Primero que nada quiero decir que este Fics empezara con la sub-23 de Japón, pero habrá nuevos personajes y un cambio radical. jiji... no tanto. Solamente que los chicos del Nankatsu no conocerán a Sanae ni sabrán quien es hasta ahora, claro. Pero todo el trama de la manga de Capitan Tsubasa seguirá igual, claro con la diferencia que Tsubasa se enamorara después de Sanae, ningún chico sabrá de ella, ya lo deje claro cierto... que tonta. Bueno en fin, todo sigue igual, Kumi detrás del capitán y este ni en cuenta por ella, Genzo en Alemania, Kojiro en Italia, etc, etc.

Espero que les agrade mi historia, ya que sera la primera que escribo de esta manga y además porque la tenía rondando en mi cabeza y me dije; ¿porque no escribirla?...

Bueno espero sus comentarios, buenos, malos, soy pésima, me quieren linchar, matar... todo es recibido.

Queda decir que los personajes son de Yoichi Takahashi


Julio de 2000... Shizuoka, Japón.

El balón no dejaba de rebotar en su pie, era una simple técnica pero le encantaba hacerla, era una distracción mientras esperaba y también una forma de entender ese ruido de chicos gritando del otro lado en el campo donde recordaba practicaban los del equipo de béisbol y sin duda alguna el de Fútbol. nunca los había escuchado tan animados, la curiosidad le carcomía quería ver lo que sucedía del otro lado, sin embargo eso no era de ella, debía esperar ahí como le ordenaron. Y la única compañía que le dejaron fue un balón, mas con eso bastaba.

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Había sido su mejor día, para empezar en Shizuoka había conocido nuevos amigos y también, al parecer, contrincantes. Era feliz por todo y por jugar su mas grande pasión, el Fútbol.

-Adiós chicos, nos vemos mañana- se despidió de sus nuevos amigos. La sonrisa no se le borraría, su mejor amigo, el balón, lo giraba entre sus manos hasta llegarlo a poner en el suelo y correr junto a ella hacía su casa. Mas cerca del campo se topo con la escena de lo que era un niño con su balón haciendo técnicas y contándolas, feliz como se encontraba, se acerco aún con su sonrisa para observarlo y quizás hacer algo.

-..165 ... 166 ...167 ...168 ...169 ... 170 ... me estoy cansando- no era de las personas que practicaban mucho tiempo, además solo era para distraerse y quería saber cuanto aguantaba, doblar la rodilla a cada segundo no era tan lindo como pensó, pero no la llegaban a traer- me perdí.- dejo que el balón se quedara en el suelo.

-Fueron 179- la voz de un desconocido por detrás la sobresalto, haciéndola gritar y saltar y ver quien estaba ahí. La gorra blanca con lineas rosadas que llevaba puesta cayó con el salto brusco... asombrando al niño- Eres una niña...

Solo asintió, con un poco de rubor en sus mejillas, el chico la había visto con el balón y ella nunca se dejaba ver con él, pues no quería ser molestada. El problema era ¿quien era él? y ¿Porque la miraba con una sonrisa? se fijo en el balón que el también llevaba en sus brazos. Quizás era uno de los chicos que participo en el campo de al lado o no.

-¿Te gusta el fútbol?- la pregunta le pareció rara mas aun así contesto.

-Si- tímidamente, solo tenía 12 años pero el niño le parecía lindo. Y de nuevo sus mejillas se ruborizaron.

-¿Te pasa algo? Tienes el rostro algo rojo- negó rápido.

-¿Quieres hacer tiros?- cambio la conversación para desviarse del tema de su roja cara.

-Claro-

No había visto nunca a una niña jugar como la de ahora, dominaba bien el balón y tiraba fuerte, además de tomarlo como diversión y no un trabajo como la mayoría de personas lo hacían. Era pasión por el balón al igual que él. Fue diversión entre ellos, tirar, hacer pequeñas fintas para obtener el balón, ella le caía bien, y se avergonzaba por haber creído que ella era un "él", tal vez se confundió, porque la vio de espaldas, con unos jeans y blusa blanca y una gorra del mismo color, lo que no había visto bien eran los tenis rosas con negro, ese había sido el detalle que paso por alto. Además su cabello negro era corto y la gorra lo atrapaba todo.

