¡LOS PERSONAJES DE SAILOR MOON SON DE NAOKO T YO SÓLO ME DIVIERTO JUGANDO CON SERE Y DAR…!

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Agradecer de ante mano a mi amiguis Saku por la corrección gramatical de este capítulo, les recuerdo mis niñas que esto es ficción

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9-11

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— Está con Endimión, ahh allí —dijo mi nena señalándome, Andrew me miro a mí, para luego ver a la persona que estaba a mis espaldas, sus ojos se abrieron y por ellos pude ver el flechazo de dolor que causaba que él estuviera allí

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La mirada de Andrew se paseó de mí cuerpo al del hombre detrás de mí. Por un momento pude ver cómo su respiración se atoraba y como su piel se colocaba más blanca de lo normal. Dio los pasos que nos separaban y extendió su mano a Darien.

– Andrew Furuhata –se presentó, Darien sonrió antes de estrechar su mano fuertemente

– Armando Moon –Drew enarcó una de sus cejas en mi dirección– tú me pareces familiar –dijo mirando a Drew– ¿Nos hemos visto en algún lugar?– mi cuerpo se tensionó completamente

– Soy doctor en el Medical Center, quizás me has visto ahí

– ¿Conoces al doctor Kumada? –preguntó

– Claro, el doctor Nicolas Kumada es una eminencia –contestó Andrew– ¿De dónde lo conoces tú?

– Es mi doctor y muy amigo de Rei, la chica que vive conmigo –se rascó la nuca

– ¿Rei Hino? –inquirió Andrew, ¿De dónde conocía a Rei?

– La misma… –respondió Darien

– Ella entró ayer a laborar con nosotros, es la jefa de las enfermeras

– Drew –Seiya llegó interrumpiendo a Andrew –No sé qué le pasa a la antena de la tv que no me deja enfocar el partido de fútbol, ¿Me ayudas?

– Claro campeón –Drew alborotó los cabellos de mi hijo– lo siento, mi hijo me necesita –mis ojos se abrieron al escucharlo llamar a Seiya su hijo

– Dale, tranquilo. Igual yo ya me iba. Serena, ya te dejé en casa, así que puedo irme más tranquilo

– Te acompaño a tomar un taxi

– No es necesario

– Me quedaré más tranquila

– Está bien, un placer Andrew –estrecharon sus manos

– No te demores bonita –dijo Drew antes que Seiya lo arrastrara a la habitación

Quise matarlo en ese momento, pero al mirar a Darien el seguía viendo todo normalmente.

Bajamos en un absoluto silencio, para cuando llegamos a la avenida, Darien habló

– Me habías dicho que tu esposo había muerto en las Torres

Desaparecido ese día –contesté rápidamente

– Pero te casaste casi enseguida –¿Había enojo en su voz?

– No me he casado y si te refieres a Drew, no es mi esposo y tampoco es el padre de los mellizos… Darien es el padre de ellos

– ¿Darien? –su voz mostró sorpresa

No sabía qué decir ni qué hacer…

– ¿Te recuerda algo ese nombre?

– En sueños siempre lo escucho. Al principio pensé que tal vez ese era mi nombre, pero gracias a Dios llegaste tú y me aclaraste todo –pasó las manos por su rostro y ambos caminamos en silencio hacia la avenida– perdón por lo de ahorita

No le entendí muy bien…

– ¿Por? –pregunté mirándolo fijamente

– Por cómo te hable, es que bueno, entiendo que hayas querido seguir con tu vida, pero no inmediatamente después de la desaparición de tu esposo, sólo que bueno, pensé que si quizás –se veía nervioso– Quizás Bunny también pensó que yo morí y tiene un esposo o hijos… No me prestes atención –sonrió pero no fue una sonrisa sincera

– ¿Tú crees que?...

– No quiero ni pensarlo –me cortó– pero han pasado once años Serena, ella pudo enamorarse otra vez y yo…

– Darien –fue mi turno de cortarlo– Bunny te amaba, te adoraba, yo estoy segura que ella… que ella no se enamoró de nadie más

– ¿De verdad piensas eso? –sus ojos me pedían que dijera que sí

– Estoy segura –afirmé, pues yo nunca había dejado de amarlo

Darien tomó el taxi y yo suspiré antes de devolverme al departamento. Cuando llegué los niños y Andrew estaban sentados en la sala viendo la televisión.

