Habían pasado 3 semanas de la lucha de titanes en Mistyc Falls, para Jeff y sus amigos el receso de primavera haba terminado, por lo que regresaron a las clases normales.

- Hablamos de la teoría evolutiva de Darwin, la cual nos señala que nosotros los hombres provenimos del mono - explicaba el nuevo maestro de ciencias, el señor Harding.

Jeffrey estaba apunto de quedarse dormido, el ya se sabia al derecho y al revés ese tema y además el nuevo maestro parecía un novato recién graduado, no inspiraba respeto.

- Tendremos un examen la próxima clase y… - la campana había sonado, así que el maestro dejo de hablar al ver que todos tenían una prisa infinita por marcharse del aula.

- Pensé que nunca terminaría - dijo Jeff con desesperación a su viejo y normal amigo de clases, Matt Donovan.

- Es el 8va grado… el inicio de nuestras vidas - dijo el muchacho.

- Pensé que el inicio de nuestras vidas era el 7mo grado… eso me dijeron

- Eso es mentira Jeff, en el 8vo grado se nos enseña lo elemental para la preparatoria…. Además de que el equipo de Futbol esta cada vez más cerca.- decía Matt con entusiasmo, en sus ojos tenía un enorme destello de esperanza.

- Lo vas a lograr Matt Donovan, estoy seguro de que ese equipo de Futbol será tuyo… escucha tengo que… Leer un libro ya sabes en la biblioteca.

- O si la biblioteca… tu segunda casa ¿no? - pregunto Matt con ironía.

- ¿De que estas hablando Matt?

- Amigo te la vives mas en la biblioteca que en tu casa… algunos rumores dicen que te el bibliotecario esta loco y tiene cosas raras en su oficina y otros dicen que tu.. tu eres un loco científico con un laboratorio secreto ahí.

- Si, si… soy como Dexter- respondió Jeff con ironía antes de irse a la biblioteca, por primera vez en su vida no lo hacia para ver a Giles pues el estaba de vacaciones en su natal Inglaterra, esta vez se encontró con Ángel para entrenar a solas o al menos eso creía pues el vampiro lo sentó en el suelo y lo obligo a tratar de meditar.

- Vamos Ángel esto es aburrido y tonto

- ¿Por que? -pregunto el vampiro sin abrir sus ojos

- Bueno… no puedo, no quiero hacer esto… si me pongo a pensar en mi entorno como tu dices, solo veo a Jazmín y a… Faith, la cazadora rara… ambas hablando de mi como si fuera un monstruo.

- No debes dejar que lo que te diga la gente te afecte… tienes que estar seguro de ti

- Si claro, lo dices por has vivido como 1000 años, tuviste mucho tiempo para conocerte a ti mismo y lo que podías hacer… Yo solo tengo 12 años, mi vida cambia casi todos los días

- ¿Y? - pregunto Ángel incrédulo.

- ¿Y?... Y pues… yo… yo solo tengo miedo ¿Ok? - exclamo el niño, un poco molesto. Ángel abrió los ojos y en una sentadilla, estaba justo enfrente de el.

- ¿Miedo? ¿De que cosa? - pregunto el vampiro, el niño solo meneaba sus ojos de un lado a otro, tratando de armar palabra.

- De no ser nada… digo hasta mi amigo Matt esta emocionado de que entramos a un nuevo grado y tiene grandes sueños… Yo, yo solo estoy asustado de estar en un grado nuevo, con personas nuevas y cosas nuevas… me siento pequeño cuando estoy con otras personas - explico Jeff.

- Entiendo, a veces los humanos pueden dar más miedo que cualquier cosa sobrenatural… Mira eres un niño… aun que a veces nosotros lo olvidamos, sigues siendo un niño y estas empezando a cambiar… estas en un momento donde tienes que conocerte a ti… sin miedos ni nada de eso, créeme he aprendido que en esta vida todo es posible… No dejes que el miedo frene tu vida, por que habrá un día en que te arrepientas por haber perdido tanto tiempo con el miedo

Las palabras de Ángel eran muy sabias, Jeff las entendió a la perfección y trato de relajarse hasta que logro meditar un poco con el vampiro.

Por la tarde Jeffrey regreso caminando a su casa, al parecer John se había olvidado de recogerlo o algo pues cuando cruzo la sala encontró a su padre leyendo unos periódicos viejos.

- Papá - murmuro el niño molesto, John dejo caer los periódicos y lo miro con su cansada mirada.

