Personaje y ambiente perteneciente a Asano Atsuko, lo demás es obra de mi imaginación. Disfruten la lectura.

Momento Incomodo

Sion veía a Nezumi, realmente deseaba saber porque tanto apego que le tenía a Hamlet, Cravat y Tsukiyo, tanto que no quería perderlos. Pero no sabía cómo sacar el tema, Nezumi se encontraba recostado en la cama, luego de ese tempestuoso dia, había caído enfermo, y aun se estaba recuperando, pero más porque Sion lo obligaba que por querer el pelilargo.

-Estoy aburrido, necesito salir-Mascullo Nezumi dejando a un lado el libro-Ya estoy bien, además es necesario traer dinero a casa

-Pero tenias mucha fiebre-Replico Sion no muy convencido de que estaba bien, Nezumi se levanto de la cama y puso su frente sobre la de Sion, este se sonrojo

-Ves, mi frente esta fría, ahora no seas molesto-Dijo retirando su frente de allí, escucho un pequeño chillido, Tsukiyo se había subido a su hombro derecho, la mirada de Nezumi se suavizo-Me alegro que estés bien, pero espero que tengas más cuidado, lo mismo va para ustedes dos-Dijo mirando a Hamlet con Cravat posados sobre la mesa donde una gran de cantidad de libros se encontraban esparcidos.

Sion lo miro, esa mirada de ternura que colocaba al ver a sus tres ratoncitos hacia que su corazón doliese-Nezumi…eh…puedo preguntarte algo, pero sin que te enojes

Nezumi se cruzo de brazos, su rostro mostraba algo de desconfianza-Todo depende de lo que me quieras preguntar-Respondió dándoles unos suaves cariños a Tsukiyo en la cabeza, la rata chillo suavemente complacido con el gesto.

-Bueno, es sobre tus ratas…

El joven se dio la vuelta y tomo su tela de superfibra-Eso es un asunto que prefiero no hablar por el momento-Interrumpió sin dejar que Sion acabase.

-Pero no he preguntado nada todavía-Se quejo al ver que el pelilargo se disponía a salir

-Es por el hecho que ocurrió el otro dia ¿no?-Sus ojos estaban fijos en los de Sion quien bajo la vista al ver que el joven había dado en el punto-Ves, es sobre eso, pero no te diré nada, al menos no ahora, creo que es un tema para conversar cuando no me incomode-Sion se había sonrojado por la vergüenza, Nezumi se agacho y le levanto el rostro colocándole una mano en el mentón, Sion lo quedo mirando con tristeza como siempre pasaba cuando Nezumi evitaba un tema, los labios de Nezumi se posaron en los de él, Sion le agradaba sentir los cálidos y húmedos labios de Nezumi sobre los suyos, apretó las manos, cada vez que el pelilargo hacia eso, debía aguantar la tentación de abrazarlo y tirarlo sobre la cama, era difícil controlarse, Nezumi pareció notarlo-Mas paciencia mi majestad, aun no es el tiempo-Se separo de Sion y salió al exterior.

-¿Por qué Nezumi no me habla más abiertamente sobre las cosas que lo hacen sufrir o lo que piensa?-Dijo en voz baja recostándose en el sofá.

Durante el transcurso del dia, Sion lavaba a los perros, Hamlet le hacía compañía posado sobre la orilla de la fuente de agua, se mojaba y chillaba emocionado, Sion sonrió, desearía poder conocer mejor a Nezumi, pero aun era un enigma todo lo que rodeaba a ese joven, nunca hablaba más que lo necesario, Sion solo conocía pequeños atisbos del pasado de Nezumi, pero nada más. Suspiro, pero si lo pensaba mejor, era por todo eso que se sentía atraído por el pelilargo, ese misterio que siempre lo rodea era lo que le fascinaba a Sion junto a esos ojos hipnotizantes que siempre parecían ver mas allá de lo que las personas querían mostrar.

-De nuevo fantaseando cabeza hueca, ponte a trabajar que necesito a esos perros lavados y secos para antes del anochecer-Mascullo Inukashi mientras también lavaba a otros perros, Nezumi los miraba desde un rincón, el teatro estaba cerrado, al parecer el manager no se encontraba bien de salud por lo que decidió dejar cerrado el lugar hasta que se recuperara. Tenía las manos en los bolsillo, al único que observaba de ese grupo era a Sion quien acariciaba a Hamlet, el joven esbozo una leve sonrisa. No podía enfrentar ciertos temores, algunos de los cuales aun le ocasionaban pesadillas. Cerró los ojos un momento, recordando el dia en que las ratas se unieron a él.

Tenía cinco años, y su abuela poseía a dos ratones los cuales ella decía eran provenientes del bosque donde ellos solían vivir antes de la masacre, Nezumi la escucha atentamente sentado en el frio suelo de esa habitación.

-Hijo, cuando yo no esté cuida de ellos, no vivirán mucho tiempo, pero tendrán crías, una vez que nazcan cuídalas, recuerda que son los últimos vestigios de nuestra tribu y los animales que vivían con nosotros, ellos representan los recuerdos que tenemos de esos agradables días antes que esa ciudad maldita nos pisotearan y mataran, ellos son los culpables que nosotros seamos los únicos sobrevivientes de la tribu Mao-La anciana tosió, su rostro era muy palido, marcadas ojeras bajo los ojos celestes se cerraron por un momento-Tu debes sobrevivir y vengarte, es la única forma de obtener la venganza que nuestros muertos merecen.

