Primer fic que hago sobre esta pareja y este juego. Espero que no sea el ultimo y os guste o3o~


Franziska von Karma abrió los ojos y se encontró con el techo de una habitación blanca como la cal, se removió un poco y un fuerte dolor le atacó en el abdomen. Dándose por vencida, se quedo en la posición el la que estaba, "cómodamente" recostada sobre una cama de hospital. Investigó con la mirada la habitación hasta que se encontró con o algo; o mejor dicho alguien.

Ahí estaba, Miles Edgeworth, el "Fiscal Demonio", sentado en una silla, cruzado de brazos y cabizbajo, dormido en una posición bastante incomoda. La alemana tuvo que reprimir la tímida sonrisa que quería aflorar en su rostro y se maldijo a si misma por no encontrar su látigo. Pero una idea más apetecible le pasó por la cabeza para despertarlo...

Edgeworth casi se cae de la silla cuando cierta paciente, que debía estar dormida, le atacó con una almohada. El enfado inicial fue sustituido por alegría al verla despierta. Franziska levantó una ceja de manera despectiva al verle dejar de lado su faceta fría y arrogante y brindarle una sonrisa de pura alegría. Vale, no eran la pareja más romántica del mundo y tampoco se decían cosas tiernas; pero ellos, criaturas analíticas, no necesitaban esa clase de estupideces estúpidas para demostrarse mutuamente lo mucho que se querían o, incluso, amaban.

-¿Cuanto tiempo llevas aquí y despierto?- Miles se aclaró la garganta antes de hablar, ¿cómo podía ser que después de tanto tiempo dormida podía hablar tan fácilmente?

-Todo el tiempo que llevas dormida, un par de días más o menos- La respuesta de Edgeworth tomó por sorpresa a la germana y, ahora sí, no pudo hacer nada por reprimir una sonrisa y un leve sonrojo. Se volvió a maldecir a sí misma ¿Como ella, la fiscal más fría de todas, podía sucumbir ante los encantos de su rival? ¿Y porque se seguía empeñando en llamarle rival? Eran rivales, sí, pero los rivales no comparten ni casa, ni cama.

-Has estado usándome como excusa para vaguear ¿verdad?- El hombre se rió, haciendo que su pecho masculino se moviera, llamando la atención de la fiscal von Karma. La cual se dio una bofetada mental al darse cuenta de sus pensamientos. Volvió a maldecirse una vez más, sus hormonas de adolescente cada día eran más difíciles de dominar, a pesar de tener 19 años ya. Si su padre levantara la cabeza...

-Vete a trabajar, estoy perfectamente. No dejes a ese estúpido de Phoenix Wright campar a sus anchas.- Miles se levantó y, antes de irse, depositó un suave beso en la mejilla de la fiscal; a veces le gustaba hacer estupideces románticas.

Después de esa escena Franziska se enteró de que llevaba dormida 3 semanas.


Ojala os haya gustado y comenteis. Las criticas constructivas son bien recibidas 333

Ja nee!