- Hola hijo… ¿Qué tal el primer día?

- Normal, entraron algunos chicos nuevos a la clase pero no importa, ha si una clase me esta dando mala espina y creo que necesitare tu ayuda… ¿Sabes algo de física? - pregunto el niño, John nuevamente miraba los periódicos y solo negó con la cabeza mientras se comía las uñas.

Sin mas que hacer Jeffrey se fue a su cuarto para mirar caricaturas en la televisión, era algo que hacia cuando se sentía triste o estresado y siempre lo hacían sentir mejor… Spiderman era un gran aliado en esos casos.

Las cosas se pusieron mas aburridas en la noche cuando Jeff llamo a sus amigos para salir a patrullar y todos dijeron que no podían debido a que había bastante tarea, era el primer día de clases para todos y estaban realmente estresados

- Parece que solo seremos tú y yo papá -dijo Jeff rendido.

- Mira hijo… el pueblo esta calmado, no ha habido mucha actividad recientemente y creo que te vendría bien tomarte un noche libre ¿por que no nos quedamos a dormir temprano?

- ¿Estas bromeando papá? - pregunto Jeff, John negó con la cabeza lo que significaba que nada podría hacerlo cambiar de opinión, Jeff solo dio las buenas noches y regreso a su habitación para dormir.

El resto de la semana fue tan aburrida que Jeffrey desearía nunca volver a recordarla, no hubo vampiros ni cosas raras, fiestas tampoco y sus amigos parecían estar bastante ocupados con sus tareas de preparatoria que no habían tenido tiempo para el.

La tarde del viernes John recibió una llamada que a simple vista lo había alterado mucho, probablemente recorrió la casa completa 5 veces, con su mano en la barbilla y sin despegar su mirada del suelo, hasta que una decisión en su mente fue tomada.

- Jeffrey… Iremos a Lawrence, tengo un caso importante halla y probablemente necesite tu ayuda.

- ¿Lawrence Kansas? ¿Ese Lawrence?

- Si... ese Lawrence - dijo John con énfasis en cada palabra.

- Eso esta lejos y tengo escuela el lunes y además….

- Regresaremos el domingo por la noche, no te preocupes - dijo John, el niño sintió que le vendría bien un cambio de escenario para conocerse mejor a el mismo (justo como Anego había sugerido) así que acepto.

John solo guardo una muda de ropa de su hijo y una propia en una mochila, la arrojo en la cajuela de su camioneta y condujo casi 8 horas hasta Lawrence.

Sin hacer escalas en el recorrido John se encontró directo con la fuente de su caso, una mujer llamada Missouri.

- John… ha pasado mucho tiempo

- Lo se, pero tu sigues siendo exactamente la misma - dijo John aun con su tono seco pero tratando de verse amable, la mujer solo le acaricio el brazo con fuerza.

- Ho John Winchester, si que lo mantuviste oculto de todos – ella exclamo.

- ¿Qué cosa? - pregunto John

- Querido sigo siendo psíquica ¿recuerdas?... estoy hablando del niño… tu hijo, el pequeño… Jeffrey- dijo la mujer, John siempre se impresionaba de los poderes que ella tenía.

- Bueno yo…

- No, no necesitas explicármelo… he escuchado todo de el, en el otro lado quiero decir, pero no hablemos de4 eso ahora… ¿Dónde esta?

- Esta en la camioneta - murmuro John.

- Bien, tengo que conocerlo - dijo la mujer mientras salía de su casa y caminaba rápidamente hacia el auto, John detrás de ella.

Missouri se detuvo antes de llegar a la camioneta, una sensación extraña estaba recorriendo su cuerpo y eso John podía notarlo claramente.

- ¿Que pasa?

- Ho dios, John, tus hijos y tu están tan conectados que ellos… ellos también están aquí, en mi casa de hecho - dijo la mujer, John se paso una mano por la cara, Sam y Deán estaba a pocos metros de el y quería correr a verlos pero no podía, todavía no.

- Tienes que ayudarlos con el caso… el caso de la casa, ellos deben terminarlo y no yo… M no puedes decirles que me viste

- John ¿Qué cosa estas diciendo?

- Tengo que irme, ellos no están listos para verme todavía… necesito mas tiempo, por favor… ayúdalos con la casa - dijo John, luego regreso a la camioneta y se fue de ahí… como Jeffrey estaba dormido no se percato de nada.

