Hola hola hola, perdón por la demora de este capitulo realmente perdón, llegaba muy tarde del trabajo los días de semana y no tenia tiempo para poder hacerlo, y aquí estoy trayendo el nuevo capitulo, el siguiente espero tenerlo pronto ya que salí de vacaciones y tengo dos semanas de total descanso, bueno nos los aburro mas nos vemos al finalizar el capitulo.

Ah si antes que se me olvide, en el capitulo anterior gracias a algunos review, me dijeron que habían quedado los nombres originales de la historia, realmente lo siento se me fue ver eso, como estaba apurado en publicar la historia no me di cuenta de ese error, espero que en este capitulo no pase lo mismo XD

Bueno como ya saben los personajes no me pertenecen son de Kishimoto, además esta historia tampoco es mía es de la autora crystal23, es un Sakura/Syaoran (Card Captor Sakura), yo solamente le pedí la autorización de hacer la historia una adaptación a un NaruHina, espero que les guste la historia

Aviso: para que la historia no se igual a la original, agregare algunas cosas de parte mía, y tal vez quitare partes de la historia original, además que la personalidad de los personajes en esta historia serán iguales que la historia original, claro que también pienso agregarles sus personalidades correspondiente a lo que salen en el manga/anime


Capitulo 9- Shippuden… el juego

-¿Entonces Temari no estaba bromeando? – Pregunta Shikamaru en aquel instante sentado delante del escritorio de Hinata. Este le había comentado a la joven la observación de Temari del parecido de su hermano Hizashi con el hermano de Hinata.

En verdad el hecho que su hermano se pareciera al ex novio de Temari no Sabaku no era nada grato para Eriol.

-Velo por ti mismo Shikamaru- Explica Hinata tomando la pequeña foto en su escritorio donde está su hermano y se la extiende al sujeto. Al momento que dio la cara al retrato Shikamaru no oculta su sorpresa al extender sus cejas y sus ojos ante la imagen del retrato. Hinata añade. – En realidad me sorprendí un poco cuando le vi... Pero luego pensé todos tenemos gemelos en alguna parte del mundo. Aunque en expresiones no se parecen. Y tono de voz varían en un grado sorprendente.

Shikamaru asiente en silencio pero la verdad aquello era demasiado. No solo era parecido al hermano de Hinata; era tal cual Temari había comentado "Sino fuera por los ojos y la arrogancia podrían ser la misma persona"

-Es increíble- Declara devolviendo el retrato a su compañera de trabajo. Hinata lo observa unos instantes. –Podrían ser la misma persona.

-Si… que coincidencia. – Sonríe tenuemente. – Me imagino el susto que se habrá dado Temari.

.-Mas bien estaba pasmada. – Declara Shikamaru. - ¿Cómo se llevaban ellos? Temari y Neji…

A Hinata le extrañó la pregunta. Aun así se la respondió con una sonrisa y diciendo.- Pues Temari era la envidia de todos en el colegio. Era el último año de preparatoria cuando Neji y ella eran novios formales. Temari rompió corazones de alumnos de nuestro grado y Neji era estudiante de término en la universidad de Tokio.

-¿Qué tan profundo fue, Hinata? – Pregunta Shikamaru tratando de sonar casual.

-Bastante profundo. Considerando que Neji fue el primer novio de Temari-. Shikamaru frunció su rostro ligeramente pero Hinata no lo vio como molesto por sus comentarios. – A Neji no le conocí novia… pero estoy segura que Temari no fue la primera- Encogiéndose de hombros. – En fin… Temari me refiere el asunto que son amigos y concluyeron bien la relación.

-Muy maduro de su parte.

-No conozco a Neji por ser alguien maduro.- Afirma Hinata recordando sus episodios cuando salía con chicos antes de ser novia de Sasuke. –La madurez de la relación (y quizá la cordura), la llevaba Temari.

-¿Temari… aun lo quiere?

-Probablemente. – Encogiéndose de hombros. –En realidad a su favor puedo decir que era el novio que todas querían… Neji respetaba mucho a Temari. Pero tal vez no eran el uno para el otro. Son totalmente opuestos.

-Lo opuesto se atrae.

-Creo que fue más el sentido de aventura.

-¿Aventura?

-Temari es siete años mas joven que Neji. Su madre no lo aprobó nunca. Es mas recuerdo que cuando le contó que salía con Neji armó tal escándalo.- No evitando sonreír nerviosa. – Kurenai no Sabaku nunca vio a Neji como material para ser novio de su hija. – Haciendo una pausa.- Pero Temari fue contra sus deseos… no creas, Kurenai y ella se llevaban bien después de eso… pero no puedo decir lo mismo de Kurenai y Neji. – Observando a Shikamaru.- ¿Por qué la curiosidad?

-No, nada. Mera curiosidad…- Hinata alza una ceja.- Temari es la consultora de vestuarios. Hizashi anda mucho con Sakura Haruno. – Advierte rápidamente.- No quisiera que su presencia le molestara.

-No. No creo… es decir ya eso acabó- Dice Hinata muy segura. – He visto a Sakura Haruno hoy. Es una mujer muy atractiva. ¿Qué tanto sabes de ella?

La manera como Hinata lo dijo mostró a Shikamaru cierta duda o tal vez curiosidad de su parte. – Si. Es muy hermosa. Pero es un tanto interesada y frívola…

-¿Crees que tenemos que ser precavidos?

-¿Precavidos?¿En que sentido?

Hinata se dirigió a la puerta de su despacho para cerrarla y así tener un tanto de privacidad. – Comenzó a hacer preguntas acerca de Naruto-kun. – Hablaba mientras se dirigía nuevamente al escritorio.

-¿Sobre Naruto?

-Si. Muchas preguntas. Al final me pregunta que tanto vería ella a Naruto-kun y en verdad no supe que decirle. Usualmente para la probada de vestuarios se hace con Temari… y la oficina de Temari y las corporativas están en pisos diferentes…

-Una ventaja para ti… - Dice el peresozo y Hinata le mira interrogante. – Es decir… si Sakura pretende perseguir a Naruto.

Hinata no detecta preocupación departe de la mirada de Shikamaru… o su tono de voz. Respira profundo para decir. – Me estoy volviendo paranoica.

-No te ves bien.

-Estoy cansada. – Afirma. –Estos días me han tenido inquieta. – Haciendo una pausa.- ¿Cuándo se marchan para Suna?

-Tan pronto como el programa esté listo ¿Temari no se está encargando de eso?

-Si. Junto a Naruto-kun. – Dice Distraída. - ¿Crees que debemos de hacer que Minato Namikaze viaje a Suna? Los diarios comienzan a dudar que Minato apruebe el cambio de mando.

-Si. Leí las noticias.

-La no aparición de Minato en los más importantes eventos acaecidos en los pasados días hace dudar a la prensa. No se encuentra muy bien de salud…

-Debemos de hablar con Naruto. Tal vez pueda convencer a su padre… aparecer en algunas fotos promociónales.

Hinata observa a Shikamaru y dice distraídamente. – Si tal vez… hablaré con él luego… lo podré convencer de que vaya con nosotros.

-¿Qué pasará con Naruto? ¿Lo dejarás aquí en Uzushio?

-Aun no lo se. Dependerá si logramos sacar las fotos de padre e hijo juntos…

-¿Por qué no habrían de salir juntos en unas fotos?

Unos toques en la puerta de Hinata le salvan de aquella pregunta. Hinata no sabía como responderla: con la verdad o la mentira. Pero hasta ahora la integridad de toda la campaña es que Minato y Naruto son muy unidos.

-Disculpen: Señorita Hinata. La modelo Sakura Haruno ha pedido una confirmación a su cena de esta noche…

Shikamaru observa a Hinata sorprendido. En ningún momento habían dicho que cenarían juntas.