– Seiya. Hotaru. Mina me ha dicho que preparó tarta de chocolate, que si quieren un pedazo –mentí, antes de llegar había pasado por la pastelería y había comprado la tarta luego le había dicho a Mina que necesitaba uno minutos a solas con Drew. Mis hijos se levantaron del sofá y salieron del departamento en dirección al departamento de Minako.

– ¡Se puede saber qué hacías con él! –atacó Andrew una vez cerré la puerta

Lo miré incrédula, Andrew nunca me había hablado así –¿Perdón?

– No te hagas la tonta Serena… fui claro ¿Qué hacías con Darien? O ¿Debería decir Armando? –dijo irónicamente

– Bájale al tono ¿Quieres Andrew? –rebatí– lo que yo haga con mi vida no debe importarte a ti

– ¡Soy tu novio por un demonio!

– Ex novio –zanjé tajantemente

– ¿En qué momento terminamos que yo no me di cuenta, Serena? –dijo irónico

– En el momento que te dije que Darien estaba vivo

Andrew mostró una sonrisa irónica y cruel– ¿Lo viste? Ese hombre que estaba allí no es Darien Chiba… ¡Por Dios, ni siquiera sabe cuál es su jodido nombre!

– ¡Vete! –grité sin pensar

Su mirada se encontró con la mía – Serena, no puedes estar hablando en serio

– Vete Andrew. ¡¿Cómo pudiste decir que Seiya y Hotaru son tus hijos?! –grité enojada

– ¡Porque lo son! –gritó de vuelta– Yo he dedicado mi vida a esos niños, no tienen que llevar mi sangre para amarlos como tal –su voz se quebró al final

– Andrew –caminé hacia él y acaricié su mejilla– Te quiero –mi voz se quebró– te quiero muchísimo y sólo Dios sabe que sin ti, no hubiese podido sobrevivir, pero siempre fue él

– No puedes decir eso bonita –susurró– íbamos a casarnos –su mirada atravesó la mía– Te amo –una lágrima resbaló por sus ojos

No pude evitarlo y las mías empezaron a brotar solas– Y yo lo amo a él Andrew, siempre fue él– la mueca de dolor que cruzó por su rostro me hizo sentirme mal, el dolor en mi pecho se incremento y sentí que el aire me faltaba– Te quiero, Te quiero, Te quiero –repetí– eres el amigo que…

– ¡No! –Andrew pasó las manos por su cabello y se alejó de mí- teníamos un futuro, amo a tus hijos, íbamos a casarnos, no puedes venir y arruinar todo ¡Por él! –se acercó a mí nuevamente– ¡Reacciona Serena!, ¿Qué te garantiza que él vuelva a ti?, ¿Qué te garantiza que regrese?, yo fui su mejor amigo por mucho tiempo y ni siquiera me reconoció y tú quieres mandar todo al carajo por una persona que no sabe ni quién es

– ¡Yo sé quién es! –grité– él es Darien Chiba, el amor de mi vida el padre de mis hijos. No hagas esto más difícil Drew –Gemí

– Yo no lo hago difícil Serena –dijo el negando con la cabeza– Eres tú, no voy a alejarme, quizás es la sangre de Darien la que corre por las venas de esos niños; pero su padre soy yo y eso ni tú ni nadie me lo va a quitar –tomó su chaqueta y salió del departamento cerrando fuertemente la puerta

Me dejé caer en el sofá llorando por mí, por Drew y por Darien, que era el menos culpable en todo este embrollo. Limpié mis lágrimas con mis manos mientras recordaba mi vida y lo que hubiese sido de mí, si Drew no hubiese estado en ella

Flash Back….