Para cuando Jeff despertó, estaban justo afuera de una cafetería y John estaba leyendo un libro

- ¿Cuánto llevamos aquí? - pregunto el niño entre bostezos, John quito la mirada de su libro y volteo a verlo.

- Como 10 minutos, pero estabas durmiendo tan pacíficamente que no quise despertarte… ¿tienes hambre? - pregunto John, señalando el letrero de cafetería.

Jeffrey acepto a desayunar con su padre y a los pocos minutos de haber empezado a comer, una muchacha se acerco a el, mirándolo por todas partes.

- ¿nos conocemos? - pregunto John al ver como miraban a su hijo, ella negó con la cabeza.

- A usted no, pero… tu… tu me salvaste… en Mistyc Falls, un vampiro me ataco y tu me salvaste - dijo ella, Jeff la miro un poco antes de recordarla.

- ¿Crystal no? - pregunto Jeff con una sonrisa torcida, ella asintió y se sentó en la mesa con ellos como si hubiera sido invitada a unirse al desayuno.

- Sabes algo nunca me dijiste tu nombre - dijo ella.

- Soy Eric - murmuro Jeff, ella sonrió y empezó a hablar y hacer preguntas tontas y arriesgadas como: ¿sigues ayudando gente? ¿Sigues matando vampiros en las noches?, por supuesto Jeff solo asentía o negaba sin decir ni una palabra, hasta que John se desespero.

- Muy bien… ¿alguno me puede explicar como se conocieron? - pregunto John, Jeff suspiro fuerte y el conto la historia, resulta que un año antes la misma joven se había involucrado con un vampiro, era su novio y ella lo estaba usando para convertirse en vampiro también sin embargo su novio no quería eso y trato de matarla, pero Jeffrey lo mato a el y le dio una segunda oportunidad de vivir a ella.

- Si no hubiera sido por el… mi vida se habría arruinado... o mi muerte mas bien - agrego la chica.

- ¿Le has dicho a alguien quien soy? - pregunto Jeff preocupado

- Ho no, aun que me sorprendió verte aquí… estamos algo retirados de la zona de guerra - dijo ella con ironía, Jeff solo le hizo una mirada suplicante a John para irse de una vez.

- Bueno fue un gusto verte jovencita… pero nosotros tenemos que irnos, tenemos una…. Reunión, con la iglesia, ya sabes cosas aburridas - dijo John, la joven asintió con la cabeza antes de que la familia la dejara en el lugar.

John y Jeffrey tuvieron que caminar varias calles par encontrar la camioneta, John la había escondido entre los callejone3s para no toparse con sus otros hijos.

- ¿Y que pasa con el caso papá?

- Ho bueno, el caso fue una falsa alarma… mi contacto es novato y no tiene idea de lo que dice, mañana regresaremos a Mistyc Falls - decía John, cuando un hombre paso junto a ellos y golpeo fuertemente su hombro, John lo miro serio dándose cuenta de la angustia en su rostro.

- ¿Se encuentra bien? - pregunto John, el hombre temblaba como gelatina y no parpadeaba.

- No soy nadie - dijo el hombre y siguió caminando hasta pararse en medio del cruce de autos, John estaba apunto de correr para salvarlo de ser atropellado, pero en un segundo Jeff ya lo había hecho.

El auto arrojo a Jeffrey por los aires, el rodo un poco antes de terminar impactado en el piso, John y un montón de gente corrieron a verlo.

- ¿Estas bien?... no debes moverte - decía John preocupado, sin embargo su hijo se levanto en un segundo.

- Estoy bien… estoy bien - le decía a las personas, pues estaban apunto de llamar a una ambulancia y eso levantaría sospechas en el, John tomo el brazo de su hijo y empezó a alejarse del lugar.

- Lo que hiciste fue muy peligroso

- No tenia opción, ese hombre pudo morirse papá, hablando de el... ¿viste a donde fue?

- No, no lo vi pero eso no importa… Jeffrey no debiste hacer eso, el hecho de que tengas algunos poderes no quiere decir que seas indestructible… eres un humano, eres un niño.

- Pero es mi deber… tengo que cuidar de las personas que lo necesitan - dijo Jeff molesto, no había caso discutir mas así que se quedaron callados en todo el trayecto al motel.

Al día siguiente John y Jeffrey seguían enojados y sin hablarse, estaban apunto de subir a la camioneta e irse cuando Crystal llego corriendo y los detuvo.

- ¿Qué haces aquí? - pregunto Jeff.