-Si, dile que a las ocho estaré donde quedamos. – la secretaria se retira y Hinata añade. – Deja lo de Minato y Naruto-kun. Veré lo que se me ocurre.

-¿Hay algún problema entre ellos?

-No, no. Ningún problema. – Sonríe Hinata. – Solo que… bueno son tan ocupados ambos…

Casi a la hora de la salida acostumbrada de Diamantes Uzumaki, Hinata camina hacía su coche. Temari se quedaría a coordinar unas cuantas cosas y luego Shikamaru la llevaría a casa. Cuando llegaba a su coche escuchó cuando dicen detrás de ella. - ¿Señorita Hyuuga?

Hinata se sobresalta pero solo por unos instantes. Nota a un hombre de complexión mediana observarle con gentileza.

-¿Quién es usted? – pregunta algo desconfiada.

-Soy amigo de la familia Uzumaki.

-¿Amigo?

El hombre asiente y añade.- Amigo de la fenecida Kushina Uzumaki. Y amigo de Minato Namikaze…

-Escuche Señor; no se quien es… pero no me sorprende con lo mucho que han salido los Uzumaki en los diarios…

-Soy Tío de Naruto. –Dice de repente sorprendiendo a Sakura.

-¿Tío? ¿Hermano del señor Namikaze?

-No exactamente…- Viendo que Hinata volvía a ponerse recelosa añade.- Por favor…- Sacando un sobre de su bolsillo.- Solo quiero que le entregue esto a Minato. – Dice con cierta hesitación. Y quédese hasta que lo lea…

-¿Por qué no se lo hace llegar por correo?

-Porque se que en los últimos diez años no ha leído nada de la correspondencia que le he hecho llegar. – sorprendiendo a Hinata. – lo se. Procure que la lea… por favor…

Hinata asiente dubitativa mientras toma el sobre. El hombre asiente y sonríe pálidamente al mismo tiempo que agradece y desaparece entre las sombras de las columnas del estacionamiento subterráneo.

Al verlo desaparecer entre las sombras Hinata observa la carta que no tiene destinatario escrito en el sobre y decide dejar la carta camino a su cita con Sakura Haruno.

Su ida a la Torre donde vive Minato lo hizo sin dificultades. Una vez en el salón el hombre se apareció con un sobre todo de color cyan. Sakura notaba que se veía muy pálido. Este como siempre le recibió con una sonrisa.

-¡Que sorpresa mas agradable! – Dice cuando le besa ambas mejillas.- ¿Qué haces aquí? ¿Te quedas a cenar?

-No. Lo siento… tengo una cena con una de las modelos de la campaña.

-Vi el éxito de la campaña. Naruto se ve muy bien – Dice complacido y no lo esconde.- Buen trabajo Hinata.

-El éxito es de su hijo, no mío. Vine aquí sin aviso porque una persona se me aproximó en el estacionamiento y…

Hinata le contó con lujo de detalles a Minato lo ocurrido mientras le pasaba la carta. Minato no tardó en abrirla y supo de quien era al ir al final de la misma. Hinata no dejó de notar cierta hesitación y como el rubio mayor apretaba los labios al ver de quien se trataba. Al levantar los ojos Hinata notó cierta furia que le sobresaltó el parecido con su hijo.

¡Eran dos gotas de agua sino tuvieran décadas de edad de por medio!

-¿Pasa algo malo?

-No. – Responde con cierta incertidumbre. –No, no pasa nada Hinata- Dice sonriendo nervioso. - ¿Cómo van las cosas con Naruto?

-Todo va bien señor. Somos un gran equipo de trabajo.

Minato nota en su mirada cierto vacío que Hinata no puede esconder… y tal vez no se da cuenta que está allí.

-Vi las imágenes de la fiesta…- sonrojándole mientras él sonreía tenuemente. - ¿Hay algo entre ustedes dos?

Hinata adquiere un rojo carmín ante aquella pregunta, comienza a jugar con sus dedos indices y abre la boca sorprendía mientras Minato sonríe tenuemente esperando su respuesta. – ¡No! Para nada… es decir… somos buenos compañeros de trabajo. Ha hecho un trabajo estupendo con la campaña… solo bailábamos…

Sus ojos le engañaban. Y el sonrojo en su rostro pero Minato no forzaría una confesión. Asintió en silencio.

-Tengo que irme. Llegaré tarde…. –Hinata anuncia y Minato prosigue a despedirle él mismo. Ya a solas y una vez escolta a Hinata levanta la carta y la extiende para leer su contenido.

Hinata arriba aquella noche a la casa Uzumaki totalmente ofuscada. La noche más larga de su vida sin duda. La cena concluyó siendo todo un desastre a lo que ella imaginaba.

Pensó que Sakura invitaba para celebrar el triunfo de su contrato con Diamantes Uzumaki. Que demostraría ser alguien que pondría por alto el nombre de la empresa a nivel mundial y ayudar a que la imagen revelara exclusividad, elegancia, juventud y clase.

Sakura Haruno terminó siendo lo que no se imaginaba: una modelo arrogante, orgullosa, atractiva y muy firme en sus convicciones.

¡Y vayan convicciones!

Flashback

Hinata había esperado espacio de diez minutos a pesar que había llegado quince minutos tarde. Pero decidió esperar porque el maître informó que la señorita Haruno había confirmado su asistencia y su tardanza.

Cuando finalmente arribó Hinata notó que ella le gustaba llamar la atención. Viniendo del brazo del anfitrión del restaurante, llega con abrigo de piel corto, falda corta estrecha dejando entrever sus piernas. Sus cortos cabellos rosas que llegaban hasta sus hombros. Ojos exóticos y estrechos maquillados con esmero y el aroma de perfume de marca bañaba el lugar.

Y Hinata se sentía algo cohibida al presentarse con ropa de oficina.

-Gracias por encontrarse conmigo fuera de oficina señorita Hyuuga- Saluda Sakura al momento que es sentada delante de la dama y pide al maître un licor fuerte. Hinata nota sus ademanes delicados y lentos como si hiciera un espectáculo de su propia existencia. –Quería hablarle sobre algo importante.

-Usted dirá.

Sakura sonrió. Observa a su alrededor con lentitud a la vez que mira quienes están allí. Era un restaurante muy fino y elegante. El murmullo de los otros comensales y el tintineo de cubiertos llena el ambiente.

-He sabido de buena fuente que el joven Uzumaki tomará formalmente la presidencia de la empresa. –Hinata asintió en silencio.- También he sabido que su vida ha sido motivo de encabezados sensacionalistas por parte de los medios desde que surgió como el legitimo heredero de la organización. .

-En efecto. Pero han sido eventos que hemos podido controlar. Aun no se que desea señorita Haruno.

-Llámeme Sakura, por favor.- Sonríe complacida. – Debe de saber algo de mi señorita Hyuuga: mi apellido proviene de un linaje japonés de alto renombre en nuestro hogar. Nos mudamos a Suna por motivo de negocios de familia y allí la fortuna se ha amasado volviendo mi familia casi de linaje aristocrático en el Viejo Continente del Viento.

-He sabido algo al respecto.

-Mi agente y yo hemos llegado a la conclusión que un retiro de las pasarelas es más que justo. Paso los treinta años y no me hago joven con el tiempo. Estrellas mas jóvenes y algunas no tan jóvenes como es el caso de… Ino Uzumaki, están tomando las pasarelas desde mucho tiempo atrás y su presencia es notoria. Y después de ella vendrá una nueva sensación.

-Pero hasta donde se, Ino Uzumaki tiene mas edad que su hermano Naruto Uzumaki. – Dice no dándose cuenta del comentario que había hecho a la mujer.

