Los personajes de twilight, son propiedad de la grandiosa Meyer, solo nos atribuimos la historia aqui presente...

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Elígeme a mí

Capitulo 1

La fiesta estaba siendo realmente aburrida, estaba harto, cansado y tenía a la estúpida de Jessica pegada a mí cual garrapata andante estaba aburrido y mi vista no se despegaba de la puerta del salón.

¿Dónde estás? —digite rápidamente, mientras Jessica seguía con su blah… blah… blah ¿Qué acaso esta mujer nunca se cansaba de hablar?, lleve la copa de ginebra a mi boca observando mi celular a cada segundo hasta que finalmente llego el mensaje.

Llegando, en diez minutos estoy allá —fue su corta respuesta.

¿No puede ser en cinco? me estoy muriendo aquí, si no llegas vas a causar que el actor mas apuesto de todo Chicago se pegue un tiro en la sien… —respondí.

No seas niño Edward, me sacaste de mi trabajo, si me hubieses dicho con tiempo ya estaría allá.

Lo siento pequeña… ¡VEN PRONTO! ¡SOS! —le escribí, sin evitar soltar una sonrisa.

—Entonces, como te decía… mi papa odiaba la navidad, en mi casa nunca jamás se colocaban adornos navideños… —Dios quería darme contra la barra del bar ¿Qué carajos podía interesarme a mi si celebraban la navidad en su casa?

Removí el trago incomodo con el dedo mientras detallaba a Jessica, no era fea y eso lo había descubierto hacia ya unos tres meses en los camerinos, lo que buscaba esta vez era un switch de apagado… mire nuevamente hacia la puerta y respire fuertemente cuando la vi llegar.

— ¿Entonces, nos divertimos esta noche gatito? —Esperen ella me había dicho ¿Gatito?, león, tigre o pantera pero ¿gatito?— sonreí de medio lado y alce la mano cuando vi a Bella acercarse.

—Perdón por la tardanza amor —dijo juntando sus labios con los míos.

— ¿Amor? —Jessica encaro una ceja y me miro fijamente.

—Ahh, Jessica te presento a mi novia Isabella Swan —le dije abrazando a Bella por su cintura y pegando su espalda a mi pecho.

— ¿Novia? —Dijo ella abriendo los ojos como platos, Jessica era rubia, ojos impresionantemente verdes y tenía un muy buen cuerpo, pero tenía la palabra prohibida en la frente… -BODA-

— ¿Me llevas a bailar conejito? —dijo Bella haciendo que la mirara con los ojos abiertos, ¿Qué rayos le pasaba a las mujeres?, ¿Conejito?, ¿Gatito? ¡Sólo faltaba que me dijeran monito y quedaba listo y preparado para no follar nunca más!

La tome de la mano no sin antes darle una última mirada a la muy enojada Jessica.

Caminamos hasta el centro de la pista — ¿Conejito? —dije preguntándole a mi mejor amiga de toda mi vida… bueno en realidad a mi única amiga.

—Es tierno —dijo recostando su cabeza en mi pecho.

—Oh vamos Bella, nunca ¡jamás! Vuelvas a llamarme conejito —le reclame en tono serio y a la vez en juego.

—Está bien tigre —dijo ella riendo.

—Ese esta mejor.

—En lugar de estar regañándome, deberías estar agradeciéndome que haya dejado al señor Brooklyn tirado por venir a salvarte el trasero —dijo ella mirándome antes de volver a recostar su cabeza en mi pecho.

—Gracias Cis…—le dije, como cuando éramos niños

—Odio que me digas Cis —frunció el ceño.

—No me vuelvas a llamar conejo, en lo que te queda de vida —le dije antes de girarla al compas de la música.

Había conocido a Bella Swan cuando tenía siete años, mis padres habían muerto y mi tía Esme me había llevado a vivir con ella a Forks, Bella era mi vecina una niña preciosa con un lindo perrito llamado Butter, un día tiro su pelota en el jardín de tía Esme y se la entregue desde allí habíamos sido amigos.

