Los personages de Harry Potter no me pertenecen

Ann Frank, Emely Frank-Snape, Charles Black y Sean Servos son de autoria de Maritza Chan, for more info lean el fic Antologia

Disculpen las faltas ortograficas que se me hayan podido pasar :S


Estoy de vuelta! y mas pronto de lo que esperaban me imagino, pero puede que este sea el ultimo chap hasta finales de agosto,

la vida muggle no es facil cuando tienes que trabajar y estudiar al mismo tiempo TT

espero lo disfruten!


Dementors on the train

En los años anteriores Harry se había despertado ansioso de ir a la estación y de llegar al castillo , pero esta vez se sentía como si una nube negra se hubiera posado en su cabeza. Ni siquiera la nota que había recibido de Draco confirmando que llegaría temprano para apartar un espacio en uno de los primeros vagones le alegró. Tom le había traído el té a la habitación el cual tomó sin mucho interés mientras se vestía y guardaba las últimas cosas en su baúl. Hedwig le dio trabajo cuando trato de ponerla de nuevo en la jaula;

- oh vamos! coopera por favor! - le decía Harry

Ron abrió de golpe la puerta y entró mientras se ponía la camisa

—Cuanto antes subamos al tren, mejor —dijo enfadado—. Por lo menos en Hogwarts puedo alejarme de Percy. Ahora me acusa de haber manchado de té su foto de Penelope Clearwater. —Ron hizo una mueca—. Ya sabes, su novia. Ha ocultado la cara bajo el marco porque su nariz ha quedado manchada…- Harry se encogió de hombros- estás bien?

- sí - dijo Harry, tratando de poner mente positiva y no dejarse sobrecoger por las circunstancias de ser el héroe

Sin mucho más, bajaron a desayunar y encontraron al señor Weasley, que leía la primera página de El Profeta con el entrecejo fruncido, y a la señora Weasley, que hablaba a Ginny y a Hermione de un filtro amoroso que había hecho de joven. Las tres se reían con risa floja.

A la hora de salir Harry necesito ayuda para bajar su equipaje de forma manual, pues no podía hacer magia, y no solo era el pesado baúl, Hedwig en su jaula, el ent bonsai y su nimbus 2000. Hermione tenía a su gato en un cesto de mimbre y este no paraba de bufar.

- Vale, Crookshanks —susurró Hermione a través del mimbre—, te dejaré salir en el tren.

- No lo harás —dijo Ron terminantemente—. ¿Y la pobre Scabbers? - Se señaló el bolsillo del pecho, donde un bulto revelaba que Scabbers estaba allí acurrucada.

El ministerio les mando dos coches antiguos tintados de verde oscuro y los choferes tenían uniforme de terciopelo verde. Para mala suerte de Ron, Percy fue con ellos en el primer coche, los gemelos, Ginny y la señora Weasley fueron en el segundo. Obviamente los coches estaban encantados y esquivaron todo el tráfico hasta la estación de King's Cross. Los conductores del Ministerio les consiguieron carritos, descargaron los baúles, saludaron al señor Weasley y se alejaron, poniéndose, sin que se supiera cómo, en cabeza de una hilera de coches parados en el semáforo. El señor Weasley se mantuvo muy pegado a Harry durante todo el camino de la estación. Para cruzar la barrera Harry y el señor Weasley se inclinaron sobre la barrera que dividía el andén y en un simple abrir y cerrar de ojos estaba en el 9 y ¾ sin necesidad de correr, como hicieron el resto del grupo. Llegaron con 20 mins de antes de la hora de partida pero ya la plataforma estaba atestada de gente. Cuando el grupo estuvo completo debieron ir hasta el final del tren donde había un vagón vacío y pudieron subir el equipaje. Los chicos volvieron salir para despedirse de los padres de Ron, la señora Weasley le dio un beso a cada uno de sus hijos, también a Hermione y Harry llevo un abrazo extra, haciendo que se sintiera embarazado.

Mientras la señora Weasley repartía emparedados para el almuerzo, el señor Weasley llevó a Harry aparte.

—Tengo que decirte una cosa antes de que te vayas —dijo el señor Weasley con voz tensa.

—No es necesario, señor Weasley Ya lo sé.

—¿Que lo sabes? ¿Cómo has podido saberlo?

—el periodico, aqui y alla, la gente comenta - dijo Harry esquivando dar nombres

—Harry, debes de estar muy asustado...