-Si, pero aun así, prefiero retirarme. Me he cansado de la vida de pasarela señorita Hyuuga. No tengo interés de continuar el modelar hasta el año que viene.

-Se retira del negocio.

-Por supuesto continuaré siendo la cara de Diamantes Uzumaki. – Afirma segura.- El contrato fue firmado por un año. – sonríe mas confiada y su voz impasible como la seda.- Puede confiar que cumpliré mi contrato a cabalidad.

-Eso… es fantástico- Replica Hinata aun dudosa de que se trataba en realidad aquella reunión. – Pero aun no se que desea de mi. Esto pudo haberlo comunicado mediante una carta… o por medio de su agente.

Sakura tomó un trago de su bebida y a continuación responde lentamente.,- ¿Acaso el heredero no necesita una esposa?

Hinata tardó unos segundos para responderle: la sonrisa socarrona de Sakura, el murmullo de los comensales a su alrededor y luego el repentino parar de los latidos de su corazón la confundieron.

-¿Disculpe?

-Naruto Uzumaki necesita una esposa. ¿Quién mejor que una ex belleza sin ningún antecedente o escándalo bochornoso mejor para la tarea?

Hinata le miró estupefacta y no dijo nada… por el momento. Buscó su copa de agua y tomó dos tragos seguidos.

-Él necesitará una esposa. Una mujer que sepa acompañarle y ser la cara de la empresa. – Agrega con presteza e interés.- Admitámoslo: aun esta cultura sanciona la vida de libertinos y escándalos entre sus personalidades. Y Naruto tiene los primeros peldaños de la sociedad Uzushio. Una esposa hermosa, apropiada y acertada elegida por alguien de su entera confianza es mas que justa.

-Señorita Haruno: usted y todas las mujeres del oriente quieren lo mismo. – Dice Hinata con un tono de voz y sonrisa corteses.- Naruto Uzumaki es una presa de lo más interesante para todas las mujeres en busca de fortuna y tal vez las enamoradizas. Pero lo último en su mente es casarse.

-¿Cómo lo sabe? – Pregunta sorprendida.

-Porque lo conozco. No desea casarse…

-Eso lo dice usted. Tal vez si me conociera…

-No voy a servir de celestina. No creo que usted sea adecuada para alguien como él.

-¿Por qué no? Tengo la familia correcta. Soy la persona mas adecuada para él.

-Primero porque usted debe de llevarle algunos cuatro o cinco años.

-¡No se nota! – Replica algo abochornada. – Es decir…las mujeres mayores que los hombres es lo que ellos necesitan. La imagen de un hombre joven comprometido atrae la actitud positiva. Es símbolo de compromiso.

Pareciera que Sakura se leía los reportes de las investigaciones de mercado. Precisamente el equipo de mercadeo de la empresa había detectado que su popularidad e interés incrementaba un quince por ciento cuando se tocaba el tema de familia o matrimonio.

La pregunta era ¿Cómo se había enterado de aquello¿O era pura casualidad?

-¿Qué me dice Hinata? – Pregunta con una sonrisa. –A menos claro, que tenga una razón personal por la cual no le guste la idea.

¿Razón personal? ¿Existía una razón personal? Era muy buena pregunta, analizaba la chica de ojos blancos.

La idea de alguien como Naruto Uzumaki con aquella mujer era interesante. Hasta donde sabía, Sakura no era como otras modelos que vivían de escándalo en escándalo. Podía ser una oportunidad para ahora lanzar la imagen de Naruto Uzumaki como hombre de compromiso y virtudes.

Pero ¿Por qué se negaba a aceptarlo?

-Disculpe señorita Haruno pero en verdad no es a mi a quien le atañe hacer ese tipo de planes- Dice tratando de mantener la compostura. – Es asunto de Uzumaki. No mío.

-¿No suyo? ¿Acaso no es usted la autora de semejante incursión del hombre en Diamantes Uzumaki?

-¿Perdón?

Sakura sonríe confiada para añadir. – Es lo que se dice. Hasta la llegada de Naruto Uzumaki usted era la mano derecha de Minato Namikaze. Muchos opinan que usted recomendó la entrada de su hijo a la corporación.

-Más lejos de la verdad no puede estar. El hijo del señor Namikaze entró por deseo de él mismo y su padre. Es la empresa de su familia.

-Nos estamos desviando del tema Hyuuga.- Dice Sakura firme pero sonando suave y delicada.- ¿Me ayudará? ¿Me ayudará a acercarme a Uzumaki?

-¿Por qué usted además de las razones obvias querría acercarse a alguien como Naruto Uzumaki?

-Porque es hora que vaya asentando cabeza. Y debo informarle que desde que vi las primeras fotos de Naruto Uzumaki determiné que es el tipo de hombre ideal para cualquier mujer… en especial, para mí.

Fin del Flashback

Hinata suspira ofuscada y estrella su portafolio contra la mesa del recibidor. Avanza por el solitario y parcialmente oscuro pasillo mientras su mente decide ir a la cocina y asaltar el frigorífico. Necesita algo dulce para quitarse el amargo de su boca.

-¿Cómo pude sonreír a su respuesta y afirmar luego? – murmura incómoda. Al llegar a la cocina procede a encontrar en el frigorífico un tarro de helado y comienza a consumirlo.

Jamás en toda su vida había sentido deseos de abofetear a otra mujer. ¿Qué demonios le pasaba? ¡Era obvio que Sakura quería entrar en la vida de Naruto para sonsacarlo y conquistarlo! ¿Pero bajo que excusa?

De acuerdo de acuerdo… es guapo. Lo admitía. Su actitud rebelde y al mismo tiempo recta lo hacían… interesante… sus ojos…

Sus ojos llamaban a Hinata en silencio. Oscuros pero a la vez claros, sondables… profundos… sus ojos cuando adquirían aquel brillo salvaje le hacían perder el aliento y que sus piernas flaquearan.

Un beso… un beso de aquella boca debía ser algo insoportable y delicioso. Pero entonces… una boca femenina recibiendo sus besos… besándole a ella. O no. Besando a alguien más… alguien: una mujer como Sakura.

-¡Basta Hinata! – se sanciona a si misma.- Ya basta… estás cansada… es todo… - suspira y dejando el helado nuevamente en el frigorífico. – una ducha fría… y un buen libro harán el truco de sacar estos pensamientos de tu cabeza e irte a dormir. -Se convence a si misma. Sale de la cocina y nota el frío proveniente de un salón anexo. Toda la casa estaba cerrada de noche. ¿De donde viene ese viento frío?

¿Una ventana abierta tal vez?

Hinata avanza por el salón para ver las luces exteriores encendidas y la enorme puerta de vidrio corrida. Las ondas ocasionadas en el agua de la piscina le dan a entender que hay alguien allí.

¿Alguien afuera? ¿Nadando? ¿A estas horas?

-¿Temari? – Pregunta inicialmente recordando que su amiga es adicta a las piscinas y era una competidora innata en la universidad y la preparatoria. Pero no es Temari quien nadaba de un lado a otro de la piscina a una velocidad exorbitante.

Es Naruto Uzumaki.

Hinata se detuvo en seco al verlo recorrer hábilmente la enorme piscina desde sus extremos más distantes una y otra vez. Parece no tomar un momento para descansar o tomar aire aunque es mas que obvio que tenía que tomar aire.

Sus hombros anchos trabajan el agua como si estuviera en seda fina que se desliza delicadamente en su cuerpo sin siquiera ocasionarle problemas: sus brazos torneados exponen la piel dorada y Hinata pudo vislumbrar el tatuaje que adornaba su brazo y sorpresivamente veía rastros de él en su espalda cuando daba la vuelta para seguir el camino de recorrido al otro lado de la piscina.