— ¿Tenias mucho trabajo? —le pregunté haciéndola girar nuevamente.

—No mucho, el bufete está sumamente tranquilo este mes, pero se nos vienen casos grandes, es mas tengo algo que contarte.

— ¿Es importante?

—Sí, mucho —contesto en un extraño tono serio, que me resulto alarmante en ella…

—Salgamos de aquí —le dije y ella asintió

Justo cuando íbamos a salir Cayo mi manager me llamo para que posara para unas fotos, le di a Bella un pequeño "ya vuelvo" y luego de dos horas ella tuvo que irme a librar de las garras de Renata, mi coprotagonista.

—Novia al ataque —dijo ella cuando le di las gracias con la mirada.

—Estas muy hermosa hoy —dije observando el vestido azul turquesa que llevaba puesto era supremamente elegante y ceñido a su figura.

—Tú también te ves bien —sonrió.

— ¿Bien? matas mi ego Bella yo me veo genial, maravilloso, soy todo un Sex simbol nena nunca vuelvas a decir que me veo solo bien —ella golpeo mi hombro— vamos te invito a cenar —dije tomándola de la mano y guiándola fuera del salón.

— ¿Cuándo sale la telenovela? —preguntó mirando la fotografía en donde salía yo besando a Renata y al lado estaba el titulo de la novela besos de pasión.

—La próxima semana, ¿me acompañaras al estreno verdad?

—Este… Yo… —bajo su mirada a sus pies.

—Bella.

—Lo siento, viajo este fin de semana, de eso también quería hablarte…

— ¿Viajas? ¿A dónde? ¿Con quién? ¿Por cuánto tiempo? ¿Por qué no me habías dicho? —estalle en preguntas.

—Calma vaquero, viajo este fin de semana, a Italia, con el señor Brooklyn, por siete semanas y me confirmaron esta tarde —dijo ella entrando en el coche — ¿Algo más?

— ¡¿Dijiste siete semanas? ¿Quién salvara mi hermoso trasero en esas siete semanas?, ¿Quien estará conmigo en el estreno?

—Edward…

—No, no me mires con esa carita Isabela Swan ¡¿Qué voy a hacer yo sin ti. Siete semanas?

— ¿Follar a cuanta mujer te pase por el frente? —dijo enarcando una ceja.

—-Eso lo hago estando tu aquí —le dije pagado de mi mismo— mientras arrancaba el coche.

Entre nosotros había la camarería de dos amigos, la confianza de dos hermanos, sencillamente nos amábamos así. Ella era quien me había apoyado cuando quise ser veterinario … porque sí, yo Edward Masen con veintisiete años recién cumplidos y el mejor actor de televisión de Chicago era Veterinario, y ella había estudiado Filosofía antes de estudiar Derecho, el día que llego su primera menstruación yo estaba allí cuando pensó que iba morir desangrada y el que la llevo al médico cuando me dijo que quería acostarse con Félix su primer novio, al que le partí las bolas porque dos meses después de haber estado con ella la engaño con Heidi una compañera de clases y la capitana de las porristas.

Bella siempre fue una chica libros y Félix era el capitán de Baloncesto de la escuela una pareja bastante dispareja pero Bella lo adoraba y el imbécil fue el primero en partirle el corazón a los dieciséis años, ella siempre estaba para mí ya fuese salvándome el trasero como ella decía o ayudándome en mis problemas. Éramos ella y yo, contra el mundo y nunca jamás se había alejado tanto tiempo… ella y yo estábamos tan unidos que vivíamos en el mismo edificio, mismo piso uno frente al otro y muchas eran las noches en que yo me quedaba en su departamento o ella en el mío.

— ¿Edward? —me llamo.

— ¿Umm?... —le dije saliendo de mis recuerdos.

—Te has quedado mudo —dijo ella riendo.

— ¿Qué vas a hacer allá? ¡Tan lejos!

—Voy a defender a Jasper Whitlock

— ¿Y es quién ese?

—No sé, tengo que releer el caso, esta noche así que mi querido amigo, vas a tener que quedarte en tu departamento esta noche.

—Aguafiestas.

