Los personajes son de Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia.

Capítulo beteado por Eve Runner, Beta FFAD: www facebook com / groups / betasffaddiction

Capítulo 3

Anteriormente en Elígeme a mí…

A las 9 —dijo ella—. Podemos ir a Starbucks.

En punto —le recalqué—. Y más te vale no dejarme esperando. Si tienes algo que hacer con Jazz —comenté irónicamente—, me avisas, a ver si puedo comer algo decente.

Ok. Nos vemos, cachorro. —Dio una última caricia a la panza del can y se fue.

Estaba jodido, ella parecía enamorada, ¡Joder! Yo lo estaba de ella. Suspiré y fui al congelador, saqué una pizza, la metí en el horno. Ya mañana vería cómo movería mis fichas, ahora estaba famélico y tenía muchísimo sueño.

ºººººººººººººººººººººººººººº ºººººº

Me levanté la mañana siguiente mucho mejor que el día anterior, me di un baño rápido y saqué a XXX a caminar por el parque que estaba cerca a nosotros.

A las nueve en punto estaba llegando a casa, justo antes de que mi ángel tocara la puerta; se veía tan hermosa y si en algún momento estuve enojado con ella, ahora simplemente quería besarla.

— ¿Vienes llegando? —preguntó tímidamente.

—No, sabía que ibas a tocar, así que me lancé por la ventana y subí las escaleras —respondí sonriendo mientras abría la puerta.

—Eres un caso y te amo —expresó, cargando al cachorro.

¡Dios! Quería que ese TE AMO fuese el te amo que yo moría por decirle.

Suspiré.

—Me das un segundo, me ducho rápido y vamos al Starbucks —le dije quitándome el sudor de la frente.

—Ok, yo me quedo con este amiguito.

Prácticamente me arranqué la camisa, deshaciéndome de ella dejándola caer en el sofá, no me importaba si Bella me veía, quizás así la haría reaccionar.

—Eso es asqueroso, está sudada —indicó ella, arqueé una ceja en su dirección—. Por eso voy a casarme con Jazz, es un hombre muy ordenado. —Bufé antes de tomar la camisa e ir al baño.

Me tomé un buen tiempo en la ducha y cuando salí me até una toalla en la cintura, y otra me la coloqué en el cuello; peiné mi cabello con las manos, dándole ese toque post sexo y salí al recibidor.

—Al fin, pensé que nunca saldrías. —Isabella estaba de espaldas mirando al cachorro—. Oye, Edd, no podemos seguir llamándolo… —Gírate, gírate, gírate, ¡se giró! Quedándose algo aturdida y no era para menos, las gotas de agua bajaban de mi cabello por mi cuello, acariciando mis pectorales hasta perderse en la toalla—. Yo… creo… —Sí, deséame nena. Tragó saliva y movió la cabeza firmemente—. Yo creo que no debemos seguir llamando al cachorro XXX —dijo, bajando la vista hasta el can.

—Mmmm, bueno, es tuyo, tú puedes ponerle el nombre que quieras. —Caminé hasta la cocina, abrí el refrigerador y tomé la caja de jugo de naranja.

—Po… Podrías vestirte, por favor. —Su cara estaba cubierta de un sonrojo nunca antes visto o notado.

— ¿Qué sucede, Isabella? No es la primera vez que me vez en toalla o medio desnudo —inquirí, antes de tomar un trago de jugo.

—Edward, voy a casarme, se supone que al único que debo ver medio en pelotas es a mi futuro esposo. —Bufó—. En fin, cambiando el tema, creo que le pondré Garu (1) —expuso mientras caminaba hacia ella.

¿Garu? ¿Como el muñeco de Pucca?

—Jazz tiene una Collin en su casa, se llama Pucca (2).

¡Diablos!

—Ve a cambiarte, debo pasar por mamá y papá en tres horas, y tú tienes que contarme mucho de esa nueva producción. —Me empujó. Así que fui a la habitación y me coloqué unos vaqueros y un jersey blanco, que se pegaba a cada uno de mis músculos.

Llegar al Starbucks fue rápido, pedí un descafeinado para mí y un mocca para Bella con un par de pastelillos de arándanos, ya después quemaría todos los excesos en el Gym.

Cuando llegué a la mesa, ella me sonreía al tanto que bebía de su café.

