Hola, bueno aquí les traigo esta traducción de una historia que me gustó mucho. La historia original se llama: Stuck In Time y es de Sabrina Selene, aquí esta el link por si quieren leerla: www. fanfiction s/7981560/1 /

DISCRAIMER: NI LA HISTORIA NI LOS PERSONAJES ME PERTENECEN, SOLO ESCRIBO POR DIVERSION Y SIN FINES DE LUCRO.


Un pitido y destellos de luz roja llenaron la torre.

Robin se salió rápidamente de la cama ¿Cuál podría ser el problema ahora? ¿No puede un superhéroe descansar en la noche sin ser molestado hoy en día? Suspirando, Robin saltó de la cama y corrió hacia la sala de estar.

Allí se encontró con el resto de los Titanes, sus compañeros de equipo. Cyborg estaba parado enfrente de la gran pantalla que ocupaba casi toda la pared, escribiendo furiosamente en un teclado, tratando de localizar lo que sea que haya activado la alarma.

-Es Cerebro y Mallah. Se encuentran en un almacén abandonado cerca del Puerto Dovey- dijo Cyborg, señalando un pequeño punto rojo con anillos del mismo color saliendo de él en un mapa de Jump city que mostraba la pantalla.

-¿Quieres decir en el puerto que acaban de construir?- Preguntó Chico Bestia.

-Sip. Él que construyeron la semana pasada. Aparentemente, no derribaron el antiguo almacén que estaba allí.- confirmó Cyborg.

-¡Por supuesto que no lo derribaron! Se rumorea que esta embrujado ¿sabías?- Chico Bestia se estremeció a pesar del calor que hacía en la torre.

Raven rodó los ojos ¿Cómo es que él podía ser tan ingenuo? ¡No tenía sentido! Probablemente el almacén seguía de pie porque Tania algún valor histórico. El alcalde de Jump City siempre quiso lugares históricos, como la vieja librería, por ejemplo.

-¿Qué están haciendo?- Preguntó Robin. Eran las 2 de la madrugada y dudaba que Cerebro y Mallah estuvieran haciendo una fiesta.

- No tengo idea, pero están usando más de ¾ de la energía principal de la ciudad. Pronto habrá un gran...

En ese momento todas las luces se apagaron, dejando la habitación completamente oscura.

-Apagón- Terminó la frase Raven en un tono apagado.

-¡Vamos equipo! Necesitamos saber que están hacienda y detenerlos antes de que sea demasiado tarde- dijo Robin apretando sus puños y corriendo velozmente hacia la puerta.

Los Titanes se miraron mutuamente, para luego seguir de cerca a su líder.

-¡AAAARGHHH!

Robin derribó la puerta del almacén y entró con sus armas listas para el combate.

El resto de los Titanes entraron detrás de él, preparados para luchar.

Algunos minutos de silencio pasaron mientras contemplaban la escena. El almacén era realmente viejo y parecía estar a punto de desmoronarse. Cada esquina estaba cubierta por telarañas y polvo. La habitación estaba oscura y un olor a humedad impregnaba el cuarto. Los rayos de luna que provenían del exterior eran la única fuente de luz, y era la que proyectaba las siluetas de los Titanes parados en la puerta.

Cerebro y Mallah estaban en el centro de la habitación trabajando en algo un poco… enorme. No se podía ver claramente lo que era debido a la oscuridad, pero Robin pensó ver un destello de plata sobre una superficie circular.

Monsieur Mallah, quien estaba inclinado ajustando algo, se paró lentamente encarando a los Jóvenes Titanes. Él y Cerebro no lucían sorprendidos al ver a sus enemigos.

-Ah, los Jóvenes Titanes. Les tomó bastante tiempo encontrarnos.- Dijo Cerebro tranquilamente con su voz robótica.

-Lo que sea que estén planeando no va a funcionar- Les dijo Robin sosteniendo una de sus armas.

-Veo que tienes muy poca fe en mis habilidades- Respondió Cerebro –Pero eso no importa. Pronto van a poder ver todo lo que soy capaz de hacer cuando revelé mi pieza maestra y cambie el curso de la historia… para siempre

-No si podemos detenerte. Titanes ¡Ataquen!

Todos atacaron, pero fueron detenidos por hombres-robot que cayeron del techo, levantando un muro entre los Titanes y Cerebro y Mallah.

-Sólo un pequeño detalle para mantenerlos ocupados hasta que le ponga los toques finales a mi maquina.- Cerebro y Mallah voltearon hacía lo que sea que estuvieran trabajando unos momentos antes.

Y, sin duda, los robots mantuvieron a los Titanes ocupados. Todos habían sido entrenados en combate, tenían una armadura protectora, y eran sorpresivamente ágiles y rápidos. Robin había derribado a dos de ellos, pero muchos robots más aparecían de la nada a cada segundo.