Ella no le dijo nada simplemente sonrió ante la confusión, los dos podrían ser mejores amigos, pues tenía el amor por el deporte y por mas que hubiera querido no habría sido así. Dos bocinazos llamaron la atención de los dos. Un automóvil negro estaba esperando por uno de ellos. Un hombre, el chófer, le hizo señas, la hora había llegado.

-Me tengo que ir- anunció con un deje de tristeza, nunca se había divertido tanto con nadie.

-Nos veremos mañana- era una afirmación la cual él quería fuera realidad, para que conociera a sus nuevos amigos.

-No- negó triste

-¿Porque?-

-El auto ha venido para llevarme al aeropuerto, dentro de unas pocas horas me voy país y no creo volver por un largo tiempo.- y eso no evito darle una cálida sonrisa como despedida- tal vez algún día nos volvamos a ver, si no te olvidas de mi claro.

-No lo haré. Nos volveremos a ver, algún día- con su mano la despidió, viéndola subir al auto y perderse de su vista- ... eso espero.

Tomo su balón y corrió a casa, donde su madre lo esperaba para cenar. Algún día nos volveremos a ver fueron sus últimos pensamientos al llegar a su casa

En la Actualidad

El mundial sub-23 empezaría en 7 meses, el anfitrión sería Brasil (por el mundial de Brasil en 2014 jiji)... sin embargo la Federación de Fútbol de Japón ya había mandado a llamar a sus jugadores prodigio, aprovechando que el campeonato Europeo acababa de terminar, dejando como campeón al F.C. Barcelona de nuevo, gracias al japones Ozora Tsubasa, claro que para algunos equipos aún faltaban La Liga BBVA, La Copa del Rey, la Champion League( los incluiremos para dar mas emoción, además me encanta ver jugar al Barça 100% fan ya me salí del punto), mas la importante era la Liga Europea.

Y a pesar de ya haber recibido las respuesta de cada jugador había algo mas, mucho mas importante, La Federación de Fútbol Japonesa estaba en votación para elegir al nuevo presidente de la directiva de la sub-23. La votación y contratación fue fácil, la directiva ya tenía al candidato perfecto para ello, el hombre era muy conocedor del deporte y conocía a muchos jugadores de, no solo Europa sino, el mundo entero. Además no solo sería presidente, sino también ayudaría al Director Tenico de la Selección sub-23 de Japón.
El hombre era Yoshimoto Nakazawa, quien por el momento, junto su familia, estaban en Alemania y en un mes llegaría a japón, junto su esposa y sus dos hijas.

1 mes después...

El aeropuerto internacional estaba atestado de personas esperando a familiares y también reporteros, esperando la llegada de los jugadores que ese día arribaban a Japón... el bullicio era alto y difícilmente se podía escuchar en que momento arribaba el avión que con tanta ansias esperaban algunos.

De la puerta A-17 salieron las primeras personas, el avión venía de España, en el cual venía Ozora Tsubasa el primer jugador en pisar Japón... en el mismo avión un poco mas atrás venía una pequeña familia de 4 personas, un hombre de cabello castaño con traje del brazo traía a su esposa una mujer de cabello negro muy elegante, detrás de ellos dos venía sus dos hijas, una de ellas calculando y planeando bien su estrategia de... escape.

Tatsou Mikami y Munemasa Takagiri, los dos hombres eran quienes esperaban a algunos jugadores que llegarían ese día y también al nuevo presidente y ayudante del Director Técnico Mikami y Kozo Kira. No pasaron desapercibido que los camarografos fueran al encuentro de Ozora, pero cuando vieron al nuevo presidente lo fueron a saludar.

-Bienvenido a Japón, Nakazawa Yoshimoto- Mikami fue el primero en hablar.

