el silencio reinaba en el lugar hasta que un sonido en la puerta los alerto.

Chofer – toc, toc…señora buenas tardes….toc, toc –dijo insistiendo en la puerta.

Candy – mmm que pasa –dijo bostezando- que hora es…oh no se nos hizo tarde despierta –dijo moviendo a Terry-…que despiertes.

Chofer – toc, toc.

Terry – mmm...no quiero déjame descansar un poco mas.

Candy – vaya y pensé que la dormilona era yo – dijo sonriendo dando un salto fuera de la cama, mientras buscaba su ropa y se cambiaba.

Chofer – toc, toc.

Candy – un momento por favor –dijo moviendo a Terry- es hora de partir el chofer nos espera abajo –dijo mientras bajaba.

Terry – esta bien enseguida me arreglo.

Candy – buenas tardes –dijo abriendo la puerta.

Chofer – buenas tardes señora, siento interrumpir pero ya es hora de llevarlos a la estación.

Candy – esta bien estamos casi listos por favor puedes llevar esta maleta de regreso a casa luego que nos dejes en la estación.

Chofer – si señora –dijo moviendo la cabeza.

Terry – listo nos vamos –dijo bajando las escaleras al mismo tiempo que se acomodaba el saco.

Candy – muy bien -dijo mientras observaba todo el lugar.

Terry – pasa algo –dijo levantando la ceja.

Candy – no nada…solo repasaba a ver sino olvidaba nada.

Chofer – señora se nos hace tarde.

Candy – bien -dijo acomodándose su vestido- estoy lista.

Terry – anda vamos –dijo tomándola de la mano.

Candy – y nuestro equipaje.

Chofer – ya se encuentra listo en la estación, el otro vehiculo lo llevaría.

Candy – esta bien.

Terry – no te preocupes recuerda que Dorothy lo arreglo.

Candy – espero no falte nada.

Terry – no lo creo, y si es así podré comprarte lo que te haga falta.

Candy – gracias.


Ambos subieron al auto dirigiéndose a la estación del tren que partiría esa tarde hacia New York, acompañados de Eleanor, Karen y Robert.

Archie – donde estarán.

Albert – no tardaran.

Annie – ahí vienen –dijo señalando.

Paty – se ven muy felices.

Candy – buen día a todos –dijo sonriendo.

Terry – buenos días.

Eleanor – pensé que no llegarían a tiempo –dijo moviendo el pie.

Candy – es que…nos quedamos dormidos –dijo sonrojándose.

Archie – ya lo creo –dijo acercándose a ella- bueno gatita te deseo que tengas un lindo viaje de bodas.

Candy – gracias.

Paty – te voy a extrañar.

Annie – recuerda que tienes que estar aquí para mi boda.

Terry – ya tenemos planificado eso –dijo levantando la ceja.

Albert – bueno deseo que la pasen muy bien –dijo dándole la mano a Terry.

Terry – gracias.

Richard – bueno hijo nos veremos luego –dijo sonriendo- me quedare unos días mas en la ciudad por unos negocios.

Robert H. – gracias por sus atenciones Albert.

Albert – de nada me alegra que haya venido.

Robert H. – hasta pronto –dijo despidiéndose mientras subía al tren.

Karen – gracias por todo William, fue un gusto conocerlos –dijo refiriéndose a los chicos.

Annie – buen viaje.

Albert – hasta pronto –dijo acercándose a ella dándole un beso en la mano.

Eleanor – y bien ya es hora, gracias por todo despídame de la señora Elroy.

Albert – lo hare.

Karen – hasta pronto –dijo subiendo al tren, seguida de Eleanor.

Candy – hasta luego cuídense por favor.

Archie – lo haremos.

Terry – nos vemos pronto –dijo tomando la mano de Candy para subir al tren- ufff si que fue un día largo –dijo ingresando al vagón.

Candy – si, espero pueda descansar.

Eleanor - y como la pasaron -dijo sonriendo.

Terry – mama a que te refieres –dijo sentándose- no deberías preguntar esas cosas –dijo mirando hacia fuera.

Robert – deja de cuestionarlos…no ves que Terry esta muy apenado –dijo sonriendo- es la primera vez que te veo así –dijo guiñándole el ojo.

Karen – creo que es mejor cambiar el tema o no es así Candy –dijo levantando la ceja.

Chicago

Horas más tarde.

Señora Britter - que hermosa te ves hija –dijo sonriendo.

Annie – me gusta desde que lo vi la primera vez.

Paty – pareces una princesa, cuando Archie te vea se sorprenderá mucho.

Annie – Paty que cosas dices –dijo tímidamente.

Señora Britter – es mucho mas lindo que el que lucio Candy en su boda.