- Los seguí… miren, mi novio desapareció ayer… por favor necesito su ayuda… no se que debo hacer.

La mirada de Crystal denotaba pánico, así que John acepto a ayudar y como primer paso de toda investigación empezaron a visitar los lugares frecuentados por el desaparecido, empezando por el hospital.

- Muchas veces por dinero, donamos sangre - le decía Crystal a Jeff mientras caminaban por el pasillo, entonces una enfermera se acerco a ellos.

- ¿Quieren donar sangre? - pregunto la mujer

- Buscamos a un amigo, su nombre es… Ricky- dijo Jeff.

- Ho Ricky, claro… el no ha venido desde hace tiempo - dijo la enfermera, Jeff pudo notar que la mujer se había quedado pálida, había algo mas que ella sabia.

- Gracias - murmuro Jeff.

- Le diré que lo buscan- exclamo la mujer cuando Jeff y Crystal se dieron la vuelta y empezaron a caminar hacia la salida.

- Vamos a separarnos, será más rápido… nos veremos en la noche en mi casa - dijo Jeff, la chica asintió y se fue por el lado contrario de la calle.

Jeff tomo su teléfono y le mando un mensaje a su padre, para pedirle que investigara el hospital pues había notado algo raro ahí, no hubo respuesta de John pero era común que nunca la hubiera.

Antes de que pudiera guardar su teléfono celular en su pantalón, 2 chicos pasaron junto a el ty uno muy alto choco con su hombro.

- Perdón, no te vi - murmuro el extraño

- Debe ser difícil cuando ves sobre la superficie del mar - murmuro Jeff con ironía, el otro sujeto se volteo con una sonrisa dibujada en su rostro.

- ¿Has dicho algo? - pregunto el, Jeff se encogió de hombros.

- Lo siento… fue solo una broma - dijo Jeff, el sujeto sonrió antes de darse la vuelta y seguir aminando con el otro tipo, parecían una especie de "Siameses" extraños, caminando con el mismo pie y todo, Jeff solo sonrió siguió su camino.

El niño paso todo el día recorriendo las calles y fue mientras caminaba por un callejón, que el bulto de un anciano le llamo la atención, se acerco a ver y se dio cuenta que se trataba del mismo hombre que salvo de ser atropellado y que ahora estaba muerto, lo mas perturbarte de todo era que el anciano tenia un tatuaje en el brazo derecho, un corazón con el nombre de Crystal en el.

Asustado y confundido regreso al motel, donde John aun no había regresado pero Crystal ya lo esperaba.

- ¿Encontraste a Ricky? - pregunto ella exasperada.

- ¿Crystal, Ricky tiene un tatuaje con tu nombre en el brazo derecho?

- Si, es un corazón con una flecha - confirmo ella, Jeff se quedo callado por segundos buscando la mejor manera de decirle la verdad.

- Crystal… creo que el esta muerto… vi a un hombre de 80 años en un callejón, tenia el mismo tatuaje con tu nombre en el brazo

- Muchos pueden tener ese tatuaje, además si tenia 80 no era Ricky - exclamo ella.

- Seguro que era el… no se que paso pero era como si alguien le hubiera absorbido la vida

- ¿Algo como un vampiro?

- No un vampiro, no podría drenar así la vida - explico Jeff, estaba tentado a llamar a Giles y pedirle ayuda, pero el hombre continuaba de vacaciones y era casi imposible contactarlo.

- Tal vez no era el, el no hizo nada malo para que le pasara esto - dijo Crystal, con lagrimas en los ojos.

- Esto pasa muchas veces… créeme, hasta la persona mas buena puede morir por causas parecidas

- ¿Entonces es por tu culpa?... los monstruos y vampiros pudieron estar siguiéndote a ti - dijo ella, ese comentario molesto mucho a Jeffrey.

- Eso no es así… esas cosas están en todas partes, yo no pedí ser así… no pedí que tu vinieras con tus problemas, solo quería regresar a casa y ya. - se quejo Jeff, la chica cario corriendo muy indignada del apartamento hasta que choco con un pastor en la calle.

- ¿Estas bien hija? - pregunto el hombre al ver las lagrimas en su rostro, ella negó con la cabeza.

- Mi novio Ricky esta muerto, reverendo - murmuro ella-

- ¿Ricky es tu novio?... hija el no esta muerto, esta tan vivo como yo. - dijo el hombre con una sonrisa que la tranquilizo un poco.

- Pero… pero el dijo….