-Está terminada, Maestro- Mallah retrocedió unos pasos para dejar a Cerebro admirar su obra maestra.

A pesar de que todavía estaba demasiado oscuro par aver claramente, él pudo distinguir el resistente armazón de acero, los brillantes bordes de cristal con algunos botones en él, y la reluciente superficie de plata tan clara como el agua, pero todavía, oscura y sin fondo.

Perfecto, era perfecto, y nada podría detenerlos ahora.

-Prende la máquina. Hagamos esto rápido Mallah- Ordenó Cerebro.

-Si Maestro- Mallah encendió un interruptor en uno de los costados e, inmediatamente, el cristal empezó a brillar, despidiendo pequeñas chispas de electricidad.

Mientras tanto, los Titanes seguían luchando desesperadamente contra los robots. Pero a nadie le resultaba tan complicado como a Chico Bestia, quien se encontró atrapado en una situación muy "pegajosa".

"Ewww! ¿Por qué tuve que pisar aquella enorme burbuja de desagradable y pegajoso chicle?" Pensó Chico Bestia al tiempo que fulminaba con la mirada a Mallah ¡Probablemente lo había hecho a propósito! Pero... ¿Qué lo hizo pensar que ese chicle era de Mallah? Pues, las envolturas alrededor del mono eran un signo revelador.

Chico Bestia probó convirtiéndose en distintos animales para salir de aquella pegajosa situación, pero no funcionaba y los robots estaban cada vez más cerca. Uno de ellos juntó ambas manos, convirtiéndolas en un único puño por encima de su cabeza. Chico Bestia se echó hacia atrás y cubrió su cara con sus manos, anticipando el golpe demoledor que seguramente vendría a continuación.

-¡HAAARGH!

Hubo un sonido de metal cayendo en pedazos y varias astillas de madera fueron a parar a su cabeza. Chico Bestia levantó la vista, confundido. En frente de él estaba Raven flotando en el aire y sosteniendo, con su energía oscura, la mitad de una de las vigas que sostenía el techo del almacén.

Instintivamente, Chico Bestia miró hacia arriba y vio el espacio en el que una viga entera había sido arrancada del resto. De repente, el techo parecía muy inestable. Miró hacia abajo de nuevo para ver la otra mitad de la viga hecha astillas en el suelo, junto a tres robots y sus cabezas de metal decapitadas.

Estremeciéndose se levantó y le agradeció a Raven.

-¡Hahahahaha! ¡Demasiado tarde Titanes! ¡Me voy a cambiar la historia! - Cerebro rió ruidosamente.

Robin pateó a un robot miró hacia arriba, justo a tiempo para ver la maquina en frente de la cual Cerebro y Mallah estaban parados. La oscura superficie de plata se volvió blanca y varios números empezaron a parpadear en el borde de cristal. Robin se dio cuenta de que era una fecha: 25/09/2005. Había también una palabra junto a los números, decía: "América".

-¡No! – Gritó Robin mientras Mallah, llevando a Cerebro, se metieron dentro de la superficie y desaparecieron. Empezó a correr, pero estaba demasiado lejos…

-¡NO! –Se escuchó otro grito más fuerte y más cercano a la maquina. Era Chico Bestia y había notado como una viga se tambaleaba, a punto de caerse sobre el sitio donde estaba Raven.

Se transformó en un Pterodáctilo y empujó con todas sus fuerzas ¡Snap!¡Chico Bestia era libre!

Como resultado del poderoso tirón, él voló justo hacía Raven y la empujó poniéndola a salvo, justo en el momento en el que la viga chocó contra el suelo. ¡Pero se dio cuenta de que no podía parar! Él todavía estaba llendo a toda velocidad hacia adelante.

Los ojos de Chico Bestia se abrieron cuando notó que había justo en frente de ellos: la máquina, ¡y su superficie todavía brillaba!

Tres segundos antes del impacto, dos, uno. Para su sorpresa, ellos no chocaron. En vez de eso, ellos volaron hacía su interior.

Allí fue cuando Starfire, tratando de derribar un robot, perdió la trayectoria y le pegó a uno de los botones. La fecha cambió y Starfire jadeó ante lo que había hecho.

Robin, todavía corriendo, saltó por encima de la viga caída, yendo directo hacía la máquina. Todo parecía estar pasando en cámara lenta ahora.

¡Sus dedos casi podían tocar la superficie brillante! ¡Si, ya casi llegaba! Pero luego, de repente, la superficie se volvió negra otra vez y él chocó, de cabeza, con la fría y oscura superficie, que parecía, otra vez, una pileta sin fondo llena de agua.