Siempre había considerado eso de tatuajes algo arbitrario y nunca imaginaría a alguien como el hijo de Minato Namikaze, ser partícipe en uno o peor aun: que usaran su cuerpo como muro de algún artista de la piel.

Pero la curiosidad solo hacía que su ansiedad creciera en ver de qué se trata el tatuaje.

O ver a Naruto Namikaze salir de aquella piscina.

Sus mejillas se encendieron en sus pensamientos. ¿Qué le pasaba? ¡No podía pensar así de Naruto Uzumaki!

Pero no sería mujer normal sino tuviera la misma curiosidad al verle con el torso desnudo. Hasta donde podía ver es todo lo que una mujer podría imaginarse al verlo con la ropa puesta.

Sabía que su rostro arde. Ya no sentía el frío que hacía en el jardín. Pero pareciera que Naruto Uzumaki tampoco lo sentía.

Definitivamente un baño en aquella piscina suena más que adecuada. Siente un calor inexplicable en su pecho y también en su cuello.

Naruto parece tampoco darse cuenta de la presencia de Hinata. Continuaba impasible dando vueltas y más vueltas en la piscina sin parecer cansarse. Pasarían unos minutos antes de que Naruto dejara de dar vueltas autómata. Se voltea hacía arriba para ver las estrellas mientras el agua guía su cuerpo. Unos momentos más decide que es hora de salir de la piscina.

Hinata desde las sombras lo vio emerger de la piscina. De espaldas a ella notó como la figura quemada en la piel del hombre cobraba sentido: Era un canino de alguna clase. Por su pelaje y la posición no dudaba que fuera un Zorro. Un Zorro gruñiendo mostrando nueve y magestuosas colas. Más que adecuado para alguien llamado Naruto.

Mientras Naruto va por la toalla para cubrirse y su traje de baño destilaba agua de la piscina en toda su anatomía. Hinata pensó que no era tan horrible el tatuaje.

O la persona que lo llevaba en si.

Hinata tragó en seco y su cara ardía cada vez más, su cara era la envidia de los tomates más maduros.

"Dios Mío" pensó para ella misma observándole."¡No puedo estar atraída por alguien como él! ¡Es imposible!" "NO EL!"

La voz de él le sobresaltó cuando este anunció.- Espiar a las personas es de mala educación… ¿No le dijeron eso cuando era niña? - Sorprendiéndole. Hinata observó a su dirección y nota que Naruto tenía la toalla blanca sobre sus hombros y se aproxima a ella con aquella mirada tan de él. - ¿Qué hace aquí fuera?

Hinata traga en seco: Trata de hablar pero fue inútil. ¡La voz no le sale! No presta atención a otra cosa que aquel tatuaje que sale por una parte de su brazo y cruza también un lado de su espalda que está visible a ella.

Naruto se percata de algo extraño en aquella mujer: Sus mejillas sumamente encendidas y labios resecos además de sus impresionantes ojos perlas que no le quitan la vista de encima. En realidad sintió a Hinata vigilarle cuando estaba dando vueltas y nadando pero no quería desconcentrarse. Y ahora delante de él volvía a sentir aquellas cosquillas molestas del día del baile.

¿Por qué tenía que sentirse así con ella?

Sus ojos azules la estudiaron y Hinata sintió debilidad en sus piernas. ¡Sentía que podía caerse en cualquier momento!

-¿Acaso no piensa responder? – pregunta él por fin.

Silencio.

-Bien, no diga nada…- murmura molesto.

-Lo siento. No pretendí espiar. – Se disculpa ella con las mejillas arreboladas y sin poder quitarle la mirada de encima. –No sabía quien podía estar nadando a estas horas.

-A veces uno necesita soltar un poco de estrés- Recordó las palabras de su amigo-.¿usted sabe nadar?

-Si- Responde estoica.- Si se nadar…

-No lo demostró en la costa el fin de semana que pasamos allá.

-No tenía nada que demostrar.

-¿Cree que yo si? ¿Hago esto para llamar la atención de alguien Hinata? La verdad ni se porque le dirijo la palabra Hinata. Es usted una persona totalmente irritable.

-¿IRRI… irritable? Pero… ¡como se atreve! – Responde acalorada pero finalmente reacciona.

-Claro que es irritable. En los últimos días no ha hecho otra cosa que evitarme. Evadirme. Aunque no entiendo porque Hinata… además, creo que usted sintió lo mismo que yo…

-¿Cuándo yo…

-En la fiesta Hinata… cuando bailábamos. – Arrojó con firmeza.

Ambos se quedaron callados estudiándose mutuamente. Cuando se miraron a los ojos era como si ninguno de ellos quisiera retroceder distancias del otro.

Como si el mundo que les rodeaba desapareciera.

Naruto se aproximó cuanto pudo pero respetando cierta distancia entre ambos cuerpos.

-Niégalo. Niega que eso que te turbó fuera la sensación de vacío… - Dijo él como un hecho concreto. – Niega que te encuentras atraída por mí. – declara tajante y ya ansioso.

Ansioso de probar el néctar de aquellos labios.

Hinata se aturde ante su declaración. -Se cree alguien muy atractivo ¿No es así Uzumaki? ¿Inolvidable? ¿Indispensable para las mujeres?

-Solo en algunas mujeres. Unas más que otras. – sonríe con timidez mas que con seducción pero para Hinata es lo mismo en aquellos instantes. – Por lo menos no soy nadie desagradable para el sexo opuesto. ¿Acaso no piensa que es una excelente convicción? Al menos, mujeres como usted lo creen así.

-No voy a dejarme cegar por tus convicciones… o las mías- habla ella temblorosa y Naruto lo presiente: siente que ella está asustada por algo. Algo difícil de entender. O algo tan claro que se transforma en algo peligroso. –Simplemente estoy cumpliendo un favor pedido por Minato Namikaze… su padre…

-Hinata… por favor… - Dice él tomándole por el codo en una acción inocente pero significativa para ella. Hinata pensaría que para alguien que daba vueltas en una piscina fría hacía unos momentos, su tacto era tibio. - ¿Por qué actúas de esta manera? ¿Por qué no dejas que las cosas finalmente… pasen? – Pregunta cortando mas espacio entre ellos.

Hinata se fijó en lo brillante que era su cabello húmedo. Como los mechones húmedos caían a su frente cuando la observaba.

¿Por qué no se había dado cuenta nunca de lo alto que era?

-¿Las cosas pasen? ¡Simplemente no pasan Naruto-kun! No confías en mí…

-¡Solo porque eres muy confusa! Eres difícil de descifrar… y a veces…

-¿A veces que?

-A veces… resultas ser o actuar tan ingenua… pero otras veces dejas entrever una inteligencia que contrasta demasiado con tu actitud casi infantil. No se cual de las dos caras puedo llegar a creer.

-¿Casi infantil? No soy infantil. – Pregunta haciendo un encantador puchero y frunciendo sus cejas de una manera que arranca una sonrisa sensual del hombre y Hinata se sonroja más. Naruto con su dedo índice traza una línea en el medio de sus cejas donde frunce su piel.

Hinata retrocede para encontrarse con la pared que le quedaba atrás y Naruto sonríe victorioso y logrando que a Hinata con su sonrisa se le secara la boca.

-Ahora mismo lo estás haciendo… ignorando lo que pasa entre nosotros- encerrándole entre la pared detrás de ellos mientras Hinata fijaba su mirada en sus labios. – Si Hinata Hyuuga… va a pasar… Y si: Si te resulto atractivo.-Hinata levanta su mirada a Naruto a la vez que aproxima su rostro hacía a él de una manera un tanto ingenua y Naruto baja su cabeza a la de la chica mientras ambos cierran los ojos de una manera un tanto ingenua.

