CAPÍTULO 6 Bueno pues nada por si alguien aun sigue esta historia, me ha dado por actualizarla, aunque va acabar en dos capis más o menos, no os puedo prometer que los subiré rápido ya que he tardado demasiado en subir este. Muchas gracias por todos los reviews que me dejasteis me encantan! Nos leemos! Pero que mierda había estado haciendo, me encontraba pegada a la puerta del baño con la respiración demasiado agitada, era perfectamente consciente que lo que acababa de hacer no era sano, es decir, y si Natsu llega a despertarse, como lo podría siquiera mirar a la cara, simple, no podría. Inconscientemente empecé a pensar en lo que había sucedido y dirigí mi mano dentro de mi ropa interior, como me esperaba estaba bastante húmeda. Note como los colores se me disparaban a la cara, dios mío ¿en que estaba pensado? , pero es que se había sentido tan bien… Intente reproducir la escena pero esta vez con mis propias manos. Subí mi camiseta y lentamente empecé a acariciar mis pechos, sin poner mucha presión, y los pellizque con cuidado, imaginándome sus manos. Suspire, sin duda alguna no era comparable, no se sentía ni la mitad de bien. Derrotada cogí una manta y me dirigí asta el sofá, al parecer me tendría que acostumbrar a dormir en aquel lugar. Eran la 10:00 de la mañana cuando un rayo de sol me dio de lleno en la cara, me gire y pude observar que Lucy había decidido pasar el resto de la noche en otro lugar, genial, ahora tendría que pensar cómo convencerla de volver a dormir juntos. Me levante y me dirigí hacia el comedor, como siempre todo estaba perfectamente ordenado al revés que mi habitación, ¿Qué estaría haciendo Happy? Realmente si extrañaba algo ese era sin duda alguna mi fiel amigo, cuando Lucy y yo mantengamos una relación la convenceré de que nos deje vivir aquí. La busque con la mirada ,y la encontré tapada con una manta tumbada en el sofá me acerque y me quede un rato viéndola. De repente suspiro, me quede quieto para ver si despertaba, pero no lo hizo, por el contrario no tardo nada en volver a suspirar esta vez el suspiro iba acompañado de un susurro nada entendible , cada vez suspiraba más alto, hasta que al fin pude entender la palabra que decía, un nombre, mi nombre. -Naatsu…- Me quede petrificado, Lucy estaba soñando conmigo, no pude evitar que se me escapara una sonrisita,¿ así que Lucy soñaba conmigo eh? ,interesante. Me quede observándola por un tiempo más, pero como no se movió ni volvió a decir nada más, fui a inspeccionar la casa haber si encontraba algo interesante con que molestar a la rubia. Me sobresalte de golpe, había oído un ruido fuerte. Inmediatamente me puse de pie y busque el origen de dicho ruido, no tarde en encontrar un Natsu entretenido leyendo mi novela en una habitación echa una porquería, corrijo en MI habitación hecha una porquería. Conté hasta tres antes de chillar como una histérica: -¡Natsu! ¡que le has hecho a mi habitación!¡Y que haces leyendo mi novela!.- pequeño desgraciado lo iba a matar. -Nada pues aquí leyendo un poco, como estabas dormida no quise despertarte, ¿por cierto Lucy en que soñabas? -Y eso que importa ¿tú has visto mi habitación?¡ Y deja de leer mi novela!.- me abalance hacia él y se la arrebate sin importarme mucho la cara de desaprobación que me dirigió. -nada nada, es que cuando fui a la cocina para buscar algo de comer te oí llamarme, y cuando me acerque a verte estabas suspirando y parecías muy acalorada, por eso pensé que estabas soñando conmigo.- me quede totalmente paralizada,¿ había soñado con Natsu? Y lo peor de todo ¿él me había oído? Mis manos me empezaron a sudar, como se supone que debía responder a eso. -Y-yo soñé conti-go?.- Tartamudeé sin poder evitarlo, Natsu me miro fijamente y ladeo la cabeza -Eso creo.- me sonrió- se te ocurre alguna situación en la que pudieses soñar conmigo, ya sabes que estuviese haciendo ejercicio o estuvieses cansada. Lo digo por que como suspirabas y gritabas un poco mi nombre…-Me quería morir, lo juro, quería hacerlo, como se supone que salía yo de esa situación. Estaba muy claro que había soñado con Natsu , y dudo que en ese sueño estuviéramos haciendo cosas aptas para menores. Pensando en mis anteriores sueños con Natsu, estaba cien por cien segura de que mi sueño no había sido nada "santo". Pensé en cómo salir de esa situación rápidamente -bueno, seguramente estaba soñando con alguna misión divertida, ¿no crees?.- Forcé una sonrisa, él pareció meditarlo un momento hasta que me respondió. - Tal vez, aunque quizás tenias mucha hambre o algo parecido ¿Quién sabe?.-Lo mire raro -¿Y eso porque? -no sé, no parabas de pedir "más", así que supongo que tendrías mucha hambre.- Me quede aturdida totalmente, quien me mandaría a mí a preguntar eso, Natsu me sonrió y me dijo algo que no escuche, aun estaba flipando con su último comentario. Daba gracias a los dioses por hacer a Natsu tan inocente, porque yo estaba demasiado segura de que no estaba precisamente comiendo. Eso había sido demasiado divertido, me había librado de la bronca de Lucy y la había puesto nerviosa y sonrojada al mismo tiempo, realmente estaba muy sexy con esas expresiones. Me senté en el sofá donde había dormido ella, y no puede evitar oler su aroma impregnado en aquel objeto, sin duda su olor a fresas me encendía demasiado, no tendría que estar legalizado. Inspire profundamente y agarre el mando de la televisión, la encendí, no tarde en empezar a cambiar de canal rápidamente no ponían nada interesante, nada más que anunció tras anunció. Me pare sorprendido en uno de estos, cuando vi algo sumamente interesante -Llame a tele tienda para adquirir nuestro nuevo producto "passione di amore" un afrodisiaco que cumplirá todas sus expectativas y lo elevara asta al mismo paraíso, dándole así una nueva experiencia más intensa que normalmente. Se puede aplicar en cualquier alimento, no es dañino para la salud y es importante que la persona lo ingiera. Se recomienda tomarse "Passione di amore" acompañado ya que los efectos son fuertes. Le garantizamos máximo disfrute personal, a que está esperando ¡llame ahora! Generalmente no me gustaría valerme de un producto para conquistar a una mujer, pero debía reconocer que la idea era demasiado tentadora para desaprovecharla ,Sonreí, bueno, Lucy siempre decía que en esta vida hay que probarlo todo ¿no?, y después de todo quien era yo para contradecirla?