-Muchas gracias, señor Mikami- Yoshimoto estaba feliz de volver a su país natal y hacer llevar a la selección Japonesa hasta la final del mundial. -Ella es mi esposa Nojiko- presento a su esposa.

-Mucho gusto señores-

-Es un gusto señora- contesto Takagiri, siempre con sus gafas oscuras.

-Un placer señora-

-Ellas son mis hijas...- las demás palabras se las había llevado el viento, sus dos hijas ya no estaban, a pesar de ver a todos lados no había presencia de ellas, se habían ido, suspiro con frustración..- ya no están- hablo mas para si mismo.

-Ya las conoces cariño, además saben la dirección de la casa.- trato de consolar su esposa Nojiko.

-¿Se han perdido?- pregunto Mikami, porque si era así, ahora mismo ordenaba que las buscaran por toda la terminal del aeropuerto, solamente debían darle las descripciones de ellas.

-No Mikami- Takagiri, hacía dos años había conocido a Yoshimoto y había tenido el placer de "no" conocer a sus hijas, solamente en una fotografía de pequeñas- es la costumbre de ellas desaparecer ¿cierto Nakazawa?-

-Si... en estos momentos estarán camino a nuestra casa. Son tan inquietas y rebeldes- no podía cambiarlas a pesar de castigarlas, así eran y para su pesar asi las quería.

-No se preocupen por ellas señores- Nojiko era una mujer amable pero con sus hijas la amabilidad a veces no servía de nada.

Tres vuelos mas arribaron.

Ozora sonreía a los periodistas, contestando a cada pregunta que le hacían pero quería salir de ahí. Quería ver a su familia, amigos, sus compañeros de equipo, recordar como fue su vida antes de irse a Brasil y España. Mirando a los lados buscando a alguien conocido y lo encontró.

Detrás de todos los reporteros estaban Ryu, Manabu, Kisugi, Isawa, Jun, Matsuyama, Wakashimazu y Sawada, claro que con ellos también estaban las chicas, Yayoi, Yoshiko, Yukari y Kumi quien felizmente y ansiosa esperaba al joven Ozora para abrazarlo, que a pesar de haber sido rechazada por este en la secundaria, aun en silencio lo ama.

Con algo de dificultad, logro escapar de los reporteros e ir con sus amigos quienes felices de verlo después de un año y medio le dan gratamente la bienvenida.

-TSUBASA- grito Ryu hiendo al encuentro de su gran e inolvidable amigo-cuanto tiempo que no nos vemos.

Tsubasa solo atino a reírse por el abrazo eufórico de Ryu. Podía ver los cambios en ellos, cuantas cosas habían pasado y cuanto se alegraba de verlos, los había extrañado mas sus vivencias en Europa habían sido las mejores, conocido a varios jugadores que eran sus amigos, tenía mucho que contarles.

-Parece que es al único que han extrañado- una voz detrás de ellos y conocida les habla.

-Wakabayashi- Tsubasa estaba feliz de verlo, Genzo era un poco mas alto que él pero siempre distinguiéndose por llevar una gorra, ahora color negra.

-Todos aman a Tsubasa, y a mi me dejan por un lado, lógico.- Ryu se lanzo a él también a abrazarlo, se podía decir que a pesar de su edad, parecía no haber madurado- Oye, suéltame... abraza a otro que venga pero no a mi- Genzo trataba de quitárselo.

-No sabía que habías cambiado tus preferencias Wakabayashi- dos golpes en el hombre de este fue el saludo del tigre.

-Kojiro- Tsubasa y Kojiro se saludaron de manos, y cada uno con sus típicas sonrisas. No habían cambiado casi totalmente.

-Hyuga- sus antiguos ex-compañeros del Toho estaban ahí para recibir a su antiguo capitán.

-Oigan no faltaba uno?- Yayoi pregunta, pues eran cuatro los que venían del extranjero.

-Te refieres Misaki que viene allá- señalo Jun al jugador de Francia.