—Y bien, empieza a hablar —dijo dando el primer sorbo. Le conté que ya habíamos grabado un par de escenas; que Alice se estaba portando a la altura, por así decirlo, aunque estaba cansado de su máscara de fastidio; también le conté que sería bueno y malo, a lo que ella saltó como loquita de su asiento. Ella me contó algo sobre el caso de Jazz, pero la verdad no le presté atención, mis ojos estaban fijos en la forma cómo su boca se movía.

¡Cómo no me había dado cuenta de eso antes!

Isabella hablaba de una forma muy sensual, tan sensual que…

— ¡Tierra llamando a Edward Masen! —gritó mi ángel.

—Amm…

— ¿Dónde estabas? —Sonrió—. Dime, ¿alguna nueva conquista mientras estuve fuera? —Tomó uno de los pastelitos y se lo llevó a la boca, dejando residuos de él en sus labios… — ¡Edward! —gritó, haciendo que varias personas se nos quedaran viendo.

—Me decías…

— ¿Quién es la chica que te tiene en el limbo? —Rio—. ¡Dios mío! Llevo hablando sola como media hora y aún no me dices si aceptas.

— ¿Aceptar?

—Sí, tonto, ¿si aceptas ser mi madrina de bodas? —expuso, llevando el café a su boca.

¡Céntrate!

— ¿No será más bien padrino? —Tomé de mi café también.

—Tonto, Alice Brandon te está traumando, ¿o es otra? —inquirió.

—Bueno, Bells… —Tomé sus manos, era el momento—. La verdad, sí, hay alguien que…

— ¿Aceptas o no aceptas? —Cambió el tema—. Tú sabes… tienes que ayudarme a buscar el vestido y el salón. Jazz quiere que sea en Honolulu, pero yo no sé qué es lo que él quiere en verdad, además nos tocaría trasladarnos hasta Honolulu y hacer las reservaciones en un mes. — ¡Hablaba sin parar!

— ¡Isabella! —La callé, estaba empezando a darme dolor de cabeza—. En realidad hay una mujer que…

— ¡Diablos! —chilló—. Es tarde, Edward, tengo que ir por papá y mamá. Mira, esta noche vamos a ir a la "Bella Italia" para la cena de compromiso, obvio eres mi mejor amigo… —Otra vez hablaba sin respirar—. Mi casi hermano, así que estás invitado, es a las 8:00. Te quiero. —Sin más se levantó de la silla, dejándome solo y atontado.

No me quedó de otra que hacer lo mismo, así que me puse en pie y caminé hasta mi casa, a la final estábamos cerca. Al llegar XXX me movió la cola.

— ¿Tú no quieres llamarte Garu, verdad? Es ridículo —dije cargando al cachorro. Tomé mi celular y le envié un texto a Bella.

¿Ya llegaron tus papás?… Tienes que venir por triple X

A los dos minutos respondió.

Sí, ya llegaron. Estamos en el Hotel con Jazz, papá lo mira feo y mamá está haciéndole una carta astral X_X, creo que me voy a morir de vergüenza. Jazz pasa del rojo al morado… ¡Dios, trágame tierra!, por cierto se llama Garu… ¬¬

Contesté:

Hemos tenido una charla hombre-cachorro y odia ese nombre, quiere llamarse más bonito, y por favor no le vayas a poner Robert Pattinson, tampoco le gusta el nombre.

Y no me hagas caritas TQM+QF

Fui a buscar mis cosas, me vería con los chicos para jugar básquet; cuando volví a la sala el celular sonaba.

Mamá dice que va a darte un zape, que no te metas con ¡Robert Pattinson!, que por qué no fuiste a buscarla al aeropuerto, quiere verte en el restaurante esta noche; paso por ti a eso de las 7 en punto, así que procura estar listo… iré pensando un nombre para ¡MI CACHORRO! Uno que le guste al señor gran actor… Ya sé, pongámosle Edward, ¿o ese nombre tampoco te gusta? Procura estar listo a la hora. Te quiero muchísimo, más que Full. No seas flojo, escribe completo y yo te hago caritas cuando quiera.

La risa escapó de mi cuerpo sin siquiera pensarlo. Amaba cuando ella se ponía en modo niña berrinchuda, era tan linda…. ¡Dios! La amaba, ella no podía casarse con alguien que no fuera yo, no podía, no lo permitiría, al menos no sin antes saber que no me quiere como yo a ella. Tomé la maleta con mis cosas y me encaminé a la cancha, el lugar donde jugábamos.

En la tarde estuve por la veterinaria, fui a ver a Míster Garfield.

Tal como Emma lo predijo el gato estaba arisco, sabía lo que había hecho con su pequeño amigo y me había hecho pagar muy caro.