El primer roce de sus bocas fue ingenuo, nervioso y dulce. Muy dulce percibe Naruto al rozar su boca con lentitud y yendo a su ritmo: ingenuo, delicioso e investigador.

Cuando se separaron para observarse mutuamente se notaba la renuencia a separarse.

Naruto la aproximó más a él en donde Hinata quien se había quedado rígida comenzó a responder a su beso de una manera más intensa y exigente, volviéndose tan profundo e intimo que sus piernas flaquearon y tuvo que sujetarse de los hombros masculinos: Se sujetó a sus brazos de una manera tan intensa que Naruto sentía la presión de sus dedos. Comenzó a sentir un calor profundo y una sensación en la boca de su estomago de profunda dicha.

Cuando se separaron ninguno de los dos sabía que decir. Allí estaban abrazándose a pesar que las ropas de Hinata se empapaban del contacto con la piel húmeda del sujeto. Naruto parecía sonreír pero su mirada mostraba semejante confusión que perturbó a la ojiblanco.

Lo ultimo que esperaba Naruto Uzumaki es el cúmulo de sensaciones que experimentaba en su ser. Era como si de repente todo tuviera sentido. Era como si hubiera pasado toda su vida esperando lo que allí ocurrió. Pero… ¿Qué había pasado?

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que él había dado el primer paso de aquella manera.

El deseo estaba allí era claro. Pero había algo más.

Algo mas que no podía definir.

-Eso fue…- Murmura Naruto.

-Si… - Dice ella separándose un poco de Naruto. …

-Oh Gran Dios Izanagi…

-Lo se- Ríe ella nerviosa pero aun abrazada un poco a él. Sus ojos blancos brillaban con intensidad como dos perlas.

-Será mejor que…- Dice Naruto después de unos segundos notando que si la besaba una tercera vez, podría ser un error aquella noche. Sus besos eran muy interesantes y pasionales.

¿Qué más podía ser pasional en Hinata?

Los pensamientos se arremolinaron tan pronto en su cabeza que reprimió el deseo de llevársela a su habitación y continuar besándose o… algo más.

Hinata le observó una vez más antes de separarse de él. Trataba de hablar de cualquier otra cosa pero no podía. Se limpia un poco la garganta una vez se separaron y ambos se negaban a mirar al otro.

-Que interesante… tatuaje…- "¡Santo Cielo! ¿Interesante Tatuaje? ¿En que estoy pensando?"

-Cosas de juventud…- Afirma él tratando e aligerar el ambiente. El calor del abrazo en Hinata le hizo pensar nuevamente en tomarla en sus brazos.

Y esta vez no dejarla ir.

-Tengo que irme…

-Si, claro… - Dice rascándose nervioso un lado de su oreja.

-Buenas noches.

-Si, buenas noches…- Dice Naruto viéndole retirarse. Sonrió un instante y luego su mirada se tensó. Pensó en lo ocurrido y sintió el sabor de la boca de Hinata en la suya.

¿Qué rayos estaba pasando con él?

Con el contenido esparcido en la mesa delante de ella la elegante muchacha marcaba por el teléfono cuando un sujeto de mirada perezosa se apareció por su escritorio. - ¡Shikamaru!

-Hola ¿Estás ocupada? – Observando el paquete de correo aéreo y mirando el contenido esparcido en el escritorio.- ¿Qué haces?

-Tratando de comunicarme con mi madre. – Dice con lentitud.- Me envió esto con una nota de que le llamara inmediatamente lo recibiera.

-¿Es un juego?

-Mi madre es dueña de una fábrica de juguetes. Siempre tienen nuevos juegos en proyecto.

-¿No me digas que este es un de ellos? – Pregunta con una sonrisa divertida levantando el contenido de la caja. – Parecen cartas.

-Eso parece… supuestamente tienen un valor distinto. Supuestamente son unas cartas de poder y apoyo, debes conquistar a la aldea de tu oponente con el poder dentro de las cartas que tengas.

-No hace mucho era un juego muy popular. – Recuerda Shikamaru.

-Este diferente. En el caso anterior eran batallas directas de cartas y en vez de conquistar a la aldea oponente, atacabas a una sola carta, que a medida de los ataques esta tenia que ser girada al sentido de las manejillas del reloj. Pero usualmente estaban dirigidas a varones. Estas son de chicas. Y también chicos.

-¿Qué pueden hacer los chicos con cartas de este tipo? No te ofendas pero… parece un juego de niñas.

-Si, tal vez tienes razón. – Dice ella colgando el teléfono.

-Oye ¿Has notado lo sospechosos que están Hinata y Naruto?

-Están más distraídos que de costumbre. – Declara Temari sonriendo tenuemente.- y muy cordiales con el otro.

-Ni que lo digas. – Dice Shikamaru divertido tirándose un mechon rebelde de su cabello hacia atras. – Últimamente Naruto pasa mucho tiempo en la oficina de Hinata.

-¿Crees que algo…

-Sospecho que así es. Aunque no me sorprende. Hinata es alguien muy atractivo y gentil. Cualquiera se mostraría interesado en ella.

-Eso es cierto. Hinata tenía a media preparatoria patas para arriba por ella.

creo que haya sido la única. – Dice observando significativamente a Temari quien se ruborizó unos segundos.

-Ahora esperemos que Hinata y él se entiendan. Es lo justo.

-Sabes que los rumores de Hinata y Minato Namikaze no son muy santos que digamos. ¿No crees que eso interferiría en ellos?

-Conocí a Naruto Uzumaki en mi primer día en Uzushio y tuvimos una interesante conversación.- Dice Temari muy sonriente e ilusionada- Créeme: Está más que interesado en Hinata… aunque en aquel momento parecía despreciarla. – No sorprendiendo a Shikamaru pues él mismo percibió eso en el primer instante que los veía juntos.- Pero para mí, estaba confundido.

-Creo que tiene que ver con los rumores de ella y el padre de Naruto.

-Si, tal vez. – Sonríe aun más para añadir.- Ino me contó que lo has encontrado en la casa en donde Naruto le toca el codo o la toma de manos por unos segundos… jijijiji claro que desde que siente que lo están observando la suelta.

-¿Crees que se avergüenza de ella?

-Oh no. Naruto es alguien muy especial. Creo que lo que pasa allí es que el pobre se encuentra un tanto confundido. Hinata es tan ingenua como no hay otra.

-Eso es cierto. Me agrada mucho Hinata por la candidez e ingenuidad que demuestra a veces.

-Si. Te has aprovechado de eso y de Naruto…

Shikamaru sonríe aun más. – Eso es cierto. No puedo evitar divertirme con ellos y la situación que está naciendo.

-Ji ji ji ji. Si está muy divertido… - En aquel momento tocan dos veces a la puerta de Temari y Shikamaru frunce el ceño pero no dice nada al notar a su hermano que ingresaba con libertad a la oficina.

-¿Se puede Temari? – Ahí observando su hermano mientras la joven sonreía sutilmente.- ¡Oh: No pensé que estabas ocupada!

-Solo hablábamos. ¿Qué ocurre Nara-san?

-Te he dicho que me llames Hizashi. – Sonríe el astuto y frívolo sujeto. – Sakura está dudosa con el vestuario que usar en la prueba de vestuarios del día de hoy.

-Pensé que estaba de acuerdo con el vestido halter color melocotón.

-Pues ahora no lo está tanto. Dice que el rosa es mas adecuado… las estilistas y tu asistente ya no sabe que hacer.

-Entiendo. – Dice poniéndose de pie –Tendré que ir allá.

-Te llevaré.

-Gracias Nara-san. – Dice y dirigiéndose al hermano mayor declara- Nos veremos luego Shikamaru.