– Hola campeón –Andrew levantó a Seiya de la cuna– Mamá necesita dormir un poquito –había escuchado a mi hijo llorar y había salido a verlo, pero Drew ya estaba allí, no se había ido a su casa puesto que Hotaru, había tenido calentura– así que tienes el pañal sucio… fooo ¿Qué comiste caballerito? –le hablaba con tanta ternura que mi corazón se encogió un poco– Voy a tener que hablar con tu mamá, no es normal que huela tan mal –se tapó la nariz mientras dejaba a mi hijo en el cambiador y soltaba las cintas del pañal– ¿Qué estás comiendo? ¿Bofe sin cocinar? –se burló de su broma mientras retiraba el pañal y pasaba una toallita húmeda por la colita de Seiya– Eso es… ya estamos limpios –dijo orgulloso– que nadie diga que tu padrino no puede cambiarte un jodido pañal –iba a reñirlo por su vocabulario– ohh qué lindos pies tienes –dijo abriendo sus piernecitas estaba a punto de entrar y decirle que no hiciera eso porque Seiya… Demasiado tarde… mi hijo había levantado su metralleta y ahora disparaba fijo sobre la cara de Andrew mientras reía– Bebé malo, ¡Muy malo! –gimió entre risas, Hotaru estaba en mi habitación ya que no queríamos que Seiya se resfriara también. Andrew le colocó el pañal riendo antes de tomar una toalla y limpiarse la cara y parte de su camisa– Ahora sí, estoy a salvo, aunque huelo a orín de bebé… ¿Cómo voy a ir a guardia mañana, sin una camisa decente…? –Negó con la cabeza antes de pegar a mi bebe a su pecho, espero que no tengas hambre porque de mis pezones no sale nada de nada –murmuró y yo reí mientras lo veía moverse suavemente por la habitación. Seiya reposó su cabecita en su hombro antes de que sus ojitos se cerraran.

Caminé hasta mi habitación, revisé que Hot estuviese dormida aún y abrí el closet, más específicamente la caja que tenía las cosas de Darien. Suspiré fuertemente cuando saqué la camiseta de aquella caja pegándola a mi cuerpo e inhalándola fuertemente y buscando inútilmente el aroma de él. Había pasado un año desde el atentado, pero yo aún lo recordaba como si hubiese sido hace días atrás.

Estaba saliendo de la habitación cuando vi a Drew salir de la de los mellizos– ¿Qué haces despierta bonita? –preguntó Drew antes de caminar hacia mí

– Escuché a Seiya llorar.

– Estaba sucio, pero ya está limpio y dormido

– Y ahora tú estás sucio –señalé la mancha de pipí que había dejado mi hijo en su camisa

– No importa… voy a limpiarlo –volvió a sonreír y yo le extendí la camisa

– Era de Darien –susurré

– Sere, yo…

– Úsala

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– Mami, se fue Drew –Seiya entró a casa sacándome de mis recuerdos traía en su boca algo de la cobertura de chocolate de la torta

– Tuvo una emergencia en el hospital –mentí– ¿Dónde está tu hermana?

– Jugando con Lita a las muñecas. Helios salió con su papá, así que me vine antes que me vistieran de nena –bufó– Mami, vas a poder comprarme la consola de Xbox, ¿Verdad? Di que sí mami… por favor –suspiré, tendría que hacer un préstamo en la escuela

– Claro que sí mi vida –limpié la comisura de su boca y lo besé

– Te amo mami –dijo mi hijo dándome un gran abrazo

– Te amo bebé

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La navidad había llegado rápidamente, Hotaru había recibido su set de muñecas y Seiya estaba feliz con su Xbox, el día que Darien había aparecido con la consola de videojuegos quise morirme de la vergüenza, pero él no había aceptado mis negativas. Algunas veces jugaba con Seiya y lo dejaba ganar mientras le revolvía el cabello, otras servía de niñero para cuidar a las bebas de mi hija.

Amaba verlo jugar con los niños, porque así debería haber sido siempre; sin embargo, odiaba cuando Andrew llegaba a verlos y ellos estaban jugando con Darien. La expresión en el rostro de mi amigo era dolor puro y eso me dolía a mí también.

¿Por qué no podía ser todo más fácil?