Ella me saco la lengua en un gesto infantil mientras yo parqueaba el auto en la entrada de nuestro restaurante favorito... La Bella Italia.

Como todas las veces pedimos la lasaña mixta sólo que la de ella era de verduras por eso de ser vegetariana y la mía era de pollo y carne tan pronto el mesero se fue retome la conversación.

— ¿Por qué siete semanas? —dije exaltado, no podía vivir sin ella siete días, menos siete semanas.

—Porque debemos preparar la defensa del señor Whitlock.

— ¿Y no puedes prepararla desde aquí? —dije realmente cabreado.

—Edward no seas niño, es una excelente oportunidad para mi carrera.

—Bien ahora soy infantil, ¿Quién me saco la lengua allá afuera?

— Yo ¿y?

—No quiero que te vayas tanto tiempo.

— ¡Te comportas como un marido celoso! —me grito.

Pase las manos por mis cabellos… ¿Me estaba comportando como un marido celoso? —Perdóname —dije rendido— Sólo… te extrañare.

—Y yo a ti, pero la tecnología sirve para algo hay personas geniales como Niklas Zennstrom y Janus Friis, Mark Zuckerberg y todos esos locos que nos hacen sentir más cerquita…

—Te falto el Dr. Martin Cooper —ambos soltamos una carcajada atrayendo varias miradas de gente del local.

—Te llamare diario —dijo acariciando mi mejilla.

— ¿Me lo juras?

—Te lo juro —respondió en tono solemne.

— ¿Cuando te vas? —pregunte mientras el mesero traía nuestra comida y una botella de vino tinto.

—Me voy el sábado —dijo cuando el mesero ya se había retirado.

— ¡Eso es mañana Marie!

—Ah, nadie me llama Marie desde que cumplí los dieciocho Edward Anthony —dijo tapándose los oídos.

— ¡Porqué no me lo contaste antes! —dije haciendo palabras sordas a la mención de mi segundo nombre, amaba a mi madre pero mis nombres eran de la era de Tutankamón.

— ¿Qué parte de me dijeron antes que me hicieras salir como loca de mi trabajo no has entendido? —bufo molesta.

Nos quedamos callados cada uno devorando su plato sin saber que decir o que hacer.

—Yo te llevo al aeropuerto —dije de pronto.

—Pero tu…

—No importa, no te veré dentro de siete semanas ¡Jesús siete! —le dije fingiendo enojo.

—Payaso —bufo más fuerte.

—Actor muñequita… Actor.

Comimos en silencio mientras yo la observaba por el rabillo del ojo. Dios, serian las siete semanas más largas de toda mi existencia, al salir del restaurante conduje hasta nuestro edificio.

—Mañana a las ocho —le dije frente a nuestras puertas.

—No es necesario que tu…

—Bella —la tome de las mejillas— eres mi mejor amiga, ¿te recuerdo cuantas veces me has llevado tú al aeropuerto? —Negó —me vas a hacer mucha falta.

—Y tu a mi —suspiro— debo entrar tengo mucho por leer.

—Sí, hasta mañana Bells.

—Hasta mañana Ed —dijo entrando a su departamento, metí la llave en mi puerta y entre dispuesto a dormir.

No supe porque razón casi no pegue el ojo en la noche, mi despertador sonó un par de veces cuando el reloj marco las siete, tome un baño ligero y me vestí informalmente si algo amaba de los sábados era que no habían grabaciones y por eso podía dedicarme a mi verdadera vocación… La veterinaria, tenía una pequeña clínica que atendía los fines de semana y de lunes a viernes iba cada vez que podía escaparme del set, no es que odiara mi carrera como actor, me daba una buena vida con el sueldo que ganaba y tenía a la mujer que quisiera con una simple sonrisa…

Casarme no estaba entre mis planes, mis padres solían discutir frecuentemente y fue en una pelea cuando no vieron el camión que los envistió, yo prefería el sexo sin compromiso y el amor a varias mujeres, que puedo decir el corazón del ser humano puede guardar muchos amores. Toque la puerta dos veces y Bella abrió terminándose de colocar un arete tenía unos jeans que alzaban su cola y una cazadora de cuero negra, calzaba unas botas de tacón de ocho centímetros negras y gamuzadas y su cabello lo tenía atado a una coleta.