-Si, nos veremos. Hizashi ¿Podría hablarte unos segundos?

El sujeto se quedó atrás mientras Temari informaba.- Voy a esperarte por los ascensores.- despidiéndose una vez mas de Shikamaru.

-Cuidado contigo. – Dice Shikamaru a modo de advertencia y borrando toda gentileza de su mirada. – Te conozco.

-¿Qué quieres decir con eso hermano?

-No tienes porque actuar inocente conmigo. Se que te interesan. Ambas no menos.

-Estás delirando. – Sonriendo sutilmente para añadir con acidez.- ¿Acaso te molesta tener algo de competencia?

-No me molesta la competencia mientras no tomes como objetivo conquistarlas a ambas para tenerlas como trofeos de tus listas de conquistas. – Advierte con un tono que no daba espacio a replica. –Se como actúas con las mujeres Hizashi. Y no repararás en lastimarlas a ambas. Aléjate de ellas.

-¡Ay Shikamaru! Mira: Resolvamos esto de la manera mas amistosa posible. Dime a cual de las dos debo de alejarme y me quedo con la otra.

-No hay una de las dos. Te advierto de las dos Hizashi. – Gruñe Shikamaru ya mostrando hastío.

-Mira hermano: ellas son niñas grandes y saben lo que les conviene o no…- sonríe.- Se que te gusta la deliciosa Temari no Sabaku. Y no te culpo. – Sonríe a su hermano.- Pero ella sabrá a quien querer o no ¿Cierto? Son adultas ella y Hyuuga y no voy a venir con rodeos.

-¡Tu juegas con sus sentimientos!

-Ellas siempre se dejan jugar. Las mujeres son así. – dice fríamente. - Por ahora no pretendo jugar con la una o la otra. – Sonriéndole –Quien me interesa es Sabaku. Tiene una particular forma de ser y es un tanto más simpática que Hyuuga.

-Hizashi. – dice con amenaza el sujeto de espejuelos.

-¿Tienes alguna razón por la cual no "Debo" De salir con Sabaku? – Un silencio profundo se hizo en la oficina y Shikamaru no dice nada. Hizashi sonríe nuevamente para palmear dos veces a su hermano mayor y replica. – Entonces no des tanta larga al asunto y deja que ella tome la decisión. ¿O acaso temes que ella me elija a mí sobre ti?

Shikamaru sonríe confiado para decirle.- Temari es demasiado inteligente para ti. Verá a través de ti.

-¿Quién sabe? Tal vez sea exactamente su tipo de hombre.- Ante aquella expresión los ojos de Shikamaru se dilataron y Hizashi sonrió triunfante dándole la espalda a su hermano y saliendo de la oficina.

Shikamaru tarda unos instantes en reaccionar. Finalmente concluyó que tenía su hermano razón. Su parecido con Neji Hyuuga era tal que era obvio que era el tipo de hombre que Temari podía gustarle.

Sintió su corazón comprimirse en melancolía. No quería que Temari cayera en las garras de su hermano. Pero advertirle de Hizashi lo pondría a él en los ojos de Temari como alguien que sufría celos de su propio hermano.

¿Qué hacer en una situación como esa?

Cuando la joven toca el timbre del lujoso apartamento lo hizo con confianza. Al ser recibida por un sirviente no tardó mucho en decir el motivo de su visita y fue invitada al saloncito.

Habían pasado años de la última vez que vio a Minato Namikaze en persona. Si había visto fotos en los diarios y algunas imágenes de la televisión y notaba mucha de la personalidad de él en Naruto.

Pero no evitaba estar algo nerviosa.

A los pocos minutos levantó la mirada al escuchar unos pasos que se venían hacía ella. Su sorpresa no escapó de los ojos de su tío quien al verle sonrió. Amaru se sintió un tanto conmocionada por su presencia y su parecido tan sorprendente con su primo querido.

-Querida Amaru: Te vi la última vez siendo un pequeño capullo: ahora eres toda una mariposa. Bendecida has sido con la belleza por los dioses.

-Tío: gracias por recibirme en tu casa- Declara haciendo una reverencia.

-Estás bellísima. Tienes un gran parecido con tu madre en su juventud. –Haciendo una pausa. – Me sorprende verte en la ciudad… o enterarme por Jiraiya que estabas aquí.

-No me sorprende que Jiraiya se lo dijera. Siempre ha sido un sirviente fiel.

-Mas que un sirviente Amaru. Es alguien de mi entera confianza y a quien considero como un miembro de mi familia. ¿Te puedo ofrecer algo de tomar o comer?

-Un poco de agua estará bien.

-¿No prefieres jugo? ¿Té?

-Té por favor.- Afirma la chica cambiando de opinión. El mayordomo cerca de ellos hace una reverencia y se retira a buscar lo solicitado. -¿No te intriga mi visita, tío?

-Después de no saber de ti por dos décadas debo de estar intrigado. A tu padre lo he visto cuando viaja aquí y no estoy de viaje.

-Tío; sabes que… por mucho tiempo, Naruto y yo…

-Ah si. Tu padre me lo llegó a informar en algún momento. Estuvieron comprometidos ¿No es así?

-Si pero las cosas en aquel momento no funcionaron.

-Eso suele suceder.

Amaru guardó silencio. Antes cuando se comunicó con él estaba tan segura de que quería verle y preguntarle tantas cosas; tantas cosas que en su mente parecían aglomerarse y su sentido femenino le decía que él tenía mucho que ver. Ahora no tanto.

-Usted y Naruto se parecen tanto- Dice al observarle rascarse un instante su oreja. – Por ejemplo eso lo hace cuando está nervioso.

Minato sonrió humilde y guardó silencio. El té vino servido y una vez el mayordomo se retiró nuevamente fue Minato quien intervino.

-Tu llamada me cayó de sorpresa. ¿Qué puedo hacer por ti?

-Vine a saber algo. Algo muy importante… - Haciendo una pausa.- Sobre Hinata Hyuuga.

-¿Hinata Hyuuga? ¿Qué sobre ella? – Pregunta el hombre intrigado.

Amaru deja su té probado sobre la mesilla y parece recolectar sus pensamientos. Finalmente dice.- Sin duda los rumores que circulan… le preocupan mucho. A mi también. Y supongo que a Naruto lo encolerizan.

-Los rumores son solo Rumores Amaru. – Dice Minato muy tranquilo contrario a lo que pensaba la chica antes de iniciar su comentario.

-Tío: No soy como los ancianos conservadores y nuestros demás parientes. Soy una mujer de este siglo. No veo nada de malo a las brechas de edad y todo lo demás. Hyuuga parece ser una muchacha muy buena y no me molestaría… en verdad que… bueno…

-Amaru. – Dice Minato cortándole pero de manera gentil. Su tono de voz no había cambiado y aquello preocupaba más la chica.- Hinata ha sido victima de una prensa sensacionalista que gusta de los escándalos. Nunca en estos veinte años han podido vincularme con ninguna de las mujeres que dicen en sus páginas que he estado involucrado. La mitad de sus publicaciones las he desmentido en persona. Ninguna otra me afecta tanto que la de Hinata. –Ahí su tono de voz se afecta un poco para decir. – Hinata es una chica gentil y amable. Una gran mujer. Una inteligente empresaria. Nada mas les daría gusto a los periodistas sensacionalistas que un anciano como yo con una beldad como Hinata. – No evitando sonreír por lo que salía en los medios cada cierto tiempo. - Pero mi aprecio por Hinata aunque no dudes que alguna vez fue de índole sentimental que nunca revelé a ella o pasó a mayores se movió a una admiración noble e inocente y a una estima de un padre por su hija. Los medios se han aprovechado del poder que Hinata se ha ganado con el tiempo para vender mas ediciones y mas espacio. Es todo.