Annie – mama por favor –dijo seriamente.

Paty – cuando estarán listos nuestros vestidos.

Diseñador – no se preocupe madame, todo estará listo a tiempo.

Señora Britter – bien, gracias por todo.

Annie – cuando regresara Candy.

Paty – vendrá unos días antes de tu boda, pasa algo?

Annie – no nada.

Paty – en unas horas deberán estar llegando a New York.

Annie – si, tienes razón, vamos a casa a tomar el té?

Patty – esta bien –dijo acomodándose los lentes..

New York

El silbato del tren anunciaba la llegada a la ciudad de New York, la nieve caía intensamente el aire frío se calaba hasta en los huesos, lo que hizo recordar a la pecosa aquella triste despedida años atrás.

Terry – al fin llegamos –dijo levantándose de su lugar- te pasa algo –dijo al ver el rostro de ella.

Candy – no nada, solo observaba el paisaje.

Eleanor – es hora de bajar.

Robert – ya quiero llegar a casa, el viaje ha sido muy largo.

Karen – estoy de acuerdo contigo –dijo saliendo del vagón.

Terry – vamos –dijo dándole su abrigo.

Candy – si –dijo sonriendo.


Momentos más tarde se dirigieron a la casa de Eleanor donde se quedarían esa noche, antes de partir hacia Londres, después de haber llegado se reunieron en el comedor a degustar una deliciosa cena preparada para los nuevos esposos.

Eleanor – y bien cuando regresaran –dijo acomodándose la servilleta.

Candy – en un mes, tenemos que estar a tiempo para que Terry participe en las audiciones para la nueva obra y para la boda de Annie y Archie.

Eleanor – me parece bien y dime tu qué piensas hacer seguirás ejerciendo tu labor de enfermera.

Candy – si me encantaría, quiero seguir haciendo lo que me gusta.

Terry – porque tantas preguntas mama –dijo levantando la ceja.

Eleanor – por nada….solo curiosidad…además me muero de ganas de abrazar a mis nietos.

Terry – mama por favor –dijo seriamente.

Candy – el postre esta delicioso –dijo cambiando de tema.

Eleanor – es mi especialidad –dijo sonriéndole.


Después de unos momentos todos se retiraron a sus habitaciones a descansar. Todo era silencio en esa casa, varios dormían a excepción de una rubia que se encontraba al pie de la ventana viendo caer la nieve, recordando aquel día de invierno, pero luego sonrió y volteo para ver a Terry descansar en la cama como un niño que necesitaba refugio, lentamente se introdujo en la cama acurrucándose junto a el, impregnándose de su calor.

Candy - no puedo creer que te tenga a mi lado –dijo observándolo detenidamente- soy feliz contigo –dijo entrelazando su mano con la de el- te amo tanto…no podría estar lejos de ti nunca más –dijo besándolo, poco a poco fue quedándose dormida y cayendo en un profundo sueño.


Horas más tarde un frío silencioso se apodero de su cuerpo, buscando con sus manos el calor que le faltaba, al no encontrar lo que buscaba abrió los ojos y dirigió su mirada hacia la ventana y ahí se encontraba lo que buscaba la figura varonil de su amado envuelto en una bata azul que coincidía con sus hermosos ojos.

Candy – pasa algo –dijo sentándose lentamente en la cama.

Terry – no….nada solo observaba…y debo decirle señorita pecas que usted es muy dormilona –dijo acercándose a ella depositándole un beso en la frente.

Candy – mmm que bien huele –dijo siguiendo su olfato a una mesita.

Terry – pedí que nos trajeran el desayuno, hace mucho frío afuera…además en unas horas debemos salir hacia el puerto –dijo llevándole la charola a la cama.

Candy – está bien -dijo sonriendo, ambos se encontraban en la habitación compartiendo el delicioso desayuno preparado por Eleanor especialmente para ellos.


Horas más tarde, cerca del medio día llegaban al puerto, los maletas ya habían sido enviadas con anterioridad; ambos bajaron del automóvil acompañados por Eleanor quien iría a despedirlos.

Eleanor – vuelvan pronto –dijo abrazándolos- cuídense mucho.

Candy – si Eleanor gracias por todo.

Eleanor – no tienes porque.

Terry – no te preocupes mama, te escribiré cuando estemos allá.

Eleanor – muy bien –dijo moviendo la cabeza- bueno nos veremos entonces.

Candy – hasta pronto.

Susana – hola Terry -dijo sonriendo, mientras que todos se miraron las caras al reconocer esa voz.

Terry – hola….que haces aquí?

Susana – yo solo vine a hablar contigo.

Terry – creo que todo quedo claro no es necesario que hablemos.