Porque él no podía aceptar que mi único amor había sido Darien…

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Tres meses habían pasado. Andrew visitaba a los niños regularmente pero a mí no me hablaba y eso me lastimaba, habían días en que me sentía sola y perdida, días que necesitaba al amigo que me había sacado del agujero sin fondo, pero no podía ser egoísta y buscar a Drew para desahogarme, tenía siete meses viéndome con Darien pero su cabeza aún seguía siendo un lienzo en blanco, eso me frustraba mucho… Nos veíamos tres veces a la semana y algunos fines el iba al departamento, mis hijos lo adoraban y él me decía que se sentía muy a gusto con ellos.

Ese que dijo que la sangre llamaba, estaba en lo correcto, porque en estos últimos meses los lazos entre mis hijos y su padre se habían cerrado anudándose fuertemente.

– Sere –Darien me llamo así que enfoque mi mirada en él– Estás como ida –sonrió– ¿Tienes algún problema?

Negué, él se levantó de su silla frente a mí y se colocó en la de al lado– Estoy bien sólo algo cansada

– ¿Te parece si traemos a los niños de sus clases extracurriculares y luego los llevo a casa? –hacia un mes que Darien había comprado un coche, un Ferrari rojo como él siempre había querido, cuando yo estaba a punto de perder las esperanzas él me sorprendía con cosas como el auto– Además debo decirle a mi querido competidor que este fin no podremos jugar

– ¿No irás este fin de semana? –pregunté… ¿Decepcionada?

– Tengo que terminar de estudiar para el examen final de anatomía… Voy a estar bastante liado, así que me quedaré estudiando para poder sacar buenas calificaciones –su mirada se iluminó

– Creo que decepcionarás a mi hijo… estaba emocionado por terminar ese partido de FIFA 13 contigo

– Ohh sólo será un día… ese campeonato vamos a terminarlo él y yo, no voy a dejarme ganar esta vez

– Siempre dices lo mismo –dije riendo

Él me quedó mirando fijamente y luego negó con la cabeza

– ¿Sucede algo? –pregunté al verlo negar otra vez

-Es que cuando te ríes, se te iluminan los ojos como a Seiya haces un mohín como el de Hotaru, dices que tus hijos no se parecen a ti, pero tú eres tan hermosa Serena –su mano acarició mi mejilla y mi corazón empezó una carrera frenética– Vamos, no quiero que se haga tarde

El camino a la escuela de los chicos fue en silencio, Seiya estaba loco por empezar el videojuego y cuando Darien le dijo que no podría ir, su ánimo decayó un poco, pero él le prometió compensarlo y jugar un poco antes de irse a casa.

Llegamos al departamento y mis hijos subieron rápidamente. Hotaru quería mostrarle a Lita el nuevo paso de danza que había aprendido, mientras que Seiya necesitaba conectar la consola al televisor

– Vas a malacostumbrarlo

– Lo hago feliz –susurró mientras subíamos las escaleras– sólo será una hora

Y esa hora se había convertido en dos… En tres y en un campeonato completo, para cuando acabaron eran más de las nueve de la noche. El celular de Darien repiqueteaba sin cesar pero él no le prestaba mucha atención.

– ¡Te gané! –gritó mi hijo haciendo el avioncito por toda la sala– acéptalo Armando, el Barcelona es mejor equipo que el patético Real Madrid –dijo mi hijo haciendo una danza ridícula

– Está bien enano… Lo acepto, el Barça es el mejor equipo del mundo

– ¡Y Messi es mejor que Ronaldo!