-Lo siento. Siento ser desconfiada pero…es que…

-¿Qué?

-¿Existe alguna razón particular por la cual Hyuuga y Naruto tienen que trabajar juntos?

-Hinata más que nadie sabe las riendas del negocio de punta a punta. Es una mujer sumamente eficiente y responde a la presión. Necesito que Naruto tome las riendas del negocio. – Dice con firmeza- No estaré para siempre.

-¿Por qué Naruto? ¿Por qué no las otras hermanas?

-Porque las que estaban preparadas están con sus familias y no pueden involucrarse de lleno.

-Algo me dice que no es la única razón.

-Y tienes razón. Pero no voy a discutir las otras razones que tengo. – Mira a Amaru con interés y pregunta.- ¿Acaso ha ocurrido algo que debas de discutir mi decisión?

Amaru lo observó con atención: con Jiraiya dentro de la casa Uzumaki no había nada que Minato no supiera.

-¡Tu lo planeaste! – Dice con estupor. - ¡Tu planeaste que ellos…

-La idea llegó a pasar por mi mente- Sonríe confiado. – No estaba seguro que podía funcionar…

-¡Tío! Ella no es la mejor mujer para Naruto.

-¿Por qué es eso?

Amaru no supo que decir. Minato meramente dijo.- Deja que las cosas pasen por si solas Amaru. No presiones. Si estás tan segura de tus sentimientos por mi hijo, él sabrá corresponderte. Pero sino… deja que las cosas simplemente pasen. Lo que no debe de pasar, finalmente no sucederá.

-Ya le dije que no puedo ayudarle señor – Dice Tenten exasperándose. – La Señorita Hyuuga ya salió de su despacho y no vuelve por el día.

-Déme entonces el número de donde está. En su departamento he dejado veinte mensajes….

-Ella no está en su departamento.

-¡Eso es lo que estoy tratando de decirle! No se donde demonios está… ¡Ella me tendrá que oír! Déme el número donde está ella.

-Señor. Le he explicado que no puedo darle ese número.

-¡Y le he dicho que es su hermano quien habla!

Tenten suspira exasperada. Había recibido llamadas como aquellas diciendo incluso que eran el padre y hasta abuelo de Hinata tratando de comunicarse con ella.

Viejos verdes desesperados por conocer a la beldad ojiblanco sin duda.

-El número que identifica mi teléfono es un número de aquí, de Uzushio. No puede ser su hermano.

-¡ESTOY EN UZUSHIO!

-¿Sin que Hyuuga lo supiera? – Pregunta ya muy curiosa y a la vez exasperada por el tipo de llamadas que contesta en el día.

-Ella no lo sabe.

-Señor no puedo creerle. Todo esto me resulta sospechoso.

-¡Déme el numero antes que la demande!

-Si fuera su hermano ¿No creer que tendría usted ese número?

-Grrrrr ¡páseme la extensión de Sabaku!

-Creo que ya se fue a casa.

-Maldita sea…

-¡Cuide su lenguaje señor!

Neji gruñó por lo bajito. Arribó aquel día a Uzushio y lo primero que hizo fue llamar a su hermana. ¿Cuál fue su sorpresa al ver no solo que Hinaata no estaba en casa, que no tomaba su celular y que no tomó nunca llamadas fuera de la oficina o que no le devolviera su llamada?

Trató de llamar al móvil de Temari pero tampoco respondió aquella tarde. Pero él no sabía que los celulares estaban prohibidos mantenerlos encendidos durante la prueba de fotos.

Ya estaba perdiendo la paciencia.

-Mire "Señorita" Me urge hablar con mi hermana. Es urgente.

-Y como le he explicado Señor, la señorita Sabaku no se encuentra. Tampoco la señorita Hyuuga. Y no puedo proporcionarle su número de la casa Uzumaki.

-¡Iré allá y…!

-Puede venir si quiere señor, pero la situación no cambiará.

-¿Casa Uzumaki? – Pregunta Neji percatándose de lo que a Tenten se le había escapado.- ¿Casa Uzumaki? ¿Está en la casa Uzumaki? –Pregunta mas alarmado.

-Claro que si. Con Naruto Uzumaki. Allí es…- Ahí mismo escucha que la llamada es cortada- ¿Bueno? ¿Bueno? – Allí colgando. Tenten suspira resignada y no evita pensar lo peor de aquel sujeto.

Cuando Hinata arriba a la casa encontró a su amiga en uno de los salones y se propuso a saludarle y hablar con ella.

Se sentía tan confundida. Naruto la ha besado. Pero primero pudo haber besado a Temari en el fin de semana en la playa. No sabía que pensar. A pesar que Temari le decía que nada había pasado… a pesar que podía detectar en los besos de Naruto algo de interés, no podía estar segura.

-¿Qué haces? – Pregunta haciendo sentir su presencia.

-¡Hola Hinata! – Dice mostrándole lo que hacía. – Estoy probando un juego que me ha mandado mi madre.

-Otro nuevo juego.- - Dice Hinata dejando sus cosas a un lado y sentándose al lado de ella a observar el juego. –Recuerdo que tu madre siempre me enviaba los proyectos de juegos experimentales para que los probara. Me gustó mucho el juego de video de… como era que se llamaba…no recuerdo pero era algo asi de un monje o sacerdotisa que debes ir con un espíritu maligno, algo asi era…

-Creo que siempre fuimos las más afortunadas. Teníamos antes que todos los juegos cuando estos iban a salir al mercado.

-¿Este de que trata?

-Es un juego de cartas para chicas…- Responde pero mira a su amiga estudiar cada una de las imágenes de las cartas y sonríe para preguntarle. -¿Y bien? ¿Qué pasa contigo y Naruto?

Hinata adquirió un encendido tono en sus mejillas. Temari sonrió más y Hinata dice. -¿A que te refieres?

-¡Hinata! Por favor… ayer no estaban solo estudiando los estimados de desarrollo para el viaje a Suna de la próxima semana. –Ahí Hinata se enrojeció hasta las orejas. – Estaban besándose.

-¡Temari!

vale que me lo niegues Hinata. – Dice ella con una sonrisa.- Tu labial rosa estaba en los labios de Naruto. Y tú no tenías.

Hinata sintió que podía salir corriendo de allí a toda prisa y llegar hasta el país del Acero. ¡Santo cielo!¿Quién mas se daría cuenta?

-¿Y bien?¿Desde cuando está pasando esto?

Hinata notó que necesitaba hablar con alguien. ¿Quién mejor que su mejor amiga?

-Unos cuatro días ya… - Dice avergonzada y Temari sonríe más. – No se que me Pasa con ese hombre Temari. Cada vez que estamos juntos… las cosas simplemente pasan. – una sonrisa de satisfacción y amplia cruza el rostro de su amiga mientras sus ojos brillantes escuchan a su mejor amiga con atención. – No dejo de pensar en el, día y noche. Ya no me concentro en nada de lo que hago y todo gira en torno a sus besos. ¿Es que acaso ya perdí la cordura?

-¿Qué mas puede pasarte? Naruto Uzumaki es guapísimo, muy masculino, serio, honrado y millonario.

-Eso último no es importante.

-Claro que no. Mírame a mí: tú hermano y yo no somos de la misma posición y no nos importó mientras estuvimos juntos. Y estuvimos muy enamorados.

-¡Ay no me recuerde a Neji por favor! – Dice Hinata con un gemido – Me llamó dos días atrás y está insoportable.

-Si- Afirmó Temari.- Es que no puede evitar preocuparse… me ha llamado a mí también.

-¿En serio? ¡Vaya! Entonces él…

-Se preocupa. No es nada más. – Dice Temari –Pero no lo dejo hablar mucho porque he estado muy ocupada ¿Y bien? Dime de Naruto.

