Capitulo 3: Un regalo por dos.

Trunks tomo impulso y se tiro encima de su padre pero este lo esquivo más rápido de lo que Trunks tenía pensando, sin darse cuenta su padre ya estaba tras de él lo sujeto de los brazos y descendió.

"¡ACASO NO TE ENSEÑE QUE DEBIAS CUIDAR TU ESPALDA MOCOSO!" – Vegeta reía mientras Trunks se sacudía hasta que se logro escabullir.

El niño al lograr liberarse se sentó en el piso mientras miraba a su padre fijamente a los ojos.

"¡Mocoso debemos irnos tú madre nos espera…!" – Vegeta estaba asombrado el niño parecía lo miraba con una concentración que le perturbaba.

"¿Por qué?"

"Porque estas de cumpleaños mocoso idiota" – Vegeta se sintió un poco intimidado con esa mirada tan parecida a la suya así que decidió mirar a otro lado.

"No me refería a eso" – Trunks se había parado y se había dado media vuelta para alejarse de su padre.

"¿Hmp?" – Vegeta no entendía, en realidad sabía lo que su hijo le quería decir, pero no quería responder esa pregunta. – "¡Vamos mocoso tengo que entrenar!"

"¿Enserio? No me importa, pero yo estoy de cumpleaños, tampoco te importa creo que estamos a mano… " – Trunks decía las palabras con tono sarcástico, era increíble lo parecido que podía llegar a ser a Vegeta si se lo proponía.

"¡HMP, MOCOSO INSOLENTE YO NO TE CRIE ASÍ!" – Vegeta ya estaba perdiendo la calma, había alzado su mano para pegarle a Trunks pero este esquivo el movimiento mientras reía.

Vegeta se sorprendió de la rapidez de su hijo, eso le hizo sentir orgulloso, pero volvió en si cuando el niño se puso en frente de él y le lanzo su mirada asesina.

"¿Por qué dijiste eso papá?"

"Yo no he dicho nada" – El príncipe saiyajin tenia marcada la vena en la frente ya estaba más que cabreado.

"Está bien, Vegeta haz lo que quieras, anda a entrenar" – El niño se estaba por marchar dejando a su padre con la palabra en la boca pero algo lo hizo detenerse y volver para golpear a su padre.

Vegeta veía como el niño se iba y en menos de 1 segundos recibió una patada en toda la cara que lo dejo en el piso con sangre en la boca, se paro aturdido para enseñarle al niño quien mandaba pero cuando se paro solo pudo encontrar a un Trunks sentado en el suelo llorando. Al principio no le importo mucho que estuviera así, nadie tenía el derecho para tratarle así y menos su propio hijo, después mientras se acercaba al niño se sintió mal, de algún u otro modo se lo merecía.

El príncipe saiyajin se acerco al niño y se sentó a su lado, lo quiso abrazar pero no pudo, así que se limito a estar sentado junto a él mirando el horizonte.

"Trunks, sé que escuchaste todo, sé que tal vez no te demuestre que te quiero, pero si te quiero, eres mi hijo después de todo, y no lo digo como si fuera por obligación, es solo que me cuesta, a mi no me criaron así, pero bueno, debes saber que por encima de todo tú y Bulma son lo más importante, y yo si quiero ser tu padre, yo estoy orgulloso de ti Trunks, estoy orgulloso de ser tu padre, y lo que me escuchaste decir a tu madre, solo lo dije por decir, es que a veces esa mujer me saca de quicio… Trunks estoy feliz de que seas hijo mío…" – Vegeta casi por movimientos involuntarios se encontraba abrazando a su hijo quien ya había cesado de llorar.

"Gracias papá, es la primera vez que te escucho decir que estas orgulloso de mí…" – Trunks estaba sorprendido ya que siempre hacia cosas para que su padre estuviera orgulloso de él, incluso por esa razón fue por la que entrenaba tanto y por la cual llego a convertirse en súper saiyajin más rápido que nadie.

Vegeta se paro y le hizo un gesto a su hijo para que se subiera a su espalda, este lo hizo rápidamente, y Vegeta comenzó a volar en dirección a la C.C., se sentía mucho mejor hablar con su hijo, ya no sentía esa culpa dentro de sí.

"¿Qué se siente ser un mocoso de 10 años?" – pregunto Vegeta al ver que su hijo iba muy callado.

"Papá, este es el mejor regalo que me podrían dar" – El niño se había emocionado, abrazo fuerte a su padre, quien que con aquellas palabras le dio vergüenza.

A los pocos minutos llegaron a la C.C., ahí estaba Bulma, Vegeta sabia que aunque haya conversado con su hijo, ahora vendría la peor parte, la conversación con ella.

Trunks salió de la espalda de su padre para ir a abrazar a su madre.

"¡Trunks que bueno que ya estes aquí será mejor que te vayas a bañar rápido y te cambies esa ropa, estas sucio!" – decía su madre mientras le daba un fuerte abrazo y le besaba la frente.

El niño hizo caso de inmediato y subió a su cuarto a bañarse. Vegeta se estaba metiendo otra vez a la máquina de gravedad.

"¡VEGETA QUE NO PIENSAS DECIR NADA!" – Bulma no podía ocultar su enojo.

"¡No tengo nada que decir!" – Vegeta empezó a caminar hasta donde estaba su mujer.

Cuando llego a ella la beso tan apasionadamente que la dejo sin respiración.

"Te amo Bulma, y amo nuestra familia" – Vegeta se estaba alejando de ella que no podía creer lo que acababa de escuchar – "Me puedes avisar cuando empiece el cumpleaños del mocoso"

"Claro…" – Bulma no sabía que palabras utilizar estaba anonadada – "¿Vegeta me haces un favor?"

"¿Hmp?"

"Olvidalo… no es nada"

El saiyajin entro a la máquina de gravedad. Pasaron 2 horas y al cabo escucho como su esposo lo llamaba, se apuro en bañarse y se dirgio a celebrar el cumpleaños de su hijo.

Cuando entro pudo ver que estaban Goku, Goten, Marón, Krilin y muchos de los guerreros Z, a lo lejos pudo ver a Bulma que parecía muy preocupada, se acerco a ella que se había ido a cocina.

"¿Qué te sucede mujer?" –Pregunto Vegeta que veía como su mujer parecía alterada.

"¡¿Vegeta por qué me asustas así?!" – Bulma tropezó con un pequeño juguete de Trunks cayendo al piso.

"¡JAjaja!" – rio vegeta mientras la ayudaba a pararse – "¿Ahora dime qué pasa?"

"Estoy embarazada" – Dijo Bulma mientras se paraba con la ayuda de Vegeta.

"¡¿ESTAS EMBARAZADA?!"- Vegeta sin darse cuenta había gritado llamando la atención de todos los presentes que se quedaron viendo y empezando a felicitar a los padres.

"Gracias papá quería un hermanito. Ahora si será el mejor cumpleaños del mundo." – Trunks estaba sonriendo y corriendo por toda la cocina.

Ahí quedaron todos los amigos y la nueva familia de Vegeta ya que ahora serían 4, Vegeta esta boquiabierto, al principio se asusto, pero después pensó en su hijo Trunks, en lo orgulloso que estaba de él y lo feliz que era con su familia, en ese momento dejo ver un gran sonrisa y se sintió el hombre más afortunado del mundo.