Capitulo 22:

-¿Qué quieres? –pregunte saliendo al patio.

-Hablar, ¿podemos hablar? –me dijo Edward.

-Déjame pensarlo… NO –dije volteándome –Tuviste tu oportunidad hace unas semanas, la arruinaste besándote con Tanya, lastima, ahora deja de joder por ahí, búscate a otra humana estúpida que caiga bajo tus "encantos", así te entretienes un par de meses y para que le rompas el corazón en medio del bosque, por que yo no lo hare, ¿Entiendes? –le dije y Salí prácticamente corriendo hacia el bosque.

-¡Bella! –dijo apareciendo delante de mí.

-¡Deja de hacer eso! ¡Quiero que me dejes en paz es demasiado pedir eso! –le grite.

-¡Solo escúchame! Mira, escúchame y si despues quieres golpearme o no volver a hablarme hazlo, pero solo escúchame… -

Me cruce de brazos: -Tienes cinco minutos –

-¿Qué? –

-Cuatro minutos, cincuenta y cinco segundos, cincuenta y cuatro… -

.

-¡Bella! –grito Edward, pero no voltee.

-¡Déjame! –grite y corrí hacia mi auto, lloraba como una maldita estúpida.

Entre y encendí el auto, los chicos salieron de la cafetería, mire a Jess, no lo escuchaba sentía como un pitido en mis oídos, pero se que me gritaba que saliera del auto.

Acelere y Salí de la escuela, alcance los noventa kilómetros y deje atrás el letrero de "Bienvenidos a Forks", acelere, ciento diez, ciento veinte, ciento treinta…

Edward me amaba, y me dejo por mi protección ¿Qué mierda pasaba con mi vida? ¿Por qué no podía tener una vida malditamente aburrida como todos los demás? Pero no, solo yo me encuentro con vampiros en la escuela. Solo yo me enamoro como tonta de uno.

Las lagrimas me cegaban, escuche bocinas y vi que estaba en sentido contrario de la carretera, di un viraje brusco y volvi al carril correcto.

-Alice… si me puedes ver quiero que sepas que te quiero amiga, que nunca quise causarte daño y dile a los demás que los quiero también, a Rosalie, Jesse, Emmet, Jasper, Esme, Carlisle… dile a mis padres que lo lamento –le dije a la nada, sabiendo que Alice probablemente estaba teniendo una visión acerca de esto.

Acelere, los sentimientos se entremezclaban en mi cabeza y me hacían difícil pensar con claridad, vi una luz blanca enfrente de mi y supe que todo se había terminado, ya nada servía para nada, los intentos de Edward por protegerme se habían ido al caño, y todo por mi culpa.

Vi al conductor del camión, su mirada asustada y despues… oscuridad.