-No se quien te dijo algo… pero te estaba mintiendo… Ricky esta conmigo y me mando a buscarte… Anda ven a nuestro hogar cuidaremos bien de ti - sugirió el hombre, Crystal acepto y se fue con el.

Por su parte John se infiltro en el hospital para revisar los archivos de los donadores de sangre, todo parecía normal hasta que noto algunos expedientes marcados con la palabra,"candidato"

- ¿Qué hace usted aquí? - pregunto la enfermera que iba entrando a la oficina.

- Entre sin permiso y reviso sus expedientes secretos- dijo John.

- Llamare a la policía

- Adelante, tienes bastantes archivos con el nombre candidato… ahora dime ¿Qué haces con esos chicos? - dijo John lanzándole los expedientes marcado, la enfermera suspiro fuerte antes de responder.

- Nada solo, les doy los nombres de los que están sanos

- ¿A quien se los das? - pregunto John así que la enfermera le conto que unos hombros del reverendo la habían amenazado con matar a su familia si no lo hacia, luego le dio la dirección del reverendo para que fuera a verlo.

John salió corriendo del hospital y llamo a su hijo para darle los detalles que había conseguido de la enfermera.

- Te veré halla.

- No hijo, no puedes ir tu solo… no sabemos cuantos son o que cosa son

- No importa papá, deben tener a gente inocente ahí… debemos ayudar, sea lo que sea puedo manejarlos - dijo Jeff antes de colgar, John estaba enojado pero comprendía que las intenciones de su hijo eran nobles, así que trato de conducir lo mas rápido posible al lugar.

Jeff uso su velocidad de vampiro y en cosa de segundos llego a la horrible pocilga del reverendo, toco la puerta y 2 hombres con traje salieron a recibirlo.

- Hola… ¿Qué se te ofrece niño? - pregunto uno de ellos, Jeff se encogió de hombros.

- Desperté, me mire al espejo y dije… ¿amigo que harás con tantos pecados?, estas sucio, eres malo para el sexo y escuchas la mala música de estos días… bueno al diablo con el disfraz…. ¿Dónde esta el reverendo Ken? - pregunto Jeff con ironía, el hombre le cerro la puerta en la cara así que el niño tuvo que romperla de una patada y entrar.

Los hombres se fueron directo a los golpes contra Jeff y el habría respondido de haber tenido tiempo pero las voces en la otra habitación le indicaban problemas, así que simplemente uso su velocidad para escapar del ataque.

- Vinimos a este lugar… para olvidarnos del pasado, por favor de rodillas… dejaremos que el agua deje correr el dolor, la pena y la incertidumbre - le decía el reverendo a Crystal, ella estaba apunto de orca el agua negra cuando Jeff entro rompiendo la puerta-

- Crystal - murmuro el niño.

- Esto es privado - exclamo el reverendo

- ¿Que sucede? - pregunto la chica.

- ¿Por qué se vuelven viejos? ¿Te alimentas de su juventud? - pregunto Jeff, el reverendo empezó a reírse y arrojo a Crystal al agua, ella desapareció.

Jeff empezó a golpear al hombre hasta que este lo sometió en una llave, luego el niño se empujo hacia aras, haciendo que ambos cayeran al agua y aparecieran en una especie de cuarto de calderas, Jeff corrió a levantar a Crystal del suelo.

- Mi rostro…. Mi rostro, ¿tienes idea del trabajo que cuesta pegar esta cosa? - pregunto el demonio, mientras sostenía una mascara de piel en sus manos, mostrando su verdadero rostro, demoniaco y de color rojo.

Jeff y Crystal empezaron a correr hasta que se dieron cuenta que no había forma de huir y además lograron ver a un montón de personas jóvenes trabajando duramente en las maquinas, estaban esclavizados.

-Bienvenidos a mi mundo... espero que les agrade por que nunca saldrán de aquí- dijo el demonio de cara roja, antes de golpear a Jeffrey en la cara con una pala y dejarlo inconsciente.

Para cuando Jeffrey despertó estaba encerrado en una jaula y Crystal estaba murmurando cosas locas.

- Siempre supe que tendría que venir aquí.

- ¿a donde? - pregunto Jeff sin dejar de tocar su cabeza, el dolor del golpe aun le molestaba.

- Al infierno - ella murmuro.

-Esto no es el infierno - aseguro Jeff, antes de que el demonio apareciera otra vez.