Taro con una sonrisa cálida y enorme felicidad de ver de nuevo a sus amigos, llego a ellos. El grupo en especial, se había metido en su mundo, no habían salido del aeropuerto y ellos se habían enfrascado ya en temas del fútbol y de las personas que conocieron.

-Así que ellos son los integrantes del equipo Japones- hablo Yoshimoto, quien junto a los otros dos hombres y su esposa observaban al grupo de jóvenes.

-Así es señor Nakazawa- Mikami afirmo sus palabras.

-Solo Yoshimoto- era mejor tenerse confianza y que no le dijeran señor, quizás tenía sus añitos, pero esa palabra lo hacía sentirse mucho mas viejo de lo que era- espero conocerlos mañana en la noche, en la fiesta.

-Y ellos lo conocerán a usted Yoshimoto- dijo Takagiri - y también a sus hijas, quienes son en verdad unas experta en el escape-

Yoshimoto y Nojiko sonrieron, tal vez en esa ocasión si podrían sus hijas quedarse quieta y mostrarse ante el publico. Pero sabían como eran la dos, una era la que planeaba las escapadas y la otra la cubría. Eran un dúo fantástico.

-Pero una de ellas odia el Fútbol- añadió Nojiko al recordar a su hija... Mikami y Takagiri se sorprendieron, ya que Yoshimoto habías ido un buen o mas bien el mejor Director Tenico que haya existido, conociendo estrategias y a jugadores, creían que sus hija también le gustaba ese deporte.

-Creí que las dos eran fanáticas de ello- hablo Takagiri.

-Era así... hasta hace unos años atrás... de pronto lo empezó a detestar, pero no se puede hacer nada- Yoshimoto explico.

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En otro lugar de Tokio.

Caminaban tranquilas de la mano, observando de nuevo la ciudad, hacía años que estuvieron ahí, siempre viajaban de un país a otro por el trabajo de su padre y también de su madre, mentirían si dijeran que no le gustaba, porque en verdad le gustaba. Conocían personas, lugares, ciudades y mas que nada jugadores.

Sonreían, había sido fácil escapar de sus padres, ellos le habían enseñado la libertad y cuando se sentían abrumada por cuatro paredes y llenas de personas se escabullían. Una planeaba mientras la otra hacía lo posible para que no las cacharan. No era rutina, porque cada vez era como la primera vez, interesante, lleno de adrenalina y risas, mucha risas.

Añoraban su país natal y ahora estaban ahí, lo que no sabían ea cuanto tiempo sería su estadía en ese lugar. A su padre le habían dado el cargo de presidente de la Federación de Fútbol Japones sub-23 y no sabían si sería solo para la temporada del mundial o para más años. Aún así no se confiarían, porque en cualquier momento sus padre dirían "nos Mudamos" palabras que a veces odiaban, pero así era la vida.

-Es muy vago lo que recuerdo de Tokio-

-Yo igual- observaban el lugar, el crepúsculo comenzaba en ese momento- ¿crees que papá se haya dado cuenta rápido de nuestra desaparición?

-Bromeas- sonrió mucho mas- estoy segura que se dio cuenta mucho después de nuestra huida. Además si tenemos a una planeadora como tu es imposible que no vean escapar.

-Soy la mejor- alzo la voz- ¿que vamos ha hacer?- pregunto

-Es hora de ir a casa, si ellos llegan y no estamos, estaremos castigadas por todo el tiempo que ellos quieran-

-Eso sería mucho mas emocionante Sanae- le encantaba planear escapes- soy muy buena en eso.

-Deja de presumir, Yami-

Yami era de estatura alta, cabello rojo y ojos café, muy hiperactiva y siempre feliz, le encanta ir de compras, pero mas que nada le encanta apoyar sus equipos favoritos, bien podría ser de Japón pero ella adoraba a Alemania y al Bayern Munich y mas que nada molestar a cierto alemán rubio para sacarlo de sus casillas.
Sanae es unos centímetros mas baja, cabello negro corto ojos avellanados, amable, dulce, pero a veces puede salirle su carácter mandon y griton. Por fuera da ha entender que odia el fútbol pero por dentro aun lo ama, desde pequeña fue lo primero que le enseñaron y daba entender que su balón era su único amigo, bueno ahora era su hermana Yami.

