— Yo también, guardo un secreto. — confesó nerviosísimo

— Cual. — Ren acariciándole el mentón

— Yo soy Boo el pollo. — ella con una leve sonrisa y notando lo serio que está.

Ren soltó una carcajada

— En esa parte, somos igualitos. Para guardar secretos. — abrazándola y dándole un beso en los labios

— Te amo. — ella feliz

— Te amo, mi pequeña. — él dándole un beso corto

.

.

En la sala

— Nuestro Kuon está enamorado y ella se ve que también lo ama, mucho. — ella sin poderlo creer – espero, que nos hagan abuelos dentro de unos años.

— Eso espero, dentro de dos años seremos abuelos. — él abrazándola

— ¿Y qué te parece, tú nuera? – le preguntó sonriente

— Muy hermosa.

— A preparar la boda. — Juliet sin poderlo creer.

.

.

Unos minutos después

Juliet se apareció con revistas y muchas cosas más para organizar la boda, al principio Kuon le explicó que sería sencillo, ella se negaba a una boda simple, ella quería que al menos, Kyoko llevara un hermoso vestido blanca y accesorios de diamante, obviamente ella le compraría, ella se negó, pues jamás pensó usar algo tan caro y menos tan fino, su suegra insistió tanto que tuvo que aceptar, logrando que su matrimonio no fuera tan sencillo si no elegante, Juliet invitó unos amigos muy cercanos y a un fotógrafo que era su mano derecha en todo los eventos privados que ella realizaba cuando su hijo iba a visitarlos, muy pocas personas sabían que Ren Tsuruga en realidad es hijo de Hozu Shuuhei, ellos aun quería proteger su identidad.

Un hermoso día viernes, Kuon Hizuri y Kyoko Mogami, decidieron juntas sus vidas para siempre, Kyoko llevó un vestido blanco con una hermoso adornos desde los senos hasta el cuello como su fuera un collar, pegado hasta la cintura y un poco suelto bajo, los sarcillos de diamante y su cabello suelto con un adorno a un lado del cabello.

.

.

En la habitación de Kuon

Kuon se colocó un esmoquin de color champaña su corbata que dorado con rayas de color marón, lo hacía ver exquisito, muy guapo

— Hola hijo. — Él entrando – vaya – mirándolo – te vez también

—Gracias padre. — Kuon poniéndose nervioso — ¿Y ya viste a Kyoko?

— No, aun no. — Él sonriendo – me imagino, que debe de estar hermosa.

.

.

En la habitación en donde se encuentra Kyoko

— ¡Estás hermosa! – Exclamó Juliet, mirándola – mi Kuon se casara con una mujer muy hermosa.

— Gracias. — Kyoko sonrojada, no podía negarlo se veía realmente preciosa, Juliet también se veía hermosa con ese vestido.

Juliet se acercó a ella y sonrió

— Cuida muy bien de mi hijo. — Le pidió – el ha pasado por momentos difíciles y necesita mucho amor.

— Sí

— Eres muy buena Kyoko. — Juliet abrazándola y ella le respondió – desde ahora serás como una hija, para mí.

— Gracias, la veré como una madre. — ella conmovida

— Es hora de estar en un matrimonio. — Juliet alegre

Kuon salió para la sala donde seria la boda, ahí se están presentes cuatros personas, una pareja que se imaginó que serian los testigos y el otro el fotógrafo y por último el juez, terminó de bajar las escaleras y espero que su padre bajara con Kyoko de su brazo, solo la espera duro tres minutos después, al ver a Kyoko bajar con ayuda de su progenitor, no podía creer lo que sus ojos veían, su amada se encontraba realmente hermosa con su vestido de novia, cuando Kyoko se colocó alado de él, Kuon le sonrió.

— Estás hermosa. — él mirándola con amor

— Tú también. — ella sonriendo

El juez primero, leyó el acta de matrimonio y le explicó las leyes de los cónyuges, al terminar de leerlo, le pidió que firmaran. Al hacerlo.

— Puede besar a la novia. — le confirmó

Kuon se acercó a su esposa le dio un beso muy tierno, ella lo acepto gustosa pero no duro mucho, Kyoko se separó le daba vergüenza besarlo, a continuación se abrazaron.