Cuando cumplió los nueve años, las ratas habían tenido tres pequeños ratoncitos, pero ellos a los pocos meses murieron, Nezumi se quedo con los tres roedores lo cuales eran su única compañía, cuando vivió con Rou ellos estuvieron con él, pero había pensado que los había perdido cuando fue capturado por los de la correccional unos años mas tardes, pero los volvió a encontrar cuando huyo de No. 6 y regreso a esa habitación. Desde entonces no se habían vuelto a separar.

-Mao-Murmuro apretando los puños, recuerdos, algo que le gustaría dejar de lado, pero que cada dia y cada minuto de su vida, le recordaba que nadie más que el quedaba de su gente, y esos ratoncitos era lo único que había podido llamar amigos y camaradas, al menos hasta que conoció a Sion, quien modifico todo lo que había aprendido Nezumi durante sus años de soledad-Cabeza hueca-Esbozo una sonrisa-Realmente te metiste en mi corazón, has sido el único que lo ha conseguido

-Nezumi-Dijo Sion al llegar a la casa, el joven se había ido antes para que Sion no supiera que lo había estado observando, Sion se acerco a él y se sentó a su lado-Inukashi dice que te sintió hoy en la tarde ¿Estuviste allá?-Nezumi lo miro, su corazón dolía, el sentimiento que ese chico despertaba en el era muy fuerte, el joven tomo el brazo de Sion y lo lanzo a la cama, volvió a subirse encima de Sion-¿Nezumi?-Pregunto Sion sonrojado, el contacto con el cuerpo del pelilargo era muy intenso.

-Te diré lo que quieres saber, pero por favor no quiero que me hagas más preguntas de lo que diré-Le dijo recostado sobre el pecho de Sion, podía sentir el palpitar del corazón del peliblanco sobre la ropa-Hamlet, Cravat y Tsukiyo son los únicos animales que quedan del bosque donde nací, ellos nacieron aquí, pero son hijos de los últimos dos ratones que sobrevivieron lo mismo que yo, son lo último de las memorias de mi gente, por eso mismo el perderlos es perder mis recuerdos-Su voz sonaba apagada, Sion subió sus manos y rodeo el cuerpo de Nezumi, el contacto tan cercano era sorprendente, pero Nezumi había abierto un poco mas su corazón, necesitaba apoyarlo.

-Ahora estas creando otros recuerdos Nezumi, junto a mí, espero que esos tampoco quieras olvidarlos-Le susurro viendo la elegante y brillante cola de caballo de Nezumi.

Este sintió las vibraciones de la voz de Sion a través del pecho-Eso nunca lo olvidaría su majestad-Las manos de Nezumi que estaban apoyados a ambos lados del cuerpo de Sion rodearon el cuerpo del chico por detrás de la espalda y lo abrazo-No quiero perderte a ti también-Musito hundiendo su rostro en el pecho del peliblanco. Sion cerró los ojos, podía sentir como subía y bajaba el pecho de Nezumi encima de él, los latidos del corazón del pelilargo, el calor que desprendía el cuerpo. Nezumi levanto la vista hacia él, Sion no sabía cuánto más aguantaría, Nezumi se levanto un poco y subió un poco mas encima del chico, sus rostros se encontraban muy cerca, el joven sonrió, acercándose más le dio un leve beso en los labios, Sion cerró los ojos, el nivel de tolerancia estaba al máximo, intento girar para que Nezumi quedara abajo, pero el joven no lo dejo-Sion, así está bien, solo quiero sentirte, no te desesperes-Pidió al ver que el chico comenzaba a acariciar su espalda intentando ir más abajo.

-Pero en esta posición me hace desearte aun mas-Mascullo mordiéndose el labio inferior.

-Si es así-Nezumi bajo de encima de Sion y se recostó a su lado-Solo te puedo dejar que me beses, nada mas allá de eso, sabes que no es el momento para ir más lejos…

Sion lo miro-Te amo Nezumi, dilo y podre hacerte lo que quiero hacerte-Pidió sentado en la cama.

Nezumi se sonrojo-No…no es el momento ya te lo dije-Se incorporo-Por hoy dejémoslo en esto-Se levanto y se dirigió al estante de libro más cercano para tomar Macbeth su libro favorito, podía sentir la mirada de Sion sobre él, pero no iría mas allá, aun no. Sion podía molestarse o lo que quisiera, pero para él los recuerdos que estaba creando con Sion ahora eran algo preciado, tanto como los recuerdos que sus y ratitas le entregaban cada dia sobre su tribu.

Otra historia de estos chicos, Nezumi y sus recuerdos, pequeñas y viejas memorias que le recuerdan el dolor vivido y nuevos recuerdos que le hacen recordar que Sion es la persona más importante de su vida. Dejen Reviews, comentarios, sugerencias para que Nezumi tome valor para decirle lo que realmente siente a Sion. Gracias por leer y dejar Reviews.