— ¿Pase la prueba?

Sonreí —Estas perfecta, ¿nos vamos?

—Sí, me ayudas con la maleta —asentí.

En el trayecto al aeropuerto estuvimos en un absoluto silencio si no fuera por la música de mi reproductor de audio creería que íbamos peleados.

Cuando su vuelo iba a salir la abrace fuertemente recordándole su promesa de llamar cada día…

Hoy hacia cuatro semanas que se había ido, la primera semana llamo todas las noches, la segunda hablábamos por Skype y la tercera solo me enviaba mensajes de texto… Esta semana… Nada ni un pinche correo electrónico y eso me tenía bastante cabreado…

Había intentado estar con varias mujeres pero mi amigo no parecía reaccionar con ninguna al parecer estaba igual de triste que yo.

Ese sábado me levante con un humor de los mil demonios y con dolor de cabeza, recordé haberme ahogado en el alcohol, después de decirle a la mamacita de Victoria… Bella y que ella me hubiese dado la bofetada más fuerte que me habían pegado en toda mi vida, no fui a la veterinaria, me fui directo con varios de mis amigos a jugar baloncesto.

Mientras la bola rodaba intente no pensar en ella, pero fue inútil cada pensamiento iba hacia ella.

¿Qué estará haciendo?

¿Le habrá pasado algo?

¿Por qué no me llamaba?

¿Será muy difícil el caso?

¿Se olvido de mí?

Diablos parecía novia enamorada… de pronto balonazo en la cabeza me pego fuertemente en ese momento…

¿Estaba enamorado de Isabella Swan? Negué inmediatamente, Bella era la niña típica que soñaba con el matrimonio, los bebes, la casita fuera de la cuidad y el perrito… No, eso no era para mí.

— ¿Estás bien? —Paul me tendió la mano, asentí.

—Debo irme —dijo Emmett —Rose me matara si no llego a tiempo para el baño de Lilian.

—Yo también debo irme —Dijo Ben —Angie anda histérica con eso del octavo mes y que el bebe se puede adelantar no quiere pasar mucho tiempo sola.

—O vamos chicos, media hora más —dije mirando mi reloj eran las cinco de la tarde y todas mis citas estaban canceladas, había reservado el fin de semana para Vicky pero luego de esa metida de patas.

—Yo me voy con ustedes —Dijo Sam —tengo comida con los suegros a las siete en punto.

—Espérenme —dijo Mike.

— ¿Tú también? —le dije frustrado pasándome el balón de una mano a otra.

—Lo siento hice planes con Lauren —dijo encogiéndose de hombros, eso me pasaba por tener como amigos a hombres casados o enamorados… todos empezaron a encaminarse a las duchas suspire fuertemente y hable.

—Creo que me estoy enamorando de Bella —dije y todos se giraron para verme.

— ¿Qué?

— ¿Edward Masen está enamorado? —chillo Emmett.

—Te recuerdo que Rose manda sobre ti, ¿no tienes que irte antes que te dejen sin sexo por tres semanas?

— ¡Diablos! ¿Qué horas son? —dijo mi amigo.

— 5:15 —respondí.

— ¡Mierda!, debo irme chicos si llego después del baño de Lilian me van a cortar las pelotas eso o se me caerán por un severo caso de bolas azules —dijo corriendo en dirección a la salida.

Todos argumentaron estar retrasados unos fueron a las duchas otros como Emm se fueron directo a casa.

—Genial que buenos amigos tengo —dije bufando mientras me iba en dirección a las duchas.

Pasó toda una semana más y no tenia señales de vida de Bella, me había equivocado en todos los textos durante los ensayos y Renata ya estaba harta de repetir escenas, me encerré realmente mareado en el camerino y marque con rabia los números de Bella.

El celular repico.

Una.

Dos.

Tres.