Estaba en el departamento terminándome de arreglar la corbata negra cuando tocaron el timbre, así que me encaminé a abrir sabiendo quién era.

Isabella se veía hermosa, como siempre, corrección, más hermosa que siempre. La miré de arriba abajo, detallando el traje azul oscuro, corto, demasiado corto; haciendo que Eddie Jr. se retorciera dentro de mis bóxer… ¡Dios, cuántas semanas llevaba sin sexo!

Sus piernas blancas y preciosas se veían perfectamente estilizadas, y esos zapatos de tacón serían la perdición de un hombre.

Sí… Uno rubio de ojos claros. Me reprendí por el pensamiento, ella no podía estar teniendo intimidad con él, ¿verdad?

—Dios mío, ¿qué te sucedió? —cuestionó girando mi rostro, viendo los dos arañazos que Míster Garfield me había dado, mañana tendría un gran problema en la productora—. ¿Qué le hiciste para que le hiciera eso a tu cara?

— ¿Qué? ¿Quién? ¡Isabella, por Dios! Fue un gato, no una mujer; ayer esterilicé a un gato y el animal como que intuía qué le iba a hacer, hoy que lo fui a ver me lanzó un zarpazo porque estaba descuidado —expliqué caminando hasta el espejo y tratando de hacer el nudo de mi corbata nuevamente.

—Aún no aprendes a hacer bien este nudo —dijo llevando las manos a mi corbata—. Tienes que aprender, Edd. No siempre voy a estar aquí para hacértelo, además cuando Jazz y yo nos casemos…

—Bells —la llamé. Ella no iba a casarse—. Tengo que hablarte de la chica con la cual…

—Edd, vamos tarde. —Alisó las inexistentes arrugas de mi camisa—. Mis papás y Jazz nos esperan. —Sin más salió del departamento y oprimió el botón del ascensor—. Mañana me llevaré al cachorro, se llamará Dexter. —Bueno, el nombre me gustaba—. Jazz me ayudó a elegirlo. —Ok. Ya no.

—Dexter (3), como aquel chico del laboratorio.

—Exacto, a Jazz le gustaba de niño.

—Tú lo odiabas porque trataba muy mal a su hermana Dee Dee (4), ¿recuerdas?

—Ella se metía con sus cosas —dijo entrando al ascensor.

—No me gusta el nombre —bufé—. Por qué no le llamamos… —Pensé en un nombre—. Julián…. ¡Sí, Julián! Como el suricato de Madagascar(5), a ti te gustó cómo movía el bote, podemos enseñarlo a que mueva la cola igual. Recuerdo que cuando vimos la peli pasaste una semana cantando la última canción, ¡hasta la pusiste de ring tone!

—Quiero mover el bote, quiero mover el bote, quiero mover el bote, de una mueve. —Me golpeó con su cadera riendo—. ¡Oh, vamos! La canción es divertida, Edward.

— ¿Entonces XXX ahora es Julián?

—No sé, tengo que pensarlo. —Salimos al sótano—. Vámonos en mi auto, mis padres se están hospedando en el mismo hotel de Jazz y yo quizás me quede allí esta noche.

Me quedé de piedra. Un momento, ella había dicho que iba a quedarse allí con el rubio desteñido.

— ¡Edward! ¡Dios! Esta vez sí te pegó fuerte —murmuró.

—Isabella, tú has dicho que te quedarás…

—En el hotel con papá y mamá, hace mucho que no los veo, y sí, tengo 25 años pero los extraño, solo estarán aquí un par de días, quiero disfrutarlos. —Sentí cómo el alma volvía a mi cuerpo—. Conduce tú. Mi Audi no es tan rápido como tu Volvo, pero es un buen chico —dijo golpeando el capó del auto.

Conduje rápidamente hasta llegar al restaurante, donde estaban el niñato y mis futuros suegros.

— ¡Edward, hijo mío! —gritó Renée al verme, ante la atenta mirada de Jasper… ¡Jódete niñato, ella me ama! Abracé a la mamá de Isabella, la loca mujer que creía en el horóscopo y nos daba galletas de chocolate con merengada de vainilla de niños. Amaba a esa mujer—. ¿Quién te ha hecho eso en el rostro?

—Un gato —contesté riendo.

— ¿No será una gatita, Edward? —cuestionó el Señor Swan riendo, mientras me extendía su mano, la cual estreché fuertemente.

—Jasper —dije por mera cortesía, mientras veía cómo pegaba a mi ángel a su cuerpo.