—No lo estoy —contestó Harry con sinceridad—. De verdad —añadió, porque el señor Weasley lo miraba incrédulo—. No trato de parecer un héroe, pero Sirius Black no puede ser peor que Voldemort, ¿verdad?

El señor Weasley se estremeció al oír aquel nombre, pero no comentó

—Harry, sabía que estabas hecho..., bueno, de una pasta más dura de lo que Fudge cree. Me alegra que no tengas miedo, pero...

—¡Arthur! —gritó la señora Weasley, que ya hacía subir a los demás al tren—. ¡Arthur!, ¿qué haces? ¡Está a punto de irse!

—Ya vamos, Molly —dijo el señor Weasley Pero se volvió a Harry y siguió

hablando, más bajo y más aprisa—. Escucha, quiero que me des tu palabra...

—¿De que seré un buen chico y me quedaré en el castillo? —preguntó Harry con tristeza.

—No exactamente —respondió el señor Weasley, más serio que nunca—.Harry, prométeme que no irás en busca de Black.

Harry lo miró fijamente.

—¿Qué?

Se oyó un potente silbido y pasaron unos guardias cerrando todas las puertas del tren.

—Prométeme, Harry —dijo el señor Weasley hablando aún más aprisa—,que ocurra lo que ocurra...

—¿Por qué iba a ir yo detrás de alguien que sé que quiere matarme? — preguntó Harry, sin comprender.

—Prométeme que, oigas lo que oigas...

—¡Arthur; aprisa! —gritó la señora Weasley.

Salía vapor del tren. Éste había comenzado a moverse. Harry corrió hacia la puerta del vagón, y Ron la abrió y se echó atrás para dejarle paso. Se asomaron por la ventanilla y dijeron adiós con la mano a los padres de los Weasley hasta que el tren dobló una curva y se perdieron de vista.

- bueno nosotros quedamos de reunirnos con Draco y Neville - dijo Harry

- Ahi se ven- dijo Ron dándose la vuelta

- que grosero!- dijo Ginny,

Harry se fue con Ron a buscar a Draco y a Neville, Hermione se sintió decepcionada.

- vienes conmigo?- le preguntó Hermione a Ginny

- claro - dijo Ginny sin mas opcion

Y las dos tomaron el único compartimiento donde había espacio, para sorpresa de ambas la persona que estaba allí era el futuro profesor de Defensa de contra las artes oscuras, les pareció extraño que estuviera viajando en el tren.

Draco les esperaba en uno de los compartimientos del primer vagón, que por lo regular era ocupado por los del último año y los prefectos.

- aun no comprendo cómo es que lo logras- dijo Ron mientras él y Harry tomaban los asientos disponibles

- si fuera yo quien decidiera decirles a los de séptimo año que el compartimiento está reservado de seguro que no tendrían problemas en sacarme corriendo - dijo Neville con pesar, Draco se limitó a sonreír con malicia

- tu mama les preparo el almuerzo?- preguntó Draco a Ron con segundas intenciones

- si, unos emparedados- dijo Ron al mismo tiempo en que le daba un vistazo al empaque

- y tú, trajiste algo?- le preguntó Harry

- mama solo empaco comida para mi

- mvale entonces compraremos- dijo Harry, Ron le miró, en su cara era claro que no tenía dinero- y tu Neville?- dijo Harry para cambiar la atención de Draco

- mi tio abuelo me dio dinero extra so comprare algo del carro, pero la abuela me empaco unas galletas, un pedazo de queso, scones y mermelada - dijo al mismo tiempo en que revisaba la bolsa donde estaba la comida

- eso suena bien pero no será suficiente para los cuatro- dijo Harry- ya nos la arreglaremos, so que tal les fue?

Draco no necesitaba mucho, se apuro en sacar de su maletín las fotografías que había tomado durante su viaje por España, de vez en cuando Ron hacía algún comentario acerca de las tumbas que visitó en Egipto. Neville como de costumbre la había pasado con sus familiares por lo que no tenía nada nuevo que contar. Harry nunca le había preguntado que le había pasado a sus padres porque Neville nunca los mencionaba lo que para Harry era señal de que no quería hablar sobre ese tema.