— ¡Felicidades! – exclamaron a los esposos

Los testigos le desearon los mejor y se reunieron a platicar con los amigos, mientras que el fotógrafo le estaba haciendo la sección de fotos a la pareja

Kyoko está que no lo creía, todo parecía un cuento de hadas.

.

.

— ¡Ren! – gritó Yashiro, haciendo que este saliera de sus pensamientos de golpe

— Que sucede. — Ren notando como su manager se reunía con él

— Tenemos una reunión, con un productor…. Te quieren una novela. — le comunicó

— Vamos. — él sin ganas, no quería dejar a Kyoko tanto tiempo sola.

.

.

Horas después

En departamento Mogami

— ¿Estás segura? – preguntó Kanae no muy convencida

— Sí. — ella sonriéndole, no quería molestarla se había quedado con ella casi un día entero, no quería abusar de su confianza – el bebé y yo estaremos muy bien.

— Segura. — Kanae caminando hacia la salida porque su amiga la guiaba – cualquier cosa, llámame.

— No te preocupes. — Kyoko dándole un beso en la mejilla de despedida

— Adiós. — ella despidiéndose

Ella no quería tener a nadie en su hogar, se fue directo a la cama necesita descansar y esperar a su amado Kuon.

Ren no pudo ir a ver a su amada ya que llegó muy cansado a su departamento por aquella reunión.

.

.

Amaneció

Kyoko se dio un baño, al salir se colocó una mini falda aun le quedaba y una blusa de tirantes, se maquilló con sencillez y se colocó accesorios, tomó su bolso se iría para la agencia LME, necesita saber que había pasado, porque Kuon no logro ir a su departamento.

.

.

En LME

Kyoko llegó, caminó un poco más quedó impresionada a ver a Sho ahí esperándola en toda la entrada, tenía tiempo sin verlo, notó que aun seguía igual de estúpido, camino un poco más para entrar, pero él la detuvo.

— Tenemos, que hablar. — Sho sosteniéndola del brazo con fuerza

— ¡Suéltame! — Kyoko alterada – no eres nadie, para tocarme – tratando de soltarse pero no lo lograba, logrando lastimarse – que me sueltes.

— Eres una Idiota. — Sho apretándola más del brazo

Kyoko hizo un movimiento brusco y se soltó, continuación le metió una cachetada tan fuerte que lo tumbo

— No te me acerques. — le aclaró airada, sabiendo que eso no le hacía bien a su bebé

— Te vas arrepentir. — él levantándose y quería golpearla, sintió que alguien lo agarraba del brazo

— ¿Qué piensas hacer? – serio Reino, mirando a Kyoko – preciosa, vaya sorpresa que nos acabas de dar.

Kyoko se alejó de ellos, no podía evitarlo está asustada

— Hola Kyoko. — Acercándose a ella Kanae y notando su palidez — ¿Qué te pasa?

— El bebé. — ella antes de perder el conocimiento.

LME se convirtió en un caos, Sho y Reino no entraron al ver que Kanae tenía en brazos a Kyoko desmayada, Yashiro llevó a Kyoko la enfermería del la empresa, Ren se enteró y se fue casi corriendo, Lory se encontraba muy preocupado… su Kyoko no se desmayaba tan fácilmente, algo tenía que a ver pasado, María se encontraba asustada y llorado, mientras que Kanae no entendía nada

— ¿Qué pasó? – preguntó angustiado Ren

— No lo sé. — Kanae desesperada – la vi y se desmayó, vi a fuera a Sho y creo que a Reino.

Ren al escuchar esos nombres, se le hirvió la sangre, si descubría que uno de ellos, le había hecho algo a su amada Kyoko, lo mataría con sus propias manos.

Doctor salió

— ¿Y cómo está? – preguntó Lory asustado

— Mejor, parece que se impresiono con algo, las mujeres embarazadas, se asustan fácilmente, se altero más de lo normal. — explicó él

— Ella no es de asustarse fácilmente. — comentó Ren serio

— Eso es verdad. — Lo apoya Kanae – Kyoko no es miedosa

— ¿Podemos verla? – preguntó Lory

— Sí, no la vayan alterar. — le informó el médico alejándose

— Solo entremos, Ren y Kanae. — Lory aclaró – para que no seamos tantos.

— Sí abuelo. — su nieta

— Aquí lo estaremos esperando. — Yashiro mirándolos.