Tranquilo Eddie, tiene los días contados —bufó mi conciencia.

Nos sentamos y cada uno tomó su menú.

—Te veías divino en la novela, precioso —comentó Renée sacándome de mis pensamientos—. Dime algo, ¿Heidy tendrá su merecido? ¿Dejará que seas feliz con Renata? —Sonreí y me acerqué a ella.

—Heidy quedará en un manicomio, y sip, seré feliz con Ren, mi mejor amiga y la mujer que debí amar desde un comienzo —dije mirando a Isabella fijamente, ella parpadeó antes de enfocar su mirada en el menú.

Después de que ordenamos, Jasper y el señor Swan se pusieron a hablar de autos, Isabella estaba hablando con su mamá acerca de vestidos y yo me sentía como gallina en patio ajeno.

— ¿Y tú qué dices, hijo? —me preguntó Charlie, haciéndome espabilar—. ¿Cómo va la veterinaria?

—Bien. —Enseñé mi arañazo.

—Imagino que mañana tendrás problemas en la productora.

—Pues Bree, la chica de maquillaje va a querer matarme. Por cierto, Bells, tenemos que ir a visitar a Ben y su bebé, no he ido y esta tarde, mientras estábamos jugando, me lo ha recordado, no de muy buena manera. —Sonreí tocándome el costado derecho.

—Emm, sí, mmm… ¿por qué no cuadramos para mañana? ¿Siempre sí vas a ser mi madrina? ¿Verdad?

—Prefiero el término padrino, pero sí te voy a ayudar en lo del vestido. —A que no encuentres uno para ti—. Mañana tengo grabación en la mañana, así que podemos ir en la tarde. —Eso me dará horas para decirte que no debes casarte—. Y podemos ir con Ben y Ang; y también llevar a Julián a comprar lo que falta para que se traslade a tu casa.

— ¿Julián? —El niñato vio a mi ángel.

—El perrito, amor, al final decidimos ponerle Julián como el de los pingüinos de Madagascar.

—Pensé que le habías puesto Dexter —recriminó, aunque lo disfrazó con una sonrisa.

—Sip, pero Edward me recordó que odiaba esa caricatura de niña, así que me gustó más Julián. —Se llevó una cucharada de su crema a la boca mientras el niñato la miraba con… ¿rabia? Luego me miró a mí. Sí. Niñato, ella le puso el nombre que yo elegí.

El resto de la comida fue sin comentarios, cuando llegó la hora del postre Bells pidió lo de siempre, tarta de Chocolate y fresas, la porción Jumbo.

— ¿Pediste para los dos? —preguntó el niñato cuando vio el postre.

—Nop, Edd y yo siempre compartimos uno cuando venimos a cenar acá. Lo siento, amor, es la costumbre, pero puedes pedir una porción micro —dijo con vergüenza. El niñato me miró nuevamente con odio, pero tomó el menú pidiendo una tarta micro y cuando llegó me extendió el plato a lo que negué.

— ¿No quieres? —preguntó.

—No es eso, yo siempre como con Bells. Eres su prometido, pero yo soy su mejor amigo —expliqué tomando la cuchara y empezando a comer de la porción de mi ángel, aún con sus padres y ella mirándome como si tuviese otra cabeza. Isabella se encogió de hombros antes de sonreír a su rubito y tomar la cuchara para empezar a comer.

¡Oh, sí! Rubio teñido.

Edward: 2. Rubio teñido: 0.

.

.

.

.

Espero que este Capi les haya gustado tanto a ustedes como a mi, un abrazo a Eve se que lidiar conmigo no es facil...

Notas:

(1) Garu: Es otro protagonista de la serie animada Pucca. Garu es un ninja de nivel alto, es alegre, tímido y serio para su edad.

(2) Pucca: Es la protagonista de la serie animada del mismo nombre. Ella está profunda y perdidamente enamorada de Garu.

(3) (4)Dexter y Dee Dee: Es el protagonista de la serie. Es un niño genio pelirrojo, con una mente casi increíble, creador y dueño del laboratorio secreto donde desarrolla impresionantes experimentos y crea fascinantes inventos. Siempre es interrumpido por Dee Dee, su molestosa hermana mayor de la caricatura.

(5) (6) Madagascar película trata de cuatro animales del zoo de Central Park, Nueva York, (Alex el león, Marty la cebra, Gloria la hipopótamo y Melman la jirafa) que han estado toda su vida en cautiverio, uno de ellos Marty desea como regalo de cumpleaños ir a la jungla

.

.

.

Ary :D