– Ohh no… Messi es sólo un enano con suerte –reviró Darien

– Creo que esta conversación no va acabarse nunca y cierto caballerito debe acompañar a su hermana al mundo de los sueños

– Mamá… –gimió mi hijo

– Sino voy a tener que decomisar cierta consola

– Está bien... –dijo desganado– No juegas limpio ma –se quejó

– Soy mami… Nunca juego limpio

– Creo que es hora de que me vaya –dijo Darien levantándose del sofá– Nos vemos la otra semana, quiero mi revancha

– Te voy a volver papilla igual, Ronaldo

– Vamos a ver pulga –ambos se sacaron la lengua infantilmente

– Te acompaño al coche

– No, tienes que vigilarlos

– No somos bebés –reviró mi hijo

– Los dos al baño a cepillarse los dientes y a colocarse la pijama… Yo acompaño a Darien y regreso, si no han hecho lo que les dije… Tú –señalé a Seiya– Olvídate del Xbox y tú –señalé a Hotaru que jugaba con su muñeca– te quedarás este fin encerrada en casa –mi hija dejó lo que hacía y corrió al baño seguida de su hermano

Darien empezó a caminar a la puerta y yo lo seguí

– Gracias –dije cuando íbamos bajando las escaleras

– No me las des, me divierto mucho con ellos, son… buenos niños –sonrió

– Lo sé, se parecen mucho a su padre… No pude evitar el recuerdo de lo que había pasado horas atrás en casa. Seiya y Darien jugando a la Xbox, Darien ayudando a Hotaru a sostener su muñeca mientras ella la peinaba para un evento…

– Hey… ¿Por qué lloras? –no me había dado cuenta de la lágrima que había recorrido mi mejilla hasta que Darien la limpió con uno de sus dedos– No me gusta verte llorar pequeña –ante el apodo cariñoso no pude evitar que otra lágrima se deslizara, Darien me apretó a su cuerpo mientras sollozaba en su pecho respiré fuertemente intentando calmarme, cuando me sentí mejor me separé levemente– ¿Mejor? –asentí sin verlo a los ojos. Una de sus manos levantó mi rostro al tomarme por mi barbilla, dejando mis ojos conectados con los de él– No me gusta verte llorar, odio cuando lo haces –lamí mis labios cuando vi que su mirada bajo de mis ojos a esa parte de mi anatomía, no supe cómo pasó, pero cuando quise reaccionar sus labios se movían tan suavemente sobre los míos que más lágrimas quisieron salir de mis ojos. Enredé mis manos a su cuello y presioné más sus labios con los míos, pensé que iba a alejarse pero en vez de eso sus brazos rodearon más mi cintura pegándome más a su pecho, subiendo la intensidad del beso y pidiendo acceso con su lengua a mi boca

No se lo negué, disfruté de su sabor, del latir de su corazón bajo mi tacto. Mi amor por él estaba tan intacto… tan… No pensé… me dejé llevar por su beso fiero y demandante hasta que mis pulmones bramaron por aire, Darien junto su frente a la mía sin abrir los ojos mientras yo lo miraba esperando un rechazo o una disculpa como la última vez

– Llevo meses queriéndote besar así –su declaración me dejó confundida– desde aquella vez que te besé en el departamento de Rei… tu sabor quedó impregnado en mi boca… –estaba muda literalmente, desorientada y no podía darle crédito a sus palabras– No sé qué habrá sido de la vida de Bunny… –mi corazón se apretó– …pero yo llevo demasiado tiempo sin vivir y ya es hora de que lo haga… –sus hermosos ojos se abrieron y se enfocaron en los míos– Me gustas Serena… Mucho

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Mayra sale a esconderse… Corre te van a linchar, ohh mi Dios no hay excusas para justificar lo que he demorado para este cap, es que no salía como yo quería… Igual tampoco salió pero me gusto el final… Dariencito se enamoró que hará Sere ahora? Espero no tardar tanto la próxima vez tenía pensado que fuese un fic largo pero creo que va ser muy corto unos seis caps más como mucho

Gracias a las que aun están conmigo

Prometo en esta semana o la que viene subir algo de LMDMH

Besos…

Aryam

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Y puff la pequeña Sakura se tumba en su diván, mientras se coloca una almohada fucsia en la cabeza, ¿Por qué? Son las 1:00 a.m. y mi yo del futuro me saca el dedo del medio, diciéndome que las arrugas que tiene son mi culpa… xD

Jajaja ya en serio… Ary espero antes de publicar lo leas o sino ahí te caerá la Saku- sorpresa muajajajaja

Ahí se ven lectores de May o Ary, cualquiera de las dos xD jajaja ahora si me callo, ciao ;)