A eso de la una de la tarde la señora con el carrito de golosinas empezó a circular por el tren, Harry compró varios pasteles de caldero, Draco y Neville compraron golosinas suficiente para compartir entre ellos, y como de costumbre los chicos compartieron el almuerzo, incluso los emparedados de la señora Weasley.

- Estoy muy emocionado por este año, por fin podremos ir a Hogsmeade!- dijo Neville mientras ponía mermelada en uno de los scones, cuando Ron y Draco ya no tenían más nada de qué hablar.

- nos podremos surtir de mejores golosinas en Honeydukes- dijo Draco haciendo a un lado una varitas de regaliz

- yo quiero probar las bolas de chocolate rellenas de mousse de fresa y nata de Cornualles, o los helados que te levantan unos centímetros del suelo mientras les das lengüetazos

- yo oi que también venden Diablillos de pimienta que te hacen echar humo por la boca...y plumas de azúcar que puedes chupar en clase y parecer que estás pensando lo que vas a escribir a continuación- dijo Neville mientras comía su scone

- Harry miraba por la ventana, la lluvia caía pesadamente que opacaba el paisaje

- acaso no estás emocionado Harry? - le preguntó Neville- tendremos nuevos terrenos que explorar...aunque aún no hemos explorado todo el castillo

- yo no podré ir a Hogsmeade- dijo Harry con pesar

- Qué!?- dijo Draco entre asombrado y molesto

- Con el accidente con la hermana de mi tío no logre obtener la firma para el permiso- les explicó Harry

- y qué hay de tu tutor?- preguntó Draco

- bueno, se molesto mucho con todo el barullo ese y más cuando los del ministerio intervinieron, so mi castigo fue negarme el permiso también

- pero que bola de taimados! - dijo Draco con desprecio

- lo siento mucho Harry - dijo Neville

- no te preocupes, ademas siempre estoy ocupado, supongo que puedo darles dinero para que me compre unas cuantas golosinas

- claro! - dijeron los tres a coro

- me preguntó que tipo de misterio descubriremos este año- dijo Neville después de que terminaron de almorzar

- Sirius Black aún anda suelto y el ministerio sospecha que anda cerca de los terrenos del colegio- dijo Draco mirando a Harry

- en serio Draco! - dijo Neville todo tembloroso

- hay una recompensa por capturarlo - dijo Ron

- pero Black asesinó a un montón de gente con un solo hechizo- dijo Neville con énfasis

- que sugieres Harry? - le preguntó Draco

- Harry suspiro

- de seguro que ya escuchaste sobre el asunto, so para que no continúen con esta locura; Black es un seguidor de Voldemort y los del ministerio creen que yo soy el motivo por el cual él escapó de Azkaban

- que?!- dijo Neville desconcertado

- el cree que matandome Voldemort volvera al poder, o al menos eso es lo que comentan...so si alguno de ustedes cree que puede atrapar a Black solo debe quedarse cerca de mi, te apuesto que va a intentarlo en algún momento durante este año

- no tienes miedo? - le preguntó Neville

- la verdad no- dijo Harry sorprendido consigo mismo

- wow - exclamaron Draco y Neville

- Hogwarts es uno de los lugares más seguros, además está Dumbledore- dijo Ron- Tu sabes quien siempre le tuvo miedo a Dumbledore por lo que Black de seguro también

- si, pero recuerda que durante el primer año Tu sabes quien se infiltró en el colegio para robar la piedra filosofal, y luego todo el asunto de la carama de los secretos el año pasado- dijo Draco- si Black logró escapar de máxima seguridad de Azkaban no dudo que pueda infiltrarse en el castillo

- esto ya no suena emocionante - dijo Neville con pesar, Harry le dio unas palmaditas en la espalda

- que tal si jugamos una mano de duelo de criaturas mágicas- sugirió Harry

- claro! - dijo Draco- alguno de ustedes vieron la nueva escoba de quidditch?...

Los chicos se entretuvieron con el juego de cartas mientras conversaban sobre la selecciones de los equipos de quidditch para la mundial. Afuera cada vez se hacia mas oscuro y pronto las luces fueron encendidas en el tren. Estaba bien oscuro cuando notaron que el tren empezaba a reducir la velocidad. Harry miró su reloj.

- creo que será mejor que nos pongamos el uniforme

- nuestro equipaje está en el último vagón- dijo Harry

- bueno volvemos en unos minutos - dijo poniéndose de pie

Ron le siguió por el pasillo, otros estudiantes también se apuraban en ir por su equipaje.