-¡Ay Temari! No se… no estoy muy lista para esto. Mi único novio formal fue Sasuke… me han besado par de chicos antes que Sasuke pero…

-¿Pero que?

-Pero nadie me ha besado como Naruto-kun- Haciendo reír a su amiga ante su tono soñador. -¿Alguna vez has sentido fuegos artificiales en tu alrededor cuando besas a alguien?

-Claro que si. Es relativo… fuegos artificiales. Campanas, mariposas en el estómago…

-Pues parecía una celebración de año nuevo… - Dice sonrojada y Temari ríe con gusto. –Deja de reírte así Temari.

-¡No puedo evitarlo! Me da mucho gusto por ti.

-¿No te molesta?

-¡No, para nada! Naruto es un hombre muy gentil y es más que ideal para ti.

-No hagas ilusiones. Solo nos hemos besado.

-Hinata: hombres como Naruto no besan chicas por solo besarlas. Y más contigo.

-¿A que te refieres?

-Está dispuesto a pasar los rumores que siempre han existido alrededor tuyo y de su padre. Él no creo que sea de los que besan chicas por que solo les inspira: lo de él es mas serio.

Hinata escucha las palabras de su amiga y un nudo enorme empieza a desarrollarse en su estómago. ¿Acaso debía de preocuparse por aquello? Rumores eran lo último que faltaba en la vida de Hinata y Diamantes Uzumaki.

Una revelación como la noticia de que ella Hinata Hyuuga la supuesta "amante" de Minato Namikaze ahora andaba con el hijo era demasiado.

La prensa los devoraría.

Las acciones caerían.

Sería el fin de Diamantes Uzumaki.

-¿Estás bien Hinata? – Pregunta su amiga. Hinata la observa unos instantes.

-Ehhh si, estoy bien.

-Te estaba diciendo que Hizashi Nara me ha invitado a bailar esta noche.

-¿En serio? ¡Vaya! ¿Qué le dijiste?

-No podía. Aunque no se porque pero el solo analizarlo me hacía sentir mal con Shikamaru.

-Supongo. Parecen no llevarse bien.

-Eso creo también. ¿Qué habrá pasado entre ellos?

Hinata se encoge de hombros y sigue estudiando las cartas en sus manos.

-¿Qué tal si probamos el juego? – Invita Temari ante el silencio que se produjo.

-¿Quieres probarlo?

-Si, claro. Puede ser divertido. No logra tener sentido solo jugando una persona.

Hinata se sienta en el suelo e igual su amiga. Comienzan a jugar y una vez encuentran la lógica a todo resulta ser un juego divertido. Dos horas después y entre medio de vasos con jugo a medio consumir, bolsas de patatas y restos de demás bocadillos las jóvenes ríen de lo lindo ante parte de la noche que han pasado.

Unos momentos pasaron cuando comenzaron a sentir una brisa fresca como si un una bola espiral que se entraba por las puertas corredizas y provenían de los jardines algunas de las cosas que habían en la mesilla comenzaron a volar por la acción del viento y cuando la puerta que daba al interior de la casa fue abierta las cartas volaron por la acción del viento a todas partes. Hinata se puso de pie y fue a la ventana mientras Temari trataba de agarrar las cartas que iban volando de un lado a otro.

-¡Ciérralo pronto! – Dijo Temari tratando de agarrar la mayor cantidad de ellas, pero muchas habían salido volando y dieron con la persona quien entraba a salón y era Naruto.

Una vez la puerta fue cerrada Hinata y Naruto se observan mutuamente a lo que ambos no pueden evitar sonrojarse.

-Parece que va a llover.

-Toma.- Dice Naruto avanzando a Hinata quien a su vez avanzaba a la mesilla a ayudar a Temari a recoger las cartas esparcidas- Esta dio contra mí.

Hinata observa la carta boca abajo que él le pasa y sonríe tenuemente. – Gracias…- recibiéndole.

-Ejem… - tosen detrás de Naruto. Hinata observa sorprendida la otra persona en el umbral de la habitación.

Y no solo ella, también Temari.

-Ah Disculpa- Dice Naruto sin sonreírle. – Hinata, Temari: Creo que ya conocen a Sakura Haruno.

-Si, claro que nos conocemos Uzumaki- Dice la mujer sonriendo a las dos chicas.- Tienes una casa impresionante… ¡Cualquiera querría vivir aquí!

Temari observa a Hinata y luego a Sakura. Hinata observa a Sakura quien se apoyó tenuemente del hombro de Naruto no sin antes dar una de sus "Mejores" Sonrisas.

-Sakura se queda a cenar con nosotros. – Anuncia el joven de cabellos rubios.

-Uzumaki y yo tuvimos la coincidencia de tropezar en el elevador cuando ya me iba a casa. – Hinata no sonríe mientras que Temari escuchaba sus palabras y no le creía eso de "Coincidencia" – Tuvo la amabilidad de invitarme a cenar… espero que no les moleste.

-Al contrario, apreciamos tu presencia. – Dice Naruto muy cortés y Hinata lo observa.

-¡Temari! Que bien te ves…

-Gracias. – Un silencio molesto se hizo presente donde las miradas de soslayos rodean cada uno de las personas e incluso grillos tocaban ante el mudo salón.

-¿Por qué no me muestras los jardines? Se ven que son muy lindos. – Interrumpe Haruno con voz melosa.

-Ah si, claro… por aquí- Dice Naruto muy amable y Sakura se cuelga de su brazo para cortar por el saloncito donde las chicas estaban hasta salir a los jardines.

-¿Qué hace ella aquí? – Pregunta a Hinata con un tono de voz bajito.

-Ya la escuchaste. Se encontró con Naruto-kun.

"Lo dudo" Dice Temari en su interior al responder a Hinata. Notaba en las preguntas que Sakura le formulaba a Temari en los días que se habían reunido que había un interés muy notorio en saber mucho de Naruto Uzumaki.

-Tenemos que mantener los ojos abiertos- Dice Temari en voz bajita para su amiga mientras seguía recogiendo las cartas. Hinata permanecía con la que Naruto le había pasado. – No nos podemos dejar sorprender. Es obvio que tiene un tanto de interés por Naruto.

Escuchan las voces que vienen del exterior y era una conversación de Naruto y Sakura.

"Tu no tienes idea… Temari… no tienes idea" piensa Hinata mientras observa la figura en la carta que Naruto le había pasado y no evita sonreír.

Si tan solo la imagen de aquella carta, fuera posible tomarla en serio.

Después de todo algo que tuviera dibujado un espiral cerrado en un círculo fusionándose con una especie de llama era algo bueno ¿No?


Chan chan Naruto y Hinata ya comenzaron a estar mas juntos, pero Sakura esta entrando a escena Hizashi interesado en Temari y Shikamaru no le gusta nada, pero verán como mas adelante al perezoso le entrara una ayudita XD

La razón del por que el titulo se llama Shippuden, es sencillo en la historia original se llama card captor…el juego, y para no perder la trama de la historia y vincular a los personajes de esta versión, quise relacionarla con la serie que todos conocemos.

Sobre la carta que Naruto le entrego a Hinata en el ultimo momento, como todos sabemos en la serie de las Clamp Sakura al ver que tiene sentimientos por Shaoran crea la carta del amor (el corazón con alas), aquí en esta historia le quise cambiar por el logo de los clanes Uzumaki y Hyuuga fusionándose, indicando el amor que se sienten Naruto y Hinata

Bueno espero que les allá gustado el capitulo, no prometo nada cuando tendré el siguiente capitulo, pero espero que sea pronto nos estamos leyendo

Se despide

Heero Root