-Eso crees tu, pero el infierno es un lugar sin esperanzas… verán el tiempo se mueve mas radio aquí, cuando ya han pasado 100 años aquí, en la tierra solo es un día- explico el demonio

-Así que nos explotas hasta que somos viejos y nos dejas ir- aseguro Jeff.

- Así es… veras niña tu siempre estuviste destinada a venir aquí… morirás de vieja antes de que alguien pregunte por ti, claro que nadie lo hará por eso te escogimos- le decía el demonio a Crystal, quien estaba llena de miedo.

- No me escogiste- dijo Jeff entre dientes.

- No pero te conozco Eric o mejor Jeffrey… eres tan temeroso, patético… deseando ser algo que no eres, felicidades lo has logrado - dijo el demonio con ironía, luego otros demonios vinieron y sacaron a Jeff y Crystal del encierro, llevándolos con el resto de los humanos.

-No son nadie ahora, solo son nada - decía un demonio, luego empezó a preguntarles a todo ¿Quién eres? y a aquella persona que respondía una cosa diferente a la palabra nada, la golpeaban.

- ¿Quién eres? - le pregunto e Jeff, quien había estado mirando enojado la situación y estaba apunto de entrar en acción.

- Soy Jeff… el elegido ¿y tu?- dijo el niño con ironía, antes de empezar a golpear al denomino, luego lo arrojo en una de las calderas y regreso con la gente normal.

- Los que no estén contentos síganme - dijo con ironía, la gente empezó a correr detrás de el buscando una salda pero se toparon con mas demonios.

- No podremos salir de aquí… no sin matarlos, ahora Crystal cuando los guardias se vayan y lo harán, guiaras a esta gente afuera ¿ok? - dijo Jeff.

- Siento haberte culpado de todo- murmuro ella.

- Lo se, vamos váyanse… ya... ya - decía Jeff, cuando los demonios lo vieron empezaron a pelear con el, pero el con un hacha empezó a golpear a los demonios de cara roja, matando a algunos al instante.

Jeffrey se apoyaba de los largos tubos que había en las calderas para impulsarse y derribar demonios, el iba ganado la pelea hasta que uno de los demonios atrapo a Crystal y amenazo con matarla con un cuchillo.

- Un humano no podría pelear aquí… tu no debiste romper las reglas - decía el demonio, Jeff se quedo parado mirándolo, mientras mas demonios lo rodeaban.

- No soy humano… fue divertido romper tu regla - dijo Jeff con ironía.

- Tienes agallas, me gustaría verte en 2 partes y jugar contigo… para que todos sepan cual es el precio de la…- las palabras del demonio se fueron cuando Crystal lo empujo hacia abajo dela caldera, provocando que la pelea entre Jeff y los demonios continuara.

Tuvieron que pasar minutos antes de que Jeffrey acabara con todos los demonios, luego corrió hacia la puerta donde estaban todos, como estaba agotado tardo un poco en poder levantar la reja de la puerta, pero cuando lo hizo todos salieron corriendo muy rápido.

- Tú, me arruinaste - grito el líder de los demonios quien no había muerto, solio se había quemado el rostro, Jeffrey regreso con el.

- Oye Ken, ¿quieres que actué como Gandhi? - pregunto con ironía, tomo su hacha y en se la clavo en el rostro, provocando que empezara a evaporarse.

- ¿Gandhi? - pregunto Crystal dudosa

- si, cuando estaba muy enojado- dijo Jeff con ironía.

Jeffrey saco a Crystal de las calderas, dándose cuenta de que no habían estado en alguna otra dimensión, habían estado en el sótano del edificio… solo que este estaba hechizado por los demonios y por eso el tiempo transcurría diferente.

John estaba buscando a Jeff en el edificio, cuando lo vi parado en la calle así que corrió a encontrarse con el.

- Jeffrey ¿Dónde te metiste? - pregunto molesto y preocupado a la vez, el niño le conto rápidamente la historia de los demonios de cara roja y como los había matado, John solo se paso una mano por la barba, pensando en lo peligroso que había sido eso.

- Lo importante es todos están bien ahora - dijo John cansado.

- Ho si, tenemos que encargarnos de algo mas - dijo Jeff y empezó a correr hacia el edificio otra ves, John detrás de el.

Ambos entraron a la habitación de los demonios, Jeff estaba dispuesto a destruir el portal d agua que lo llevo a aquella caldera, sin embargo este ya había desaparecido y ahora solo se trataba de una simple piscina.

- Vamos a casa… todo termino - murmuro Jeff con un suspiro de alivio.