Susana – Terry yo.

Candy – hola Susana –dijo amigablemente.

Susana – no te estoy hablando a ti –dijo seriamente.

Terry – no le hables así…no se te olvide que es MI esposa –dijo levantando la ceja haciendo énfasis en ello.

Candy – amor…te dejare solo para que puedas hablar con Susana.

Terry – yo no tengo nada que hablar con ella y si quiere hablar escuchare pero tu te quedaras aquí –dijo tomándola del brazo- vamos Susana di a lo que viniste mi esposa puede escuchar también –dijo dirigiéndole una mirada que le congelo hasta el corazón.

Susana – bueno yo….yo.

Terry – me lo imaginaba –dijo levantando la ceja- vámonos.

Candy – espera –dijo separándose de el- dime Susana que es lo que quieres puedo ayudarte si lo deseas –dijo acercándose a ella.

Susana – no quiero nada de ti, eres una estupida –dijo golpeando el rostro de Candy.

Terry – Susana! –dijo furiosamente.

Susana - tu lo prometiste -dijo con las manos empuñadas- prometiste no quitármelo nunca.

Candy – yo….yo nunca.

Terry – tú no tienes porque darle explicaciones, y no te atrevas volver a ponerle una mano encima de nuevo o te las veras conmigo.

Candy – cálmate Terry vámonos –dijo tomando su mano.

Terry – me escuchaste no te acerques a ella nunca me oyes…nunca –dijo subiendo al barco tomando la mano de Candy.

Susana – porque –dijo sollozando, alejándose del lugar.

Terry – estas bien amor –dijo besando su mejilla.

Candy – si…recuerda que soy tan fuerte como un tronco –dijo sonriendo.

Terry – te amo –dijo acariciando su rostro.

Candy – Terry yo…me siento triste por ella nunca.

Terry – no dejes que te afecte lo que dijo Susana -dijo seriamente- ven vamos a ver el lugar –dijo tomándola de la mano- vaya que papa quiso que la pasáramos bien –dijo abriendo la puerta hacia el corredor, era un camarote privado muy elegante con una pequeña sala con chimenea y salida a una cubierta privada por la habitación principal, el cual también incluía el servicio.

Candy – que lindo lugar…la vista es maravillosa.

Terry – creo que me acostumbrare a los regalitos del duque –dijo sonriendo- vamos adentro hace mucho frío –dijo tomándola por los hombros.


Varios días pasaron desde que iniciaron su camino a Londres, todos los días caminaban por cubierta tomados de la mano, por las noches iban al gran salón a bailar, la feliz pareja era envidia de todos, ya todos sabían de quienes se trataban y las atenciones por parte del capitán no se hicieron esperar con un banquete en su honor; todos los presentes admiraban la belleza indiscutible de Candy, toda una dama de sociedad decía la gente; y el luciendo sus mejores atuendos que lo hacían verse elegante y muy buen mozo; ambos disfrutaban esos momentos juntos sonriendo y conversando.

Chicago

Albert – bueno caballeros eso es todo –dijo levantándose de la silla.

George – buena decisión.

Archie – hola tío podemos entrar-dijo asomándose por la puerta.

Albert – adelante.

George – con permiso iré a revisar los papeles.

Robert – hola George –dijo topándose en la puerta.

George – hola Bobby adelante.

Robert – gracias.

Archie – y bien como te fue.

Albert – mejor de lo que esperaba.

Robert – que tal Albert.

Albert – bien ya tienes noticias.

Robert – si, como te lo prometí –dijo sonriendo.

Archie – de que se trata.

Robert – hable con mi amigo el doctor Edward Cullen es el director del hospital mas prestigioso de New York y logre conseguir una cita para Candy, será cuando ya estén instalados en la ciudad.

Albert – perfecto.

Archie – no crees que Terry se molestara porque estés buscándole trabajo a Candy.

Albert – no lo creo, ya lo habían platicado y el esta de acuerdo en que ella regrese al hospital.

Archie – bueno si tú lo dices.

Robert – sé que mi amigo lograra colocarla pronto.

Albert – gracias por ayudar.

Robert – tú sabes que lo hago con gusto.

Archie – lo sabemos perfectamente –dijo sonriendo.

Robert – bueno creo que es hora de ir por las chicas.

Albert – despídanme de Paty no tuve tiempo de hacerlo en casa.

Archie – no te preocupes se lo hare saber.

Robert – hasta pronto.

Archie – hasta luego tío.

Continuara…

Aquí les dejo un capitulo mas, espero les haya gustado recuerden dejar sus reviews sus opiniones y comentarios son importantes para mi, de antemano mil gracias por leer. Se les !