La máquina se volcó cuando Robin cayó sobre ella.

Y luego, todo empezó a derrumbarse.


-OOof

-Oww

-Ouch

-Argh

Chico Bestia, ahora en su forma humana, y Raven chocaron contra dos objetos duros.

Ahora, estaban en un lio complicado.

-¡Bájate! -Raven los envolvió con su energía oscura. Aquello funcionó, a pesar de que dejo al resto esparcidos por el suelo.

Ella se paró lentamente, al igual que los otros. A su izquierda estaba Chico Bestia, y Cerebro y Mallah lejos a su derecha. Todos estaban gimiendo de dolor.

-¿Dónde estamos? – Preguntó Chico Bestia mientras miraba a su alrededor confundido. En ese momento, el sol estaba brillando en el cielo. Era de día, pero el podía jurar que era en la noche momentos atrás.

-Esto no parece América, maestro. - Dijo Mallah, igualmente inseguro.

Raven había visto aquel paisaje antes. Se encontraban en una selva exuberante con todo tipo de extraños animales y plantas a su alrededor. A lo lejos se escuchó un gran rugido y el golpe de pies contra el suelo, que parecía provenir de una gran manada de… ¿De qué? Altos arboles y cientos de criaturas que Raven nunca había visto los rodeaban.

¿O si lo había hecho? Recordaba vagamente haberlas visto en alguna parte…

-Ustedes, Tontos –chilló Cerebro de4 pronto- Estamos en el período cretáceo.

Entonces todo encajó ¡Si! Ahora lo recordaba, ella había visto dibujos de aquellas criaturas en un libro sobre dinosaurios que leyó cuando era pequeña. Todas estaban en el capítulo: Periodo: cretáceo.

Esperen, ¿dinosaurios? ¿Período Cretácico? Esto no puede ser bueno…


-¡Starfire! ¡Vamos!- Robin trató de desatascar el brazo de Starfire.

Los Titanes apenas habían logrado escapar del depósito a tiempo, debido a que Robin quería salvar la máquina del tiempo.

Ahora, el depósito estaba en ruinas. Los escombros cubrían el suelo y Mallah y Cerebro probablemente habían podido ir al pasado y triunfar. Robin reconoció la fecha demasiado tarde, fue el día que conocieron a la Hermandad del Mal. El día en el que Chico Bestia había reunido con su ex equipo: La Patrulla.

Y ahora Cerebro y Mallah probablemente iban a destruir la Tierra creando el agujero Negro más temprano, antes de que Los Titanes interfieran.

Pero eso no era lo peor, Chico Bestia y Raven estaban con ellos. Starfire puso a Robin en el suelo suavemente pero él se arrodilló metiendo su cabeza entre sus manos.

-No te preocupes hombre. Creo que puedo arreglar la máquina si todos colaboramos y buscamos los restos. -Cyborg apoyó una de sus manos en el hombro de Robin y trató de sonar tranquilizador. Pero Robin pudo notar la duda en su voz.

-¿De qué sirve ahora? ¡En cuestión de minutes la Tierra va a ser tragada por un hoyo negro! -Gritó Robin.

-Err… esperen… -Empezó Starfire insegura.

-Chico Bestia y Raven están con ellos ¡Ellos detendrán a Cerebro y a Mallah! -Cyborg trató de sonar optimista.

-Amigos, hay algo que...

-Pero... ¿Qué y si no lo hacen? Y aunque lo hagan... ¿Qué sera de ellos? ¿Quedarán atrapados en el pasado para siempre?- Gritó Robin desesperado.

-¡Amigos! Necesito decirles...

-Ellos se las van a arreglar. Incluso si no confío en Chico Bestia, tengo completa fe en Raven.- Dijo Cyborg.

-¡ESCUCHEN! -Gritó Starfire.

Robin y Cyborg voltearon en silencio a mirarla, estaban en shock.

Starfire los miró tímidamente –Perdonenme por gritar, pero hay algo importante que debo decirles…

Robin y Cyborg se miraron mutuamente.

-Cuando luchaba contra uno de esos horrible robots, uno de mis strabots golpeó los controles… -Starfire miró el suelo no queriendo verlos a los ojos –Y luego la fecha cambió.

-¿Qué? -Gritaron Robin y Cyborg al unísono.

-Como ven, mis amigos, la Tierra no está perdida después de todo- Starfire dijo felizmente.

-Star, ¿Cuál era la fecha a la que cambiaste?- Robin preguntó con voz tensa y seca.

-De hecho, no había ninguna fecha. Sólo decía 120 millones de años atrás…


Y eso fue todo del primer capitulo, espero que lo hayan disfrutado :D