- Harry! que cres que esta pasando?- le preguntó Hermione cuando llegaron a el compartimiento - aún es temprano para haber llegado a la estación

- no lo se, oye necesitamos ponernos el uniforme nos das un momento?

- claro, Ginny esperemos afuera- dijo Hermione, ella asintió

- y quién es este?- preguntó Ron cuando entro en el compartimiento

- es el profesor Lupin, a estado durmiendo durante todo el viaje- él explicó Hermione

- qué raro- comentó Harry, Ron aún dudaba- está durmiendo Ron- le aseguró Harry

Justo cuando Ron iba a cerrar la puerta Crookshanks brinco sobre el

- ahhh! - grito el

Hermione se apresuró a apartarlos

- estás bien? -le decía ella al gato mientras lo acariciaba

- ese gato debe estar poseído- dijo Ron cerrando la puerta

- apuremos- le dijo Harry

Poco después el tren se detuvo en seco, los chicos ya estaban terminando de ponerse el uniforme, algunos de los baúles en los otros compartimientos se cayeron haciendo ruido. El viento y la lluvia sonaban con más fuerza contra los cristales. Sin previo aviso, se apagaron todas las luces y quedaron sumidos en una oscuridad total. Hermione y Ginny se apresuraron en entrar al compartimiento.

- ahh! alguien me piso- se quejó Ron

- lo siento- se disculpó Hermione

- qué está pasando?- preguntó Harry

- no se - dijo Hermione

Se oyó el sonido que produce la mano frotando un cristal mojado, y Harry vio la silueta negra y borrosa de Ron, que limpiaba el cristal y miraba fuera.

—Algo pasa ahí fuera —dijo Ron—. Creo que está subiendo gente…

La puerta del compartimento se abrió de repente y alguien cayó sobre las piernas de Harry, haciéndole daño.

—¡Perdona! ¿Tienes alguna idea de lo que pasa? ¡Ay! Lo siento...

— Neville! —dijo Harry, tanteando en la oscuridad, y tirando hacia arriba de la capa de Neville.

—¿Harry? ¿Eres tú? ¿Qué sucede?

—¡No tengo ni idea! Siéntate…- Se oyó un bufido y un chillido de dolor. Neville había ido a sentarse sobre Crookshanks- voy a ir donde el maquinista

- Ah! aqui no aqui estoy yo!- se quejó Ginny cuando Neville casi se sienta sobre ella

- ¡Silencio! —dijo de repente una voz ronca.

Por fin se había despertado el profesor Lupin. Harry oyó que algo se movía en el rincón que él ocupaba. Nadie dijo nada. Se oyó un chisporroteo y una luz parpadeante iluminó el compartimento. El profesor Lupin parecía tener en la mano un puñado de llamas que le iluminaban la cansada cara gris. Pero sus ojos se mostraban cautelosos.

- No os mováis —dijo con la misma voz ronca, y se puso de pie, despacio, con el puñado de llamas enfrente de él. Harry se hizo a un lado para darle paso. La puerta se abrió lentamente antes de que Lupin pudiera alcanzarla.

De pie, en el umbral, iluminado por las llamas que tenía Lupin en la mano, había una figura cubierta con capa y que llegaba hasta el techo. Tenía la cara completamente oculta por una capucha. Harry miró hacia abajo y lo que vio le hizo contraer el estómago. De la capa surgía una mano gris, viscosa y con pústulas. Como algo que estuviera muerto y se hubiera corrompido bajo el agua...

Sólo estuvo a la vista una fracción de segundo. Como si el ser que se ocultaba bajo la capa hubiera notado la mirada de Harry, la mano se metió entre los pliegues de la tela negra. Y entonces aspiró larga, lenta, ruidosamente, como si quisiera succionar algo más que aire. Un frío intenso se extendió por encima de todos. Harry fue consciente del aire que retenía en el pecho. El frío penetró más allá de su piel, le penetró en el pecho, en el corazón...

Los ojos de Harry se quedaron en blanco. No podía ver nada. Se ahogaba de frío. Oyó correr agua. Algo lo arrastraba hacia abajo y el rugido del agua se hacía más fuerte...

Y entonces, a lo lejos, oyó unos aterrorizados gritos de súplica. Quería ayudar a quien fuera. Intentó mover los brazos, pero no pudo. Una niebla espesa y blanca lo rodeaba, y también estaba dentro de él...