Y cuando iba a colgar escuche su voz.

—Bueno…—al parecer estaba dormida.

—Bella —le dije —Hola.

—Ed… —bostezo.

—Te llamaba para saber cómo estabas —dije sin saber realmente que decirle, no podía llamar y decirle sabes creo que estoy enamorado de ti pero no quiero casarme, ni tener bebes, ni gatos ni perros, aceptas estar conmigo de esa manera serias más como una amiga con derechos…

Eso era estúpido

— ¿Estás ahí Edward? —su voz sonaba cansada.

—Ehh sí, ¿Cómo estás?

—Son las tres de la mañana —dijo como niña chiquita — ¿Tienes que decirme algo importante?

—Bueno Ángela tuvo una hermosa niña.

—Felicítame a Ben —volvió a bostezar —te quiero Edward pero me estoy cayendo del sueño, ¿me llamas después?

Antes que pudiera decir algo más colgó.

los dias siguientes fueron una completa mierda y una tarde mientras ensayaba junto a Renata le dije Isabella ¡joder! me estaba enloqueciendo, Hable con Bill y le pedí que me excusara no me sentía bien y era tarde, luego de un seco asentimiento me fui a casa estaba exhausto así que caería como piedra.

Desperté unas cuantas horas después de tener un extraño sueño donde estábamos Bella y yo en una piscina sin nada de ropa… me levante de la cama y fui a la cocina por un vaso de agua luego volví a la habitación.

Eran las dos de la mañana y yo estaba completamente despierto… y empalmado mientras recordaba aquella vez que Bella, gire mi cabeza varias veces no iba a masturbarme pensando en Bella, mi celular sonó avisándome que tenía un mensaje nuevo.

Vuelvo en dos días, perdón por estar tan ausente te quiero… Bella.

Dos días… fue como si me hubiesen dado agua mientras vagaba por el desierto, di vueltas en la cama hasta quedarme dormido con la determinación que en cuanto la viera le pediría que fuese mi novia… iba a tener novia por primera vez en mis veintisiete años de vida.

Los dos días pasaron volando, en un abrir y cerrar de ojos estaba en el aeropuerto, con un ramo de flores gigante y esperando a que mi mejor amiga y futura novia saliera de la sala de abordaje.

A penas salió soltó sus maletas y corrió enganchándose en mi cintura, yo la apreté fuertemente a mi cuerpo, mientras respiraba su dulce olor y le susurraba cuanto la había extrañado, la gente nos miraba como si fuésemos dos enamorados en reencuentro y eso me gustaba, la deje en el suelo y tendí la flores.

— ¡¿Para mí? —chillo enterrando su nariz en las rosas blancas que eran sus favoritas.

— ¡Tengo que contarte algo! —dijimos al tiempo echándonos a reír.

—Tu primero —dijo ella.

— ¡No tu! —le dije.

—No te hagas de rogar —me dijo.

—Está bien vamos a otro lado —le dije.

—No dime… dime ahora, Edward dime —me golpeo en el pecho haciéndome reír.

—Está bien, aunque no me parece nada romántico decir esto aquí —dije advirtiéndole —en el tiempo que tu no estabas me di cuenta que…

— ¡Bella! —El acento Italiano golpeo mis oídos —Eres rápida princesa —dijo un chico tomándola por la cintura.

Estaba de piedra ¿Qué hacia ese niñato rubio tomando a mi futura novia por la cintura?

—Edward él es Jasper Whitlock —dijo mirándome fijamente —mi prometido, de él quería hablarte.

Allí me encontraba… completamente perdido, mi mente se había quedado en la palabra prometido…

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buenooo Ayer estaba aburrida y decidi hacer esto, esta inspirada en la peli quiero robarme a la novia pero no son iguales jajaja, es muy diferente a contrato de corazón espero les guste, gracias a mi amii Ginette Grb tomarse el tiempo de corregir esta historia ...

Ary

*Niklas Zennstrom y Janus Friis: Creadores de Skype

*Mark Zuckerberg: Creador de Facebook

*Dr. Martin Cooper: Creador del Celular… XD