-Mira lo que hay allá- Yami con una gran emoción señala hacía la izquierda. Sanae voltea a ver encontrándose con un campo de fútbol donde pequeños niños están jugando- Vamos-

Niega con la cabeza- Otro día Yami, ahora debemos ir a casa, no quiero que nuestro padres nos castiguen-

-Pero Sanae- Yami le da una mirada de cachorrito que derretiría a cualquiera menos a u hermana.

-No- a pesar de tener la misma edad, 22 años, una es la madura y la otra no. Yami se quejo por una vez quería que su hermana dejara a un lado su responsabilidad y disfrutara- es mejor irnos ahora... así podremos salir en la noche sin que ellos se enteren y puedas planearlo desde ya.

Yami debía saber que su hermana tenía una idea y le gustaba. Eufórica tomo la mano de su hermana y corrieron a su hogar el cual estaba a unas cuadras...

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Cada uno había llegado a una habitación de un edificio de apartamentos. Japón les brindaría el hospedaje hasta que terminara el mundial, solamente se debían encargar de su comida y otras cosas personales.

Tsubasa, estaba feliz de estar en Japón, esperaría el día de mañana, la fiesta que el señor Takagiri les dijo debían asistir y después iría a Shizuoka, a ver a sus padres y a su hermano quien sabía lo recibiría con gusto y esperando sus anécdotas futbolisticas. Estaba tan emocionado que no podía dormir. Y no solo era él, también Kojiro, Genzo, Taro y Ryu estaban igual, sin pensarlo ni ponerse de acuerdo los cinco salieron de sus apartamentos, encontrándose en la entrada del edificio.

-No podía dormir- Taro, Ryu y Tsubasa corearon. Kojiro y Genzo solo asintieron.

Salieron del edificio, siendo las 12 am, el clima estaba fresco, caminaban hablando sobre sus respectivos equipos. Riéndose de Ryu y sus supuestas conquistas que en realidad nadie creía, solo él. Pronto divisaron un pequeño campo, y como no Tsubasa llevaba con el su balón, sonriendo al tener una idea. Mas alguien se les había adelantado en ello.

-Goooooooooooooooooooooollll- el grito de una mujer, les sorprendió, mas que nada por la hora que era. ¿Quien podría estar ahí? ¿acaso una loca? se apresuraron para averiguar, escucharon risas, gritos.

Cerca del campo se quedaron, viendo a la mujer que grito "gol" corría hacía la portería para sacar un balón. Eran dos mujeres, ambas llevaban pants rosados, playera blanca y gorras blancas que cubrían sus cabellos. Una reía y la otra corría de regreso con el balón.

Ryu se adelanto a preguntar y por estar lejos dio un gran grito - HEY ¿QUE HACEN AQUÍ?

La chica del balón grito al ver a un grupo de hombres en el campo y que parecían querer acercarse, asustándose grito y junto con su balón salieron corriendo del lado contrarío por donde ellos llegaron...

-Bien hecho Ryu- Taro negó con la cabeza, no había sido la mejor forma de hablarle a ellos- las asustaste.

-Yami.. espérame- corrió detrás de su hermana. Olvidándose de esos hombres que estaban ahí, siguiéndola se topo con otro balón que llevaban. Claro.. solo se llevo su balón preferido olvidándose de este pensó y como no lo necesitaría, lo pateo con fuerzas haciendo que el balón entrara en la portería frente a ella y volvió a correr detrás de su hermana.

Los chicos estaban sorprendidos, pues el tiro había sido a casi medio campo y había entrado.

¿Quienes eran ellas? se preguntaron todos


Este fue el primer capitulo ¿que les pareció? ¿lo hice bien o mal?

Denme sus opiniones.