- ¡Harry! ¡Harry! ¿Estás bien?

Alguien le daba palmadas en la cara.

- ¿Qué?

Harry abrió los ojos. Sobre él había algunas luces y el suelo temblaba... El expreso de Hogwarts se ponía en marcha y la luz había vuelto. Por lo visto había resbalado del asiento y caído al suelo. Ron y Hermione estaban arrodillados a su lado, y por encima de ellos vio a Neville y al profesor Lupin, mirándolo. Harry sentía ganas de vomitar. Al levantar la mano para subirse las gafas, notó su cara cubierta por un sudor frío.

Ron y Hermione lo ayudaron a levantarse y a sentarse en el asiento.

—¿Te encuentras bien? —preguntó Ron, asustado.

—Sí —dijo Harry, mirando rápidamente hacia la puerta. El ser encapuchado había desaparecido—. ¿Qué ha sucedido? alguien estaba gritando... y el dementor?

—No gritaba nadie —respondió Ron, aún más asustado.

Harry examinó el compartimento iluminado. Ginny y Neville lo miraron, muy pálidos.

—Pero he oído gritos...

Todos se sobresaltaron al oír un chasquido. El profesor Lupin partía en trozos una tableta de chocolate.

—Toma —le dijo a Harry, entregandole un trozo especialmente grande—Cómetelo. Te ayudará.

Harry cogió el chocolate, pero no se lo comió.

—Coméoslo —insistió—. Os vendrá bien. Disculpadme, tengo que hablar con el maquinista…- Pasó por delante de Harry y desapareció por el pasillo.

—¿Seguro que estás bien, Harry? —preguntó Hermione con preocupación, mirando a Harry

—No entiendo... ¿Qué ha sucedido? —preguntó Harry, secándose el sudor de la cara.

—Bueno, ese ser... el dementor... se quedó ahí mirándonos (es decir; creo que nos miraba, porque no pude verle la cara), y tú, tú...

—Creí que te estaba dando un ataque o algo así —dijo Ron, que parecía todavía asustado—. Te quedaste como rígido, te caíste del asiento y empezaste a agitarte...

—Y entonces el profesor Lupin pasó por encima de ti, se dirigió al dementor y sacó su varita —explicó Hermione—. Y dijo: «Ninguno de nosotros esconde a Sirius Black bajo la capa. Vete.» Pero el dementor no se movió, así que Lupin murmuró algo y de la varita salió una cosa plateada hacia el dementor. Y éste dio media vuelta y se fue...

—Ha sido horrible —dijo Neville, en voz más alta de lo normal— ¿Notasteis el frío cuando entró?

—Yo tuve una sensación muy rara —respondió Ron, moviendo los hombros con inquietud—, como si no pudiera ya volver a sentirme contento...

Ginny, que estaba encogida en su rincón y parecía sentirse casi tan mal como Harry, sollozó. Hermione se le acercó y le pasó un brazo por detrás, para reconfortarla.

—Pero ¿no os habéis caído del asiento? —preguntó Harry, extrañado.

—No —respondió Ron, volviendo a mirar a Harry con preocupación—Ginny temblaba como loca, aunque...

Harry no conseguía entender. Estaba débil y tembloroso, como si se estuviera recuperando de una mala gripe. También sentía un poco de vergüenza. ¿Por qué había perdido el control de aquella manera, cuando los otros no lo habían hecho?

El profesor Lupin regresó. Se detuvo al entrar; miró alrededor y dijo con una breve sonrisa:

—No he envenenado el chocolate, ¿sabéis?

Entonces los chicos se comieron el chocolate. Este le dio una sensación de calor a Harry, pero aun así estaba consternado, no le gustaba cuando perdía el control.

No tardaron mucho en llegar a la estación. Para salir del tren fue dificultoso pues los nuevos estudiantes estaban muy nerviosos. Harry, Ron y Neville se apresuraron en alcanzar a Draco en la plataforma.

- qué les pasó? - le preguntó Draco cuando se reunieron para tomar el coche que los transportaría al castillo

- Harry se desmayó cuando el dementor entró en el compartimiento- dijo Neville con voz alta y nerviosa, los chicos que estaban alrededor de ellos le dieron miradas burlonas a Harry

- gracias Neville- dijo Harry con sarcasmo

- perdón- dijo Neville todo tembloroso

- tonto- dijo Draco pegándole en la cabeza

- pero tu preguntaste - replico Neville

Los cuatro tomaron el coche y este 'mágicamente' empezó a moverse. Cuando alcanzaron la entrada Harry noto dos dementores apostados a cada lado de la puerta. Harry se recostó sobre el equipaje alejándose de la ventana. Ron no le apartaba la mirada, como preocupado de que se volviera a desmayar. Cuando se detuvieron los chicos se desmontaron y empezaron a caminar hacia la gran doble puerta de roble.

- Hey Potter!- dijo una voz familiar tras de él- oí que te desmayaste- alex Sanders estaba un año por delante de él en la misma casa pero le guardaba rencor porque le había ganado el puesto en el equipo de quidditch-te dio mucho miedo ver al dementor- dijo haciendo voz de bebe, los que estaban alrededor se rieron

Harry se limitó a darle una mala mirada y continuó su camino, pero Justo cuando se disponía a entrar al Gran comedor el profesor Flitwick le llamó. El profesor Lupin les había escrito avisando sobre lo que había pasado en el tren y quería que Madam Pomfrey lo viera, pero Harry se sentía bien excepto por la vergüenza. De camino al Gran Comedor se toparon con la profesora McGonagall y Hermione Granger. Para cuando llegaron al banquete la selección había terminado.

- Hey, Hermione! todo bien?- le preguntó Harry cuando se separaron de los profesores

- si - dijo Hermione sonriendo

- ok, nos vemos- dijo Harry y se fue a la mesa de su casa

- Hey! por fin llegas! - dijo Nealie haciéndole espacio en la mesa

- Pensábamos que habías terminado en la enfermería de nuevo - dijo Terry medio en broma

- estoy bien gracias por preocuparse - dijo Harry medio sarcástico

- este año Sanders no te va a dejar en paz- dijo Nathaniel

- no me lo tienes que recordar...me muero de hambre!

Justo entonces Dumbledore se puso de pie para dirigirse hacia los alumnos. Aquel año tenía un aviso muy importante, y era advertirles sobre los dementores que estaban apostados en los límites del colegio. También debía introducir al nuevo profesor. Harry noto que Severus lucía más que molesto con el nombramiento de Lupin, Harry podía apostar que con seguridad que su padre odiaba al nuevo profesor de defensa con las artes oscuras. Lo que parcialmente le sorprendió fue el hecho de que Hagrid sería el nuevo profesor de cuidado de criaturas mágicas. Muchos de los estudiantes no parecían entusiasmado con aquella idea, y Harry podía comprenderlos, el mero hecho de que el libro asignado para el curso te podía morder la mano, incluso arrancarte los dedos, era una advertencia de lo que les esperaba en clases.

- Dumbledore le debe tener mucha confianza para ponerlo a cargo- dijo Harry después de que Padme expresara sus preocupaciones al respecto

- eso, o es una manera de compensar por lo que le pasó el año pasado - dijo Nealie con perspicacia

- yo creo que será interesante- dijo Dion mientras empezaban a servirse la cena

- como esta tu prima? - le preguntó Nealie en voz baja después de que terminaran de especular sobre el nuevo profesor de defensa contra las oscuras

- bueno...ella se metió en un lío muy fuerte y...er... mi tia la castigo, no he tenido noticias de ella en un tiempo

- oh que mal!...oye, se que no es mi asunto, pero por que ella no asiste aquí?

- por motivos de segura, mi tía es un poco paranoica

- oh!

Cuando se terminaron de comer todas las tartas Dumbledore les mandó a sus habitaciones y todos salieron con paso lento. Los de Hufflepuff tenían su casa en el sótano cerca de la entrada a la cocina, los de Slytherin estaban en la mazmorra. Revenclaw y Griffindor estaban en torres opuestas. La habitación era circular, había cinco camas con postes y cortinas de dosel azul, Harry se tumbó en una de ellas, en la mesa de noche estaba el bonsai de roble ent, sus hojas aún verdes pero pronto cambiarian de color, afuera caía una lluvia ligera, el verano había terminado.


Quiero agradecer a todos los que me siguen, siguen esta historia, por tomarse un tiempito y leen, pero el doble de gracias a los que me dejan reviews, ya tengo 200! MUCHAS GRACIAS!